LA VERDAD DE LA ENTREVISTA DE MARÍA CORINA Y TRUMP Y NO LA MANIPULACIÓN

Sábado 17 de enero de 2026

María Corina Machado, líder venezolana y Premio Nobel de la Paz 2025, fue recibida este jueves por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la Casa Blanca. Durante la conversación, la opositora le aseguró al mandatario que la sociedad venezolana está lista para avanzar hacia una transición a la democracia.

“Le dije que estamos listos para avanzar bien y rápido para lograr una transición a la democracia y una relación a largo plazo entre Estados Unidos y Venezuela; una relación que sea mutuamente beneficiosa y donde la gente sea el centro. Vamos a hacer un continente de aliados reales”, explicó.

La líder de la oposición resaltó que «pudimos conversar con calma sobre lo que son las expectativas y los sueños de los venezolanos. El momento tan difícil que vivimos, pero al mismo tiempo lleno de esperanza. Le transmití el compromiso que hay en la sociedad venezolana para luchar a favor de una transición que permita no solamente construir instituciones democráticas, sólidas y estables, sino también atender lo más importante, que es nuestra gente, destacando las libertades; garantías a la libre expresión, la libertad de movimiento, de organización, pero también la atención de la enorme crisis que hay en Venezuela».

En ese sentido, indicó que la Administración Trump entiende que, ”si queremos que los venezolanos regresen, debemos reconstruir las instituciones, respetar los derechos humanos, garantizar la libertad de expresión, el Estado de derecho y un nuevo proceso electoral auténtico”.

Además, recordó las graves violaciones de derechos humanos cometidas por el régimen de Nicolás Maduro y el sufrimiento de los venezolanos durante décadas: 26 años de crisis política, más de 35 procesos electorales y millones de personas manifestándose en las calles. Señaló que muchos fueron asesinados, incluidos adolescentes y niños, y que mujeres fueron víctimas de abuso sexual por defender su derecho al voto. Machado también mencionó que se han realizado 17 intentos de diálogo, todos ellos traicionados por el régimen.

También resaltó el trabajo de Edmundo González Urrutia como presidente electo de Venezuela. “Yo soy parte de un movimiento. Acabo de hablar con el presidente Edmundo González Urrutia y está al tanto y pendiente de lo que está ocurriendo. Hoy es un día histórico”.

Entrega de la medalla del Nobel de la Paz a Trump

María Corina Machado explicó que 1825, el marqués de La Fayette obsequió a Simón Bolívar una medalla con la imagen de George Washington, que incluía un mechón de su cabello, como tributo a la lucha de Bolívar por la libertad de todo un continente. “Bolívar llevó esa medalla consigo hasta el final de su vida; aparece en prácticamente todos sus retratos. Simbolizaba la hermandad histórica entre los Estados Unidos y Venezuela: dos pueblos unidos por una causa común, la libertad frente a la tiranía”, contó.

“Exactamente, 200 años después, el pueblo de Bolívar devuelve ese gesto”, agregó.

A través de este relato, la venezolana comentó que los venezolanos presentan otra medalla —el Premio Nobel de la Paz— al heredero de Washington en el más alto cargo de los Estados Unidos. Se trata, en sus palabras, de símbolo de la unidad de nuestros pueblos en torno a los ideales de libertad, soberanía y dignidad democrática.

“Es también una profunda expresión de gratitud por el invaluable apoyo del presidente Trump y de los Estados Unidos al pueblo venezolano en esta lucha decisiva por nuestra independencia y la restauración de la soberanía popular. El hecho de que este gesto tenga lugar dos siglos después, casi como un espejo histórico, le otorga un poder simbólico excepcional”, agregó.

Encuentro con los legisladores estadounidenses

Tras reunirse con Trump, Machado tuvo un encuentro con legisladores republicanos y demócratas en El Capitolio. Desde allí, sostuvo que “lo que está ocurriendo en este momento es histórico, no solo para el futuro de Venezuela, sino para el futuro de la libertad en el mundo”.

