España, Circunscripción única

Lunes 30 de diciembre de 2013

Escuché una vez la historia de un concejal muy servicial que andaba de un lado para otro. Y lo que le sucedió en un debate municipal en el que se interpelaba acaloradamente a un funcionario de la alcaldía debido a que un sector de la población no recibía agua potable desde hacía algún tiempo. Éste funcionario argumentaba que la población sin agua estaba en un alto y la ley de la gravedad impedía que las bombas empujaran para que el agua subiera a lo más alto del barrio. Tras esta explicación nuestro concejal pidió la palabra y muy serio les dijo: «Si el problema es la ley de la gravedad, esa ley debería derogarse y se solucionaba el problema».

No sabía nuestro buen hombre que la ley de la gravedad no puede derogarse, aunque sí la ley electoral española, aunque esta sea más difícil de modificar que la citada ley de la gravedad. Y les cuento porqué.

El próximo 25 de mayo se celebrarán elecciones al Parlamento Europeo para elegir 766   eurodiputados. En España la circunscripción electoral es todo el estado, pues no hay circunscripciones autonómicas. Y como hacemos todos los años, le preguntamos al gobierno de Rajoy cuando cambiará ley tan uniformizadora en un estado que se jacta de autonómico. La última vez nos contestó Pérez Rubalcaba que era el ministro del interior de Zapatero. El martes 17 de diciembre, nos contentó Jorge Fernández que es el actual ministro del Interior. Y tanto el PSOE, como el PP, siempre contestan lo mismo. Ya lo decía Pla, «lo más parecido a un español de derechas, es un español de izquierdas».

Jorge Fernández nos dijo: “No es voluntad, del gobierno plantear ninguna iniciativa para modificar esta circunscripción». Parecía una advertencia de El Padrino.

Le replicamos que donde quedaba España como exportadora de un estado autonómico gloria y prez de la humanidad y que si uno echaba la vista por Europa se encontraba con que en Gran Bretaña había cuatro circunscripciones (Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda del Norte), Bélgica tiene otras cuatro (Flandes, Valonia, Bruselas y los germanos hablantes). Pero es que además Italia tiene cinco (noroeste, nordeste, centro, sur e islas). Irlanda tiene cuatro (Dublín, Munster, Leinster y Ulster). Finlandia otras cuatro y, nada menos que la superjacobina Francia, tiene siete (Sudoeste, sudeste, macizo central, este, oeste, noroeste y París)…

Puestos los ejemplos de otros países le recordamos que si se quiere luchar contra una posible y elevada abstención hay que acercar la votación al pueblo que puede estar tentado en pensar que en estas elecciones no se juega nada y le da por abstenerse o hacer experimentos con champán votando marginalidades, partidos gamberros o a grupos euroescépticos en protesta por la crisis que está sufriendo. Y le recordábamos además que los partidos de nacionalidades como los vascos, los catalanes y los gallegos estamos penalizados porque en unas elecciones de tan amplio ámbito de actuación no hay manera de poder presentar observadores en cada mesa habiéndose dado el hecho, como se dio en las elecciones de 2004, que el eurodiputado gallego  del Bloque Camilo Nogueira no salió elegido porque sus votos fueron echados a la basura en numero­sas mesas o atribuidos a otros, en la mayoría de otras mesas, ante la incapacidad de que hubiera algún observador para impedirlo. ¿Quién nos dice que en el Madrid de los Austrias o en Quintanilla de Onésimo ante unas papeletas con el nombre de «Nacionalistas para Europa» no vayan directamente a la papelera?. Y eso ha ocurrido más de una vez. Con una circunscripción autonómica eso no pasaría. Aquel año 2004 de la candidatura “Galeusca-Pueblos de Europa” salieron elegidos Ignasi Guardans (CiU) y Josu Ortuondo (PNV). Al candidato del BNG Carmelo Nogueira, le robaron el escaño. Ahí queda el dato. No pudimos hacer nada. Se lo quedó el PP.

Ante esto la respuesta del ministro fue la siguiente: “Evidentemente una ley orgánica se puede modificar, pero la ley electoral no es una ley más y por tanto es razonable que se modifique, en su caso, con el consenso ne­cesario para garantizar que las reglas del juego se respeten». Es decir, las reglas del juego que le interesan al PP y al PSOE.

