Martes 29 de septiembre de 2026
Cuando vivía en Caracas andaba yo enredando en el Centro Vasco, y Fernando Carranza, el Delegado del Gobierno Vasco, nos pidió le echáramos una mano para organizar la cena anual llamada de «Acción Cultural» que tenía por objeto recaudar fondos para el Gobierno Vasco que permanecía en el exilio en Paris. Desde 1939, el PNV, tercamente, había mantenido aquella institución cuarenta años porque su apuesta, frente a lo que se decía, ni era la marginalidad, ni la violencia, sino las instituciones y, entre varios de Euzko Gaztedi, confeccionamos un folleto de cuatro hojas dando cuenta que era eso de la celebración del 7 de octubre como un hito de nuestro pueblo recordando la formación del primer gobierno en la historia vasca bajo la presidencia de José Antonio Aguirre.
Y pedimos varias colaboraciones. Una a al gudari Pedro Mari Urrutikoetxea, otra al Delegado del Gobierno Vasco en México, Alberto Azua, que nos envió un sugerente trabajo titulado «Derecho y Responsabilidad Vasca» y otros más, entre ellos a Manuel de Irujo, al que solicitamos un mensaje para la juventud en momentos en los que solo ETA era noticia. Don Manuel nos envió una pequeña colaboración titulada «Independencia, Autonomía y Federación» que tiene su interés 52 años después y decía así:
«Cuando yo era estudiante le dábamos mucha importancia a estos conceptos. de independencia, federalismo, autonomía. Y es claro que no aceptábamos de grado para Euzkadi otra solución que la independencia, aunque la realidad nos pone de manifiesto que, cada día, los pueblos dan un paso hacia la interdependencia. ¿Es que existe algún país que disponga de independencia suficiente para prohibir el correo, el teléfono, la navegación marítima o aérea, la circulación automovilística o los antibióticos?. A los sumo, llegan a su regulación administrativa por medio de pactos o reglamentos. El mundo – ¡venturosamente! – es cada vez más interdependiente, mas unido y más solidario. Nos dábamos de cachetes por si éramos «federales» o «confederales», y hoy, en la realidad, nos encontramos con que en el mapa existe una sola confederación helvética, que no obstante vivir en el nirvana de la paz y hablar varios idiomas, es de hecho una federación, con un parlamento, un gobierno, unas aduanas, una ley económica, un ejército y una representación internacional.
Nuestro destino es el de trocarnos en región de Europa, para los vascos fórmula política equivalente, de hecho a la independencia nacional. Porque es difícil concebir una solución al problema vasco que se traduzca en dejarnos rodeados de aduanas que asfixien nuestra economía y bloqueen en flor el desarrollo de nuestro genio industrial, cuando lo que nos interesa es que desaparezcan las actuales fronteras aduaneras que dividen nuestra tierra y aspiran a dividir nuestra alma. Para los vascos, dotados de espíritu democrático y carácter emprendedor, el ideal, ojalá fuera que el mundo entero se trocase en espacio común, en tanto aquel ideal venga andando por camino de realización, vamos a procurar impulsar la puesta en marcha del Mercado Común, de Europa Occidental. Serán ciegos quienes no vean en Europa nuestro ideal. El mejor gendarme de la independencia nacional de Euzkadi es la Unión Europea. A esa realización debemos aportar todo el empeño de nuestro ser. Me dirijo de manera singular a la juventud. Es preciso que sepa incorporar a su acervo político el ideal europeo; que se dé cuenta de que «Europa unida» tiene para nosotros la traducción de «Euzkadi Azkatuta»
Hasta aquí el mensaje de Don Manuel. Hace exactamente 52 años. Franco no había muerto y el Estado español entró en la Unión Europea en 1986. ¡La cantidad de agua que ha pasado bajo el molino de la historia! No sé qué pensaría hoy Don Manuel sobre esta Europa pusilánime, pero lo intuyo. Hoy sólo he querido una vez más rendir tributo a una generación de oro que vio muy lejos y que sólo palpitaba por Euzkadi. Y a un Irujo super star con Plaza nueva en su pueblo.
PLAZA IRUJO
Ricardo Gómez de Segura es una referencia en Lizarra-Estella. Es de los que siempre está ahí. El cimiento de un edificio. Y su trabajo de hormiga va poco a poco consiguiendo lo que se propone, aunque, como en el caso que reseño sea veinte años después. Algo incomprensible en la localidad natal de D. Manuel de Irujo, el político navarro más importante del siglo XX.Y es que Don Manuel no tuviera una calle, una plaza, una estatua, clamaba al cielo. En democracia hay que recordar día a día a los que lucharon por ella.
Richard me dijo que la plaza Manuel de Irujo ya luce su placa en Estella-Lizarra, tras la urbanización y señalización oficial, culminando un acuerdo municipal adoptado hace casi dos décadas. Y lo bueno es que el PNV de Lizarra, además, anuncia que continuará trabajando para que se complete el reconocimiento institucional aprobado en su día con la erección de una estatua dedicada a Don Manuel. Y no estaría mal que fuera por cuestación popular. Hay muchísimos Irujistas.
Fue el 5 de julio de 2006 cuando el Ayuntamiento de Estella-Lizarra aprobó una moción impulsada por el grupo municipal de EAJ-PNV para que la futura plaza o calle resultante de la urbanización del solar ocupado por Renolit Hispania llevara el nombre de Manuel de Irujo. Con la instalación de la placa, se materializa el primer punto de aquella iniciativa. En aquel pleno, el concejal Richard destacaba en la moción aprobada, a Don Manuel de Irujo como una referencia ética y política para las nuevas generaciones, subrayando “su lucha por la paz, la concordia, la solidaridad, el entendimiento entre todas las gentes, y su extraordinaria labor en las dificilísimas circunstancias de la guerra en la que como Ministro buscó humanizar aquella contienda espantosa, impedir los fusilamientos, acabar con las checas y los asesinatos al amanecer, así como tratar de que siempre se conmutaran las penas de muerte y prevaleciera la justicia sobre la venganza”.
