El mosaico de Eduardo Vallejo

Miércoles 26 de abril de 2023

Miércoles 26 de abril. Se recuerdan los 86 años del Bombardeo de Gernika. Hubo antes otras lluvias de bombas, Otxandio, Amorebieta, Eibar, Durango, Bilbao y hubo después miles. El significado y el ser referencia tiene que ver por el ser el primero en ser utilizado como Banco de Pruebas en una guerra contra población civil. Toneladas de bombas incendiarias que demostraron su eficacia. Y eso que Francia y Gran Bretaña habían firmado el acuerdo del Comité de No Intervención. Un baldón en la historia de estos países. Creyeron evitar una guerra y la tuvieron multiplicada por diez. Se lucieron por su falta de principios.

Era día de Mercado. Y tuvo repercusión por tres razones:

1.- La denuncia del alcalde Labauria, del párroco Arronategi, del cronista Bonifacio Etxegaray y del corresponsal del Time, George Steer. Sobre todo la aparición de su crónica en Londres y en Nueva York. Fue clave.

2.- El cuadro de Picasso, un grito contra todas las guerras, convirtiéndose en un icono del siglo XX.

3.- La acusación de que habían sido los propios vascos los autores de la masacre.

Y traigo hoy aquí la figura del alcalde de Gernika Eduardo Vallejo que logró inaugurar el mural de mosaico que se utiliza de fondo para todas las fotografías que se sacan los visitantes en Gernika. Tuvo que vencer muchas resistencias. Le  acusaron de todo. Lo logró. No consiguió que el actual Museo  de Gernika fuera un buen museo. No lo es. Pero trabajó por ello. Logró que el embajador alemán, en nombre del presidente Roman Herzog, pidiera perdón, algo a lo que se resisten en La Moncloa y en Zarzuela con la peregrina argumentación que vivimos en democracia. Es verdad. Lo mismo que Alemania, pero el estado  es el mismo.

Y destaco este hecho y lo repito recordando que el presidente de Alemania, Roman Herzog pidiera perdón por aquella barbaridad, algo que no ha hecho el rey de España siguiendo el tracto histórico. El embajador alemán Henning Wegener leyó el 26 de abril de 1997, la carta del presidente de Alemania donde éste reconoce su culpa. El alcalde era Vallejo.

Eduardo Vallejo quería hacer más cosas y no le dejaron. Entre otras un verdadero monumento al Gudari  y un gran Monumento a todas las víctimas del Bombardeo.

Hoy se hablará de Gernika y seguramente nada de Eduardo Vallejo y su bendita terquedad. Por eso lo traigo hoy aquí.

Y, el recuerdo que la escultura de Moore, cerca de la de Chillida, se logró en una negociación del Grupo Vasco en el Congreso con Javier Solana como ministro de Cultura, aunque la inaugurara Jorge Semprún. Fue a cambio del “Guernica” Gernikara, aunque se logró trajeran y exhibieran los bocetos. También quiso una exposición permanente con cuadros y copias de cuadros sobre bombardeos. Algo se hizo, pero no hay nada.

Quería una ceremonia como la de Hiroshima con la campana, y más cosas. Y un acto con víctimas sobrevivientes y alcaldes de pueblos y ciudades bombardeadas. Y premios, y cantatas.

Los actos de recuerdo este miércoles serán impactantes. El Lehendakari con el ministro Bolaños, seguramente esa foto dará la vuelta al mundo. Ayer vi unas imágenes terribles de una pared destartalada en Mariupol a la que le habían pintado el Gernika. Impresionante.

Lástima que no se hayan llevado a cabo las iniciativas que el alcalde Vallejo ideó para convertir Gernika en un faro luminoso internacional y tuvo que ser Zelenski quien puso de nuevo Gernika en la agenda mundial. Creo que falta una apuesta a lo grande para denunciar aquel bombardeo a lo inmenso. Y faltan Vallejos.

Honrar, honra.

El PP sigue siendo un partido franquista

Lunes 24 de abril de 2023

Se han cumplido 50 años del fusilamiento, tras haberlo torturado, del dirigente Julián Grimau. En el Consejo de ministros que tomó la decisión de fusilarlo se encontraba como ministro Manuel Fraga Iribarne, fundador del PP. No hicieron caso al clamor internacional pidiendo su indulto  entre quien se encontraba el Papa Juan XXIII.

Por eso cuando uno tiene semejante pasado por lo menos ha de ser discreto, cosa que el actual PP no lo es.

He visto y oído las declaraciones del portavoz Borja Semper y del alcalde Martínez Almeida a cuenta de la exhumación de los restos de José Antonio Primo de Rivera. En lugar de felicitarse porque se está cumpliendo una ley que debería haber sido aprobada hace cuarenta años, se han dedicado a criticar al gobierno y a todos los que apoyamos que se vaya demasiado poco a poco, poniendo las cosas en su sitio. ”Nos toman por tontos -decía Borja Semper-, esto es una maniobra electoral ante los problemas que tiene España” ha dicho enfático este nuevo Rasputín que tras haberse retirado de la política, porque en Donostia no le votaban ni los gatos, ahora nos alecciona con estas cosas.

Claro que hay otras cosas que hay por hacer y que se están haciendo y  abordando aunque entiendo que él no pueda andar y mascar chicle. Se puede exhumar a Primo de Rivera, criticar la política del PP con Doñana y hasta preparar la presidencia semestral europea, algo que éstos neofranquistas  no entienden por lo que utilizan estos argumentos para fanáticos.

Primo de Rivera fundó la Falange y fue fusilado en 1936. Fue uno de los muertos providenciales, junto a Sanjurjo y a Mola, que limpiaron el camino para que Franco hiciera de su victoria militar, apoyado por el nazi fascismo, una cruel y terrible dictadura. Una asquerosa satrapía.

Por eso que Semper y Martínez Almeida en lugar de haber tenido una intervención discreta, habida cuenta de la sucia historia del fundador de su partido, se han dedicado a reírse de un acto tan serio que ha llevado muchísima desolación a demasiada gente.

Lo malo de esto es que el actual PP, ni aprende nada, ni olvida nada. Son los de siempre. Con el agravante que estos dos sujetos chelis son unos franquistas  de tomo y lomo.