AQUELLO FUE EL NACIMIENTO INSTITUCIONAL DE UNA NACION.

Domingo 30 de marzo de 2025

No  se pudo  recordar  el cuarenta aniversario. Llegó la pandemia y se llevó todo por delante. En especial aquella conmemoración de un hecho capital  sucedido en aquella  Euzkadi en llamas. Y fue una lástima ya que de aquel año a mañana lunes, no contaremos con varios de aquellos pioneros al que la guadaña visitó. El último Ibon Navascués, compañero  vecino de escaño. Y Ana Bereziartua, los dos en la fotografía, por lo que de alguna manera les rindo homenaje. Y es  que no hay nada más óxido y terrible que el tiempo que no solo se  lleva a las personas sino también los recuerdos y hasta la valoración de los hechos.

Y es que lo que ocurrió un 30 de marzo de 1980 en la Casa de Juntas de Gernika fue  un hito al contar por primera vez con un Parlamento vasco, aunque faltaban la representación de Navarra e Iparralde. Fue el argumento que ese mismo día en Gernika, Telesforo Monzón, parlamentario electo de HB, les dijo a los suyos y les dio el motivo para no acudir a la sesión constitutiva del primer Parlamento Vasco. Y no fueron. Era para Monzón un Parlamento Vascongado e indigno de acudir a él. Fue una lástima pues nos perdimos la fotografía de Leizaola y Monzón, los dos consejeros por parte del PNV en aquel primer gobierno vasco de octubre de 1936 presidido por el Lehendakari  Agirre. Si estuvo D. Jesús M. de Leizaola entonces como Consejero de Justicia y Cultura y en 1980, con 83 años y habiendo encabezado la candidatura del PNV por Bizkaia, fue presidente de edad correspondiéndole abrir la legislatura con un discurso que debería esculpirse en piedra en la Casa de Juntas. Su presencia, sus palabras, su cercanía, su elegancia, le dieron al acto el enganche con una historia que volvía a comenzar y a galopar.

1980

Los vascos por primera vez y con la representación popular por detrás, 25 el PNV, 24 toda la oposición junta ante la ausencia de los 11 de HB,  nos veíamos las caras y discutíamos de lo que había que hacer en Euzkadi, aparcando todas las grandilocuencias y, partiendo de cero poner el coche en marcha dándole cuerda a lo institucional. Y no fue fácil pues por no tener no teníamos ni sede. Y por no tener no teníamos ni el ente EITB yendo a filmar todo RTVE  cuya sobrecarga nos privó de electricidad y nos quedamos en horas de la tarde  a  oscuras. Lo que si teníamos eran las malas mañas y los tics de las trincheras. Mario Onaindia de EE y que había sido de EGI, su primera intervención fue para pedir que se quitara la Z de Euzkad, una Z que él había usado ya que ETA no era más que Euzkadi ta Askatasuna. Y no solo eso, José María Makua, a la sazón Diputado General de Bizkaia y ante las críticas ácidas  de Onaindia que pedía se quitara la alusión a Jaungoikoa eta Lege Zarra de un letrero, le contestó que estábamos en la sede de las Juntas Generales de Bizkaia y que él solo obedecería si las Juntas se lo ordenaban.

Esas fueron las primeras intervenciones, impropias del momento, que inmediatamente se subsanaron. Posteriormente tanto Lertxundi del PCE como Florencio Arostegi pidieron un reglamento que les dejara formar su propio grupo parlamentario pues no era lógico que convivieran un comunista con dos parlamentarios de Alianza Popular. No se admitió su petición y Lertxundi reconoce hoy que convivieron muy bien.

No podemos hacer abstracción del año que vivíamos. Aquello era un barco que se iba a pique en todos los renglones de la singladura. El económico, el social, el cultural, el identitario, el policial. Vivíamos en un país hundido, sin la menor cultura democrática, en plena crisis industrial, con un paro cercano al 23%, con ETA asesinado una persona cada tres días, y con un gobierno español presidido por Adolfo Suárez que se deshacía en disputas internas mientras militares levantiscos preparaban su asonada militar que culminaron el 23 de febrero del siguiente año porque, decían, escupiendo bilis, que Suárez había llegado muy lejos con “estos separatistas”. Y quizás era verdad.

De prohibirse la ikurriña, a verse en todas partes, de prohibirse el euskera a iniciar su recuperación (Pujana solo habló en euskera), de aguantar la represión de la guardia civil y los grises a diseñar una policía desde abajo. De una televisión y radio pública española, muy española y solo española, a contar con EITB como instrumento informativo, formativo y de recuperación del euskera. De un Insalud precario a una espléndida Osakidetza. De aguantar el himno español a recuperar el Gora ta Gora sin letra (a algunos les ofendía la palabra Jaungoikoa) a que fuera el himno oficial como así se había acordado por aquel gobierno de concentración en 1936. Y todo se hizo en aquella primera legislatura de 1980 a 1984.

