Un Lehendakari con dos sombreros

Lunes 6 de febrero de 2012

Alfredo Pérez Rubalcaba terminó el discurso de presentación de su candidatura en Sevilla diciendo que quería cambiar el PSOE para que siguiera siendo el PSOE. Previamente había dicho que no renunciaba a ninguna de sus letras. P de Partido. S de Socialista. O de Obrero y E de español. Un partido que en Euzkadi tiene un apéndice que es el PSE.

En la nueva ejecutiva estarán Patxi López y Eduardo Madina del PSE. Legítimo y comprensible. Lo deja Rodolfo Ares y extrañamente no está Txiki Benegas que ha sido el representante de la candidatura de Rubalcaba.

Pienso que el análisis que han hecho tanto López como Rubalcaba es que López no ganará las siguientes elecciones autonómicas vascas y su entrega y el marchamo de lo vasco merecían una presencia en la ejecutiva del lehendakari y, en el fondo, darle una salida personal para cuando el año que viene pierda las elecciones y tenga todavía un espacio para la actuación política. Lo que se llama el trampolín madrileño. Pero también hay que decir que en la cultura política de un país como el nuestro, no se entiende bien que un Lehendakari esté en la ejecutiva y en el máximo nivel de un partido que se presenta como vertebrador de España. En un conflicto de intereses parecería que López, aun siendo Lehendakari, velaría por los intereses generales de lo español, algo que colisiona con lo vasco. Pero vuelvo a repetir, es legítimo hacerlo.

En el caso de Eduardo Madina, la cosa no deja de sorprenderme sobre todo por lo airado que estuvo una tarde en el avión que nos llevaba a Madrid diciendo que él vivía en Euzkadi y su vida política estaba dedicada a Euzkadi. Le dije que no lo veía así, aunque él podía hacer lo que consideraba pertinente como yo opinar sobre lo mismo.

Ha sido elegido miembro de la ejecutiva de Pérez Rubalcaba, cuestión ésta que le amarra aún más a sus obligaciones madrileñas y estatales. Y si además vive en Madrid con su familia, tenemos a un líder político español a tiempo completo y que tiene lo vasco como apelativo, pero sus esfuerzos están en otra parte. Simple constatación.

En tiempos de la República el PNV pactó con la minoría tradicionalista y carlista navarra bajo la premisa de neutralizar los ataques al catolicismo de aquellas izquierdas y para lograr involucrar a las mencionadas fuerzas navarras en la defensa de un estatuto de autonomía que incluyera a Navarra en aquel Estatuto de Estella que incluía la posibilidad, como tenía Baviera, de pactar directamente con el Vaticano. De ahí surgió la descripción del líder socialista Indalecio Prieto de que el PNV quería hacer de Euzkadi un Gibraltar Vaticanista.

Pues bien. Si eso les alarmó en su día a los socialistas, no pueden extrañarse que nosotros pensemos que la presencia de López en la ejecutiva del PSOE españoliza al PSE y por conclusión al absurdo digamos que desean reforzar un Gibraltar españolista en Euzkadi con un Iehendakari con dos sombreros. O con un sombrero y una txapela.

Todo pues, un poco raro.

Jaime o Jaume. Ignacio o Iñaki

José Castro Aragón, el magistrado que ha imputado al yerno del rey Iñaki Urdangarin por prevaricación, malversación de caudales públicos, fraude a la Administración y falsedad documental, no habla el idioma farragoso de los jueces. Sus autos son sencillos e inteligibles; sus interrogatorios, feroces y directos. A veces, dicen sus críticos, demasiado pues a su verbo no le hace falta dictar sentencia para sentenciar.

Es 15 de abril de 2010. Juzgado de instrucción número 3 de Palma. El juez Castro es un trueno con toga y frente a él, el ex president del govern Balear Jaume Matas balbucea a duras penas sus argumentos e insiste en que durante el proceso se le llame Jaume, no Jaime, como el juez se le dirige.