Machado resaltó que ella representa a los millones de venezolanos que están determinados a recuperar la libertad, la justicia y la democracia para Venezuela. Aseguró que los ciudadanos quieren el reencuentro de sus familias.

“Queremos dignidad, queremos igualdad ante la ley. Somos una sociedad profundamente proamericana”, dijo Machado, quien recordó que actualmente no hay una sola institución que funcione verdaderamente en Venezuela.

Además, Machado agradeció a Estados Unidos por mantener su firme apoyo a la lucha de los venezolanos en un momento difícil y resaltó que en esa crisis, los venezolanos lograron unirse dentro y fuera del país.

“Quiero asegurarles que vamos a convertir a Venezuela en un país libre y seguro, y en el aliado más fuerte que haya tenido Estados Unidos en esta región. Cuando Venezuela sea libre”, señaló la líder opositora.

La líder opositora aprovechó para advertir que si hay algo que el régimen de Maduro ha sabido hacer con eficiencia en el pasado, ha sido ganar tiempo y aprovecharse de los esfuerzos realizados de buena fe.

“Delcy Rodríguez es parte del régimen”, afirmó al tiempo que explicó que no hay manera de que un país donde el 86% de la población vive en pobreza pueda atraer inversión real.

“¿Quién va a invertir en Venezuela si no existe un poder judicial independiente y no se respeta la propiedad privada?”, precisó.

“Me siento profundamente honrada de que me escuchen”

Sostuvo que para que haya reconciliación, tiene que haber justicia. “Debemos desmontar el sistema de represión para que la gente pueda expresarse libremente. No se trata solo de los presos políticos: pueden ser liberados y aun así no ser verdaderamente libres”, expresó.

Machado recordó que no estaría ahora mismo en Washington — y probablemente ni siquiera estaría viva — de no haber sido por el apoyo que recibió de Estados Unidos:

“Estuve perdida en medio del océano durante cuatro horas, con olas de casi dos metros, y sufrí una fractura en la columna vertebral. En un momento pensé que no lo iba a lograr.

Y lo volvería a hacer una y otra vez. Me siento profundamente honrada de que me escuchen. Estoy inmensamente agradecida con Dios — por ser venezolana y por ser parte de esta generación”.

UNA SOCIEDAD ENFERMA QUE NO RESPETA A LAS VÍCTIMAS

Viernes 16 de enero de 2026

Recientemente ha salido a la luz el caso de una fotografía tomada en un pueblo de Ucrania en la que se puede ver una de las imágenes reales más terroríficas que se pueden imaginar. Un asesino de los grupos de exterminio nazis, Eisantzgruppen, apunta a la nuca de un hombre judío arrodillado al pie de una fosa en la que se acumulan cientos de cadáveres de los judíos previamente ejecutados. Hombres, mujeres y niños. El hombre mira con valor al fotógrafo nazi. Esta foto era ya conocida pero gracias a la labor de un historiador alemán y la colaboración de la propia familia del criminal nazi se ha conseguido saber su nombre así como que fue abatido por guerrilleros rusos pocos meses después.

Unos comentarios al respecto. En España siguen sin abrirse muchas fosas con víctimas del terror franquista 51 años después de la desaparición física del genocida. En concreto en Andalucía hay una con 600 cuerpos estimados y el ayuntamiento sevillano sigue poniendo trabas administrativas para la apertura y exhumación de las víctimas. Silencio. Desprecio.

En España no se ha podido realizar la labor de identificación de asesinos impunes por la negativa supremacista y rencorosa de los herederos políticos de los vencedores y por la desidia de los políticos e instituciones de los vencidos. Más silencio y desprecio.

En la escena citada se puede ver un grupo de personas que asisten a los asesinatos con curiosidad e incluso cachondeo. La inmensa mayoría soldados nazis destinados o voluntarios del grupo exterminador. Y también algún civil que disfruta del espectáculo.

