Coronavirus, efectos colaterales

Estos días nos toca quedarnos en casa, esperar pacientemente y tomar todas las precauciones posibles, como lavarse a menudo las manos, guardar una distancia de seguridad de metro y medio y taparse con un pañuelo o brazo al toser, para así no ser uno más en la lista de los infectados por este maldito virus, y si desgraciadamente los somos, no infectar al resto.

Realmente esta crisis está siendo muy grave y sin precedentes en la historia reciente. Los médicos y sanitarios están haciendo una labor increíble que tendremos que agradecer eternamente.

Mucho más de lo que se ha escrito sobre ello no puedo añadir, aunque si quizás os hable sobre la única cosa algo menos dramática que nos está acarreando el que es ya el virus más famoso del mundo. El confinamiento y la consiguiente ralentización de la economía, han traído un momentáneo y curioso beneficio en el medio ambiente.

Seguro que a ninguno nos ha pasado desapercibido que se respira mejor, que se puede escuchar más fácilmente el canto de los pájaros y que si miras al cielo prácticamente no se ve rastro de los aviones. En una sociedad como la nuestra, con un gran número de desplazamientos, el impacto va a ser enorme.

De donde ya sabemos que el parón por el Coronavirus ha tenido consecuencias es en China, uno de los países más contaminantes del planeta.

Foto: NASA

Hace unos días la NASA y la Agencia Espacial Europea publicaron imágenes satelitales que muestran una caída dramática entre enero y febrero de los niveles de dióxido de nitrógeno (NO2) en el aire.

Pero el NO2 no es el único gas contaminante que se ha desvanecido de la atmósfera del gigante asiático esas semanas. Según un análisis de Lauri Myllyvirta, del Centro de Investigación en Energía y Aire Limpio (CREA), el descenso de la actividad industrial y comercial en China ha producido una caída de al menos un 25% en sus emisiones de dióxido de carbono en las dos semanas de finales de enero.

Una reducción del 25% en las emisiones de China equivale a una reducción del 6% a nivel global.

Algunos expertos aseguran no obstante, que no solo este descenso es momentáneo, ya que en breve se volverá a la actividad frenética de hace unas semanas, sino que incluso la contaminación irá a más debido a un efecto rebote, por querer producir todo lo que no se ha podido hacer en el momento de la crisis.

Otros en cambio, aseguran que el Coronavirus va a marcar un antes y un después en la forma que tenemos de desplazarnos por el mundo, y que, tras esta crisis sanitaria mundial, nos pensaremos más el viajar a países remotos a pasar nuestras vacaciones, ya que quién sabe si como suvenir nos podamos traer otra cuarentena.

El tiempo dirá cuanto tardaremos en superar esta emergencia sanitaria y cuáles serán sus consecuencias a largo plazo. Por el momento, #quédateencasa.

Paisajes y trazos de nuestra historia industrial reciente en forma de novela

Eibar en pleno apogeo industrial de los años 60, allí comienza Nadie, una peculiar novela que nos transporta a través de la narrativa de Juanan Gisasola Ortiz de Villalba a distintos parajes de Euskal Herria.

Talleres en cada rincón, ruidos de prensas, la bocina de Alfa, el bullicio de los trabajadores acercándose al bar Txoko a tomar su hamarretako. De fondo una pelota resonando en el Astelena, así podrían sonar las páginas de la primera de novela de este eibarrés errante.

Si tuviésemos que hacer una foto de su libro sería el gentío del bar Txoko, regentado por sus padres, pero también los montes, la costa y las entrañas de Euskal Herria, porque este escritor además de historiador, especializado en prehistoria y arqueología, es un gran aficionado a la espeleología, el surf, el senderismo y todo lo relacionado con la naturaleza.