-¿Usted me puede leer esos documentos?. Dígame qué nombre le ponen aquí (mostrándole un documento de la defensa de Matas).

El ex president, acusado de corrupción, tiembla privado de la coraza de impunidad con la que actuaba cuando se sentaba en su despacho:

-Jaime Matas Palou, Jaime Matas Palou, Jaime Matas Palou.

Pero Castro contesta:

-Yo no quisiera ser irrespetuoso hacia esas islas y bautizar a nadie con un nombre que no tiene. Soy muy respetuoso y quiero mucho a esta tierra. ¿Puede usted decirme qué nombre se pone usted?. ¿Se autolesiona usted cuándo se autotitula, cuando se pone Jaime?. Dígame ¿qué nombre se pone aquí?.

Es difícil precisar si el próximo 25 de febrero Castro interrogará a Urdangarin con ese estilo “tabernario” que caracteriza las instrucciones de sus casos. Sin embargo, es de prever que el juez imperturbable no se arredrará. Ni siquiera en la primera pregunta.

-¿Don Ignacio Urdangarin Liebaert?

-Perdone, es Iñaki.

Pregunto sobre Gernika

Mañana martes hay pleno en el Senado. Tenemos dos preguntas en el Pleno. Zubia inquiere sobre los restos de Franco en el Valle de los Caídos. Zapatero y Jauregui no se atrevieron a rematar la faena. Y yo preguntaré sobre lo que piensa el Gobierno hacer para recordar el 75 aniversario del bombardeo de Gernika. Seguramente nada, pero es que en otros países, estas cosas no se dejan pasar así como así.

Asamblea en Matiko

Estuve el jueves en la Asamblea ordinaria de mi organización municipal que es la de Matiko.

Se trataba de elegir una nueva Junta municipal y a los miembros del Tribunal. Miren  Sacristán Araneta hizo el descargo del último año y se votó. Fue elegida como nueva presidenta Olatz Aretxabaleta. Había 85 personas presentes. La sala llena. Y se produjeron los distintos descargos del Consejo Escolar, del Funicular, de las empresas paramunicipales como Mercabilbao y varias más. Todo transcurrió en paz y armonía. La Junta Municipal saliente y Miren la presidenta han hecho un buen trabajo y yo aplaudo la entrega de gentes que sin ningún relumbrón ni compensación económica hacen una labor de hormiga absolutamente encomiable. Cuando el PNV gana las elecciones lo hace por muchas cosas, pero por sobre todo por este trabajo anónimo y eficaz.

Veintidos votos de diferencia

Domingo 5 de febrero de 2012

¿Ha ganado Rubalcaba?. ¿Ha perdido Chacón?. ¿Qué pinta Patxi López en dos ejecutivas?. Cuando se discutan temas españoles  ¿defenderá Euzkadi?. ¿No es anómalo que, aunque sea por imagen, un Lehendakari no forme parte de la ejecutiva de su partido socialista obrero y español?.

La democracia es un sistema válido, pero complicado. Y si las elecciones son dentro de un partido, la cosa se complica mucho más. Y si la victoria es por la exigua diferencia de 22 votos, se complica aún más. Pero es el sistema mejor. No hay otro. Pero a la democracia, para que funcione, le hacen falta demócratas, como a una tortilla de patatas, huevos y patatas. No hay más. Y la gente no suele ser muy comprensiva cuando pierde y sobre todo con semejante y raquítica diferencia. Se buscan culpables, se señalan trampas y abusos del aparato, y la gente termina mirándose de reojo. De ahí que el trabajo más serio que tiene Rubalcaba en la actualidad es parchear el barco, calafatearlo, meter a todos en el puente de mando y echar a navegar. Un Rubalcaba sectario, tiene al día siguiente una rebelión a bordo, cuestión que le vendría bien al PP en su crucero anti crisis. Lo mejor para Rajoy es una oposición sin rumbo, débil, enfrentada y sospechando unos de otros. La tuvo González con Fraga y así duró lo que duró.