EL POLICARPOV DEL CAMARADA FERNANDO
Koldo Viñuales, presidente de la Fundación Irujo, es otro inquieto abertzale que cada año entrega los premios Irujo en un acto que organiza en Lizarra. Tiene el gran mérito de seguir manteniendo la llama y editando una revista. Son trabajos poco apoyados por las instituciones pero él sigue con su vitalidad y jovialidad. Son los imprescindibles que decía Bertolt Brecht.
Hace una semana me llamó antes de ir él al Ronkal donde su hermana es la alcaldesa todo terreno y debe ser otra pilas que trabaja noche y día. Koldo quería que me pusiera en contacto con Guillermo Casado que tiene un Blog con el nombre de Policarpov. Y lógicamente le llamé. De entrada me dijo que él era un hombre de izquierdas, pero deseaba transmitir su admiración por la figura de don Manuel de Irujo. Tiene un blog, escribe muy bien, y me contó la historia de su abuelo de Azpeitia y de cómo salvó la vida y la actuación de Irujo. No logró salvar la del dominico Juan Mendibelzua.
“Mis hermanas (sigue recodando Ángel) comenzaron a buscar paisanos en el partido separatista vasco” – Se trataba del Partido Nacionalista Vasco – Luisa, que por su actividad política debía conocer la organización de apoyo mutuo que la Delegación General de Euzkadi había constituido en Madrid, llamada el “Negociado de Presos y desaparecidos”, encontró al Ministro sin Cartera con Largo Caballero y posteriormente, con Negrin de presidente, lo fue de Justicia Don Manuel de Irujo.
“Según me contó mi hermana Luisa el propio Irujo fue a la Dirección General de Seguridad, dio los nombres de Leoncio Beloqui (mi abuelo) y Juan Mendibelzua. Solo consiguió sacar esa noche a mi padre, con la promesa de que al día siguiente, una vez tomada declaración, liberarían al padre Juan…”
Que un Ministro no consiguiera la puesta en libertad de los dos detenidos, da una idea del vacío de poder de aquellos primeros meses en los que las milicias de las diferentes organizaciones sindicales y políticas hacían y deshacían, actuando como una policía paralela, con sus propias patrullas, centros de detención y situándose al margen de cualquier control del Estado.
Por esa razón en el Archivo Histórico Nacional no existe constancia ni documentación de la detección de mi abuelo,que era de Azpeitia, y de Juan Mendibelzua.
“Mi padre llegó, acompañado por Luisa y Natalia, muy entrada la madrugada… Decía mi madre que mi padre pasó unas horas de verdadera agonía pues, al salir pensaba que le darían el llamado “paseo”…
Seguimos la pista del dominico padre Juan. Nos dijeron que le habían trasladado a la cárcel Modelo…Un día mi madre y yo le llevamos una manta; no le pudimos ver…Otra semana fuimos para entregarle una gabardina y nos dijeron que le habían trasladado a la checa de Porlier, nos la recogieron diciendo que ellos se la harían llegar.
Hicieron gestiones mis hermanas en la checa y en la cárcel y nunca le pudieron encontrar fingiendo traslados. Debieron matarlo en una de las primera sacas de La Modelo…”
En la web de “Los dominicos de España” una de las entradas titulada “Biografías” comienza así:“Relacionamos a continuación una breve semblanza de los mártires beatificados…Entre estos mártires se encuentra Juan Mendibelzua Ucerin nacido en Bilbao en 1878… se ordenó sacerdote en 1902. Tenía dones especiales para la música, canto y composición, estuvo destinado al monasterio del Olivar de Madrid.Después del asalto al convento el 20 de Julio de 1936, se acogió a la hospitalidad de al menos dos familias; pero fue arrestado a mediados de Octubre…fue incluido en la saca masiva del 7 de Noviembre… Sufrió martirio en Paracuellos de Jarama
A partir de aquí y en memoria de mi familia, quiero completar el relato de este durísimo episodio en la vida de don Juan y de mi abuelo:
La casa donde le detuvieron era la de mi abuelo Leoncio Beloqui y su familia, en ella estuvo refugiado desde Julio hasta mediados de octubre , es decir, tres meses. Junto a el, los milicianos de la CNT (según testimonio de mis tíos) se llevaron también a mi abuelo, los dos fueron encarcelados en la checa de Porlier y fueron las tres hijas Beloqui las que se movilizaron para salvarlos a los dos, consiguiendo que don Manuel de Irujo, Ministro del Gobierno Republicano y de confesión católica, gestionara personalmente su liberación.
Desgraciadamente solo pudo conseguir que le entregaran a mi abuelo, con la promesa de que liberarían a don Juan una vez le tomaran declaración; pero ni Irujo, ni posteriormente mi familia pudieron traspasar el desgobierno en que habían caído las instituciones de un estado acosado por el levantamiento militar y la consiguiente respuesta popular que dio lugar a que las milicias y grupos armados incontrolados ocuparan el vacío generado por la debilidad en que se encontraba el Gobierno de la República”.
Este es el meollo de lo que me contó el nieto del azpeitiano Leoncio Beloqui. poniendo en valor desde la izquierda el arriesgado trabajo del católico Irujo.
