Matemos a Sabino para celebrar un Aberri Eguna laico

Domingo 9 de abril de 2023

Es lo que nos dice Podemos y también Bildu. Es aquello del adolescente de matar al padre para lograr ser yo mismo. Lo malo es que la adolescencia se cura con la edad pero hay gente que pasa el tiempo y empeora sus complejos, como la gente de Podemos.

El Aberri Eguna tiene su historia. Y es bonita. A principios de 1932, siendo presidente del Euzkadi Buru Batzar Luis de Arana y Goiri, los tradicionalistas celebraron un mitin en el frontón Euskalduna de Bilbao que acabó en tragedia. Nacionalistas, comunistas, socialistas, tradicionalistas, republicanos y gente sin partido cayeron en los incidentes. José Antonio de Agirre y José Horn protestaron enérgicamente ante las Cortes. Al margen de los sangrientos choques, el acto del Euskalduna, mereció una respuesta nacionalista, aunque no frontal. Luis de Arana recordó que se cumplían cincuenta y dos años de las conversaciones que sostuvo con su hermano Sabino para adscribirle a los principios nacionalistas, cosa que ocurrió en 1882.

Se pensaba inicialmente celebrar el aniversario de lo que sería calificado de «bodas de oro» del nacionalismo vasco. Bajo esa denominación fueron preparados varios actos en los que se daba especial relieve a lo folclórico, a fin de evitar suspicacias gubernamentales. La fecha elegida fue Pascua de Resurrección y el lugar, Bilbao. La propaganda fue cambiando de signo y poco antes de la fecha señalada para la conmemoración el lema de la fiesta fue «Aberri Eguna» (Día de la Patria Vasca), bajo la idea de la Confederación de las Repúblicas Vascas. El 27 de marzo de 1932, 65.000 personas se manifestaron en Bilbao, asistiendo a actos conmemorativos y populares. En el casino de Archanda, tras un banquete, se pronunciaron algunos discursos.

Para los sectores conservadores bilbaínos el primer Aberri Eguna supuso un auténtico desafío. Bajo el signo de la hostilidad, los balcones y ventanas permanecieron ostentosamente cerrados al paso de los manifestantes en las calles del ensanche. Y al día siguiente Euzkadi, en un duro comentario, arremetía contra ellos con estas palabras: «Los balcones aristocráticamente católicos -que es el modo menos cristiano de ser católico- permanecieron sin embargo, mudos, insensibles, huraños, ciegos». Al año siguiente, 1933, el Aberri Eguna se celebró en el campo deportivo de Atocha en San Sebastián, donde pronunció un discurso Ewal Ammende, del Congreso de Nacionalidades. En 1934 tuvo lugar en Vitoria. El año 1935, por impedimentos de diverso tipo, tuvo que aplazarse hasta el 30 de junio y fue celebrado en la plaza de toros de Pamplona.

En tiempos de Patxi López en Ajuria Enea  se aprobó  en el Parlamento Vasco el que cada 25 de octubre fuera el Día del País Vasco-Euskadi Eguna. Lo decidieron al unísono el PSE y el PP. El PP es el partido que votó en contra del Capítulo VIII de la Constitución y de todo el Estatuto Vasco. Pero no le importaba. Se alió con el PSE y, en tema tan delicado, decidieron los dos excluir a quien había promovido y liderado la discusión y aprobación del Estatuto de Gernika e imponer un día de fecha de celebración nacional. Más bien regional.

Esto nada tiene que ver con lo dicho por Patxi López en el homenaje a José Antonio Agirre en Lehendakaritza. Describió al presidente y a los consejeros de aquel primer gobierno vasco como el gobierno de los «padres fundadores». Normal. El Estatuto aprobado el 1 de octubre de 1936 fue el primero y el de Gernika, del 25 de octubre de 1979, fue el segundo. Generalmente cuando uno celebra su cumpleaños, celebra su nacimiento. Pero si eso se hace así, es porque tiene una clara explicación. En 1936 no estaba la derecha vasca. Estaba en la trinchera disparando contra el PSE, PNV y todo lo que se moviera. En 1979, tampoco. Fraga decía que era el embrión de la independencia vasca. Pero aunque esté incompleto el estatuto, años después ya se podía celebrar, aunque se excluyera al padre de la criatura. Socialismo es lo que hacen los socialistas y Populismo, lo que hacen los Populares.