CONCIERTO Y NERVACERO

Aquello era demasiado  e intolerable y vino el golpe de Tejero y  de  Milans del Bosch y luego la Loapa (Ley Orgánica de Armonización del Proceso Autonómico), una Loapa que sigue coleteando. Lo hemos visto esta semana con la persecución del Tribunal Supremo a la convalidación de títulos universitarios. España es Madrid y la españolidad no admite coordinaciones esencialistas de política exterior como al parecer es ésta para los descendientes del Cid Campeador.

Y tengo asimismo la vivencia con un Adolfo Suárez a quien ese año 1980 le hicieron los suyos y el rey  la vida imposible, hasta el punto de que tuvo que dimitir. Pasado el tiempo y en una recepción, hablaba yo con Txiki Benegas y se nos acercó Suárez y mirándonos fijamente a los ojos y con aire trascendente nos dijo: “Escuchar bien y contarlo. Solo cuando estuve dispuesto a dimitir, abordé la devolución del Concierto económico para Gipuzkoa y Bizkaia. Hoy, no sería posible”.

Y es que ésta fue una de las grandes batallas de aquel año ochenta que dio el PNV absolutamente solo. Navarra y Araba habían sido perdonadas en 1937 pero Gipuzkoa y Bizkaia malvivían sin presupuestos por haber sido “provincias traidoras al glorioso Alzamiento Nacional”. Sí, fue valiente aquel Suárez a  quien boicoteamos en su viaje a Euzkadi, mientras no procediera a aquella devolución. Y se logró. Y eso que nos decían desde el mundo catalán que no reivindicáramos antiguallas y que no había nada más odioso que la recaudación. Si, si, pero lo logramos y 45 años después ellos lo reivindican. No somos por tanto tan malos políticos como algunos decían. Si miramos atrás, todo esto es la historia de un éxito y de saber estar donde había que estar.

Y como he comentado, no había cultura parlamentaria. Tras Gernika, la Diputación de Bizkaia nos prestó su sede hasta que las obras de vaciamiento en el Instituto Ramiro de Maeztu de Gasteiz, estuvieran listas. Y allí sesionábamos. Estando en ello irrumpieron con la policía detrás los obreros de Nervacero que planteaban sus reivindicaciones sin apercibirse que si hay algún lugar sagrado en democracia ese es el Parlamento. Obligada a salir la policía, estuvimos “secuestrados” sin poder salir hasta las tres de la madrugada. Le estoy viendo al Lehendakari Leizaola, que había sido diputado en tiempos de la República, argumentar en este sentido con los responsables de aquel acto de fuerza. Como en la película “Que bello es Vivir”. Gracias al Vicelehendakari Javier García Egotxeaga y al ministro Rodríguez Sahagún se encauzó la cuestión.

Pero lo malo ocurrió posteriormente cuando el nuevo gobierno convocó una manifestación en Bilbao con este lema: ”En defensa de las Instituciones Vascas”. Eran de verdad neonatas y muy débiles como habíamos constatado  .Lo malo fue la violencia que hacía acto de presencia en cada momento. Al militante del PNV, Ramón Begoña, un grupo de los de siempre, le dio una patada  en la manifestación con  tal violencia que al poco le originó su muerte.

25 PNV-24 los demás

Es preciso recordar  que en aquel primer Parlamento fueron elegidas cinco mujeres, cuatro del PNV y una de HB. Hoy superan las parlamentarias a los parlamentarios, dato que me gustaría supieran los que dicen a todas horas que no se avanza. También recordar  que fuimos sesenta los elegidos y ahora son setenta y cinco, ya que se subió la representación cinco por territorio, para que EE pudiera sacar cabeza. Y que aquella legislatura fue la de la ley de Territorios Históricos que incubó la división del PNV pero también la de la aprobación de EITB, Osakidetza, la Ertzaintza y tantas leyes pioneras que comenzaron a vertebrar el país y han dado 45 años después el actual Parlamento del que alguna lección podría tomar las Cortes Generales. Estuve seis años en el Parlamento Vasco y treinta en esas Cortes y puedo decir que parlamentariamente muchos políticos mesetarios podrían aprender de una vez  por todas el necesario respeto  al adversario político, del que hoy hace gala el Parlamento Vasco.