Reconozco que la derrota-victoria de Carmen Chacón me ha extrañado. Significa que ha contado con mucho apoyo y sobre todo con el apoyo de un Zapatero, gran responsable de la derrota socialista de 2011. A quienes pretendía vencer y no lo han hecho por poco, ha sido a lo que significa Felipe González quien con Almunia, Solana, Benegas, Rodríguez Ibarra, Bono, Chaves y demás era por decirlo así, la vieja guardia, con algún que otro fichaje juvenil. Los damnificados de González como Borrell, Zerolo, Narbona, y la obligatoria ayuda del PSC, estaban con Chacón-Zapatero y eso un partido como el PSOE lo ha de metabolizar si quiere seguir siendo la alternativa al PP.

La apuesta de la derecha 

Curiosamente la derecha cavernaria madrileña quería que ganase Carmen Chacón. La consideraba mucho más débil por una parte, aunque por la otra temía su estilo novedoso. EI viernes en La Razón en la página impar, hacía una semblanza de la ex ministra de defensa y resumía su personalidad en el título de esta manera: «La catalana que más veces gritó ¡Viva España!». «En Cataluña la acusan de españolista y en España de catalanista, pero Carmen Chacón está segura, muy segura de que es la persona que necesita el PSOE para esta difícil travesía del desierto» decía el tabloide madrileño dirigido por el catalán Francisco Marhuenda. Buen resumen de lo que esperaban de ella.

A Pérez Rubalcaba lo definía como «El eterno perdedor de apuestas». «Todas sus apuestas y quinielas orgánicas fueron siempre fallidas. Fió su suerte a la de Joaquín Almunia, frente a José Borrell en las primarias en las que se disputó el liderazgo del PSOE en 2000 y falló; puso todo su empeño en la victoria de José Bono frente a José Luís Rodríguez Zapatero en el XXXV Congreso federal y se estrelló; hizo lo imposible a finales de 2010 para que Tomás Gómez perdiera las primarias de Madrid contra Trinidad Jiménez y erró en el tiro… Es Alfredo Pérez Rubalcaba un eterno perdedor de apuestas. Aún así logra reponerse de las derrotas, hacerse imprescindible para los jerarcas y situarse, tras un tiempo en el purgatorio, en la primera línea». Será por algo, digo yo.

En fin, que ha ganado Rubalcaba y ahí estará. Mi experiencia con él es que en lo personal es un tipo simpático, ocurrente, trabajador, amigo intermitente, pero si quiere algo no le importa lo más mínimo dejarte en la estacada y si te he visto no me acuerdo.

Cuando le oí el viernes amenazar a la Santa Sede, me dije: “¿Dirá lo mismo en el juicio contra Urdangarin?”. Si lo hace, empezaré a creer que estamos ante otro Rubalcaba, uno nuevo y reinventado para afrontar lo que le viene encima. Y si no, el de siempre, al que conocíamos como “Rubalcaba, te das la vuelta y te la clava”.

La necesaria Perestroika

Sábado 4 de febrero de 2012

Sabino Arana, un joven bilbaíno de Abando, fundó el PNV en 1895 y por tanto el nacionalismo vasco. Lo hizo hace 117 años y resumió su propuesta en la frase «Euzkotarren Aberria, Euzkadi da», es decir: «Euzkadi es la patria de los Vascos”. Incluía Navarra y la Euzkadi continental hoy llamada Iparralde. Pero Sabino Arana era católico y fundó un partido confesional para unos de centro derecha, para otros de centro izquierda. Sin embargo no hay más que ver las posteriores políticas sociales del Partido Nacionalista Vasco que además parió al poco de la muerte del fundador el sindicato nacionalista ELA-STV, para evidenciar que la apuesta social está en el ADN del partido vertebrador de Euzkadi.