¿Alguien piensa que lo que llaman en Madrid «el desafío catalán» se vaya  a abordar con semejante mentalidad?. ¿Alguien cree que les preocupa algo la situación de Treviño fácilmente solucionable con un poco de buena voluntad?. ¿Alguien cree que en la Villa y Corte se abordan los problemas con interés de solucionarlos?.

Ésta sigue siendo la mentalidad autonómica españoIa. Lo que hizo Suárez fue para ellos una pasada, el concierto económico es un privilegio, el estado autonómico no se sostiene, quien ose convocar un referéndum se queda sin autonomía, Espana es una e indivisible y además patria común quieraslo o no lo quieras. Y en cuanto a las elecciones europeas, circunscripción única a pesar de ser un estado autonómico. Si no quieres taza, taza y media. Aquí la ley de la gravedad no puede derogarse.

Pulgarcito en Bruselas

Desde el Aberri Eguna de 1932 con el lema Euzkadi-Europa, pasando por el cuadro de honor de la creación de los Nuevos Equipos Internacionales en Chaud Fontaine (Bélgica) en 1947 con Aguirre y Landaburu, la presencia en el Equipo Demócrata Cristiano del Estado español, hasta las ponencias aprobadas en Iruña en 1977 hablando de un futuro europeo, el PNV ha trabajado como nadie esta apuesta multinacional. En 1986, tras la entrada del estado español en la Unión Europea tuvimos dos eurodiputados por cooptación (Monforte y Gangoiti) y una dolorosa pérdida en 1987 por la división del PNV. Nuevamente recuperamos presencia con la elección de Josu Jon Imaz, de Josu Ortuondo y en la presente legislatura de Izaskun Bilbao. Y hemos pasado de estar adscritos en el Partido Popular europeo hasta la patada en Chile en el año 2000, al Grupo Adle de Liberales y Demócratas Europeos cuya plataforma de 83 eurodiputados nos hace llegar donde solos no llegaríamos nunca en función de nuestro tamaño.

Estuve hace poco en Bruselas en la sede del Parlamento Europeo y los escasos metros cuadrados de oficina que tienen Izaskun como eurodiputada, Jon Goikoelea como director de comunicación e Itxaso Muñoa en la secretaría, echaban humo. Solo ellos son un grupo parlamentario. Son el núcleo más pequeño pero el más activo del parlamento Europeo siendo Izaskun Bilbao ponente o titular o suplente en 15 informes,  con 325 preguntas formuladas, unas 2.400 enmiendas presentadas en 60 informes, análisis de dos informes al mes que equivalen a 60 iniciativas en lo que va de legislatura opinando sobre lo divino y humano, 399 intervenciones en pleno, 200 propuestas de resolución  y un blog donde se recoge esta mareante actividad, que muchas veces se desconoce porque la mayoría piensa que lo europeo es algo lejano y extraño. Pues no. Más del 73% de la legislación europea nos afecta en nuestro  día a día. Y quien piense lo contrario ahí van nombres que recuerdan algo. Erasmus, Doctrina Parot, Pesca, Agenda Digital, fronteras, construcción naval, Mercado único, redes ferroviarias, Unión Bancaria … y ahora hasta el Athletic. Como para no estar donde se cuece este bacalo ante las emergentes China, India, Pacífico y unos Estados Unidos con los que se pactará un acuerdo comercial el año que viene.

Y es que además se elige un presidente/a. Los socialistas ya tienen su cabeza de lista. Será el actual presidente del Parlamento Europeo Martin Schultz. Los Liberal Demócratas presentará posiblemente a Guy Verhofsdt que personifica la visión más federalista de la Eurocámara. Fue primer ministro belga y su libro más reciente, “Por Europa” lo ha escrito conjuntamente con el Verde Daniel Cohn Bendit y es un llamamiento a la Unión política sin atenuantes.

Las elecciones al Parlamento Europeo de 2014 serán las primeras que se celebren de conformidad con el Tratado de Lisboa que refuerza el papel de los ciudadanos como protagonistas políticos de la UE. El Tratado también refuerza los Poderes del Parlamento Europeo consolidando su papel como colegislador y dotándole de responsabilidad adicional ya que elige al presidente/a de la Comisión sobre la base de una propuesta del Consejo Europeo, teniendo en cuenta los resultados de las elecciones europeas.