Ningún dictador criminal podría causar muertes y sufrimiento sin la colaboración obligada o entusiasta de personas corrientes que se transforman en monstruos. Y cuanto más tiempo se mantienen en el poder el dictador y los monstruos, más fácilmente salen indemnes de su delirio sangriento. Mueren en paz en la cama o incluso después de mucho tiempo son considerados demócratas de toda la vida y su ideología aceptada, legalizada y masivamente votada por una sociedad en la que los victimarios son agasajados y las victimas despreciadas.

Nunca podrá existir una sociedad sana si no se corrige esa deriva. Mucho menos si se alimenta el odio desde medios, partidos políticos, instituciones oscuras nunca depuradas de ese odio o simples ciudadanos que compran con entusiasmo su mensaje. Sociedad enferma de la que no podemos aceptar lecciones. Sociedad lamentable la que ni siquiera es capaz de demandar responsabilidades y compensar de alguna manera, aunque fuera mínimamente, a las víctimas.

Caustico

AQUEL DRAMÁTICO ESPECTÁCULO

Jueves 15 de enero de 2026

Publiqué ayer la fotografía  del acto en la puerta del Carlton donde veíamos al alcalde franquista Areilza vestido de falangista en el  momento  en el que  se produjo, el cambio de nombre de la conocida como Elíptica  a Plaza a Federico Moyua. Fue una cacicada que se perpetúa. Eran momentos en los que en Larrinaga se fusilaba.

Hoy publico esta fotografía de peor calidad pero muy dramática. Se trata de la exhibición de la victoria por sublevación del ejército español y de cómo se quita el letrero que existía en el  balcón del Carlton  de Lendakaritza-Presidencia. Allí tenía su despacho el Lehendakari Agirre y para los ocupantes fue un espectáculo, a balcón lleno de sátrapas, de la nueva dictadura. Debió de ser todo un festín entrar en el despacho del Lehendakari y exhibirlo como un botín de guerra. El año pasado, comprado en una subasta, se le entregó al Museo del Athletic, el carnet de socio de Agirre que en ese  ese acto fue incautado por los “vencedores”.

Del Carlton y de lo que se hacía en él hay muchos pasajes en el libro “El Árbol de Gernika” de Steer. Recuerdo uno muy gráfico. El periodista inglés fue quien denunció en el Times el bombardeo de Gernika y la  entrevista que cuento se la  hizo al Lehendakari en 1937 en su oficina de guerra presidida por un crucifijo. Y lo describe incluso físicamente.

Cuenta como subió por la Gran Vía desde el Hotel Torrontegi y de como llegó a la puerta del Carlton donde un viejo miñón le preguntó donde iba. Le contestó que a entrevistar al presidente y el miñón con su viejo mosquetón le comentó.

”¿A Joshe Antonio?. Sube al primero”. Y comentaba Steer que si eso le hubiera ocurrido  en Berlín en la Cancillería y le hubieran contestado, ”¿Dónde Adolfo?” ahí mismo hubiera caído el III Reich.

Viejas historias de Bilbao, del Carlton, de Euzkadi que no se pueden ni deben olvidar. Ayer mismo, tarde, pero por fin, se  le quitaban todos los honores a José María Ruiz Salas alcalde y presidente de la Diputación durante el franquismo. Va un poco lenta la cosa a pesar de haberse aprobado la ley. Cincuenta años después seguimos con Plaza Moyua y con nombres de gentes  que usaron su poder logrado gracias a una victoria militar.

Ahora que se celebra el centenario del Carlton un acto reivindicativo bonito sería volver a poner por espacio de una semana ese cartel en el hotel, con ceremonia incluída.

Sería pedagogía democrática, recordar la historia en su parte más cruel y represiva, porque todo eso aconteció, lo exterminadora que fue la dictadura y de cómo se rió de las instituciones vascas, así como una enseñanza para las nuevas generaciones. Pero como no somos ingleses, no se hará. Una pena.