La entrevista de Almudena y Arantza a Don Nestor

Domingo 24 de febrero de 2013

Escuché el domingo a las diez  de la mañana en Radio Euzkadi la entrevista que le hicieron Arantza Urretabizkaia y Almudena Cacho a Nestor Basterretxea.  Hacía tiempo no le había oído hablar al artista de Bermeo y me ha parecido  que ha pegado un bajonazo.  La edad es un óxido imparable.  Y lo lamento. Es noticia por la exposición que le hace el Museo de Bellas Artes de Bilbao. Que triunfe.

Contó su experiencia en Arantzazu, y su relación con Jorge Oteiza. Describió poco amablemente a Chillida y nos  contó  que está en la abstracción.  Y  tras estos toques Almudena Cacho le pide hablar de política. Narra como Garaikoetxea le nombró asesor artístico del Gobierno Vasco pero a los tres años fue donde él porque no contaban para nada con el artista oficial como asesor.  Garaikoetxea le pide que continúe, pero al final siguió todo igual. Define a los políticos como refractarios al arte. Será a su arte. ¿Y la actual monográfica quien la ha hecho?. Cuenta que a Garaikoetxea lo “arrojó”, lo dijo  con esta palabra, Arzalluz del PNV y que él en solidaridad se hizo de EA y ahí sigue. El puede ser de EA. Los demás no podemos ser del PNV. Y además el PNV le debe hacer continuamente el rendez vous.

Pinchado por Almudena Cacho me nombró a mí diciendo que no sé nada de arte (cosa que es verdad) y que dije que no había que comprarle obra a él, cosa que es mentira.  No estuvieron muy finas ni Arantza ni Almudena en su entrevista en este pasaje. Lo instaron a  decir lo que sabían  iba  a  contestar. Ante esto cuento mi pequeña verdad porque  la realidad es la siguiente.

El logo de la campaña del Estatuto de Gernika se lo encargamos a él en 1979, lo mismo que el cartel del primer Alderdi Eguna, el símbolo del Parlamento Vasco y las portadas de las ponencias del PNV en 1977.  Y yo estuve con él, con Gorka Agirre y con Ruiz Olabuenaga en Trieste al final de los setenta.  Y efectivamente tuve una buena amistad.  Esas amistades que se rompen cuando discrepas. Y es que a mí no me gusta lo que hace en lo público. Lo siento.

Como él dijo en la entrevista, su arte ha ido evolucionando hacia la abstracción. Y a mí, la abstracción o es muy buena o no me gusta nada. Me parece un camelo. Y voy a todas las exposiciones del Guggenheim. La última, también. Y me gustó. A mí el agravante está en que el artista cobra en realista, pero quiere le intérpretes y pagues sus sueños. Y si son buenos, pues si. Pero para mí ,no es el caso. ¿Se puede disentir?. Curiosamente un euro es la moneda de pago a un artista de este tipo. No le pagues con una piedra, rodeada de un periódico, con un poco de musgo encima y le dices que para ti es un euro, que te come. Y es que, repito, el artista cobra en algo tan realista como los euros, pero nos deja un arte que solo entiende él y si uno quiere que su arte sea público, no puede quedarse en el elitismo de que lo entienda  solo el artista y a quien él se lo explica. Para mí esto es impresentable.

Y no me gustó nada el monumento  que hizo a los marinos vascos muertos en la batalla de Matxitxako, tampoco  donde estuvo la cárcel de mujeres de Mutriku, ni la última de Gernika, ni la de la ikastola Begoñazpi, ni el cementerio que puso en Bermeo, ni las decenas de obras que ha  ido haciendo a cuenta de que era  una  especie de artista oficial abertzale y la buena gente de los ayuntamientos le encargaban  estos  trabajos que además un marchante espabilado vendía como si fueran obras de Oteiza o de Miguel Angel Buonarroti.  Y eso es lo que he criticado.  Y no soy tan tonto en despreciar el arte abstracto, pero creo que excepto la serie cosmogónica, la obra de Basterretxea no tiene gran nivel y mucho menos para plasmar monumentos expuestos al aire libre.  El del pastor vasco en Idaho es paradigmático. Ningún pastor se siente identificado con semejante obra. Decepcionó muchísimo.