No importa. Nosotros, entonces y ahora, seguimos celebrando  el Aberri Eguna porque Euzkadi es nuestra Patria. Y celebramos el Aberri Eguna porque el PNV es nuestro partido. Y el 25 de octubre recordaremos que el Estatuto está sin cumplir y que en otro 25 de octubre, en 1839, nos abolieron los Fueros, mientras esperamos que digan que hemos celebrado el Aberri Eguna desunidos. ¡Feliz Aberri Eguna!

Podemos, PSE, PP, Vox no celebran el día de la Patria Vasca

Sábado 8 de abril de 2023

Le escuché a Iñigo Martínez de Podemos decir que había que buscar un día para el Aberri Eguna sin connotación religiosa. El adanismo de este señor les va a llevar a proponernos como fecha el cumpleaños de Pablo Iglesias. No me extraña que todas las encuestas le den a la baja. Nada que ver con observar mínimamente la realidad.

Un partido sin memoria es como una persona sin ella, porque la memoria es identidad. Memoria de lo que sucedió, de lo incumplido. Les pasa a los socialistas. Dicen que socialismo es lo que hacen los socialistas. Y nosotros seguiremos celebrando el Aberri Eguna. Porque Euzkadi es nuestra patria

Dicen  que el socialismo es lo que hacen los socialistas. De ahí que en Euzkadi sean un partido sin memoria. Y un partido sin memoria es como una persona sin memoria. Porque la memoria es la identidad. Y la de estos buenos señores es de pret a porter. Digo esto porque ahora nos dirán que «una vez más los nacionalistas han celebrado el Aberri Eguna desunidos». Como si eso fuera lo importante. Lo importante es celebrarlo, no la forma de hacerlo. El Aberri Eguna es el día de la Patria Vasca. Palabras fuertes para quien tiene como su patria a España, algo legítimo, pero también bastante alejado del mundo vasco. Su fiesta es el 12 de octubre, no la Pascua de Resurrección.

Pero esto no siempre ha sido así. Mañana cierta prensa podría titular «Una vez más el Partido Socialista no celebra el Aberri Eguna que había celebrado durante cuarenta y dos años». Que se dice pronto. Bien es verdad que haber sacado en un Aberri Eguna y, en la pancarta, la demanda del ejercicio del derecho de autodeterminación les trajo muchos disgustos. Por eso la historia hay que olvidarla y sepultarla en el vacío. Por eso hay que olvidar que en 1937 lo hicieron desde el Gobierno vasco, desde donde se convocaba el Aberri Eguna. Y así se hizo en plena guerra en Bilbao, luego en Barcelona, luego en París, luego en los mil puntos del exilio, más tarde en 1964 en Gernika y cada año en un lugar distinto, uno de ellos con el pase clandestino del lehendakari Leizaola, nada menos que a Gernika. Y así hasta la muerte de Franco. En 1976, hubo de suspenderse por el secuestro de Berazadi, pero en 1977 se celebró conjuntamente, así como en 1978. Llegó 1979. Los socialistas habían abandonado el Gobierno vasco en el exilio, después de 42 años en él. Rubial presidía el ente preautonómico llamado Consejo General Vasco y con eso, los socialistas, se conformaban. Nosotros mantuvimos aquella antorcha de legitimidad hasta la aprobación de un nuevo Estatuto, el de Gernika, en octubre de 1979. Pero ya se veía que el PSE estaba incómodo.