UNA ASOCIACIÓN DE EX

Hay evidente interés en no recordar estos hitos que no son precisamente del abuelo Cebolleta sino boreales de una Nación. Lamento mucho que la mitad de los que estuvieron en 1980 hoy ya no estén por haber fallecido ni hayan visto reconocidos nunca, aunque sea  con una palmada, el haber estado allí en el nacimiento de una Nación por lo que, con Roberto Lertxundi, tocamos la puerta del Parlamento Vasco para que se creara una Asociación de Antiguos Parlamentarios, como las hay en todos los Parlamentos democráticos del mundo. No la ha habido en el Vasco por la existencia de ETA, pero derrotada aquella pesadilla, hace falta que por lo menos tengamos un lugar donde se recuerden estas cosas, no con intento de quedarnos congelados, sino con el interés pedagógico de que las nuevas generaciones sepan por lo menos de dónde venimos, de la nada, y sobre todo, hacia donde vamos.

Por esta razón le hemos enviado a la Presidenta de la Institución Bakartxo Tejería, con copia a los portavoces de todos los Grupos Parlamentarios, la presente  carta, esperando nos hagan un poco de caso. Dice así:

Excma. Sra. Bakartxo Tejería

Presidenta del Parlamento Vasco

Vitoria-Gasteiz

En Gasteiz a 25 de febrero de  2025

Estimada amiga:

Los abajo firmantes, parlamentarios de la primera legislatura del Parlamento Vasco en 1980 como asimismo ex diputados y ex senadores en las Cortes Generales, deseamos haceros  llegar una petición.

En todos los Parlamentos existe una Asociación de antiguos representantes populares de las sucesivas legislaturas. En el Parlamento Vasco no la hay  como consecuencia de la historia reciente que hemos vivido en Euskadi, pero superada dicha etapa y a punto de cumplirse el 45 aniversario de las  elecciones para el primer Parlamento de nuestra  historia contemporánea  os solicitamos promováis la creación de una Asociación de Antiguos Parlamentarios, Asociación en la que con el tiempo estaréis vosotros, si ésta se constituye.

No pretendemos se cree ninguna estructura sino se considere la utilización de los servicios de la Cámara  para, si les parece bien, se contemple lo siguiente:

Ser expresión de la historia parlamentaria de Euskadi, ahora que se  cumplen 45 años de las elecciones de 1980. Historia viva través de los  protagonistas de las distintas legislaturas.

1.- Facilitar el conocimiento del parlamentarismo vasco, su evolución, sus aportaciones, sus planteamientos y propuestas. Para ello se organizará el Archivo Parlamentario, solicitando fotografías, documentos, publicaciones, videos o cualquier otra aportación que estarán a disposición de la ciudadanía interesada, en particular de los investigadores de esa área de nuestra historia.

2.- Convertirse en lugar de encuentro de exparlamentarios, que hagan del dialogo la expresión máxima de la acción política a través de acciones conjuntas y de su relación con las instituciones públicas.

3.- Constituirse en plataforma abierta a la sociedad vasca, facilitando el acceso de la ciudadanía a los protagonistas de nuestra historia parlamentaria.

4.- Establecer relaciones con instituciones y asociaciones similares que puedan tener objetivos similares.

Se trata de un simple borrador de ideas con el fin de que puedan ustedes tener en cuenta nuestra petición.

Aprovechamos la oportunidad para saludarles muy atentamente

Roberto Lertxundi Barañano                                       Iñaki Anasagasti Olabeaga

cc/ EAJ-PNV: Sr. Joseba Diez Antxustegi 

EHBildu: Sr.Pello Otxandiano

PSOE: Sr. Ekain Rico

PP. Sr. Javier de Andrés

SUMAR: Sr. Jon Hernandez

VOX: Sra. Amaya Martinez

TODO UN GOBIERNO, PARA TODO UN PUEBLO

Viernes 28 de marzo de 2025

Ayer di cuenta de la candidatura de Bizkaia del EAJ-PNV, que es de la que formé parte en 1980, habiendo sido elegidos nueve. Comenté como se rompió la tendencia de presentar candidaturas de equipo en beneficio de un candidato único, en este caso a Lehendakari, a pesar de elegirse el primer Parlamento de la historia.

Y se decidió fuera Carlos Garaikoetxea el candidato a Lehendakari. En ese momento tenía dos sombreros. Presidente del EBB y Presidente del Consejo General Vasco. Había discutido el proyecto de Estatuto de Gernika de tú a tú con Suárez y eso le dio gran notoriedad.

Di cuenta de cómo elegimos como lema el de “Todo un Gobierno para todo un pueblo” ante la supina ignorancia que tenía el ciudadano vasco, de forma mayoritaria, de lo que era un Parlamento. Veníamos de una dictadura y de sufrir a un ejecutivo despótico. De Parlamento, nada.

