Rodillo pinchado

Miércoles 9 de septiembre de 2020

Ya sé que es casi imposible pinchar un rodillo. Generalmente este artilugio doméstico se suele ver en las viñetas cuando una señora con rulos espera a su marido, éste botella en mano, llegar a casa de madrugada mientras ella le espera con un trasto de estos en la mano. Es la imagen socorrida.

La otra, es la que se ve a una apisonadora, dejando todo como la palma de la mano.

Pero quiero referirme a esa imagen reiterada que se esgrime en el argot político. La acción parlamentaria de la mayoría absoluta  se simplifica en la imagen del rodillo, sea verdad o no. Es la legítima defensa de una oposición que solo tiene el derecho al pataleo, al mosqueo, el ir al Muro de las Lamentaciones.

Nada que ver con el Frente de izquierdas ni con esa imagen que quiso darnos Bildu la noche electoral vendiendo poco menos la noticia de que habían ganado las elecciones, nada más lejos de la realidad.

Lo ocurrido esta última semana les ha hecho despertar de su sueño o de su pesadilla, aunque ese derecho al pataleo les hizo presentar la semana pasada una candidatura alternativa que no consiguió más que los votos de su formación. Salvas al aire.

En el debate de investidura en el Parlamento Vasco de la semana pasada, en el solemne acto del domingo en Gernika, en la jura o promesa de los Consejeros en Ajuria Enea el lunes, desde el Lehendakari al último Consejero llegado a su despacho todos, absolutamente todos, han hablado de mano tendida, de voluntad de acuerdo entre todos, de cercanía, de diálogo hasta el amanecer, de conversaciones hasta con unos sindicatos que como comité de recepción al nuevo gobierno han organizado  una huelga general en algo tan sensible  como la educación. Y sin embargo el Consejero quiere reunirse con todos, escucharles y buscar un camino común.

Para rodillo el de la oposición en la última legislatura cuando, puestos todos de acuerdo, desde Podemos, Bildu al PP, y por un voto, su rodillo impedía aprobar cualquier ley. Ese si era Rodillo.

El de ahora es solo discursivo, nominal y de momento el Gobierno va ganando uno cero el discurso de la mano tendida que deja a los de la bronca y pancarta, de momento, sin muchos argumentos. Sin poder hablar de Rodillo muy a su pesar.

Pero no nos llevemos a engaño. Rodillo va a ser todo, hágase lo que se haga y haciendo ésto en virtud de un programa y de unos resultados electorales, pero la palabra que más veces vamos a oir en esta  legislatura, solo va a ser una: rodillo.

Y eso que estos días, el rodillo está pinchado.

Ojalá por mucho tiempo.

Para que la República renazca

Martes 8 de septiembre de 2020

El sacerdote jesuita Luis Ugalde sostiene que las elecciones parlamentarias no representan el deseo de cambio de los venezolanos e insiste en la articulación de todos los sectores para motorizar la reconstrucción nacional. «Tenemos que decirnos y decirle al mundo que este infierno no puede continuar».

El fracaso de la política y la imposición del mal común nos obligan moralmente a todos a asumir la responsabilidad del rescate de la República. Con la reinante y creciente negación de la vida y la dignidad humana, la omisión es complicidad y grave pecado.

1.- La GENTE (incluidos los chavistas) quiere cambiar, salir del régimen y de Maduro que lo sostiene, librarse de la pesadilla actual y volver a vivir. Cuanto más dure, más se agrava y más difícil será renacer. Venezuela sabe que la oposición democrática está en contra del régimen, pero no está muy convencida de que tenga la voluntad política y la prioridad económico- social para salir de la actual indigencia nacional.

2.- La DICTADURA organiza una elección parlamentaria para perpetuarse, para no cambiar. 

La organiza de manera fraudulenta, eliminando toda posibilidad de perderla. Lo fundamental es quitar a los demócratas la AN legítimamente electa y eliminar a su presidente Guaidó que -a pesar del desgaste- es legítima referencia principal para los demócratas de América y Europa y para la oposición nacional.

