Betiko lagunak

Miércoles 23 de enero de 2013

“Euskaltzaindi ha organizado para el próximo día 25, viernes, un homenaje a sus miembros correspondientes José Luis Alvarez Enparantza, Nekane Esnal y Josu Arenaza, fallecidos en el pasado año 2012.

El acto académico tendrá lugar a las 12:00 h. en la Diputación Foral de Gipuzkoa y comida posterior en el Hotel Londres, a las 14:00 h.

Betiko Lagunak se suma a este reconocimiento recodando con respeto la firme trayectoria de nuestro amigo Josu en sus valores y convicciones abertzales y euskaltzales.

Para facilitar la asistencia a los actos, organizamos un autobús que saldrá de Bilbao, Calle Ibañez de Bilbao, 16 (Sabin Etxea), a las 10:00 h. del viernes 25, con regreso al punto de partida a las 19:00 h.

Si te sumas a nuestra iniciativa deberás abonar el importe del viaje y/o de la comida (8€ viaje y/o 25€ comida) en ingreso nominativo e individualizado en la cuenta Caja Laboral: 3035 – 0064 – 27 – 0641110461.

Quedamos a tu disposición en el tlf: 944-241-174 ó e-mail: mikelaralar@hotmail.com En la confianza de disfrutar de tu compañía en este nuevo Encuentro, un cordial saludo.

Txomin Saratxaga

Visita de Diputados y Senadores a Guatemala

Martes 22 de enero de 2013

Misión de observación del respeto de los Derechos Humanos

Estoy en Guatemala. Un país precioso castigado por una casta de poder corrupta y sin sentimientos. ¿Qué hemos venido a hacer?.

Durante los años 80, Guatemala sufrió uno de los genocidios más crueles y olvidados y del continente. El saldo de la violencia alcanzó cifras inimaginables, 250.000 víctimas la mayoría mujeres y niños/as, para un país de menos de 9 millones de habitantes. Los responsables de dichos crímenes se han ido asegurando la impunidad incrustándose en aparatos de poder y poniendo en duda la credibilidad de la democracia.

Con motivo del empeoramiento general de la situación de derechos humanos en Guatemala desde que llegó al poder el general Otto Pérez Molina, Madrid Paz y Solidaridad y CCOO, junto con algunas otras organizaciones, estamos impulsando una visita de diputados/as a Guatemala para la tercera semana de enero del 2013.

La masacre de 6 campesinos indígenas cometida por el ejército de Guatemala hace escasos días (octubre) en Totonicapán ha supuesto un agravamiento importante de la situación del país. Esta masacre es consecuencia directa de la remilitarización y de la criminalización de la protesta pacífica.

La violencia actual se ceba también con especial crueldad en las mujeres, como herencia de ese genocidio ni esclarecido ni condenado en el que miles de mujeres perdieron la vida y fueron violadas. Tanto el organismo judicial, a través de juezas muy valientes, como el Ministerio Fiscal, dirigido por la prestigiosa jurista Claudia Paz y Paz, están haciendo frente a este feminicidio que le cuesta la vida a más de 550 mujeres al año; que también pasa desapercibido en los medios de comunicación.

Rompiendo el muro de la impunidad -que es altísima para los crímenes comunes y, hasta hace dos años, total para los casos del conflicto armado- la sociedad civil ha conseguido con esfuerzo incansable que en estos momentos esté acusado por genocidio el general y presidente de la República Ríos Montt y tres más miembros de su alto mando; además está condenado el Jefe de la Policía que ordenó la quema de la Embajada de España, Pedro García Arrendondo.

Estos importantes avances, conseguidos con el trabajo de las organizaciones de derechos humanos y de víctimas durante más de diez años, están hoy en peligro con el gobierno del general Otto Pérez Molina. La solicitud de amnistía por parte de los abogados de los defensores de los militares pone en riesgo no solo el juicio de Ríos Montt y su alto mando, sino las condenas dictadas hasta el momento por masacres y desapariciones forzadas.

Además, Guatemala es el primer país de América Latina sin guerra en que es más arriesgado defender los derechos humanos, por lo que es más importante que nunca la aplicación de las Directrices de la Unión Europea sobre la protección de los defensores y defensoras de Derechos Humanos en peligro, y poner todos los medios y recursos necesarios para la protección y seguridad de los defensores y defensoras con el fin de que puedan desarrollar su labor con seguridad y libertad.