Y si fuese un olor quizás sería el del sudor de los ciclistas como Anquetil, Bahamontes, Loroño o Talamillo cuando revoloteaban en su casa familiar de la plaza de Unzaga preparándose para la siguiente Subida Arrate. Y es que entre sus páginas hay un recuerdo constante a sus padres, a Juanito Txoko, amante del ciclismo que llevo su afición hasta lo más alto, con su propia economía y tiempo y ayuda de empresas del entorno organizó memorables carreras ciclistas y eventos. Fue, sino el primero, de los primeros en el Estado en formar parte de la organización del Tour de Francia.

Pero entre sus páginas también hay tiempo para la fantasía y la introspección siempre con los paisajes de Euskal Herria de fondo. Toda la novela es un canto a la diversidad de la naturaleza y de las culturas, una invitación a vivir la realidad plenamente, al desarrollo del autoconocimiento y al despertar de la conciencia

Mejor que os lo explique el mismo, aquí os dejo el enlace del programa “La casa de la palabra” de Radio Euskadi:

https://www.eitb.tv/es/radio/radio-euskadi/la-casa-de-la-palabra/6630981/6887661/eibar-ciclistas-y-delfines-cumbre-social-pueblos-bonitos-de-aragon/?_ga=2.200746024.706403048.1582318468-852414398.1579911560

Si queréis haceros con un ejemplar:

https://www.amazon.es/NADIE-MUNDO-VACÍO-SOLO-ESTÁS/dp/1794369945

Es tiempo de castañas (y solo ahora)

Estos días pasear por las céntricas calles de nuestros pueblos y ciudades es como hacer una sesión de aromaterapia de castañas. ¡A mí me encanta! Quizás incluso me guste más su olor que su sabor. Son una maravilla de alimento con mucha solera y ahora es el momento perfecto para degustarlas. De hecho, es el único momento ya que la castaña es un producto de temporada que solo lo podemos tomar ahora.

Y es así como me lo explicó José Luis, tiene un puesto en Algorta, junto a la boca de metro “la gente suele querer comer castañas también en fechas que apetece algo calentito, como los días lluviosos de abril, pero no se puede, ya que para esas fechas no queda ni una y no están en su momento”, cuenta para este blog.

José Luis en su puesto de Algorta.

Charlando con él me sorprendieron varias cosas; como que aunque podríamos pensar que se venden más castañas cuando llueve que cuando tenemos días calurosos en invierno, resulta que no es así. La razón es que tal y como nos cuenta este castañero experimentado, tener las manos ocupadas con un paraguas, por ejemplo, junto a las ganas de resguardarnos, hace que pasemos de largo. Lanzo aquí la idea de hacer puestos con tejadillos para que esos días, no perdamos la tentación de pararnos a comer unas castañas recién hechas.

Un lugareño en busca de unas castañas recién asadas.

José Luis, lo tiene claro, y como era de esperar, las mejores ventas se dan cuando hace frío pero no hay viento, ni lluvia. La verdad que, si te pones a imaginarte a ti mismo comiendo castañas asadas en la calle, lo haces así, con frío, bien abrigado y con unas castañas en la mano.

Así que ya sabéis, no os olvidéis de parar a comprar unas pocas castañas de temporada, que además de estar muy buenas son sanísimas. Aquí os van algunos beneficios de este navideño fruto seco.

Es beneficioso para el sistema nervioso, ya que contiene un alto contenido en minerales y vitaminas del grupo B.
Ayudan a regular el nivel de azúcar. Los carbohidratos que poseen las castañas son de absorción lenta y no producen picos de insulina en la sangre.
– Ideal para los veganos y deportistas ya que su proteína vegetal contiene todos los aminoácidos esenciales.
– Tiene mucha fibra. Previene el estreñimiento y algunos afirman que es protector contra el cáncer de colon.
No tiene gluten.
Es cardioprotector. Debido a que contiene ácidos grasos omega 6 y omega 3.
– También para hipertensos. Debido a su bajo contenido en sodio y alto contenido en potasio
– Castañas contra la anemia. Es un alimento con un buen aporte de hierro.
– Son un alimento saciante, debido a su contenido en fibra y en hidratos de carbono complejos.
Aliadas de nuestros dientes y huesos, contienen calcio, fósforo y magnesio, que nos ayudan a mantener nuestro sistema óseo y dientes sanos.