Esta elección dictatorial y usurpadora ha tomado decenas de decisiones, violando la ley y la Constitución y cambiando todo lo que le convenga. Hasta eliminó el voto indígena universal, libre y secreto y ha establecido una elección comunal a mano alzada y con candidatos filtrados. **Claramente, la próxima elección parlamentaria es una BURLA y no un camino hacia la Democracia* . Entre la pandemia y esta mueca electoral lo sensato sería aplazar unos meses la elección y crear condiciones.

3.- El punto político más débil del régimen es LA NECESIDAD Y DESESPERACIÓN DE LA GENTE aplastada por la pobreza y las carencias económico-sociales cotidianas. Es el mayor potencial político para salir de la usurpación. 

En EE.UU., Alemania o España, en la actual crisis la economía (producción, empleo, ingresos de decenas de millones…) premia a los gobiernos o los derrota. Mucho más en Venezuela donde la pobreza extrema llega al 80%, la mayoría de las empresas están semiparalizadas debatiéndose entre el cierre y la sobrevivencia, y la agonía de todos los servicios públicos deja en evidencia el desastre de la gestión pública. Al malestar vital políticamente explosivo le falta expresarse en miles de puntos del país de manera descentralizada y no fácilmente reprimible y convertirse en el centro de la protesta política. La economía social y la activación empresarial productiva se han convertido en factores políticos de máxima prioridad. El mal común impuesto por la tiranía reinante no se podrá revertir sin la salida del dictador y sin una enorme y excepcional unidad nacional e internacional para la reconstrucción. El dictador no quiere cambiar el modelo impuesto, ni podría lograr el imprescindible apoyo nacional e internacional.

Cuando las instituciones políticas se prostituyen y violan la Constitución, todos los ciudadanos tenemos “el deber de colaborar en el restablecimiento de su efectiva vigencia” (Constitución art. 333) Sin excluir a los partidos, todos los factores no político-partidistas como las iglesias, universidades, gremios, asociaciones, jóvenes, trabajadores, empresarios… que constituyen la sociedad civil organizada que asumen su responsabilidad del bien común y crean la unidad superior nacional e internacional. Por eso la Iglesia católica, los universitarios de las diversas casas de estudios, los socialcristianos, las academias en conjunto van coincidiendo en sus lúcidos y dramáticos comunicados… No vale decir “no nos metemos en política”, pues la Sociedad Civil es fundadora y responsable de la República.

4.- Los POLÍTICOS de todos los colores, junto con los diversos liderazgos de la sociedad civil organizada y los militares, necesitamos RECENTRARNOS en torno a la tragedia económico-social de la gente. Sufrirla y nutrir de ella las propuestas, la acción política y la unidad superior para reconstruir el país cambiando el régimen. Unidad muy inclusiva de partidos, grupos de la sociedad civil y líderes de diversas instituciones sociales. Unidad excepcional – aun de quienes no se hablaban- y sorprendente, que sacuda al país desalentado y lo ponga de pie.

Cada sector desde su especificidad, cada comunidad desde su lugar geográfico e identidad tenemos que decirnos y decirle al mundo que este infierno no puede continuar. Sin esta conversión y movilización nacional de todos nosotros superando límites de instituciones, barreras y diferencias legítimas, el inmenso apoyo democrático internacional será impotente y quedará en buenas e inoperantes declaraciones. Al igual que los buenos manifiestos internos.

La ética de la reconstrucción nos exige trascender las restrictivas togas, sotanas, gorras militares y franelas partidistas, para encontrarnos bajo la única bandera tricolor del renacer nacional. Esfuerzo superior sostenido, uno y múltiple, para que Venezuela regrese a la vida en Democracia.

Luis Ugalde

Acera, Moqueta y Helmut Schmidt

Domingo 6 de septiembre de 2020

Comenzaba el curso el pasado lunes y la prensa se hacía eco de ello. Deia editorializaba con este titular. ”Estabilidad necesaria”. El Correo se decantaba por el alarmismo y hasta lo hacía con un cierto regodeo. ”Imparable número de contagios”. La Razón apuntaba a una realidad, aunque no les guste nada. ”Más autogobierno en el acuerdo entre el PNV y PSE”. Ramón Sola titulaba su análisis en Gara ”Contexto extraordinario, pacto continuista y medidas ocultas” y alababa la presentación en pleno de la candidatura de Bildu para “visualizar la alternativa”.

