Miércoles 15 de julio de 2026

La noticia de ayer martes era que el PSOE de Madrid irá a primarias. Los militantes decidirán quién será la rival de José Luis Martínez-Almeida en las elecciones municipales del año que viene, después de que Reyes Maroto y Enma López hayan superado los 823 avales necesarios, el 12% del censo. La votación se celebrará el domingo 19 de julio.
La carrera del PSOE a la Alcaldía de Madrid parecía tener solo un nombre, el de Maroto, exministra de Pedro Sánchez. La candidata oficialista ya se enfrentó a Almeida en las municipales de 2023, pero solo obtuvo 11 de los 59 concejales en liza. Enma López comunicó hace dos semanas por sorpresa que daba el paso para ser candidata. El anuncio de la portavoz adjunta en el Ayuntamiento de la capital irritó a Ferraz. Algunos compañeros trataron de deslegitimarla asegurando que se trataba de un verso suelto y que no conseguiría los avales. Otros militantes califican su irrupción como una oportunidad para ilusionar a los votantes.
El PSOE cuenta en la ciudad de Madrid con 21 agrupaciones y unos 5.400 afiliados. Si ninguna de las dos candidatas suma el 50% de los votos en las primarias del próximo domingo habrá una segunda vuelta el 26 de julio. La irrupción de Enma López pilló por sorpresa a la dirección socialista, que no contaba con su candidatura. De hecho, ni siquiera creían que podría conseguir los apoyos necesarios. Sin embargo, en la recogida de avales ha demostrado músculo, lo que ha encendido las alarmas en Ferraz.
Este no es el sistema del EAJ-PNV. Todo lo contrario. Las ejecutivas designan su candidato y los equipos los suelen hacer los más involucrados o las Interjuntas que ya tienen apalabrados a sus concejales y hay algunos que repiten y repiten y repiten. Sé algo de eso pues los ocho primeros años de la vida municipal del EAJ-PNV me tocó llevar sus campañas electorales.
Me parece el sistema de primarias mil veces más democrático, aunque requiera una condición. Candidatos y seguidores maduros, positivos y sabiendo lo que hace. El secreto es que una vez cerrada la votación, quien salga ha de ser apoyado por todo el partido.
El que existan gentes vocacionales de la política que presenten un programa, un equipo por áreas, una ilusión y un respeto me parece que es la clave de una buena elección y de una buena gestión. ¿Por qué no?.
Creo que a futuro el PNV tiene que perder el miedo a la confrontación democrática y civilizada interna. Sinceramente, ha pasado suficiente tiempo para que uno no se desayune con la noticia de que fulano de tal ha sido designado por un pequeño cónclave de gentes que de alguna manera hurtan el voto al afiliado y le dicen. ”Es este y nadie más”. Pero, repito. Para eso hace falta mucha formación y madurez.
Pero es la única manera de reactivar la vida interna de un Partido ausente hoy de debate alguno.
Y en Madrid, tiene toda la pinta que va a ganar la candidata “verso libre”. No es solo “mérito y capacidad” sino que contacta mucho mejor con la ciudadanía. Y es que la gente se tiene que sentir concernida pues de lo contrario, pasa.
Y, finalmente una reflexión. Le preguntaron al papa Francisco sobre cuando iba a dimitir como Papa ya que sus rodillas estaban hechas polvo. Y contestó:
-Oiga usted, yo trabajo con el cerebro, no con las rodillas.
Ese culto excesivo a la juventud es señal de poca inteligencia y ofende gratuitamente a los otoñales.
Hay jóvenes buenísimos así como sesentones estupendos. Y al revés. No se trata de correr el Marathon sino de tener muchas cualidades para dirigir un pueblo o una ciudad. Y eso, sobre todo, lo da la formación y la experiencia. Y tampoco no se arregla todo poniendo de atrezzo en los mítines a los jóvenes detrás de un único orador. Puro marketing vacío y con mítines cada vez más despoblados porque dicen que los viejos no dan bien en las fotos, pero resulta que votan en mayor número que los jóvenes.
Nosotros en las campañas siempre teníamos un joven que hablaba de los problemas de los jóvenes. La mili, la vivienda, la Universdad, el euskera. Lo de hoy es de una vaciedad tremenda que no sé cómo se sigue repitendo. Pero es lo que hay. Desgraciadamente.