Martes 24 de febrero de 2026
El periodismo español despidió ayer a una de sus firmas más libres, incisivas e importantes. El periodista y escritor Gregorio Morán ha muerto a los 79 años, dejando tras de sí un legado de honestidad intelectual. Su pluma, siempre afilada y alérgica a los dogmas oficiales, había encontrado su último refugio en las páginas de The objective, cabecera en la que comenzó a escribir el pasado 3 de enero.
He elegido como título del post el del libro que le encargó Planeta en 1981 sobre lo que estaba ocurriendo en Euzkadi. ”Los españoles que dejaron de serlo”. El título se las traía y curiosamente lo que causó escándalo en los ochenta ha sido silenciado en su muerte. Pero marcó una época ya que analizaba los tres mundos en los que se desenvolvía la política vasca. El PNV, Neguri y ETA. Y lo hizo con maestría cabreando sobre todo al Neguri colaboracionista del franquismo ridiculizando a ciertos personajes a los que accedió, y a la política servil de entrega a la dictadura.
Aquel año tocó la puerta del Partido y me tocó llevarle a entrevistarse con mucha gente representativa de la guerra, que aun vivían, e incluso un fin de semana nos fuimos en tren a Paris. Allí abrí la Delegación Vasca de la Rue Singer, cerrada y abandonada dos años, desde la marcha del Lehendakari Leizaola, con sus cajas y sombras y allí encontró el informe Lejarcegui que le sirvió como documento para los últimos días de la guerra en 1937 y el Pacto de Santoña. Pasó por la garlopa de Juan Manuel Epalza haciendo las acotaciones página a página.
El libro tuvo mucho éxito e hizo tantos contactos personales que a pesar de su carácter difícil acabó como director de la moribunba Gaceta del Norte en Bilbao. Aquello no funcionó y escribió otro libro, más ácido, que pasó desapercibido y como tenía un carácter esquinado, se enfadó con mucha gente que le reconocían su valía pero no aguantaban lo que escribía. Le pasó lo mismo en La Vanguardia de Barcelona donde fue a vivir y allí ha fallecido.
Nacido en Oviedo en 1947, la juventud de Morán estuvo marcada por el compromiso y el riesgo. Tras trasladarse a Madrid, se volcó de lleno en la actividad política clandestina para combatir la dictadura. Sin embargo, con la muerte de Franco y el amanecer de una nueva etapa histórica, decidió abandonar la militancia estricta para abrazar la que sería su verdadera vocación: el periodismo. Su mirada crítica comenzó a forjarse en los albores de la democracia, colaborando en medios imprescindibles de la época como Diario 16, El País y la mítica revista Triunfo. Su libro dedicado a Suárez “Historia de una Ambición” puso en la picota al entonces presidente del gobierno algo que con el tiempo rectificaría poniendo a Suárez en su verdadero sitio. Para el primero no dudó en sacar de quicio a Torcuato Fernández Miranda.
A mediados de febrero fue sometido a una intervención quirúrgica en Barcelona, ciudad que le ha acogido durante las últimas décadas, y tuvo que interrumpir sus famosas ‘Sabatinas intempestivas’. Y ha sido una complicación posterior la que ha acabado con su vida. El artículo publicado el pasado 7 de febrero, titulado ‘La culpa es del cocinero’, quedará para la historia como su última columna. “Nunca comiences un artículo haciendo una pregunta retórica. Es la primera advertencia que te hacen cuando empiezas a escribir en los periódicos. Aseguran que a los lectores no les gusta que alguien venga con pendejadas por responder. Hagamos una excepción: ¿qué tiene que ver el desastre sistemático de las comunicaciones férreas de Barcelona con el despido de un cocinero cordobés por el Ayuntamiento de la Ciudad de los Prodigios?”, comenzaba el escritor ovetense en ese texto .
De vez en cuando recibía mensajes suyos a través de amigos y siempre quedábamos en vernos. No va a ser posible y, lo lamento muchísimo. Una persona brillante, crítica, un buen analista y un irónico además de un gran cínico como no he conocido. Una pérdida. Descanse en paz.

Historiador a contracorriente del «relato oficial español» delnqueces buena muestra Juan Pablo Fusi, azote de los necionalismo periféricos y gurú del centralismo español, que ha sido acusado por un critico literario de escribir su último libro mediante la Inteligencia Artificial.
DESCANSE EN PAZ.
SEPTIMO DIA DE LA CUARESMA.