Curiosidades de un árbol muy cosmopolita

Plátano de sombra, plátano de paseo, plátano (cast.); plàtan (cat.); albo (eusk.); pradeiro (gall.); plátano (port.); London plane, hybrid plane (ing.).

Al Plátano de sombra o Plátano de paseo no hay que confundirlo con el Platanero que es el árbol de la fruta, hablamos del Plátanus hispánica. No hay recuerdo de mi infancia en el que no esté este magnífico árbol. Nos dio sombra en los días de calor, nos subimos a sus ramas a divagar sobre la vida, pasamos las horas en otoño recogiendo sus hojas y a veces los más picaros cogían sus frutos para hacer chinchar a alguien con su punzada. Quizás de lo común que es, nos pase desapercibido, pero si alzamos la cabeza del suelo y miramos a lo alto, seguro que encontraremos en algún rincón de nuestra ciudad este espectacular árbol. Ahora en otoño sus grandes y marrones hojas caídas en el suelo, nos dejan una imagen bucólica de esta estación, que a mi ¡me encanta! Verlas amontonadas en las aceras con esos tonos rojizos es una maravilla. Aunque reconozco que tienen que ser un verdadero quebradero de cabeza para los que se dedican a la digna y meritoria labor de limpiar nuestras calles.


No se conoce a este árbol en forma silvestre. Se puede ver establecido en arroyos y ríos pero sobre todo lo vemos plantado en avenidas y jardines, es parte de nuestra sociedad y de nuestro día a día. Por ello, lo podemos encontrar en las obras de varios autores como en la novela de Julio Verne.«Este puerto […] está situado en una de tres profundas hendiduras que cortan el mar Jónico y el mar Egeo, aquella hoja de plátano a la que se ha comparado con mucha exactitud a la Grecia meridional».

Plátanos en la Avenida Basagotit de Algorta.

Quizás no nos fijemos mucho en el plátano de sombra, por lo común que es, pero lo cierto es que este arbol de la familia de las platanáceas que puede alcanzar hasta los cuarenta metros de altura, soporta muy bien la contaminación, se adapta perfectamente a los cambios climáticos, tanto a las altas temperaturas como al frío, y puede llegar a vivir la friolera de 300 años.

Un plátano con un gran tronco, lo que indica que goza de una larga vida.

Existen dudas de su origen, pero se cree que proviene de la unión del Platanus orientalis, originario del suroeste de Asia y del Platanus occidentalis que habita el este de los Estados Unidos.

Quizás lo que a todos nos llame la atención de este espectacular árbol es su corteza y es que muda literalmente de piel. Se trata de varias capas de tejido que van desprendiendose en pequeñas placas redondeadas.


¿Pero por que es tan habitual en nuestros caminos? Su rápida velocidad de crecimiento y como su nombre indica, su gran sombra, son las responsables. Es habitual encontrarlos al borde de las carreteras y avenidas. La razón es que antiguamente cuando los coches iban a caballo, la velocidad era muy reducida y los viajeros pasaban mucho calor, sobre todo en verano. La solución fue plantar Plátanos a la orilla de los caminos, su sombra disminuía la temperatura en la carretera.

Pero no todo son maravillas en esta especie. Estamos ante uno de los árboles con uno de los pólenes más alérgicos de la urbes. Su polinización se da entre los meses de marzo y abril. Se caracteriza por ser corta, pero muy intensa, pudiendo sobrepasar los 2.000 granos de polen por metro cúbico de aire. Se recomienda no permanecer bajo el Plátano de sombra en su periodo de polinización como prevención. Y qué decir de su fruto, también conocido como pica-pica, irrita la piel con sus pelos.

El arrecife de Getxo

Últimamente este blog se está convirtiéndose de vez en cuando en Aquaviajeros (¡tampoco es mal plan!), y es que aunque cubiertos de agua, los fondos marinos son también uno de los ecosistemas más importantes del planeta; fauna y flora por doquier. Están ahí, en ocasiones a un paso de nuestra ciudad, tan cerca y tan lejos a la vez.