En 1979 nos reunimos toda la sopa de letras del momento el 5 de abril de 1979 para organizar el Aberri Eguna cuando habíamos puesto sobre la mesa el borrador del segundo Estatuto vasco. El lema que propusimos y se aprobó fue «Euzkadi por su autogobierno». Era el mínimo común denominador. Tras doce horas y media de conversaciones se llegó a la decisión de emitir el siguiente comunicado conjunto, que firmaron PNV, EE, EKA, EMK-OIC, HB (HASI, LAIA, ANV y ESB), LKI, ORT, PCE-EPK y PSE-PSOE: «Los partidos políticos y coaliciones firmantes, reunidos en Donostia, convocan al pueblo vasco a las manifestaciones unitarias a celebrar en las cuatro capitales de Euzkadi Sur, el próximo día 15, fecha de Aberri Eguna, bajo el tema central Euzkadi por su autogobierno. Los partidos firmantes volverán a reunirse para ultimar detalles de la manifestación, como horarios, recorridos, y la posible libertad de esloganes particulares de los diferentes partidos, siempre que en ningún caso haya en ellos ataques de unas fuerzas convocantes a los planteamientos de los demás».

Fue la última vez que el PSE celebró el Aberri Eguna. En 1980, con Parlamento y Gobierno vasco ya, el PSE dejó de celebrarlo. Ikurriña, Euzkadi, Himno, Aberri Eguna… eran demasiada identidad vasca, y además sabiniana, mientras ellos tras separar Navarra de la Comunidad Vasca buscaban sus señas de identidad en el socialismo español emergente de Felipe González y Alfonso Guerra. Las cuarenta y dos veces que lo habían celebrado conjuntamente con el PNV, ANV, PC y los republicanos, fueron directamente a la basura. Como se hace con un kleenex.

Viernes 7 de abril de 2023

Iban Gorriti es un entusiasta de la divulgación histórica. Sus libros, sus performances, sus artículos semanales en Deia, su amistad con el gudari Moreno, le acreditan como una persona sensible a nuestro inmediato pasado y digno de ser respetado.

Desgraciadamente se topa con mucha insensibilidad, mucha pose, mucha gente que tiene presupuesto y no hace nada para sacar del silencio y la oscuridad historias que nos han negado conocer. Pero lo malo no es tanto eso, aunque también, sino la mala educación de  medios de comunicación y representantes elegidos que por una parte te hablan de la «escucha activa» pero  que solo actúan si algún pope se lo sugiere o si viene avalada la iniciativa por alguien con título nobiliario pero cuando surge de la base, de las heridas, del mismo silencio, no les hacen ni puñetero caso.

Aquí en Deia, el pasado miércoles escribió la carta que reproduzco, es todo un grito, y que lo dice todo.

Es esta:

“Los supervivientes de los bombardeos de Durango y Gernika-Lumo son invisibles a los ojos de los medios de comunicación. Y eso que son los últimos, las últimas. Desde el pasado diciembre, están solicitado en primera persona el bonito y positivo hermanamiento de estas dos localidades porque ellos y ellas son de Durango y de Gernika-Lumo y sufrieron las bombas y el silencio impuesto por la dictadura. Sus ayuntamientos democráticos les piden sus votos en estos días de elecciones, pero no les escuchan, únicamente cuando a última hora necesitan un superviviente para su acto de conmemoración, para que quede “exótico y justo”. Los medios de comunicación, al mismo tiempo, pasan de ellos, de sus propuestas, porque la noticia en su criterio no les parece importante si no hay un alcalde o una alcaldesa por detrás. Se les niega -entonces- difundir sus peticiones y emociones, aunque luego en las columnas de opinión de los periódicos o en sus platós sus tertulianos hablan precioso, inclusivo, emotivo… sabiendo que el papel lo aguanta todo, absolutamente todo. Eso sí, opinan los contertulios por ellos cuando ellos aún están aquí y pudieran hacerlo en primera persona. Los invitados y presentadores deben saber más que ellos. Terrible esta paradoja. Por lo tanto: ni Verdad ni Justicia ni Reparación. ¿Cómo se les va a reparar si se les ningunea y hablo con triste experiencia durante 30 años analizando su papel en los días de conmemoración? ¿Estarán esperando a que mueran como antes ha ocurrido con los gudaris y milicianos? Más, en estos días que piden la palabra y se les frena, se les ningunea e invisibiliza. El mundo de la memoria -político y mediático- es todo una mentira (mientras nadie me demuestre lo contrario).”