Comenté como el gran fotógrafo Alberto Schommer nos sacó la fotografía de pequeños grupos que la oposición tildó de algo propio del Museo de Cera.

Vemos en ella a Mitxel Unzueta, D. Jesús M. de Leizaola, Carlos Garaikoetxea y Juan Mari Ollora, en el primer grupo.

Detrás están Joseba Egibar, Joseba Leizaola y Xabier Arzalluz. En el centro estoy yo con María Jesús Agirre y Emilio Guevara y a la derecha Patxi Ormazabal, José Ángel Cuerda, Elixabete Bizkarralegorra y Begoña Amunarriz.

Todo esto ocurrió hace 45 años y este lunes en Gernika, en acto formal, se recordará la efemérides.

LA MITAD YA HAN FALLECIDO. ESTAREMOS SOLO LA OTRA MITAD

Jueves 27 de marzo de 2025

Recuerdo que para las elecciones de marzo de 1980 se  incumplió, por presión de la agencia de publicidad, una orden de Ajuriaguerra. Este decía que el PNV no era un club de fans alrededor de un líder o divo, sino un equipo. No hay más que ver el cartel de las elecciones de 1977. Aparecían todos los candidatos en casillas, como estos dos que enseño ahora. Él decía que el PNV era un equipo y nadie era más que nadie.

Lo que ocurrió fue que la negociación estatutaria entre Adolfo Suárez y Carlos Garaikoetxea durante todo el año 79, catapultó a éste de tal manera porque  además de presidente del Consejo General Vasco era presidente del EBB y esto le había presentado como un gran negociador, casi el único, y de tú a tú con el gobierno central y la agencia nos decía que los mensajes se emiten mejor centrándolos en las  personas, en los líderes y no en los equipos. Para colmo no había la menor tradición parlamentaria en el país. Todo funcionaba alrededor del ejecutivo y nos decían que vender a sesenta candidatos era imposible y que lo mejor era hacerlo con la persona que había rentabilizado la negociación, Carlos Garaikoetxea que encabezaba la lista por Gipuzkoa.

Me tocó dirigir aquella campaña y comentarlo con Xabier Arzalluz y Luis María Retolaza a quienes no le gustaba la idea del divismo, frunciendo el ceño me dijeron que era peligroso pero que los técnicos mandaban. Estos además de esta petición nos dijeron que no podían ofertar la votación a un Parlamento sino pedir el voto para un ejecutivo y de ahí vino el slogan ganador: ”Todo un Gobierno para todo un pueblo”.

Garaikotxea fue el eje de campaña y los parlamentarios la música de fondo. El reconocido artista  Alberto Schommer nos sacó una fotografía por grupos que fue bautizada como la foto del Museo de Cera. Todos por grupitos.

Publico ahora la cartulina que repartíamos en los mitines, en las caravanas, en la calle junto a la fotografía de Garaiikoetxea como Lehendakari.

Encabezaba la lista de Bizkaia Don Jesús María de Leizaola que había regresado de su largo exilio en diciembre de 1979. Era el poso de la historia que ofrecíamos como garantía. Verán además como de número tres iba el entonces Diputado General de Araba Emilio Gevara. José María Makua, que lo era de Bizkaia, iba en la candidatura alavesa. Se incluyeron por si el candidato a Lehendakari o posterior Lehendakari dimitía por enfermedad. Eran la rueda de repuesto. Lo fue Ardanza en la siguiente legislatura cuando dimitió Garaikoetxea.

En esa lista solo está Inmaculada Boneta como mujer. En la de Álava iba Maite Sáenz de Olazagoitia y en Gipuzkoa Begoña Munarriz y Ana Bereziartua. Eran 4, del PNV, y con Itziar Aizpurua de HB, en total cinco. Hoy son mayoría.

Otro dato, y éste más inquietante es que la mitad de aquellos nueve elegidos, han fallecido ya cinco. Rubalcaba sucedió a Leizaola cuando éste dimitió en noviembre de ese año 80. La segunda lista es la parte final de la candidatura, veinte por territorio, que no salió aunque luego todos tuvieron su importante recorrido vital y político. El más joven de Bizkaia  era Joseba Zubia con 29 años  y luego yo con 31. Unos chavalitos.

Son historias que se las lleva el viento. Ojalá el lunes  30 en Gernika en el acto conmemorativo de esos 45 años nos veamos todos cuatro décadas y media después llenos de salud y de la sabiduría de los años y las experiencias, aunque no haya  nada más erosionador que el tiempo.