Miércoles 30 de septiembre de 2026
Escribo esto el martes 29, aniversario del asesinato del alcalde de Estella, Fortunato Agirre y, el día San Miguel de 1936, del corte de pelo al cero a mi ama en Zarautz por los falangistas que habían entrado en el pueblo a sangre y fuego. Todos los años lo celebraba estrenando algo e invitando a una comida a gente amiga. No quería que aquella barbaridad le amargara la vida. Y nos enseñó a relativizar las tragedias.
Aunque es duro comprobar hoy, el que vaya in crescendo, la insensibilidad existente y sobre todo la falta de profesionalidad en la que vivimos.
El domingo en Deia vi una esquela que me llamó la atención. Daba cuenta del fallecimiento de Javier de Sarria Landarte. El lunes le pregunté al exalcalde de Getxo Imanol Landa si el fallecido era el Javier Sarria que también había sido alcalde. Me contestó que si habiéndolo sido de 1987 a 1991.Y me extrañó que no hubiera ninguna otra esquela del ayuntamiento ni del EAJ-PNV, ni del Gobierno Vasco. Ese lunes en el trascurso del día el Ayuntamiento y la alcaldesa dieron cuenta del triste suceso. Tres días después. Incomprensible.
Javier Sarria fue un buen y cercano alcalde del segundo municipio más poblado de Bizkaia. Su hermana Begoña regenta una de las farmacias de mayor solera de Getxo, la farmacia Sarria. Y le recuerdo lo que Javier nos decía: ”Para ser un buen alcalde hay que ir a todos los funerales del pueblo y a los bautizos si te invitan”. Y él lo hacía. Buena fórmula.
Fue además Viceconsejero de Turismo por lo que el Gobierno Vasco debería haber notificado su fallecimiento si creemos en eso que predicamos que nuestra acción política está centrada en la persona. No es así en los hechos, aunque si en los discursos vacíos.
No sé de quién ha sido el criterio de que no hay que poner esquelas. En el fondo es un desprecio a la información y a las trayectorias de las gentes. Como si hubiera fallecido un ser no animado.
El otro caso es el de Ramón Azurza, importante miembro de una saga del EAJ-PNV de Donostia. Su hermano José Joaquin, el famoso JJ, fue un activo resistente y el ideólogo de la Radio Euzkadi clandestina que transmitió desde Venezuela trece años ya que se tuvo que exiliar por haber interrumpido las transmisiones de Radio Sebastian un día de regatas con un mensaje contra la dictadura.
Ramón fue presidente del Tribunal del EAJ-PNV y autor de un proyecto importante de renovación electoral del PNV. Era un demócrata y creía que cada afiliado debería ver reflejado su voto en la Asamblea Nacional con la posibilidad de la presentación de las candidaturas que se quisiera y los perdedores no lo perdieran todo y sus votos deberían tener su representación en la Asamblea para proponer iniciativas y hacer una vigilancia a las ejecutivas con la obligación de una Asamblea de rendición de cuentas cada mes. Es decir, democratizar de verdad al PNV porque la designación a dedo de candidatos lo único que logra es la desafección del afiliado e ir logrando que se pase de un partido de Asambleas y discusión a un partido de cuadros. En su funeral no hubo nadie del Gipuzko Buru Batzar. Felicidades María Eugenia por tu acreditada sensibilidad.
Tuve un trato muy directo cuando llegó como senador por Gipuzkoa al Senado en Madrid. Estoy seguro que nadie de los actuales senadores, conocen este dato y eso que Ramón se ganó la simpatía de todos los grupos por su cercanía y bonhomía. Persona asimismo conocida en Donostia pues regentaba el hotel Parma en la Parte Vieja bordeando la desembocadura del Urumea.
Me dicen como justificación, que los actuales dirigentes y profesionales de EITB son jóvenes y no conocen nada del inmediato pasado. Pero es que ni les interesa, ni preguntan por él. El muerto al hoyo y el vivo al bollo es la consigna. Pero no es excusa. EITB es un Ente con 220 millones de presupuesto que pagamos todos y debería tener terminales en la sociedad que estuvieran al tanto de estos decesos y poder hacer la glosa correspondiente sobre ellos. Pero para eso, repito, hacen falta dos cosas: profesionalidad y sensibilidad, que en la actualidad y en el actual Ente no existe.
Hemos perdido como sociedad dos personas magníficas, dos servidores públicos, votados por el pueblo vasco en su día, cuya trayectoria no ha sido dada a conocer y menos resaltada por el presidente del EBB en el Alderdi Eguna, es un día dedicado al Partido, y a sus gentes (así lo concebimos) y ellos fueron dos grandes trabajadores del PNV. Pero tampoco por una EITB que lo desconoce todo continuamente. Fallece un deportista o un cantante y abre informativos. Fallece un servidor público, un afiliado, un ex cargo público importante con mucha dedicación por detrás y no existe, traicionando el criterio de cuando se creó EITB, de una televisión vasca al servicio de los vascos y de ese concepto de familia que decía Landaburu…….Patético.
Y si algo es el nacionalismo, es emoción. Quítale la emoción, y eres uno más.
Me decía con tristeza un afiliado en el Alderdi Eguna, ”tengo la sensación de que nuestro partido se ha convertido en un partido más, ya no tiene las singularidades de nuestra época” y otro, ”necesitamos replantear muchas ideas, generar ilusión en la gente y contar con cargos cercanos que nos den confianza. Es decir, un cambio radical!!.
Pues sí. Pero donde no hay mata, no hay patata. Una pena. Lo iremos pagando.