Este dato histórico e incontrovertible no gusta al mundo de la Izquierda Abertzale. Decirles que sesenta años antes que ellos hubo alguien que había descubierto la pólvora, la ikurriña, el Mediterráneo y hasta la nacionalidad vasca no les gusta un pelo y por eso suelen hacer lo que haría un adolescente con su padre: ignorarlo. Y algo más. Sacarse de la manga, un respetable nombre geográfico y cultural, pero no político y además permitido bajo el franquismo como el de Euskal Herria. Ya está. Nada que recuerde los orígenes del nacionalismo en el Txakolí Larrazabal. Hasta ETA se llamó “Euzkadi ta Askatasuna” y no “Euskal Herria ta Askatasuna”.

Pero para hacer más complicada la cosa en aquel incipiente nacionalismo había los que querían subir las escaleras de cuatro en cuatro y los que abogaban por subirlas peldaño a peldaño. Todos querían llegar al mismo sitio, pero en tiempos diferentes y de ahí vinieron las separaciones de Comunión y Aberri y la acción del Jagi-Jagi en la República y en la guerra con sus batallones, pero en la hora definitiva del fusilamiento, lo que gritaban unos y otros era el «¡Gora Euzkadi Askatuta!».

Existía, si, el Partido Comunista de Euzkadi que tuvo su Consejero en el gobierno de Aguirre en la persona de Juan de Astigarrabia que, a la caída de Bilbao, fue juzgado por su «compadrazgo con el gobierno Aguirre», pero eran una minoría no determinante. El comunismo en Euzkadi ha existido, pero ha sido una fuerza testimonial.

Pasados los años y al calor de las revoluciones cubana y argelina y de aquellos conciliábulos cargados de ideología y de ejemplos de países no alineados, en los años sesenta, surge una ETA nacionalista que se va dividiendo en sus asambleas y en sus debates sociales. Había que liberar a Euzkadi pero enganchándola a todos esos movimientos revolucionarios mundiales donde primaba lo social y se imponía como doctrina la dictadura del proletariado en sus diversas acepciones: marxismo-leninismo, troskismo, maoísmo, titoísmo y todos los ismos que dictase la revolución. No hay más que ir al archivo de Lazkao para comprobar cómo en la documentación allí almacenada y catalogada, reposan en letra escrita las miles de horas de discusiones y de empanadas mentales sobre estos temas que hoy duermen el sueño de los justos.

El marxismo, hasta el fin de la Primera Guerra Mundial, era una atractiva filosofía política y económica que daba una nueva interpretación a la historia universal. La Revolución Rusa de 1917, por obra de Lenin, se convirtió en la base y razón de un sistema político dictatorial y cerrado verticalmente, que nunca había pasado por la imaginación de Marx. Sobre esa fórmula se constituyó el partido bolchevique, luego el estado revolucionario, y como consecuencia la Tercera Internacional. Era fundamentalmente un sistema autoritario de dominio y regimentación por una minoría que posponía para un futuro indefinido la realización de los ideales políticos que preconizaba. Ese sistema con Stalin y sus sucesores se fue convirtiendo en una chaqueta de fuerza, donde toda posibilidad de libertad de pensa­miento y de iniciativa individual llegó a desaparecer por completo. Contra esa opresión esterilizadora, empobrecedora y retardataria, y sus negativas consecuencias económicas y sociales, fue que se anunció la “perestroika” de Gorbachov. Es también contra ese tipo de Estado y de gobierno que se levantaron los pueblos sometidos de la Europa Oriental.

El marxismo-leninismo, que desapareció de Rusia, de la Europa Oriental y, en muchas maneras, de China, no parece conservar cierta vida y actividad sino en el Tercer Mundo.

El fenómeno del retraso ideológico ha sido una de las características del pensamiento de estos grupos. Las ideas nuevas han llegado generalmente con un retraso equivalente el lapso de una generación. Todo un cuerpo de concepciones, todo un vocabulario ha comenzado a ser tan ineficaz y antihistórico como el muro de Berlín.