Ya sé que decir ésto es políticamente incorrecto. No me importa nada. No lo hubiera hecho si él no me hubiera atacado gratuitamente  el domingo por la mañana. Y muchos me han llamado para decirme que tengo razón pero que ellos no pueden decirlo. Nestor no es ni de lejos Jorge Oteiza. Una obviedad.

¿Cuál es el meollo de mi crítica?.  Que arte público pagado con dinero público sea incomprensible para el público. Arte de élite, para las élites, pero sin ser pagado por las élites.  Y por eso me dice que si yo fuera un experto en arte tendría derecho a criticar. Los demás no. Solo a estar callados y a pagar. Y lo que hace Nestor no me gusta nada. Y es ahí donde está la madre del cordero. No soy experto en arte, pero me gusta el arte. Repito. Lo que hace Nestor no me gusta nada. Es algo incomprensible y para mí insólito que con dos chapas se quiera decir que eso es un homenaje a no sé quien.  Sinceramente me parece un camelo. Y sé que cuando el arte abstracto es bueno hasta el más lego lo entiende y aprecia.  Y tengo todo mi derecho a criticar lo que no me gusta.  Faltaría más.

Nestor, bermeano, nunca más volvió a Bermeo. Por lo que sea. ha vivido en Hondarribia y ha tenido su museo en Urdanibia.  A su padre, diputado del PNV, un jurista extraordinario, redactor del Estatuto de Estella, diputado, y miembro del Tribunal de Garantías Constitucionales, lo aventó la guerra. Su  desconocido aita, hoy, fue una de las cabezas privilegiadas de aquel grupo de Aguirre, Horn, Robles Arangiz, Irujo, Landaburu,…..  ¿Cuánto ha hecho Nestor para que conozcamos la digna historia de su aita?. ¿Por qué siempre hemos de ser los demás quienes enaltezcamos a los demás?. ¿Por qué si ama tanto a su lugar de nacimiento, no se residenció allí?. ¿Por qué el Ayuntamiento de Bermeo, con alcalde de EA, tuvo que hacerse cargo de una obra que la gente mayoritariamente no le gustan ni una pizca?.¿Por qué el ayuntamiento de Bermeo no ha honrado al gran tribuno y diputado y le ha puesto el nombre del casino a Nestor y no a su padre que fue quien vivió allí y se ocupó de los arratzales y por eso le llamaban “Tostarteko”?. En la historia de Bermeo siempre va a ser más importante el padre que el hijo.

En fin, hay que respetar la edad y las trayectorias, y, repito, escribo ésto porque Almudena Cacho y Arantza Urretabizkaia le han inducido a meterse conmigo incluso en lo personal imprudentemente.  No le voy a retar  a duelo, ni guardarle rencor. Tiene los méritos que tiene, pero, repito, no es ni de lejos Jorge Oteiza y ha tenido el mal gusto de agredir gratuitamente a Arzalluz simplificando una triste historia que dividió al PNV, contribuyendo  con su aporte a esa  división y también lo ha hecho  conmigo, algo que no tiene la menor importancia.

En Argentina me dijeron algo que creo es verdad. Que Nestor era un buen diseñador pero no un escultor y menos un pintor abstracto. Nestor trabajó en la Nestlé y dibujó el nido con la boca abierta que se constituyó en símbolo de la marca.  Y allí me decían: “es lo mejor que ha hecho Nestor en su vida”. No lo sé.  No soy experto. Pero me da que sí.  Por lo menos para mí.

¡Ah!. Que tenga mucho éxito en su monográfico organizado por políticos del PNV……

Objetivo: salvar al Rey y su hija

Sábado 23 de febrero de 2013

La estrategia de la defensa del yerno del rey, Iñaki Urdangarin es anular la posibilidad de que los correos entregados por Diego Torres puedan volverse contra él argumentando que sería violar correspondencia privada. Muy burdo. AIgo así ocurrió con el caso Naseiro y Palop, lo anularon y al poco llegó Bárcena amparado en semejante impunidad. La justicia no puede detenerse aceptando virguerías de letrado. O se hace  justicia con pruebas o  jamás nadie creerá en ella.