Y ahí estaremos, con nuestra mochila llena, con un programa a ras de suelo, inmersos en una coalición electoral y con la marca de fábrica de un partido que siempre ha luchado por encajar Euzkadi en Europa. A más Europa, más Euzkadi.

Una pena que la ley electoral española desconozca al estado autonómico y que su ley electoral sea como la ley de la gravedad. Inamovible.

Reacciones

Domingo 29 de diciembre de 2013

Es normal que a pesar de las fechas que vivimos el comunicado sobre la situación de los presos haya causado tomas de postura e importantes reacciones. Las mismas fotografían el punto en el que nos encontramos.

Tanto el Gobierno Vasco como el PNV y el PSE han dicho que es un paso importante, que todavía quedan muchas más, que se siga por ese camino y que piensen que lo que no hagan unilateralmente ellos no lo hará nadie.

En Bildu ha salido Pernando Barrena, un señor que hacía las valoraciones cuando ETA mataba. Para mí este caballero no tiene la menor credibilidad. Hace mal Bildu manteniendo a este pésimo portavoz que sigue fuera de la realidad en lo que dice y que además nos recuerda muy malos tiempos pasados.

Badiola en nombre de EA ha valorado el comunicado como si fuera de Bildu. EA últimamente no tiene discurso propio y hasta ha abdicado de Euzkadi para meternos hasta en la sopa ese nombre permitido durante el franquismo como Euskal Herria.

Aralar correcto, pero sin matices.

El PP en boca de Oyarzabal lamentable. Se jacta de la dispersión de los presos y dice que este tema no se tocará mientras exista ETA. Esta gente no se ha enterado que la propia Constitución habla de la cárcel con criterios de reeducación y reinserción, no de venganza.

Y finalmente Gorka Maneiro de UPyD, parece un disco rayado. Lo suyo es el unilateralismo, el castigo, el discurso monocorde único, la condena sin matices, lo español en bruto. Una pena,

 

75 Años de la Liga de Amigos de los Vascos

Sábado 28 de diciembre de 2013

La LIAB se fundó el 16 de diciembre de 1938 en París para apoyar a los miles de exiliados y la labor del Gobierno de Euzkadi tras la Guerra Civil

Jean-Claude Larronde

Hace 75 años, el 16 de diciembre de 1938, tuvo lugar una reunión en París donde se decidió la fundación de la Liga Internacional de Amigos de los Vascos (LIAB) en el momento en que la situación no podía ser más crítica y difícil para el Gobierno vasco en el exilio, que se encontraba en el campo de los vencidos en la Guerra Civil.

En el verano de 1937, cerca de 150.000 vascos tomaron el camino del exilio, evacuados por mar desde puertos de Bizkaia, Santander y Asturias. Cuando pisaron suelo francés, quedaron sorprendidos al encontrarse con una excelente organización, puesta en marcha por su Gobierno. Aunque bien es cierto que la opinión pública mayoritaria, tanto en París como en Iparralde, no les fue inicialmente favorable. La propaganda franquista había hecho estragos y muchos no podían y, sobre todo, no querían comprender la actitud de los nacionalistas vascos en la Guerra Civil. Fue necesario que los vascos explicaran una y otra vez que habían sido agredidos por los franquistas desde el inicio del conflicto. Si se habían encontrado combatiendo al lado de los comunistas no era por otra razón que la de haber sido agredidos por un enemigo común.

La opinión pública

Estos razonamientos fueron los que se expusieron en el entorno de los medios conservadores y católicos. La delegación en París del Gobierno de Euzkadi (otoño de 1936), el periódico Euzko Deya, los grupos Eresoinka y Elai-Alai, y el equipo de football Euzkadi actuaron como valiosos embajadores a la hora de transmitir estas verdades y salir al paso de las calumnias franquistas.

