Bilbao fue una de las setenta ciudades pro Capriles

Domingo 2 de junio de 2013

Este domingo, a las cinco, en la Plaza Levante de San Ignacio, ha tenido uno de los setenta mítines mundiales en favor del candidato de la Mesa de la Unidad, Henrique Capriles.

Esta iniciativa se celebró a dos días del cumplimiento del plazo dado para realizar las auditorias en aquellas unidades electorales sospechosas de las pasadas elecciones presidenciales. No hay la menor esperanza  de que Maduro reconozca su derrota y lo que se trata ahora es de internacionalizar la protesta.

Estuve con la centena de venezolanos que la víspera habían creado una asociación  de venezolanos en Bilbao. Puro  venezolanos/as. Esperan duplicar su número en breve y trabajar activamente porque esa inmensa injusticia no se consolide.

Con sus franelas, sus cachuchas, la bandera con siete estrellas en lugar de las ocho chavista, maracas, y varias pancartas se han sucedido las intervenciones dirigidas por un locuaz Gianfranco que ha animado el cotarro. Un cotarro que ha gustado por su vitalidad. Pocos vasco venezolanos, quizás por desconocimiento.

He intervenido en el acto y mostrado mi solidaridad. No es de recibo ni la prisa por tomar posesión por parte de Maduro, su negativa a revisar las urnas ,la existencia de la máquina captahuellas que es un arma de fraude, y sobre todo la sesión parlamentaria donde el presidente de la Asamblea  Diosdado Cabello no daba la palabra a los diputados de la Mesa de la Unidad y permitía las palizas a los parlamentarios de Capriles incluyendo a una mujer, María Corina Machado. Insólito y repugnante.

Un acto muy interesante  y llamativo. Bilbao y Euzkadi empiezan a figurar como punto de referencia de la oposición anti Maduro, un presidente  que no ha sido elegido democráticamente sino en virtud de un fraude. La lucha no ha hecho más que empezar.

Aquellos venezolanos que deseen contactar con esta nueva plataforma puede  consultar a asociacióndevenezolanosenbilbao@hotmail.com

 

Viene Valverde, Bielsa se va y Urrutia se queda

Domingo 2 de junio de 2013

Opino como socio del Athletic y no como senador del PNV. Los partidos no tienen por qué meterse como tales en el mundo del futbol que es un mundo propio. Pero sí los socios de los equipos que pagamos nuestra cuota. ¡Faltaría más!.

En 1977 era yo miembro del BBB y del EBB del PNV. Finalizaba la presidencia no democrática de José A. Egidazu y desde el BBB decidimos apoyar la candidatura de Beti Duñabeitia que en mayo de 1977 fue elegido presidente. Decidimos hacerlo para acabar con la hegemonía de Neguri que si bien había conservado al Athletic como un club vasco y de cantera, no permitía se pusiera la ikurriña en San Mamés y todo lo específicamente vascos lo sorteaba. Recuerdo que siendo Félix Oraa presidente del club viajaron a Venezuela  al Torneo Cuatricentenario. Les recibimos en el viejo aeropuerto de Maiquetía  e hicimos un túnel de ikurriñas para que pasaran los jugadores. Oraa se negó y prohibió a los jugadores visitar el Centro Vasco de Caracas. Mi tío Olabeaga y yo fuimos a visitarle a Iribar al hotel donde años antes habían secuestrado a Di Estefano. Y por eso aquel BBB decidió involucrarse en la elección de un presidente del Athletic de la democracia.  La dictadura le había cambiado hasta el nombre. Era el Atlético de Bilbao. No podía tener nombre inglés. Sin embargo en Santander el Racing conservó su nombre en inglés. No era Santander una «provincia traidora». Por todo eso había que cambiar aquello y se cambió. Beti lo hizo muy bien. Pero Ajuriaguerra nos decía. «Esto debe ser una excepción. En un partido hay gentes, y mucho más en el futbol, que unos opinan de una forma y otros de otra. Dejemos a la ciudadanía que respire y haga y vote lo que crea conveniente. No podemos  condicionarlo todo. Otra cosa es que si hay uno nuestro que se presenta, le echemos una ayudita. Pero sin pasarnos». Tras Beti vino Aurtenetxe que había estado en la directiva de Beti y tras Aurtenetxe, Arrate que había sido portavoz de la directiva de Duñabeitia. Entraba pues dentro de lo lógico y del buen juego.

