¿POR QUÉ TVE y EITB NO INFORMAN SOBRE LA CRISIS EN EL CARIBE SUR?

Sábado 30 de agosto de 2025

La Cuarta Flota de la Armada de Estados Unidos, bajo la dirección del Comando Sur, se ha desplegado en el mar Caribe y se posiciona frente a las costas venezolanas. Oficialmente busca mermar o acaso eliminar el flujo de narcóticos hacia Norteamérica. Le atribuye al llamado Cartel de los Soles el manejo del tráfico de drogas en la región, y asume que el jefe de esa organización es el presidente de Venezuela Nicolás Maduro, a quien califica de narcoterrorista. Ofrece una recompensa de 50 millones de dólares por su captura. EEUU no ha dicho expresamente que esa operación incluya intervención militar en Venezuela en pro de un cambio de régimen, pero las sospechas subyacentes han levantado una polvareda impresionante en todo el mundo.

La movilización militar comenzó el 15 de agosto, aunque la orden ejecutiva de Donald Trump data del 9 de agosto. Es difícil encontrar algún medio informativo global, regional o local que haya dejado de lado el tema, tanto por su gravedad como por sus consecuencias. La prensa internacional se encuentra en estado de alerta, así como las redes sociales.

En Venezuela, la férrea censura oficial impide que la población conozca los pormenores de la operación, mientras los medios gubernamentales difunden hasta la saciedad las reacciones del régimen, que asume la condición de víctima de las supuestas pretensiones imperialistas de EEUU. En España, los medios tradicionales han estado informando, excepto Televisión Española, que no lo hace casi en absoluto

OMISIÓN INFORMATIVA APLICABLE A EITB

Parto de la base que la información internacional de EITB es un desastre diario. Parto de la base que es parcial y defensora de causas que tienen como telón de fondo dictaduras como la venezolana, la cubana, la nicaragüense, la rusa y la china. Parto de la base que ésta continua manipulación daña la credibilidad de un medio público como EITB. Parto de la base que Nicolás Maduro robó hace un año unas elecciones democráticas. Parto de la base que el régimen chavista ha expulsado del país nada menos que a 8 millones de venezolanos, viviendo unos treinta mil en Euzkadi. Parto de la base de que en Venezuela se encarcela y tortura continuamente y parto de la base que, asimismo la figura de Rodríguez Zapatero ha sido nefasta para Venezuela y su democracia.

Y ante todo esto reproduzco la crítica que hace Víctor Suárez, Presidente de Venezuelan Press, en Madrid del tratamiento de TVE a la situación venezolana y el oscurantismo existente ante la lucha contra el narcotráfico en aguas del Caribe por parte de los Estados Unidos.

Dice así:

La valoración y la cobertura que hasta ahora ha ofrecido la plataforma de medios públicos españoles, ha sido poco menos que exigua. No ha documentado la situación con el rigor y regularidad presumibles, luego de haber afirmado que es “el mayor operativo militar (de EEUU, en la región) desde su intervención en Panamá en 1989”.

1.- Una semana después del inicio de la operación naval (21/8/2025), los programas informativos de TVE (y de EITB) hicieron la primera y única mención del despliegue de EEUU. No ha seguido el caso, ni por referencias ni por cobertura propia.

2.- La audiencia de TVE (y de EITB) no ha sido informada de cómo Guyana y Trinidad & Tobago han dado luz verde a las operaciones de EEUU. Tampoco ha informado de la posición de Brasil (“No reconocemos al gobierno de Maduro, reconocemos al Estado venezolano”). No se ha percatado de las políticas adoptadas por los gobiernos de Argentina, Ecuador y Paraguay. No se ha preguntado por el silencio de la OEA. Mucho menos ha hablado sobre las contradicciones entre las cancillerías de Colombia y Venezuela sobre las responsabilidades en la producción y canales de exportación de drogas, siendo que la base de operaciones en la región andina de TVE se encuentra en Bogotá. Sobre Venezuela las pocas veces que Mikel Reparaz informa sobre Venezuela lo hace desde la óptica del chavismo, no de la democracia. Equidistancia no es Democracia. Nos hubiera gustado que se hubiera equiparado al franquismo con fuerzas democráticas perseguidas por la dictadura española, pues eso es lo que se hace en EITB.

3.- TVE (ni EITB) no ha informado sobre el importante refuerzo militar que ha hecho Francia de sus equipos de lucha antinarcóticos en su territorio en ultramar, Guadalupe.

4.- Por su cercanía, las islas con jurisdicción neerlandesa Aruba, Bonaire y Curazao son puntos estratégicos para el posicionamiento de la flota naval estadounidense. En Curazao, EEUU mantiene una estación portuaria llamada Forward Operating Location (FOL), utilizada para operaciones antidrogas. De ello no ha hablado Televisión Española.

5.- Ni Mercosur ni Caricom se han pronunciado, lo cual no ha motivado a que TVE (ni EITB) levante una ceja.

6.- EEUU ha mostrado algunos frutos en captura y decomiso de drogas, pero ello no ha sido referenciado.

7.- Y por allí sigue la ausencia de información y de análisis de la televisión pública española (y vasca). Qué dicen los aliados de Maduro (Rusia, China, México, Irán, Cuba y Nicaragua). 

Seguramente nos dirán que el imperialismo yanki y el impresentable Trump son culpables de todo omitiendo que Venezuela es una feroz, cruel y sanguinaria dictadura.

8.- Ningún corresponsal de TVE (ni de EITB) se encuentra en Venezuela. Igual es lo mejor habida cuenta su escoramiento hacia el chavismo.

