Una foto del cocidito madrileño

Viernes 5 de enero de 2024

Xosé Estevez, historiador, profesor universitario, escritor, intelectual, activista de Galeuzka, amigo de siempre, acaba de leer el libro “España. ¡Qué País Mikelarena!”.

Me escribe y dice:

Excelente libro que retrata perfectamente lo que hierve en el cocidito madrileño, una ciudad estado, sumidero de las energías periféricas, que están siendo sometidas a una economía colonial y territorios de sacrificio.

Esta visión está extraordinariamente descrita en el libro.

Estilo fluido, ameno, ágil, que salta de la anécdota a la reflexión y al consejo y de éstos a la anécdota como método ilustrativo y didáctico. Y todo ello adobado con frases brillantes como que el elefante hay que comerlo poco a poco a mordiscos y no de un bocado y otras consideraciones  parecidas.

Es de agradecer la mención siempre de Galicia al mismo nivel que Catalunya y Euskadi y la extensa cita del gran Castelao que sigue vigente.

Coincido en la apuesta por Galeuzka permanente y más en concreto de cara a las próximas elecciones  europeas.

Hay un trastoque de letras entre Castelao y Cortesao. Castelao no participó en el proyecto de Comunidad Ibérica de Naciones. Sí lo hicieron Luis Araquistain, Manuel de Irujo, Cortesao y Carles Pi Sunyer. Ekin editó un  libro con las cuatro intervenciones.

En resumen, un libro absolutamente necesario para entender las claves de la política española pasada, presente y futura.

Los olvidos de Felipe VI

Jueves 4 de enero de 2024

El PP quiere ilegalizar la disdencia. No es nuevo. Ignacio Astarloa, siendo secretario de estado cambió el Código Penal para enjuiciar a Ibarretxe si a este  se  le ocurría convocar un referéndum. El PP se parece más a Vox.

Lo malo es que ante estos excesos Felipe VI calla. Y es bueno nos acordemos de él.

El afamado exiliado doctor Trueta, cuando volvió de su destierro le pidió a Juan Carlos de Borbón que si algún día tenía un hijo, no le pusiera de nombre Felipe.

Los catalanes tenían el pésimo recuerdo de cuando Luis XIV les ganó a los Austrias y colocó en Madrid a su sobrino Felipe V y trajo de París la descentralización con su decreto de nueva planta.

Felipe VI viene de esa cepa y se nota mucho. Mucho más ante estos excesos.

No viene de las Españas de los Austrias sino de la España Borbónica y centralizada.

En su mensaje de Navidad repitió hasta quince veces la palabra constitución.

No dijo nada de dejar de tener ese privilegio  medieval de la inviolabilidad.

Sin Constitución no hay democracia nos dijo solemne. El problema está en que solo ha leído una parte de ella.

La Constitución le atribuye el papel de árbitro y moderador, pero Felipe VI ni arbitra ni modera nada.

 Ante un poder judicial bloqueado cinco años calla y Sánchez y Feijóo han de apelar a una instancia Europea para que arbitre. Tampoco modera al PP ante estas iniciativas de castigar aquello que no gusta en  la capital de España

También dice la Constitución que existen nacionalidades, es decir Naciones y Regiones, pero él solo lee donde habla de la unidad indivisible e indisoluble de la patria, por lo que cada vez los llamados periféricos quieren saber menos de él.

También desconoce que existen lenguas cooficiales perlo le manda a su hija al ejército en lugar de una academia de lenguas tan legítimas como el catalán, el euskera y el gallego.

El problema de un  Felipe VI almidonado y lejano es que no ha aprendido a ser un rey democrático a  pesar de que le llaman el “preparao” y sobre todo  que el Estado Español no es Madrid.

Si no lo aprende en este 2024 tarde o temprano lo va a pagar él y su dinastía y serán pocos los que griten eso de Dios salve al Rey. A él no lo va a salvar ni Vox, ni el PP, sus grandes aliados estratégicos en la actualidad.

No estaría nada mal se ganara el sueldo.

¿Y por qué no regalamos libros?

Miércoles 3 de enero de 2024

El sábado seis se celebra el día de Reyes. Días de regalos para los que no celebran el Olentzero o el Niño Jesús o Santa Klaus. Y a veces no tenemos tiempo ni sabemos qué regalar a los aitites, a los aitas, a los hermano, a los amigos. Y un regalo barato y eficaz es un libro. Regale libros.

La foto es de la librería que tiene Elkar en el Casco Viejo y ahí está, entre otros, ”España. ¡Qué País, Mikelarena!” con vivencias de lo que es el Madrid político para los vascos nacionalistas así como de  la defensa que hace el EAJ-PNV de sus postulados.

Josep López de Lerma, abogado y quien fuera Vicepresidente del Congreso y portavoz de CIU, me hace este comentario desde Barcelona, aunque él es de Girona y ejerce. Puigdemont fue su jefe de prensa años atrás.

“El día 31 de diciembre en lugar de ver esos programas de televisión me tomé un paracetamol, me puse el pijama y empecé a leer tu libro. Estoy en  la página 75 en lo que cuentas sobre la conspiración del 23F. Debo decirte que se me hace muy atractivo todo lo que cuentas y dices y los ejemplos que vas deslizando. No tiene desperdicio el prólogo de Esparza. Habría que leerlo desde el púlpito del Congreso. Dos personas con creencias ideológicas y hasta espirituales distintas, con objetivos finales en parte antitéticos, mantienen una amistad ejemplar y hasta entrañable. Capaces no solo de respetarse sino incluso alabar aquello que les une.

Sobre el resto del libro te lo iré contando más adelante. Desde el estallido introductorio hasta lo del 23F y el papel del Emérito. Soberbio. Por cierto, son públicas las actas del juicio-farsa, porque aquí tendrías para otro libro”

No está mal lo que me dice López de Lerma. Se lo agradecí.

Creo que un libro es un buen regalo navideño. Cualquier libro.