Parece que va en serio. Me enteré por Com radio. Eran las siete y cuarto del jueves 20. Todo al parecer es el 20. Esta radio catalana me había llamado un millón de veces en el pasado cada vez que había un atentado de ETA. Y quería comentar la noticia. Y es que para los que nos hemos pasado más de veinte años de nuestra vida pendientes de cada muerte, secuestro o extorsión, la noticia, no por esperada, dejaba de ser un notición. Porque toda nuestra vida política ha girado alrededor de esta desgracia. Y agradecí a Com radio la llamada. También me llamaron de Venezuela, tierra de asilo de la primera, segunda y tercera ETA.
¿Y qué decir ahora?.
Pues que no hay que agradecerles nada, que han tardado cincuenta años en cesar una actividad que nunca debió haber comenzado.
En plena clandestinidad, fallecido el Lehendakari de Aguirre en su exilio de Paris en 1960, aquella juventud quedó deslumbrada por la revolución cubana y la argelina. Y decidió pasar a la lucha armada. El PNV, y el Gobierno vasco en el exilio, siempre la rechazó. Si aquellos jóvenes hubieran hecho caso a sus mayores, nada de esto hubiera acontecido. Muertos, heridos, dolor, robo y lo que menos expresaba lo vasco: la sangre. Es tan solo, el triste balance.
Y el lunes la Conferencia Internacional de Paz en Ayete. Me llamó la atención que las imágenes no se sacaran en la fachada, en el frente del palacete que tiene dos leones, sino en su parte posterior. Quizas lo hicieron para que no se recordase al dictador que allí veraneaba. Pero hubiera estado bien. Fue Franco y su ominosa dictadura, quien creó a ETA. Por eso creo que todo entra dentro de un paquete que nos ha torturado a dos generaciones. Cementerios llenos, cárceles llenas. Para nada.
Y ahora, mucha palabrería.
Vi el programa de ETB del miércoles a la noche, en el que entrevistaron a Basagoiti y a Egiguren. Terminó a eso de las dos de la mañana. Lo vi en Berna. El hotel Schweizerhof es un hotel que tiene sintonizadas sus habitaciones, además de con casi doscientas televisiones,con ETB, TVE, Telemadrid, TV-3, Extremadura y la televisión de Galiza. Es una maravilla estar fuera y seguir los informativos, aunque sean tan sesgados.
Durante la sesión de la UIP, pidió la palabra el representante de Angola. El presidente de la sesión quiso hacer una gracia. Y dijo: «A mí, de vez en cuando, me gusta distender la sesión y le voy a dar la palabra a usted Sr.Totta, que por cierto tiene usted en mi idioma el nombre de un pájaro, y le voy a decir de que ave se trata: del papagayo». Quiso hacer una gracia y le salió una pata de banco. Pues a mí la noche del miércoles viéndole a Basagoiti creía estar escuchando a un papagayo. No paraba de hablar y de interrumpir. Bien es verdad que Iñaki Ezquerra estaba rendido ante él y que María Antonia Iglesias no estuvo muy incisiva, pero las preguntas, bien formuladas de Iñaki Martínez y Maite Ubiria, le sacaban de quicio. Y es que toda la tesis de este caballero gira alrededor de que ETA nació por generación espontánea, el franquismo no existió y solo hay una clase de víctimas: las de ETA. Así es muy fácil construir una tesis y defenderla como un papagayo. Por hacerlo hasta defendió al impresentable de Mayor Oreja, a quien no puede ni ver.
La segunda parte estuvo dedicada a Egiguren. A mí este señor me parece un poco pirado, aunque tiene algunas ideas muy claras. El es españolista, lo dijo, constitucionalista, estatutista y antipnv (esto no lo dijo pero se traslucía de su intervención). Dijo que había tenido un mal día diciendo lo que dijo del pobre Lehendakari y que lamentaba que el PSE no liderara el proceso. En el fondo todo su dolor estaba ahí: en el protagonismo del hecho y en que los nacionalistas lideremos el proceso y el PSE vaya al desierto sin cantimplora.
Vi un tipo desgarrado, desubicado, contradictorio, y con la mirada perdida, como si le faltara algún tornillo. De amigo de Otegi, a consejero de Rubalcaba, de Loyola a la T-4 y de allí al Palacio de Ayete. Y no descartó en el futuro pactos con Bildu. Lo dijo con claridad: «son progresistas y de izquierda». Me pareció todo bastante patético y a veces sentí lástima. Así como con Basagoiti solo tengo sentimientos de repulsa hacia un señor que interpretaba un papel que creo no siente, pero a Egiguren solo le veo resentido por no haber sido el gran maestro de ceremonias de la gran noticia del jueves.
Vi antes en TVE a Ramón Jauregui pontificar sobre Ayete. Y le veo todos los días en TVE. Un señor que siendo Delegado del Gobierno en Gasteiz no se enteró de que existió el Gal, y hablaba como otro papagayo.
De aquí en adelante vamos a ver muchas escenas de todo tipo. La gran noticia se ha producido. Alivio, inquietud y mucha gente desubicada, pero ¡Viva la Paz! aunque a los estrategas del PP y a Mayor Oreja les haya sentado tan mal la noticia.