TRES AÑOS DESPUÉS

Viernes 29 de agosto de 2025

Una lectora me manda esta reseña del libro Palabra de Iñaki que escribimos al alimón Iñaki Anasagasti y yo hace tres años

Iñaki Errazkin.

La lectora, escribe lo siguiente:

Palabra de Iñaki es mucho más que un libro, es un cruce de caminos entre dos voces que, aunque distintas en tono y trayectoria, comparten una inquietud profunda por la verdad, la justicia y la identidad vasca.

Iñaki Anasagasti, veterano político del PNV, e Iñaki Errazkin, periodista incómodo y provocador, se embarcan en un diálogo sin filtros que recorre la monarquía, la transición, el nacionalismo y la memoria histórica.

Lo que más me ha gustado es que no buscan el consenso fácil. Cada uno defiende su postura con firmeza, pero sin caer en el dogmatismo. Anasagasti aporta experiencia institucional y una mirada crítica desde dentro del sistema, mientras que Errazkin dispara desde fuera, con ironía y una rabia lúcida que incomoda y despierta.

El formato (una conversación por WhatsApp) le da frescura y cercanía. No hay capítulos largos ni discursos densos, sino intervenciones breves, punzantes, que invitan a pensar y a cuestionar.

Algunas frases se quedan resonando, como cuando Errazkin dice que “la verdad en España sigue secuestrada por los vencedores”, o cuando Anasagasti afirma que “la monarquía española es una anomalía democrática”.

Es un libro ideal para quienes no se conforman con el relato oficial y quieren entender las tensiones que atraviesan el País Vasco y el Estado español desde dentro y desde fuera. No es neutral, ni pretende serlo. Es palabra con intención.

El TIEMPO SE ACABA PARA MADURO (Y SUS CÓMPLICES)

Jueves 28 de agosto de 2025

Reproduzco el buen artículo de Amaia Fano escrito el miércoles en el Correo. Resume en pocas líneas una situación que desgraciadamente o es silenciada o es manipulada como en el puño con la bandera venezolana que adjunto a este  texto para que se compruebe  la agresiva y vacía retórica del viejo comunismo  de  la revolución permanente para quienes  no existen ni los 8 millones que han tenido que salir de su paraíso carcelario, ni las torturas y represión continua, ni el robo de unas elecciones, ni el empobrecimiento de un país que podía haber sido el más rico de América, ni las mentiras y bufonadas de un dictador apoyadas por un indigno José Luis Rodríguez Zapatero que sigue sin reconocer la victoria en las urnas de Edmundo González Urrutia y María Corina Machado.

Amaia Fano

La situación que se está viviendo en aguas del mar Caribe, con la flota de guerra estadounidense desplegada frente a la costa venezolana, no es una operación rutinaria contra el narcotráfico. Es un mensaje de advertencia. Y Nicolás Maduro parece haberlo recibido alto y claro.

Si este es el paso previo a una invasión militar o se trata de un farol para forzar su renuncia sin que se dispare un solo misil, está por ver. Pero, por primera vez, la figura del presidente venezolano se proyecta, no como la de un jefe de Estado legítimo -una vez acreditado que cometió fraude electoral-, sino como la de un peligroso delincuente internacional, el presunto líder de una organización llamada el Cartel de los Soles, contra quien pesan cargos por “conspiración para importar cocaína y narcoterrorismo” en el Estado de Nueva York.

Desde 2020, Maduro y su lugarteniente, Diosdado Cabello, han sido investigados por la DEA y el Departamento de Justicia de los Estados Unidos. Pero, hace unas semanas, la administración Trump aumentó la recompensa por información útil para su detención de 15 a 50 millones de dólares (lo que supera la cifra ofrecida por Osama Bin Laden), tras designar al Cartel de Soles con “una organización terrorista global”. Lo que cambia por completo la visión de la jugada y faculta a la Policía, el Ejército y la justicia estadounidense para incautar sus bienes (ya se han intervenido más de 4.000 millones de dólares a su nombre en 20 países) y ponerle bajo arresto.

La reacción del régimen venezolano ha sido, como era previsible, atrincherarse tras el discurso de la soberanía nacional, movilizar a los reservistas y reforzar a las milicias invitando a la población civil a alistarse para resistir al “invasor americano”. Pero el contexto ha cambiado.

Ya no es solo Washington. La ONU documenta torturas, represión, desapariciones y detenciones arbitrarias. La OEA habla de ruptura del orden democrático. Y sus aliados tradicionales -China – Rusia e Irán- se mantienen expectantes, sin reivindicar a Maduro, al que le quedan pocos amigos. Ni siquiera los líderes del Grupo de Puebla (con los que se reunió Pedro Sánchez) se alinean ya con el tirano venezolano, temiendo correr su misma suerte y que este sea el deshonroso final de la fábula del «Socialismo del siglo XXI».

Parece improbable una invasión militar inminente, al estilo de Afganistán o Panamá, pero si se anticipa un cambio de escenario en la región. El mundo se prepara para el día después de Maduro, al que nadie se imagina muriendo por la patria si le dan a elegir la cárcel o el exilio en su lugar. Y la pregunta entonces será inevitable: ¿dónde estarán el Gobierno de España, Rodríguez Zapatero y algunos de los dirigentes de la izquierda vasca y española que han defendido la no injerencia y el chavismo durante años, sirviendo como lobistas y asesores a sueldo de la mal llamada revolución bolivariana, cuando al fin se abran las cárceles y los centros de tortura, y se demuestre que ha sido un régimen corrupto, sanguinario y criminal?