Poco a poco, una parte de la opinión francesa cayó en la cuenta de que no fueron los rojos separatistas quienes incendiaron Gernika. Los primeros apoyos a la causa vasca se abrieron paso: entre otros, los católicos de izquierdas de la Joven República, los del Partido Demócrata Popular animado por Auguste Champetier de Ribes, los socialcatólicos de Marc Sangnier, los democratacristianos que editaban L’Aube et La Vie Catholique (Francisque Gay, Georges Bidault), los padres dominicos que publicaban Sept, Emmanuel Mounier y la revista Esprit.

Antecedentes de la LIAB

Entre los apoyos también conviene recordar el Comité Francés para la paz civil y religiosa en España que insistió en la necesidad de una mediación internacional para detener los combates, animado por el filósofo Jacques Maritain, que se inclinó cada vez más a favor de la causa vasca.

Igualmente, el Comité Nacional Católico de Acogida a los Vascos desempeñó un papel crucial en el sostenimiento de los niños vascos; estaba presidido por Monseñor Clément Mathieu, de Hazparne (Lapurdi), obispo de Aire y de Dax en Las Landas.

Es obligatorio mencionar la actuación incansable de un mecenas inspirado, Manuel de Inchausti, personaje sencillo pero eficaz y emprendedor, que intervino en el origen de la LIAB.

La nueva situación política

Durante el período de formación de la LIAB (diciembre de 1938 a febrero de 1939), el Gobierno de Euzkadi en el exilio en París era plenamente consciente de que, con la victoria cierta en un futuro próximo de la rebelión franquista, se le iban a plantear graves problemas, no solamente concernientes a la asistencia moral y social de sus refugiados, sino tal vez relativos incluso a su propia existencia jurídica.

Además, muchos ciudadanos vascos procedentes de Cataluña iban a engrosar el número de sus refugiados; en la península, los partidos políticos, las organizaciones sindicales y todas las personas que lo habían sostenido eran severamente sancionados por la Ley de Responsabilidades Políticas promulgada por Franco el 9 de febrero de 1939; Francia y Gran Bretaña se disponían a reconocer de jure al gobierno de Franco; este reconocimiento se dio el 27 de febrero de 1939.

Así, las cuestiones que se planteaban al Gobierno de Euzkadi eran los siguientes: ¿por quién, cómo y con qué medios se podría continuar la obra de asistencia social y humanitaria que se había realizado desde mayo de 1937 a favor de los refugiados? ¿Por quién, cómo y con qué medios se podría dar a conocer la trágica situación del pueblo vasco y la actitud de su Gobierno que había luchado contra el fascismo en una guerra que tal vez no era más que el preludio de otro conflicto?

El Gobierno de Euzkadi necesitaba un potente relevo internacional que fue conveniente crear de inmediato en territorio francés, dada la importancia y gravedad del problema de los refugiados.

Las primeras reuniones

Fue el 16 de diciembre de 1938 cuando, en el curso de una reunión en París, se tomó la decisión de constituir la LIAB. Once personalidades asistieron a esta reunión, entre los cuales estaban el Cardenal Verdier, Arzobispo de París, monseñor Mathieu y el gran escritor François Mauriac, de la Academia Francesa.

Es en la persona de este último, donde los vascos van a encontrar su aliado más prestigioso. Hasta su muerte en 1970, el célebre escritor seguirá siendo un apoyo constante y fiel para los vascos, al mismo tiempo que un antifranquista decidido. Ya en 1937 había escrito estas líneas proféticas: «Puede ser que algún día comprendamos que este pobre pueblo sufrió y murió por nosotros. Quiera Dios que no encontremos nosotros a los muertos de ellos allá donde tengamos que enterrar a los nuestros».

Las personalidades presentes aprobaron dos nominaciones: la de Pierre Dumas (periodista) como delegado de Propaganda y la de Francisco Javier de Landaburu como Secretario; este último fue el delegado oficioso del Gobierno de Euzkadi a la vez que del PNV en el seno de la LIAB.

En la segunda reunión de la LIAB, el 15 de febrero de 1939, se decidió que la Sección Francesa de la Liga (se pensaba crear Secciones en varios países pero solo hubo otros intentos de creación en Estados Unidos, Bélgica, Gran Bretaña y Argentina) se compondría de dos comités unidos por un secretariado común a cargo del diputado democratacristiano Ernest Pezet.