Todo ésto para decir que opino como socio del Athletic. Club de mi familia por generaciones.

Y bien. Parece que el nuevo entrenador va a ser Ernesto Valverde. Un secreto a voces. Un buen técnico que el mismo Bielsa valora como uno de los mejores y que puede optar a cualquier club por su calidad. Y seguramente  será  bueno para el Athletic. Viene de  demostrar su valía.

Este es un dato, pero en el extremo contrario  quiero destacar las malas formas de esta directiva actual de mi club.

Josu Urrutia se presenta a las elecciones con Bielsa como gran baza. Urrutia hace una campaña sin ningún debate (anunciaba lo que iba a ser su presidencia en el sentido de no dar la cara  demostrando que se puede ser un buen jugador pero a la vez un pésimo  presidente de una entidad tan importante y sensible  como el Athletic). Y gana  las elecciones frente a un  respetuoso García Makua  que no le ha incordiado en nada y el primer año del Athletic fue brillantísimo. Dos finales malogradas pero muy  entusiasta y con la gabarra vuelta a pintar. Y ante la crisis  del vacío producido por las pérdidas gestiona fatal aquella situación. Realiza una mala gestión de formas y de hechos. No negocia la salida de Llorente de forma adecuada y da al jugador y a la afición un año absurdo y el Athletic no cobra un euro.  Javi Martínez se va y al final se enrarece el ambiente, le monta un pollo a Bielsa porque éste con razón y profesionalidad y celo por su trabajo  criticó a una empresa en sus obras de Lezama. Le trata de usted  en público, le afea su conducta y OH Cielos!,  defiende a la empresa, algo insólito, desmesurado, sospechoso y  de un mal gusto extraordinario y además, no rectifica no habla con su entrenador, no da la cara ni informa y como remate la despedida de San Mamés fue un funeral de tercera. Sin viejas glorias que habían  logrado esas  glorias en San Mamés, sin un espectáculo, sin mostrar las Copas, sin cantar el himno. Una autentica castaña. El cinco de junio  quieren paliar algo este despropósito pero la fecha, que fue la del domingo  26  pasó. Un partido con  jugadores de Bizkaia está bien, pero San Mames merecía mucho más. Y por no hablar es incapaz de afrontar  que el Arco continúe involucrándose él en su ubicación y dando participación al socio. Si no hubiera sido por la Peña de Deusto, ese Arco  estaría ya en el cementerio.

Y para colmo, jugando al gato y al ratón, con silencios, no informando, no diciendo por que no continua el Bielsa que había sido su talismán, negocia  con Valverde  y éste lógicamente viene al club del que salió en su día   de mala manera. No hay forma de que los presidentes y sus directivas no dejen de tratar a los entrenadores y a la gente como kleenex y no como seres humanos.

Marcelo Bielsa se despidió a su manera en la última rueda de prensa. Como un señor. Con ese señorío que le ha faltado al Athletic. Y creo que un año más de Bielsa era lo lógico. Iba a ser un buen año. Y dije hace una semana que si se iba Bielsa, se fuera Urrutia que fue quien lo trajo, pero que prefería que se quedaran los dos. No va a ser así. Urrutia se queda y jamás hará la menor autocritica de semejante comportamiento tan poco del Athletic. Una autentica pena.

Que triunfe Valverde y que Bielsa vuelva en el futuro con otro presidente más sensato, más serio y más señor. O presidenta.

Ataque al Concierto Económico

Sábado 1 de junio de 2013

¿Alguien en Euzkadi entendería que un político del PNV se dedicara a defender a la Infanta Cristina de sus presuntas responsabilidades en el caso Noos y Aizoon?. No le veo a Arzalluz haciendo este trabajo ni a Mario Fernández correr solícito para mantener el puesto de trabajo de esta señora en la BBK como Fainé sí lo hace en la Caixa.