Una manera entretenida, educativa y cómoda de conocerlos es visitando los acuarios. Este fin de semana visité el Aquarium de Getxo, era una de mis eternas visitas pendientes. Fuimos también para que nuestro peque se entretuviese conociendo a los distintos peces que allí habitan. Aunque no sé quién se lo pasó mejor al final, si él o yo jajaja

Sobre todo, se centran en dos mares, el Cantábrico y el índo-pacífico. Aunque es un acuario pequeño, cuenta con veintiocho viveros donde existe una gran diversidad de peces, corales, algas marinas, anémonas, invertebrados y crustáceos.

La variedad de colares y anemonas es sorpréndete. De hecho, ellos mismos te cuentan que se trata de una acuario en proceso de maduración que con el tiempo acabará convirtiéndose en un arrecife. Los arrecifes, también conocidos como  «selvas del mar», son uno de los ecosistemas más diversos de la Tierra. En ellos habitan el  25% de todas las especies marinas.

Son una copia exacta de algunos de los fondos marinos que tuve la suerte de conocer en Malasia. ¡Qué recuerdos me ha traído!

Se trata de una visita para detenerse en cada acuario y contemplar, a veces los animales se esconden entre los corales y hay que esperar un ratito. Así que es buen ejercicio de paciencia también para los más peques de la casa. ¡Qué cara se les pone cuando de una esquina asoma un pequeño caballito de mar!

Aquí os dejo un pequeño vídeo de nuestra visita.

Más info: www.getxoaquarium.com/es/

Horarios:

Por las Mañanas, puedes visitarnos desde las 10.30 hasta las 14.00. Por las Tardes, puedes visitarnos desde las 16.30 hasta las 20.00.

Contacto: 944914661 o por email: info@getxoaquarium.com

Tarifas:

ADULTO: – Individual = 3,25 €  – Grupo Guiada = 4,90 € – Grupo sin guía = 2,70 €R

REDUCIDA: – Individual = 2,70 €- Grupo Guiada = 4,35 € – Grupo sin guía = 2,15 €         

NIÑO: – Individual = 2,15 € – Grupo Guiada = 3,80 € – Grupo sin guía = 1,60 €

Querida Amazonia

Con estas letras voy a intentar exponer todo lo que siento por ti. Desde luego que me va a resultar complicado, porque mis sentimientos son tan fuertes que no tengo palabras. En medio de esta nube mental de sensaciones inexplicables, lo que sí sé y tengo claro, es que cuando tú no estás, es como si mi mundo se acabase; me siento rara, confusa, abrasada, me falta el aliento, me falta el aire, sin ti me ahogo.

En cambio, tú sola presencia hace que me sienta viva, fresca, con ganas de comerme el mundo, me das fuerza, me das alegría, ¡me das vida! Eres como una bocanada de aire fresco en la mitad de un infierno de calor, como un manantial de agua fresca en un tórrido día de agosto.

Lo que siento por ti no es amor, no es admiración, tampoco es esa sensación de seguridad que me aportas, ni tampoco la prosperidad y la riqueza que me proporcionas; es mucho más que todo eso, es una total y desesperada dependencia hacia ti.

Por eso necesito urgentemente que vuelvas a mi vida, a ser parte de mi día a día, que seas parte de mi mundo. De mi mundo y el de todos. Por favor querida Amazonia resurge de las llamas y no dejes que las personas corrompidas de corazón que te alejaron de nosotros, te acaben por destruir del todo.

