El Athletic necesita reencontrarse con su versión más leonina para empezar a consolidar su juego y aspiraciones. La temporada para los rojiblancos empezó «Con faldas y a lo Loco» y en Anoeta esperan ser «Tiburón». Silencio, se rueda…

En el partido homenaje al mítico Iribar ambos equipos rivalizaron en imprecisiones, en un choque falto de brillantez, sin juego en las áreas, sin apenas disparos, con numerosas imprecisiones en el pase y con poco ritmo. El punto sumado es el mejor balance de un encuentro para olvidar. Las porterías de La Catedral, que con tanto celo defendió El Txopo en el pasado, parecieron rendirle homenaje quedándose imbatidas.

San Mamés tributará hoy en los prolegómenos del partido frente al Málaga un homenaje a Iribar, la leyenda más grande en los 114 años de historia del Athletic Club, en el día en que se cumplirán 50 años del debut de ‘El Txopo’ con el equipo rojiblanco, también frente al Málaga. Que el homenaje sea el prólogo de la victoria de los leones.

El Athletic y Llorente se estrellaron contra el equipo israelí. Merecieron golear a los hebreos en este arranque de la fase de Grupos de la Europa League. Fue increíble que los de Bielsa no terminasen con una goleada de escándalo. Los rojiblancos no pudieron independizarse del empate y alcanzar el Estado de la victoria. No hubo justicia.

San Mamés recibe con los brazos abiertos a la Europa League, la competición que tantas alegrías nos dió la temporada pasada y, ojalá,que también lo haga así con Llorente. La unión hace la fuerza. La concordia aumenta las fortunas pequeñas; la discordia arruina las más grandes.

Los rojiblancos esperan romper el maleficio que les ha impedido triunfar en el feudo del Espanyol desde 1998. Para ello deben abstraerse de todos los temas extradeportivos y centrarse en saltar la valla que más le interesa a los de Bielsa en estos momentos: la valla periquita. Ojalá que la vuelta de Llorente sea positiva, y que termine de sonar este estribillo en el Athletic: «Valla, valla…aquí no hay playa».