Sería lamentable que se siguiera manteniendo un pensamiento y un lenguaje que ya pertenece al pasado en el corazón de Europa como ya denunciara en su día en una durísima controversia Manu Robles Arangiz en su folleto «Un Caballo de Troya”. Con la envoltura del nacionalismo movilizador de sentimientos, veía una ideología totalitaria como núcleo central agazapada y a la espera de su oportunidad. Todo un Caballo de Troya.

Kas fue concebida desde su nacimiento como un instrumento para la revolución vasca por la «necesidad que tiene la Vanguardia (ETA) de articular un mecanismo delegado para la dirección política en la lucha de masas e institucional en esta fase del proceso de liberación nacional y social vasco”.

Pero a pesar de todo éste farragoso mundo de análisis a la violeta, el resultado final ha sido que el pasado mes de octubre se anunciara un cese definitivo de la acción armada de ETA. Todo un fracaso. Tantas horas de lucubraciones mentales y de cubas libres ideológicos, para acabar como en 1977 se les pidió en Txiberta.

Pero empieza una nueva etapa. La de la política y la de la gestión. La de ocuparse de las basuras y hacer frente a la crisis. La del Festival de Cine y la presión fiscal. La de las realidades tangibles y si bien es cierto que todavía hay obstáculos que vencer, salida de Otegi de la cárcel, situación de los presos, desaparición de ETA, legalización de Sortu, el horizonte posiblemente quede despejado en los próximos años. Y la pregunta que se impone tras esto es: ¿qué modelo de sociedad presenta, además del nacionalismo, la llamada Izquierda Abertzale: marxismo-leninismo, socialdemocracia, Jagi-Jagi, eurocomunismo o qué?.

De ahí que desde Marx a Cayo Lara la obsesión de este mundo lo constituye la unidad del proletariado o, como hoy se dice, cuando apenas existen proletarios al estilo del los tiempos del primer capitalismo, «la unidad de las izquierdas». Porque ésta es la clave y meta de todas las consideraciones sobre autonomía, federalismo o autodeterminación que encierran sus programas.

Un jelkide ex senador me decía: “Sortu/Amaiur tendrá que encontrar su espacio ideológico en las corrientes del socialismo europeo, y no podrá ser el «partenaire» de un sistema bi-partidista si pretende abarcar desde el marxismo-leninismo afín a las Brigadas Rojas Italianas o a Acción Directa Francesa hasta los empresarios de pymes, y la burguesía nacional como dicen ellos. Tendrán que hacer su «Bad Godesberg» como hizo el socialismo alemán bajo la dirección de Willy Brandt en 1959, abandonar sus planteamientos marxistas, y desarrollar un socialismo europeo homologable con el socialismo francés o el laborismo inglés”.

Todo esto significa que en una década y sin violencia este puede ser un país normal. Y que nosotros seguiremos nuestro camino. No buscamos la unión de las derechas aunque nos clasifiquen de burgueses. Más aún. No tenemos el menor reparo en ir con la izquierda o con la derecha.

Aguirre, Irujo, Leizaola, Ajuriaguerra, Landaburu y su generación comenzaron la República aliados a la derecha navarra tradicionalista y carlista. Y la terminaron encabezando un gobierno de concentración con socialistas, comunistas, republicanos y anarquistas luchando contra gentes que venían en nombre de una Santa Cruzada.

Porque sin tanta teoría y dogmatismos ni pretensiones científicas, buscamos una verdad tan humana y tan simple como la libertad de un pueblo que quiere existir y vivir según su propio ser y voluntad.

No en balde los Peces Barba y los dogmáticos de la Constitución española ven con evidente preocupación y malestar lo que está ocurriendo en Escocia y no por casualidad en Iparralde no hay ni un mal Departamento Vasco. Y así será mientras haya gentes que se sientan identificadas con su pueblo y lo amen más que a su cartera. Y tengan claro el principio que no solo de pan vive el hombre.