Por el papel tan relevante que ha desempeñado España en la defensa de los derechos humanos en Guatemala y en el fortalecimiento de la democracia, la misión puede tener gran relevancia en el país. El Gobierno está incumpliendo de manera frontal los Acuerdos de Paz, en los que España jugó un papel importante, tanto en las propias negociaciones para el fin del conflicto armado -que desangró al país 36 años- como posteriormente impulsando su cumplimiento.

Objetivo de la misión: Observar la situación de derechos humanos, sobre todo la situación de riesgo en la que trabajan los defensores/as de derechos humanos y los operadores/as de justicia, mediante la consulta de:

  • Organizaciones de derechos humanos y de mujeres, tanto de la capital como del interior.
  • Instituciones del Estado: Ejecutivo, Organismo Judicial, la Fiscal General del Estado Claudia Paz y Paz, diputados de diferentes partidos.
  • Instituciones internacionales, como el Alto Comisionado de Derechos Humanos para  los Derechos  Humanos o la Comisión  Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG).

Duración del viaje: del 20 al 26 de enero.

La visita incluirá un viaje al interior del país para conocer el trabajo de las organizaciones y operadores de justicia.

 

Café para nadie

Lunes 21 de enero de 2013

El teórico autonomismo de la clase política espa­ñola se basa en la perver­sión de los principios de solidaridad, igualdad y no discri­minación. Dicho de otro modo: con el actual sistema, las aspiracio­nes de uno se tienen que conceder a sus diecisiete vecinos, porque si no, no vale; si no, habría diferen­cias, y las diferencias son malas, por mucho que las consagre la Constitución. Así que, en reali­dad, no hablamos de autonomis­mo, sino de peixet, de migajas de poder graciosamente concedidas por el Estado, que se reserva la ga­rantía de que ninguna comunidad autónoma se desmadre intentan­do autogobernarse en serio.

De este modo, un sistema pro­yectado para gestionar la plurali­dad se convierte, al fin y al cabo, en una hábil herramienta de homogeneización. Es el neocentralismo, qué digo, el centralismo de siempre, pero disfrazado de ONG: cualquier hecho diferencial es tachado de discriminatorio, cualquier aspiración es egoísta; to­do se resume en más o menos mi­llones de euros, cuando se trata de los mismos euros; lo fundamental es quién y cómo los gasta. La única discriminación económica real en España es la del concierto vas­co y navarro.

Las aspiraciones nacionalistas -tan denostadas, por otra parte- son el auténtico motor de la Espa­ña de las autonomías. Cuando des­de aquí se piden más competen­cias, el gobierno de España se echa las manos a la cabeza y llueven los im­properios; pero una vez satisfecha la reivindicación, a todos los líde­res autonómicos les falta tiempo para ponerse a la cola. ¿Para qué se desea la autonomía? ¿Para ser autónomos o para ser idénticos?

Quizá para recoger votos; toda­vía sale a cuenta alimentar el tópi­co de la Catalunya rica que pide más dinero con la excusa de su par­ticularidad lingüística y cultural. «Tener dos lenguas no significa te­ner dos bocas», clamó en su día Rodríguez Ibarra, mientras la balanza fiscal se desequilibra -a su favor- año tras año.

Extremadura o Cantabria, por decir dos, nunca pidieron compe­tencias extra (de hecho, jamás pi­dieron autonomía), pero lo piden si Euzkadi y Catalunya lo hace antes. Valen­cia margina su lengua en su pro­pio terreno, pero exige su oficialidad en Europa una hora después de que Catalunya haga lo propio. De eso se trata, de pedir lo mismo; eso es lo que mueve a ciertos presi­dentes autonómicos. Y el Gobier­no central, contento, porque cual­quier reivindicación catalana, co­mo la agencia tributaria propia, re­sulta inviable si se la multiplica por diecisiete: café para nadie.

A lo mejor lo que se pide desde Catalunya o Euzkadi es un ma­rrón, como las competencias so­bre inmigración, pero da igual: to­dos querrán lo mismo. Sin reparar en que lo mismo no es más dinero, sólo gestionar el mismo dinero en casa, y dar respuesta po­lítica a un sentimiento nacional, real. Sobre todo eso: real. Real sig­nifica previo a la Constitución de 1978, sin banderas inventadas, himnos compuestos a última hora y conciencias colectivas basadas en el aquí no vamos a ser menos. Lo cual es una falacia, porque na­die es más ni es menos, cada uno sabe quién es y a qué nación perte­nece. La nación de los murcianos y los riojanos tiene una selección oficial que ganó el Mundial. ¿Lo ven? En ésto, nosotros sí que vamos a ser menos.