Y sin embargo Miquel  Roca está encantado con el encargo. Roca fue ponente constitucional en 1978 y trató de disuadir al grupo del PNV que negociaba  la Constitución, que no reivindicáramos la devolución del Concierto para Gipuzkoa y Bizkaia castigadas como »provincias traidoras» en 1937 porque «nada hay más odioso que la recaudación». Sin  embargo nuestros mayores lo tenían claro. “Estatuto de Autonomía, Concierto Económico y el Capitán general, cuya sede estaba en Burgos, pasara a Bilbao con el fin de tenerlo cerca”. Eso nos decían y al final se logró que Leizaola volviera en diciembre de 1979 del exilio parisino a aquel grandioso  acto en San Mamés y que en 1980, viendo Suárez su pronta dimisión, abordara la solicitada devolución del Concierto. El PNV aquel año se había retirado de las Cortes Generales y había convocado varias manifestaciones reivindicativas así como había hecho el boicot al presidente del gobierno en su visita oficial a Euzkadi. Si por el PSE, HB, AP y UCD hubiera sido, estaríamos ahora como se encuentran los catalanes  gracias a la mala negociación de Roca  y a la poca importancia que le dieron a una «antigualla».

Pasado el tiempo Catalunya se ha dado cuenta que quien recauda, manda, y reivindica con todo derecho el Pacto Fiscal que no es más que un eufemismo del Concierto Económico, pactado en Euzkadi en 1878 tras la segunda guerra carlista. Un resto de foralidad firmado por Cánovas del Castillo con lo que quedaba de aquel sistema y con un territorio pobre y sin catastro ni censo. De ahí vino el pago del  Cupo, una cantidad alzada, para subvenir los gastos de la Corona, de la defensa y de algo más. EI Convenio se había firmado en Navarra en  1841.

Dicen en Madrid que hoy para España sería inasumible un Concierto para Catalunya. «Euzkadi es pequeña y poco poblada. Catalunya son casi ocho millones y la dimensión de un estado nos dicen. El caso es que la demanda catalana insatisfecha preocupa en la Villa y Corte y en este clima, comienzan a salir a la palestra escuderos y francotiradores que en lugar de trabajar por ese Pacto Fiscal miran al Concierto con deseos de que sea eliminado. «Si no lo tenemos nosotros que no lo tenga  nadie» parecerían decir, y para comenzar con la  labor de demolición nada mejor que bautizarlo de “privilegio».

Uno de estos picapedreros es el analista catalán Enric Juliana quien el domingo 19 de mayo escribió un durísimo artículo titulado «Euskadi contra Catalunya». «En la fase más exacerbada del debate territorial –decía Juliana- y en un momento de verdadero sufrimiento social por las políticas de austeridad, poca gente se pregunta en España qué sentido tiene que dos de las comunidades con mayor renta per Cápita (País Vasco y Navarra, primera y tercera en el ranking respectivamente) apenas aporten nada a la solidaridad interterritorial, e incluso tengan saldos fiscales positivos y en algunos ejercicios. Hay datos demoledores al respecto, pese a la opacidad que rodea el cálculo del Cupo Vasco y del Convenio  navarro. La renta per cápita del País Vasco es hoy casi 30 puntos superior a la media española. Sesenta puntos por encima de la región más  pobre, Extremadura. En un país en el que se discute acaloradamente sobre casi todas las cosas, que dos de las regiones más ricas apenas no aporten esfuerzo fiscal a la caja común no es asunto de debate público. Curiosa España. He  ahí uno de los  grandes  logros del Partido Nacionalista Vasco y de la sociedad  vasca en su conjunto. Si alguien osase abrir esa discusión, si alguien lo hiciese en los términos con los que algunos políticos españoles hoy, se refieren a los asuntos de Catalunya, la respuesta sería muy contundente, veríamos a todos los  partidos vascos detrás de la misma pancarta: «EI fuero no se toca». Jaime Mayor Oreja y Arnaldo Otegi suscribirían el mismo manifiesto. Atención línea roja. Hay cosas sobre las que no se  debe discutir”, escribía contundente Juliana.

No sé si sería tan así, pero es bueno que nos vean así. ¡Claro que es una Iínea roja! Y es que no  se quiere reconocer que el Concierto de privilegio no tiene nada, que es el resto de una foralidad conculcada y hoy constitucionalizada, que para que funcione se ha de recaudar más de lo que se gasta, que Franco nos lo quitó y Suárez nos lo devolvió y que Miquel Roca les hizo a los catalanes la gran faena por no plantearlo. Hoy apoyamos tengan ellos su Pacto Fiscal, pero sin que unan su consecución a la eliminación de esta pieza clave en nuestro autogobierno.