Contexto extraordinario, decía Sola, pero no admitía que si por ellos fuera estaríamos en una crisis institucional de las que hacen época. Gara y Bildu apostaron por hacer las elecciones en setiembre acusando al Lehendakari de casi todo por convocarlas el 12 de julio. Lo mismo que Podemos. Hoy estaríamos en pleno rebrote, con muchos alcaldes ayatolas tipo Ordizia predicando las siete plagas, en plena campaña electoral para unas elecciones, como decían, el  27 de setiembre y  con media Euzkadi confinada a no ser que ante el panorama de  no poder convocarse las elecciones en octubre nos propusieran una Gestora. Hay gentes que se crecen en el caos, aunque acusen a los demás de falta de previsión o delitos conexos como hicieron los sindicatos ante el juez. Afortunadamente el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco desestimó la práctica totalidad de las peticiones realizadas por estos sindicatos de piel fina demandantes contra Osakidetza  en el ámbito de la prevención de riesgos laborales  durante la pandemia del Covid19. Dijeron  los jueces que la gestión de Osakidetza no podía ser calificada ni de insuficiente, ni de antijurídica.

Por cierto, conviene señalar que de los 76 municipios de Gipuzkoa en los 26 que han dado más positivos de Covid 19, EHBildu tiene la mayoría en 14, el PSE en 4 y el PNV en 8 (en 4 con Bildu). Datos objetivos que se deberían conocer a la hora de las denuncias demagógicas con algo tan serio y duro.

Y esta es una de las claves de la propuesta alternativa de Maddalen Iriarte al defender su investidura. Desgaste al gobierno en el Parlamento de forma inmisericorde y con propuestas demagógicas, imposibles de cumplir en aguda situación de crisis complementada con  acción político-sindical en la calle. ELA y LAB al servicio de una estrategia de erosión. Lo que Ortuzar definió como Acera y Moqueta  y bastantes años ante nada menos que Lenin lo expresó con meridiana claridad. ”Limitar la lucha de clases a la lucha parlamentaria considerada ésta como la forma suprema y decisiva de lucha, a la que deben supeditarse todas las demás, significa de hecho pasarse al campo de la burguesía contra el proletariado”. Como se ve, todo está  inventado.

La clave estará en el equipo de gobierno y en la dirección del Lehendakari  ahora con una mayoría absoluta que no ha tenido en ocho años  teniendo que soportar que no cumplía el calendario legislativo, cuando, por un voto, la oposición le ha negado sistemáticamente el pan y la sal. Llega pues la hora de la verdad, de los cambios estructurales, de respirar creatividad y cercanía, con deseos de innovar y de hacer muchas cosas y de dar ejemplo, como se ha ido dando durante la pandemia contando con unos servicios informativos de ETB neutrales, profesionales, plurales y públicos, nunca al servicio de ningún partido como lo están actualmente al servicio de Bildu. Fui el primer presidente del Consejo de EITB y la desinformación que se ha ofrecido ante la tragedia del vertedero de Zaldibar y otras cuestiones sangrantes ha sido de nota. Si la democracia es un régimen de opinión pública, a la democracia vasca se le hurtan continuamente informaciones valiosas sobre hechos y personas que por su continuidad y contumacia deforman la realidad. Y eso es inadmisible. Y que quede claro. Simplemente un Ente Público al servicio de toda la ciudadanía.

Y hablando del vertedero conviene recordar que desde la tragedia se han venido buscando los cuerpos de las dos personas desaparecidas no dejando ni un solo día de hacerlo teniendo en cuenta que se trataba de un desgraciado accidente en una empresa privada cuyas responsabilidades se dilucidarán en  el juzgado. Normalmente cuando hay un accidente en el mar, o en la montaña, o en cualquier otro lugar está tasado suspender la búsqueda al cabo de cierto tiempo y sin embargo aquí no se ha tenido en cuenta que por decisión del Gobierno Vasco se han seguido buscando esos restos por obligación y satisfacer a unas familias que lógicamente han agradecido a unos operarios en su trabajo pero que nada hubieran hecho  si no hubiera habido una decisión previa del Gobierno Vasco de búsqueda y de pago de esa búsqueda .Sin esa decisión de Urkullu aquí  no se hubiera movido ni un escombro. Conviene decir estas cosas ante la demagogia que ha habido  con este asunto suficientemente manipulado  y hoy en día en sospechoso  silencio.