La Amazonía, el pulmón de la tierra, en datos:

  • Es el bosque tropical más grande del mundo, con una superficie de 5,5 millones de kilómetros cuadrados y se extiende por Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana Francesa, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela. Alrededor del 60% está en Brasil.
  • Absorbe más CO2 del que emite y libera oxígeno, además de almacenar de 90.000 a 140.000 millones de toneladas de CO2, lo que ayuda a regular el calentamiento global, según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).
  • 2,1 millones de kilómetros cuadrados son zonas protegidas. Una cuarta parte de las especies de la Tierra se encuentran allí, es decir, 30.000 tipos de plantas, 2.500 especies de peces, 1.500 de aves, 500 de mamíferos, 550 de reptiles y 2,5 millones de insectos, según la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA).
  • Proporciona el 20% del agua dulce no congelada de la Tierra.
  • Más de 420 tribus viven en ella, de las cuales alrededor de 60 viven en total aislamiento, según la OTCA. Los indios del Amazonas hablan 86 lenguas y 650 dialectos.

 

Pixabay

A Loiola por San Inazio

¡Qué no se ha escrito ya de San Inazio! Es un referente en todas partes del mundo, en Roma, en la mismísima basílica de San Pedro del Vaticano, tiene un lugar privilegiado. Para conocer mejor a este vasco universal, fundador de la Compañía de Jesús, lo mejor es acercarse al barrio de Loiola de Azpeitia. Un paseo por el valle que lo vio nacer, además de ser muy bonito, es realmente educativo. Resulta increíble que de este pequeño rincón de Euskadi, regado por el río Urola, surgiese una de las personas más influyente de los últimos siglos. Y más interesante es aún si cabe, ahora. Durante cuatro días Azpeitia se pone sus mejores galas para celebrar sus «saninaziuyek». Celebración que atrae a miles de personas por sus fiestas y sus solemnes celebraciones religiosas.


La Casa Natal de Iñigo de Loiola

Dentro del Conjunto arquitectónico del Santuario se encuentra la antigua casa solar de los Oñatz y Loiola, es el corazón y el alma del Santuario. Una auténtica fortaleza de piedra alzada a finales del siglo XIV por el tatarabuelo de Iñigo de Loiola, Beltrán Ibañez de Loyola.

Foto: Urola Turismo

En 1460 la casa vivió una reconstrucción que le dio un aire más palaciego, con ladrillo en la parte superior y un estilo mudéjar. Entre las habitaciones destaca la Capilla de la Conversión, lugar donde Iñigo superó sus famosas operaciones y riesgo de muerte que le llevo a cambiar de vida. Aquí entró como Iñigo y salió como Ignacio. 

La basílica

La basílica se alza ceremoniosa en este pequeño valle, desde lejos nos recuerda que estamos en la tierra de un beatíficado. Se realizó con bloques de piedra del mismísimo Izarraitz y fue inaugurado tal día como hoy de hace casi trescientos años.

Lo que más llama la atención del conjunto edificado por el italiano Carlo María Fontana, discípulo de Bernini, es, sin duda la cúpula con sus 65 metros de altura y 20 de diámetro. Es de estilo barroco como todo el edificio. Por fuera es majestuoso y por dentro sorprenden sus detalles y ornamentos.


Horario Conjunto Santuario:

Todos los días del año: de 10:00 a 12:30 y de 15:30 a 18:15.

Museo del Ferrocarril y Vía Verde de Urola

Otra de las cosas interesantes si visitamos Azpeitia, sobre todo, si somos amantes de la bici, es la Vía Verde del Urola que discurre por las antiguas vías del tren que unía Zumarraga y Zumaia. Pero antes de adentrarnos en esta maravilla natural, podremos pararnos en el Museo Vasco del Ferrocarril de Azpeitia. Y si lo hacemos entre los meses de abril y noviembre mejor aún porque además de poder conocer las historia ferroviaria de Euskadi nos podremos deleitar con un paseo en una antiguo tren de vapor.

HORARIO DEL MUSEO: 

Martes a sábado: 10:30 a 14:00 y 16:00 a 19:30Domingos y festivos (excepto lunes): 10:30 a 14:00

SALIDAS TREN DE VAPOR:

Desde Semana Santa hasta el 3 de noviembre, el horario es el siguiente: Sábados: 12:30 y 18:00 Domingos y festivos (excepto lunes)

Gora saninaziyuek!