Miércoles 18 de febrero de 2026
Leo que está a punto de inaugurarse cerca de Donostia el Centro Penitenciario Norte III de Zubieta y que contará con celdas con ducha y televisor, piscina climatizada y frontón. Será uno de los complejos carcelarios más avanzados del estado.
Algunos dirán que es un hotel de cuatro estrellas aunque no tienen lo más importante que es la libertad. Solo he estado una vez. Joseba Zubia y yo visitamos dentro de la cárcel al preso vasco-filipino Pako Larrañaga, por quienes nos habíamos interesado parlamentariamente, y aquello olía a humedad.
Pero quiero hacer un apunte sobre esto que viene y algo que se va como la cárcel de Martutene inaugurada en 1948, cárcel que sustituyó a la horrenda cárcel de Ondarreta. Las dos fueron cárceles donde murió mucha gente bajo la dictadura y en los primeros años de la guerra y post guerra.
Recuerdo concretamente a Jokin Inza, el resistente del PNV de Bergara, que siempre decía que la inauguró él por el “tremendo” delito de “propaganda ilegal”. No había más verdad que la de la dictadura y quien atentara contra ella iba directamente a la cárcel que por supuesto no tenía las comodidades que va a tener la de Zubieta. Todo lo contrario.
Destaco el hecho de que por Martutene ha pasado mucho patriota, mucho resistente, mucho luchador por los derechos humanos, amén de delincuentes de todo tipo, pero me refiero a héroes de la democracia que jamás son recordados. Se habla de Martutene fríamente porque su demolición dejará espacio para la construcción de viviendas, algo que está muy bien, pero es de justicia recordar a quienes allí sufrieron vejámenes de todo tipo. Las sociedades sanas tienen una escala de valores para eso. Lo actual es indecente. Adanismo puro.
Jokin Inza en su libro ”Hombres Libres en una Patria Libre” cuenta su ingreso en la prisión de Martutene recién inaugurada y el tipo de castigos que les inflingían. Posteriormente y perseguido pudo escapar vía Barcelona, acabó en París y de allí lo enviaron a Venezuela, desde donde con su liderazgo indiscutible fue el motor para la creación de la radio clandestina Radio Euzkadi que funcionó 13 años en Venezuela. Pero tenía el dudoso mérito de haber sido uno de los primeros en estar encerrados en la cárcel de Martutene.
No le conozco al alcalde de Donostia Jon Insausti pero no estaría nada mal que alguien le haga llegar el comentario que no solo hable de pisos, sino también de aquellas personas que sufrieron en la ergástula de Martutene próxima a ser derruida.
Si nos creemos, que lo dudo, que la cadena no se rompe, es de justicia recordar a quienes sufrieron. Por justicia y por lección pedagógica destinada a las nuevas generaciones que piensan que todo llegó del cielo o de las generosas manos de Andueza y Denis Itxaso.
¿Alguien lo hará? Eskerrik asko.

Egunon! Pues si, un cálido recuerdo para ellos y, también, para las cárceles de mujeres del chalet Orue de Santutxu y las de la casa Galera de Solocoetxe, sin olvidarnos, por favor,de Larrinaga donde fueron «huéspedes» Sabino Arana, Rubial y muchos, muchos. Algunos por el «terrible» delito de imprimir y repartir octavillas. Llegaban allí previo paso por comisaría . Sabemos en qué condiciones. En cuanto a la foto, igual es que no te han leído, o no están ya en el Batzoki. Pueden ser las dos cosas. Agur.
Ni son todos los que están ni están todos los que son. Refrán aplicable también a las cárceles. Hay tanta escoria en la vida política española y en instituciones varias, según se mira a la derecha, que igual habría que trasvasar gente de uno a otro lado. Supongo que en el caso concreto de Martutene alguna placa al menos se pondrá como recuerdo de los injustamente encarcelados.
HOY ES MIERCOLE DE CENIZA, PRIMER DIA DE LA CUARESMA. HAY VARIOS COMENTARISTAS QUE DEBERIAN REFLEXIONAR POR LAS OFENSAS QUE ESCRIBEN A PERSONAS Y PAISES.