Hablaba Sola en Gara asimismo de gobierno de continuidad como si la continuidad en el bien fuera algo malo y como si solo esa fantasmagórica unión de las izquierdas de la Sra. Gorrotxategi, que el ciudadano no ha avalado con su voto, fuera la panacea de todos los males. Y podría tener razón Sola si dentro de cuatro años, este gobierno bipartito, se dedica a sestear ante los gravísimos problemas sociales y económicos que tiene por delante. Es la vieja táctica de si estoy yo la cosa es buena y funciona y no importa la continuidad pero es rematadamente mala si yo no estoy. Bildu puede terminar creyendo  que porque es la segunda fuerza, la cosa está hecha. De hecho intentaron una ronda con los partidos que fue atajada por el PNV y el PSE yendo al grano y obviando el teatrillo de otras veces tan del gusto madrileño con sus rondas y paripés. Pero asimismo ha de tener muy en cuenta Bildu que por mucho que vociferen  no estarán en sazón  si no terminan de hacer su vital perestroika. Felipe González lo vio claro en 1978 y mandó el marxismo del PSOE a los libros de historia .Bildu carece de coraje para hacerlo y sigue sin reconocer el peso de su mochila violenta  y creyendo que en los modelos cubanos, nicaragüenses, venezolanos está su modelo de sociedad aupados en un sindicalismo antisistema. Si no es así, que lo digan y no engañen al personal. D

Helmut Schmidt, ex canciller alemán, a propósito del congreso del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) y despedirse de los suyos les dio una serie de consejos.  Los  traigo a colación porque es mejor mirar a quienes han sacado su país adelante que a los profetas del desastre. Dijo así:

“La  situación socioeconómica general es extraordinariamente grave en la actualidad y el desempleo seguirá  subiendo. Con esta situación, debería dar gusto actuar como oposición en Bonn.

Siempre supimos que si nuestra política servía a los intereses del país, también servía a los intereses del SPD. Por eso ganamos cuatro elecciones parlamentarias entre 1969 y 1980, siempre con un 40% largo. El núcleo amplio y firme de los trabajadores, una buena parte del centro burgués y el núcleo amplio y firme de los miembros del SPD confiaban en nuestra dirección y esa confianza se irradiaba a los electores.

Naturalmente, en los 130 años de historia de nuestro partido ha habido rivalidades en muchas ocasiones. Eso seguirá siendo así en el futuro: la democracia parlamentaria es un mercado competitivo. Naturalmente, el deseo de notoriedad y la ambición son impulsos importantes en ese sentido. Pero la ambición no tiene que consistir en hacer carrera, sino en resolver la tarea mejor que lo han hecho otros, sobre todo en el Gobierno de Bonn.

La ambición no debe encauzarse a fabricar nuevos papeles sino en ver y escuchar lo que dice el pueblo, como dice Lutero. Y a decirle la verdad al pueblo, decirle claramente y de forma comprensible que vamos a luchar contra las crisis y explicarle cómo vamos a hacerlo. Y decirle al pueblo lo que no se puede hacer. El pueblo está más que harto de ilusiones y utopías. Hace tiempo que sabe que Alemania está experimentando un profundo cambio socioeconómico.

Para decir esas verdades se necesita la virtud de la valentía. Y como hace falta todo un equipo para ello, se necesita la virtud de la solidaridad. La solidaridad no es sólo un valor sobre el papel. La solidaridad nade tiene que ver con el principio de que una mano lava la otra. La solidaridad se refiere al apoyo mutuo entre todos

 Para la virtud de la verdad se necesita la virtud de la razón y la inteligencia. No se vota a un partido nacional que promete cosas poco razonables. Nos votarán si somos creíbles. Si somos fiables y predecibles. Si somos coherentes con nosotros mismos. La gente quiere poder confiar en nosotros. 

También hace falta valor para corregir las propias opiniones equivocadas. Pero el oportunismo, la soberbia y la egolatría son negativas y pueden convertirse incluso en pecados mortales para un político. Pero si alguien no tiene el suficiente valor personal”.

El PNV tiene 125 años. El PSE 136. Saben donde les aprieta y nos aprieta el zapato. Tiene pinta de que van a ser años duros pero muy productivos.