De hecho ha comenzado una sutil campaña del gobierno y sus ministros para que el fuego no  llegue  a La Zarzuela. La lectura, este sábado, de un escrito por Urdangarin diciendo que  la Casa Real, es decir el rey nada sabía, es  asimismo muy burdo. Este buen señor que recibe  partes  del CNI al parecer nunca se entera de nada que no sea un buen negocio  del que obtener comisiones de los días libres de sus amantes. Del resto al parecer no se enteraba. Mentira. ¡Claro que se enteraba!.

Y claro. Aparece ahora la necesidad de una ley Orgánica, una Ley de la Corona, que aborde su posible abdicación. No la hay y un ex rey sin status de persona irresponsable puede ser procesado por sus fechorías como hicieron con Chirac los franceses, cuando se convierta en ex.

La tan repipi vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, debe estar al quite de la operación y al parecer ahora, en plena bronca del caso Urdangarin, no quieren abordar esta posibilidad. De momento se le saca al monarca del escenario a cuenta de su operación de hernia discal, se le da superjuego a Felipe de Borbón, se aguanta el chaparrón y tira millas. Pero todavía, no han calculado el riesgo de hacer una chapuza de gran calibre según la cual la Infanta no sea procesada, Urdangarin sea indultado y un pacto PP-PSOE trataría de silenciarlo todo. Intentos los ha habido que no han cuajado pues esperan conocer hasta donde llega la marea.

En la rueda de prensa del viernes Santamaría también ha descartado que sea ahora buen momento para desarrollar el título II de la Constitución con una ley de la Corona. Muchos asuntos quedaron pendientes de esa ley, por ejemplo el papel del Príncipe heredero, su posición institucional, o cómo se haría una abdicación. En el Ejecutivo y en el PSOE en privado admiten esa carencia, pero el Gobierno cree que con el caso Urdangarin en ebullición no es momento de tocar cuestiones sensibles y hay que esperar a que se despeje el horizonte. Preguntada expresamente por esa ley, la vicepresidenta ha contestado: “Quiero recordar lo que el Rey ha supuesto a lo largo de todos estos años para la estabilidad de nuestro país y la consolidación de la democracia, y sigue trabajando para eso. Vayamos por partes a la hora de los desarrollos legislativos que están ahí desde hace mucho tiempo”.

También ha descartado la vicepresidenta que se incluya a la Casa del Rey en la Ley de Transparencia. Dijo que las Administraciones que contraten con ella sí harán públicos esos contratos, pero que es el propio Rey quien tiene que promover decisiones de transparencia de sus cuentas, como sucede, dijo, en otras casas reales.

En privado, el Gobierno también trabaja para intentar minimizar esta crisis. En las últimas semanas se han producido varios movimientos para reforzar la imagen del Príncipe. El más significativo fue el acto de la inauguración del AVE a Girona, con Mariano Rajoy y Artur Mas. El presidente y sus ministros no pierden ocasión, en especial en sus viajes fuera de España, en destacar la labor del Rey para ayudar a las empresas españolas a cerrar grandes contratos internacionales.

 

 

Rajoy no aborda la lacra de la corrupción

Viernes 22 de febrero de 2013

Finalizado el debate llamado por cierta prensa como el de la Corrupción y no del Estado de la Nación, queda para las propuestas de resolución de la semana que viene lo que los partidos puedan proponer para abordar la persecución de la corrupción cuya impunidad y forma de actuar tienen fiel reflejo en el caso Bárcena. Mientras Rubalcaba dice que ellos por haber sido condenados son especialmente sensibles, y sin embargo se reparten los puestos del Tribunal de Cuentas, el PP mira para otro lado y Rajoy puede ostentar el récord de no haber pronunciado una sola vez la palabra maldita: Bárcenas.

