La buena gente

Qué incómoda y pesada, la mochila de nuestro reciente ayer. Al tiempo, qué desazonante retrato de ese hoy que nos resistimos a admitir. Por mi parte, refractario al autoengaño, volveré a escribir que va siendo hora de reconocer que, por mucho que nos pese, hay una parte no pequeña de nuestros convecinos que creen que matar, si no estuvo bien del todo, por lo menos sí fue necesario y hasta resultó heroico por parte de quienes se dedicaron al asesinato selectivo —a veces, también a granel— del señalado como enemigo.

Lo tremendo es que no hablamos (o no solo, vamos) de individuos siniestros, malencarados e incapacitados para la empatía. Qué va. Muchos de los justificadores y/o glorificadores son tipos de lo más jatorra que te pagan rondas en el bar, te ceden el turno en la cola del súper o comparten tertulia contigo. Es esa buena gente, tan sanota, tan maja, la que estos días, al hilo de la exposición en un local municipal de Galdakao de un sujeto que se llevó por delante la vida de un currela (al que se suele obviar) y de un presidente del Tribunal Constitucional español, levanta el mentón y te advierte que mucho ojo con meterte con su asesino.

Cierto, quizá no te lo dicen exactamente así. Te espetan que no hay que mirar al pasado, que los del GAL se fueron de rositas, que a los de Vox nadie les dice nada, que qué pasa con la tortura, que por qué no te metes con los corruptos del PNV, que el PP es heredero del franquismo y te lo callas o, en la versión más suave, que a qué tanto cristo por unos cuadros. Vete y replícales que a ver qué pasaría si las pinturas fueran de Galindo, de uno de La Manada o, como escribió con tino alguien en Twitter, de Plácido Domingo.

6 comentarios sobre “La buena gente”

  1. No puedo estar más de acuerdo. Con esto cargaremos mucho tiempo (no es plural mayestático sino real), hasta que un día reconozcan, malencarados o jatorras, no que así no iban a ganar, sino que no valía la pena ni ganar así. No les debemos (nadie) nada, ni ongi etorris ni exposiciones. Tampoco tenemos que soportarlo públicamente, no ya por respeto a concretas víctimas, sino por consideración a todos los vascos y a la mínima decencia. Y aunque no hubiera ni lo uno ni lo otro tampoco habríamos superado la ignominia si no estamos seguros de que por realmente creerlo no lo volverían a repetir. Es jodido en esta Euskadi estable, pero hay que recordarlo como tú con valentía haces.

  2. Como especie, evolucionamos en entornos donde era vital comerse todo lo dulce que pudiéramos atrapar y mantener la cohesión tribal; para sobrevivir a la carestía y enfrentarse con garantías a los retos del entorno, respectivamente.

    Pero en el mundo moderno, el exceso de azúcar te lleva a la diabetes y el tribalismo te lleva a justificar cualquier cosa porque se hacen en nombre de tu tribu.

    Así que aplaudo tu valentía por mirar un poco más allá y hacerte preguntas. Ya es mucho más de lo que los humanos hacemos normalmente.

  3. bueno, recordar que ya barrionuevo y vera pintaron sendos guernikas en prision y toda la progresia española les aplaudio… si la exposicion no va de eta por que se censura? por ser quien es? no se que calidad artistica tienen esos cuadros si tienen alguna yo hasta hace poco no habia prestado atencion a esto, me parecia un tema menor creado para tapar otros asuntos y en contra de lo que pensaba con mucho exito.
    Estas polemicas van de sentimientos, se le ataca por ser quien es y nos despistan de temas realmente importantes como la crisis que se avecina, el pisoteo del euskera por los jueces de nabarra gracias a la demanda de ugt, la bronca social en una sociedad cada vez mas dividida por bandos o la amenaza del excedente de la mano de obra a nivel planetario k nos amenaza

  4. Ingenuamente (o quizás irónicamente) tal vez sea mejor quedarse con el lado bueno de estos nuevos tiempos de “buenismo”.

    Relacionado con el tema, yo valoro positivamente que ahora haya tanta gente que considere denunciable como una agresión intolerable, por ejemplo, una pintada nominal amenazante en una pared cerca del domicilio o lugar de trabajo de alguien, o actos de protesta con muestras de desprecio u hostilidad hacia quien sea.

    Lo celebro. Esta semana hemos visto un video de una periodista de muy activo posicionamiento feminista denunciando que han aparecido pintadas con su nombre e insultos cerca de su lugar de trabajo. Hace muy bien en denunciarlo y en esta afirmación no hay ironía. Eso no es libertad de expresión; eso es denunciable y condenable; amenazas intolerables. Un salto cualitativo, como ella denuncia con razón. Fascismo; sí.

    Y me alegro de que ahora todos lo veamos así. Lo eché de menos cuando hace no mucho, si a uno le pintaban en su portal una diana (con la tremenda agravante de que aquellas amenazas a menudo se cumplían) y se publicaba y se lamentaba, al amenazado o amenazada le acusaban de ir de víctima por la vida, de querer protagonismo, etc. Es muy bueno que eso haya cambiado; más vale tarde que nunca.

    También me parece denunciable, otro ejemplo, que los partidarios (y partidarias) del alarde “tradicional” de Hondarribia se planten en las aceras al paso de Jaizkibel dando la espalda o con plásticos negros para expresar su rechazo. Y me alegro de que un sector de la gente partidaria de Jaizkibel (que es muy variada y hay de todo) haya comprendido que esa forma de protesta conlleva una hostilidad y una agresividad que excede la libre expresión de una postura o protesta y exigen que la Ertzaintza no permita este tipo de protesta.

    Etc, etc, etc

  5. Cuando viví por esas tierras del norte era lo que más me asombraba: sedicentes ecologistas partidarios de la modificación del trazado de la entonces llamada Autovía del Leizaran, que defendían el tiro en la nuca; alegres ciclistas que salían a manifestarse en marchas campestres con toda la prole y resto de la family jaleando «G.E.M.!» (paso de reproducir la consigna); supuestos pacifistas preocupados de los conflictos en los lugares mas recónditos del orbe, y cuando se cargaban a hombres, mujeres, niños o niñas en el pueblo o cercanías, callando miserablemente; etc.

    Jesuitismo, hipocresía, fariseísmo… Pues eso.

  6. A veces me quedo desconcertado con tus posicionamientos. Son bastantes las veces que suscribo hasta tus comas y puntos y comas, y otras sin embargo no termino de entender.
    En una exposición de pintura lo importante no es el autor (aunque algunos no se lo crean) sino la calidad artística de la obra. ¡Cuanto habría perdido la literatura si, por el mismo motivo se hubiera impedido publicar a Joseba Sarrionaindia!.
    Pablo Picaso no era, precisamente, un ejemplo de virtud. Es más que probable que hoy en día hubiera tenido que hacer frente a algunas demandas por acoso y abuso. Los fascistas del futurismo. Borges… la lista de artistas política, legal, social, y humanamente incorrectos sería casi interminable. Desconozco la obra de este pintor, y vaya por delante que jamás justifiqué ni entendí la muerte de Tomás y Valiente, pero te puedo asegurar que hay mucha «buena gente» que en privado y en público aplaudieron con las orejas el asesinato, y lo escribo así, ASESINATO de Carrero Blanco, algunos, incluso, le atribuyeron unas consecuencias políticas que dudo que tuviera…. y hoy, sin embargo, ven antidemocrático que un preso pueda hacer una exposición de pintura

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