Los dos Comités

Dos asociaciones fueron creadas en la primavera de 1939 en la Prefectura del Sena; constituían la Sección Francesa de la LIAB. El Comité de Socorro a los Vascos era un comité humanitario de ayuda a los vascos, en particular a los niños; se componía de un Comité de Honor presidido por el Cardenal Verdier y de un Consejo de Administración presidido por Monseñor Mathieu.

Y el Comité de Intereses Generales de Euzkadi, que era un Comité político cuyo objeto era «organizar un Centro de Información que recopile y dé a conocer los problemas históricos y actuales de Euzkadi, propagar y defender el respeto de las libertades y derechos, de la tradición social, política y religiosa del pueblo vasco».

Los órganos dirigentes de estos dos comités estaban compuestos de 18 personas. Dos de ellas, Eugène Goyheneche (militante nacionalista de Iparralde) y Raymond Andrieu (militante occitano) se ocupaban de las tareas materiales. Las 16 personas restantes pueden ser clasificadas en los subgrupos siguientes: cuatro personalidades de la jerarquía eclesiástica -un cardenal (Jean Verdier), un arzobispo (Maurice Feltin) y dos obispos (Clément Mathieu et René Fontenelle)-; tres personalidades católicas prestigiosas -François Mauriac y Louis Gillet (ambos de la Academia Francesa) y el filósofo Jacques Maritain-; cuatro personalidades políticas miembros del PDP (demócrata-cristianos centristas) -un senador (Auguste Champetier de Ribes), dos diputados (Ernest Pezet y Jean Raymond-Laurent) y un periodista (Pierre Dumas)-; tres personalidades políticas católicas de izquierdas -dos miembros de la Joven República (Georges Hoog y Philippe Serre, diputado), y Claude Bourdet-; una personalidad política de izquierdas -Edouard Herriot, alcalde de Lyon y presidente de la Cámara de Diputados, del partido radical-; y una personalidad del mundo excombatiente (de la Primera Guerra mundial) -Georges Rivollet-.

La actividad de la liga

El periódico Euzko Deya informó de la constitución de la Liga en su número del 26 de febrero de 1939; la noticia indicaba que la Liga estaba «destinada a agrupar a los amigos que tienen los vascos en el mundo entero».

El 21 de mayo de 1939, un gran titular encabezaba la primera página de Euzko Deya: «La Liga Internacional de Amigos de los Vascos les presenta sus objetivos, sus realizaciones, sus esperanzas». En efecto, en esa publicación se anunciaron tres grandes manifestaciones, organizadas por la LIAB, denominadas las Grandes semanas parisinas de amistades vascas: un Salón de pintores vascos bajo el título de Cincuenta años de pintura vasca, del 22 de mayo al 10 de junio en una galería de la calle del Faubourg Saint-Honoré; una gran gala de música y danza en el Théâtre du Palais Chaillot, el 26 de mayo con la intervención de Eresoinka y Elai-Alai, en presencia de 2.600 espectadores; y grandes partidos de pelota vasca, en el frontón de París, el domingo 28 de mayo.

En total, estas manifestaciones tuvieron un éxito importante de acogida del que se felicitaba Pierre Dumas, ya que habían tenido la virtud de hacer que los vascos fueran mejor conocidos por los parisinos.

En definitiva, el papel de la LIAB dista mucho de haber sido desdeñable o inútil. En primer lugar, la LIAB fue un instrumento prestigioso de la política exterior del Gobierno vasco, que contribuirá a dar a conocer al mundo el martirio del País Vasco en la Guerra civil.

A continuación, la LIAB constituyó, según la expresión de Jesús María de Leizaola, «en la época musoliniana, el habitáculo prenatal de la democracia cristiana europea». En efecto, a partir de 1938, reunió a los principales nombres de esta corriente de pensamiento y todas sus tendencias. Gracias en gran parte a la LIAB, José Antonio de Aguirre fue tras la Segunda Guerra mundial, el amigo de los principales líderes políticos demócrata-cristianos, pioneros de la construcción política europea como Bidault, Adenauer o de Gasperi.

La Liga Internacional de Amigos de los Vascos ha pasado a la historia contemporánea como la organización exterior más consumada y prestigiosa de ayuda y apoyo al pueblo vasco.