Nadie pierde

Si nos ceñimos a la demarcación autonómica, las elecciones del domingo respondieron al clásico de la victoria de todos y cada uno de los contendientes. Creía uno que era cosa de la adrenalina (y otras sustancias) de la noche del recuento, pero avanzan los días y no remiten los cánticos triunfales. Ahí sigue, por ejemplo, el PP liofilizado hasta el extremo proclamando ser la única referencia de no se sabe muy bien qué. O haciendo la ola a Sémper, el candidato que necesitó esconder las siglas para ganar —¡oh, paradoja!— al propio PP, pues le sacó unos cientos de votos en Donostia a los aspirantes a Juntas y al parlamento europeo. Apúntese el mérito, por cierto, al carismático irundarra y a su director de campaña, Juan Muñoz Baroja, dos outsiders.

Un peldaño más arriba de los exgaviotiles, Elkarrekin Podemos festeja no haberse dejado los dientes en las urnas como su casa nodriza. Es humanamente entendible, si no fuera porque apenas anteayer se había anunciado también el asalto a los cielos y el desalojo sin contemplaciones de los malvados jeltzales. Otra vez será.

En cuanto al PSE, no faltan motivos de algarabía. Hace nada estaban muertos y hoy han recuperado una pilada de votos que no les sirven para ser alternativa vasca, pero sí excelente muleta con acceso a mucho pelo gubernamental. Y qué decir de EH Bildu, ahora conocida, según ratos, como la izquierda independentista o solo soberanista. Sus resultados fueron, efectivamente, históricos; los números cantan. Otra cosa es que no alcancen ni de lejos para cubrir ninguno de los grandes o medianos objetivos. Si se trataba de ser segundos, procede la enhorabuena.

Un comentario sobre “Nadie pierde”

  1. Aquí no pierde nadie desde hace 40 años, sin embargo los que no hace mucho esperaban ganar la copa de Europa o jugar en ella, ahora juegan en tercera regional, «equipos» como la formación morada o los de la gaviota evitando el descenso y desaparición. Los de la flor en puesto de promoción y la izquierda salvadora pidiendo prorroga.
    Aquí nadie pierde pero hay uno que gana todos los títulos temporada tras temporada sin aspavientos y moderación verbal mientras en los demás vestuarios hay grandes broncas y sollozos por los resultados tan amargos, luego en la rueda de prensa pues…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *