Viernes 2 de enero de 2026
Anteayer tomó posesión de la alcaldía de Nueva York su nuevo alcalde Zohran Mamdani. En la ofensiva en redes del nuevo alcalde de Nueva York pueden encontrarse cosas que veremos mucho en un futuro. Y sería interesante analizar el por qué ganó siendo musulmán, africano y socialista y hacerlo en la Gran Manzana. Nada menos. Algo debe tener el agua cuando la bendicen.
La primera precaución que hay que tomar siempre que se habla de unas elecciones es que no hay dos iguales. El lugar en el que se celebran, el espíritu de la época, la cultura política, tradiciones, e incluso la previsión del tiempo, todo eso influye en una campaña electoral. Dicho esto, la campaña en redes de Zohran Mamdani, partió de un movimiento que le ha llevado a la alcaldía de Nueva York, y la misma va a ser revisada, estudiada e imitada por todo el mundo. Y en ella pueden encontrarse cosas que (esperemos) adaptadas a las idiosincrasias locales y a las circunstancias, veremos mucho en un futuro. También en Euzkadi.
Concreto, sencillo y al grano. En prácticamente todas las piezas de campaña de Mamdani se repiten cuatro medidas concretas que el candidato demócrata presentó como base de su programa electoral: una congelación del precio de los alquileres (más de un millón de viviendas en la ciudad están sometidas a alguna limitación en las rentas), hacer “gratis y más rápidos” los autobuses de la ciudad, un programa municipal de abaratamiento de productos de primera necesidad y guarderías gratuitas.
Lo importante es que nos importe.
Uno de los vídeos más potentes de la campaña fue uno rodado hace un año, en el Bronx, cuando Mamdani era miembro de la Asamblea Legislativa del Estado de Nueva York. En una esquina del barrio, el entonces diputado, prácticamente desconocido, pregunta a los vecinos (los que se dignan a parar) su opinión sobre las elecciones. En la era del a quién le importa (en la expresión de Dan Sinker), que la gente nos importe lo suficiente para escucharla con una sonrisa puede ser suficiente.
No huyas de lo que eres.
Zohran Mamdani es musulmán, nacido en Uganda, y se considera un socialista democrático, que es un término tradicionalmente tabú en la escena política estadounidense. También es defensor de los derechos de las personas trans a ser lo que son. Todas estas cosas pueden (y han sido) usados para atacar al candidato demócrata. Este ha abrazado esas definiciones (sobre todo la de socialista). La campaña ha incluido una serie con cinco entregas, titulada “Hasta que esté hecho”, en la que Mamdani, con total seriedad, revisa la historia de los movimientos sociales en Nueva York a través de cinco figuras destacadas. Además, uno de sus últimos vídeos de campaña fue en árabe, habiendo elaborado varios orientados a la comunidad musulmana.
No huyas de lo que no eres.
Una de las características de la campaña de Mamdani ha sido su recurso al humor, que encaja con la personalidad pública del candidato demócrata, jovial, cordial e ingenioso. Y el candidato lo utilizó durante la campaña en especial para burlarse de sí mismo y de sus defectos. En uno de sus vídeos, reconocía que su equipo le había dicho que movía mucho las manos, así que se pasó el vídeo entero con las manos en los bolsillos (con una persona que le daba una ruidosa colleja cada vez que la sacaba). En otro, empieza a hablar en un español más que correcto hasta que trastabillea y es corregido por su colega en la Asamblea Legislativa, Amanda Séptimo, lo que lleva a un montaje de los problemas del candidato con su castellano (que es el segundo idioma más hablado en Nueva York tras el inglés).
En el vídeo en árabe, Mamdani también reconoce que no habla muy bien el idioma: “Sé lo que estás pensando”, dice a la cámara: “Puede que me parezca a tu cuñado el de Damasco (Siria), pero mi árabe necesita más esfuerzo”.
Redes sí, pero sal ahí fuera.
Las redes sociales de elección de la campaña de Mamdani han sido Tiktok y Bluesky (no X, antes Twitter) Pero desde el principio se ha hecho hincapié en salir a la calle y llevar a la gente a la calle, como la organización de una yincana a la que acudieron miles de personas.
Bueno, pues gracias a esto es el nuevo alcalde de una Ciudad como Nueva York. Cualquiera de las recetas son aplicables aquí, pero hace falta otro talante en los candidatos y sobre todo la clave es que sean ellos mismos. No veo nada parecido por estos barrios. Lo tuvimos en Gorordo y algo en Azkuna. Veremos.