POLONIA ACTIVA UNA ORDEN EUROPEA DE DETENCIÓN CONTRA EL PERIODISTA ACUSADO DE ESPIONAJE PARA RUSIA.

Miércoles 8 de julio de 2026

¿Se acuerdan cuando EITB un día si y otro también nos hablaban del pobre Pablo González detenido en Polonia por espionaje y de cómo la Asociación de Periodistas Vascos le otorgó el premio José María Portell?.

Pues ahí le tienen de nuevo pero no esperen que EITB   comente absolutamente nada de que el tribunal de Varsovia reclama a González para juzgarle, aunque desconoce su paradero y ve «elevada» la posibilidad de que sea condenado a prisión.

Ya se sabe la doble vara de medir tan poco democrática de quienes dirigen los informativos de una radio televisión pública vasca. Nos atufaron con Pablo González cuando estaba detenido en Polonia. Ahora, ya no existe. Y eso que la

Justicia polaca ha dictado una Orden de Detención Europea (OEDE) contra el periodista Pablo González, acusado de espionaje para Rusia. El Tribunal Regional de Varsovia acuerda la medida tras poner en busca y captura

Pavel Rubtsov en su pasaporte ruso, quien fue detenido en marzo de 2022 en Polonia mientras cubría la guerra en Ucrania, al atribuirle prácticas de espionaje en favor de la Inteligencia militar rusa.

El periodista -que pasó casi dos años y medio encarcelado en Polonia antes de ser liberado en agosto de 2024 gracias a un intercambio de prisioneros- tiene que afrontar un juicio en dicho país en un procedimiento en el que el tribunal acordó su prisión preventiva. Fue recibido en el aeropuerto de Moscú por Vladimir Putin.

El tribunal constata que González «no se encuentra actualmente en el territorio nacional y las búsquedas a escala nacional no han dado lugar a su detención». «No tiene domicilio fijo ni residencia en el territorio de la República de Polonia», constata la Justicia polaca, que precisa que aunque «se desconoce su paradero actual», se le sitúa actualmente en Rusia. No obstante, subraya, «existe la probabilidad de que intente desplazarse por el territorio de los estados miembros de la Unión Europea».

Según expone la Sala en una resolución a la que ha tenido acceso, que en este caso «las medidas de cooperación judicial distintas de la orden de detención no serán suficientes y no garantizarán debidamente el correcto desarrollo del procedimiento».

En contra de la seguridad de Polonia

Para los magistrados polacos que han acordado la resolución, teniendo en cuenta las pruebas recabadas, la probabilidad de que sea condenado a prisión si es declarado culpable «es elevada».

Según pone de relieve, González llevó a cabo -al menos entre abril de 2016 y febrero de 2022- en Przemysl, en Varsovia y otras localidades polacas «una serie de acciones que, directa e indirectamente, iban en contra de los intereses y la seguridad de la República de Polonia», por lo que se le imputa un delito de espionaje.

De hecho, le imputa haber participado en actividades de inteligencia extranjera mediante su pertenencia formal a las estructuras de la Dirección General de Inteligencia del Estado Mayor General de la Federación de Rusia (GRU), cuyas actividades están dirigidas contra la República de Polonia».

Según el Código Penal polaco, «quien, participando en un servicio de inteligencia extranjero o actuando en su nombre, facilite a dicho servicio información cuya divulgación pueda causar perjuicio a la República de Polonia, será castigado con una pena de privación de libertad de una duración no inferior a tres años».

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