Pero es algo perentorio. Esta semana se lo pregunté a Montoro. Me salió por peteneras porque el control político, cuando un partido tiene semejante mayoría absoluta, aunque no social, es casi imposible. Publiqué su respuesta.

Pero sigo insistiendo. Al Tribunal de Cuentas hay que cambiarlo de arriba abajo.

A la corrupción privada hay que añadir la política o pública, que afecta a aquellos políticos, gobernantes y administradores públicos que abusan de su poder vendiendo bienes públicos por debajo de su valor o dando concesiones administrativas por encima de su valor, para obtener una ganancia privada o partidista.

El índice de percepción de la corrupción de Transparencia Internacional (2012) clasifica a España en el puesto 30 detrás de Chipre y de Botsuana y por delante de Portugal, cuando la gran mayoría de los países de la Eurozona están entre los 22 primeros, salvo Italia (72).

Corrupción privada y pública atañen a la inspección fiscal, Policía, Guardia Civil y también a la justicia, que siendo mayoritariamente eficiente, es excesivamente lenta, haciendo que muchos delitos prescriban antes de llegar a la Audiencia o al Supremo, incentivando a muchos delincuentes extranjeros a residir en España.

“Es muy difícil asimismo que el Tribunal de Cuentas detecte cualquier tipo de fraude en la actividad que realiza. Su prioridad no es luchar contra la corrupción, sino verificar que el presupuesto que se aprueba tiene su destino”. El organismo autónomo tiene como función la actividad fiscalizadora de la actividad económica del sector público. Esta institución revisa las cuentas de los partidos políticos y los procesos electorales. Podría servir como un cortafuegos contra la corrupción, pero sus miembros admiten que su funcionamiento es poco práctico. “La institución no está preparada para luchar contra la corrupción”, reconocen.

Es un órgano colegiado cuyos integrantes son designados en el parlamento como representantes de los partidos políticos mayoritarios, lo que entorpece su funcionamiento. El Tribunal de Cuentas tiene 801 empleados públicos y un presupuesto que ronda los 61 millones de euros. Desde el Tribunal de Cuentas explican que su trabajo consiste en realizar una auditoría de carácter financiero. “Se ven las grandes partidas presupuestarias pero no se llega al detalle”, precisan fuentes de la institución que destacan que carecen de acceso a los bancos de datos de la Agencia Tributaria, la Seguridad Social o el Banco de España. Admiten la dificultad para detectar las irregularidades que cometen los partidos, sobre todo en los procesos electorales, donde a menudo los gastos en publicidad y los pagos son difíciles de justificar. El Tribunal de Cuentas acumula un importante atasco.

Ante tanta crítica algo se ha movido.

El Tribunal de Cuentas tiene 800 empleados públicos para fiscalizar la cuenta general del Estado, las de más de 8.000 Ayuntamientos, 17 autonomías, cientos de entidades públicas, y todos los partidos políticos con representación parlamentaria. Para este último cometido hasta ahora solo había siete personas, según fuentes del Tribunal. Pero ese equipo se va a triplicar, hasta 22, para intentar cumplir el complicado objetivo que se acaba de marcar el pleno: tener fiscalizadas en julio las cuentas de los partidos correspondientes a los ejercicios 2011, 2010,2009 y 2008. Es decir, resolver en cinco meses el trabajo acumulado de cuatro años. El último ejercicio fiscalizado es 2007.

Para cumplir con esa meta empezarán a revisar las cuentas de los partidos por el final, es decir, primero las de 2011, y después las de 2010, 2009 y 2008.

El retraso del tribunal es mucho menor en la revisión de la Cuenta General del Estado, las de los Ayuntamientos -que se digitalizaron hace solo dos años- y las de los procesos electorales. En la práctica, los cinco años de demora sobre la fiscalización de los partidos políticos impide ejercer un verdadero control e imponer sanciones. En cualquier caso, tal y como está concebido, el Tribunal de Cuentas funciona «como una auditora» y se limita a examinar «la documentación que entregan los partidos», pero no puede perseguir la corrupción, o, como explica un miembro de la institución, «hacer registros y ordenar que se abra un cajón». En definitiva, nada serio.