DEMANDA A ANTONIO MAESTRE POR INCITACIÓN AL ODIO HACIA LOS VENEZOLANOS

Viernes 30 de enero de 2026

La Asociación Civil Venezuela Libre, registrada  desde 2015, demandó al periodista español Antonio Maestre por la publicación del artículo «La gusanera fascista venezolana en España», difundida por LaSexta el pasado 7 de enero.

Acompañados por el abogado Blas Jesús Imbroda, la asociación interpuso una acción penal ante tribunales nacionales e internacionales contra Maestre por incitación al odio y discriminación, conforme al artículo 510 del Código Penal español.

A través de un comunicado, firmado por Simón Pedro Deffendini, Miguel Henrique Otero y Carlos Sarmiento Sosa, Venezuela Libre expresó que el reportaje presenta a la comunidad venezolana en España como un grupo de “fascistas” y la vincula con la ultraderecha, configurando «un discurso estigmatizador y deshumanizante», contrario a los principios democráticos básicos.

Sostuvo además que dichas expresiones incurren en discurso de odio, tipificado en la legislación española y contrario a los principios de la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE y la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que avala sanciones frente a manifestaciones xenófoba o racistas (casos Féret c. Bélgica y Vejdeland y otros c. Suecia).

La asociación tildó de “paradójico” que Maestre y LaSexta, difundan mensajes que, a su juicio, niegan la diversidad y fomentan la desigualdad.

Advirtió que este tipo de retórica recuerda episodios históricos de propaganda de odio, como la promovida por medios en la Alemania nazi o la Radio Télévision Libre des Mille Collines durante el genocidio de Ruanda, ambos considerados incitaciones punibles por tribunales internacionales.

Finalmente, exigió a Maestre y a LaSexta una rectificación pública y que se abstengan de reproducir discursos que promuevan el odio o la discriminación contra comunidades migrantes o minoritarias.

El periodista español Maestre ha sido duramente criticado tras la publicación del artículo contra los venezolanos por ser considerado xenófobo, pues emplea calificativos que trascienden la crítica política y afectan de manera directa a un colectivo definido por su origen.

«Gilipollas hay en todo el mundo y de todas las nacionalidades, pero la peculiaridad de la gusanera fascista venezolana en España no podemos eludirla«, expresó Maestre al inicio del texto luego de que hiciera mención a la entrevista ofrecida por un refugiado venezolano sobre la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero.

Y agregó: «El mayor error del gobierno socialista de estos años es haber sido tan laxo con la concesión de asilo a una caterva de fascistas que representan lo peor de la ultraderecha mundial y que han sido correa de transmisión de la peor propaganda ultra que asimila cualquier gobierno progresista a una peste a erradicar. Una cosa es dar asilo a personas vulnerables que huyen de la represión, que los ha habido, y otra convertirse de manera voluntaria en depositario de una quinta columna antidemocrática que no discrimina entre gobiernos autoritarios y democráticos cuando los que están en el poder no comparten su ideología».

La composición sociológica de la gusanera venezolana es completamente diferente a la de cualquier otro grupo de inmigrantes porque está compuesta por individuos con mucho más poder económico que el que puede tener toda la izquierda poscomunista española… Los fascistas venezolanos en España tienen suerte de que los valores progresistas, muy alejados de los ultras a los que se acercan, nunca propondrán su expulsión a pesar de que su presencia atente contra los intereses progresistas».

Pese a la gravedad del contenido, el texto aún no ha sido retirado.

REVISIÓN DESACOMPLEJADA DE LA HISTORIA

Jueves 29 de enero de 2026

Un jovencísimo escritor que está de actualidad por su primer libro, David Uclés y la Península de las Casas Vacías, ha pasado en España en un instante de ser un superventas con una peculiar novela mágica y realista sobre la Guerra Civil a ser un ser despreciable para los que ganaron la misma, o sea para los vencedores y asociados del golpe de estado y posterior e interminable genocidio.

Y todo por haber tenido el atrevimiento de marcharse de un coloquio sobre aquella inmensa tragedia coordinado por el insigne vendelibros Pérez  Reverte y que contaba con la participación entre otros de Aznar y de un ex de Vox, Espinosa de los Monteros, que se cayó del partido por el borde derecho. El señor Uclés se largó del invento porque no quería compartir mesa con tales demócratas de toda la vida. Y es que el tema se las traía. Proponía el señor Pérez que “en esa guerra perdimos todos los españoles” mientras que Uclés como es un maldito rojo sostiene que “perdieron los del bando republicano”.

Admiro el valor del escritor frente a esos recios españoles muy españoles y muy azules que tergiversan mientras te miran con aire de suficiencia. Si fuera normal plantearse a estas alturas quiénes eran los legales y quiénes los ilegales en aquella matanza y posterior represión sádica, se podría exportar el modelo a la Segunda Guerra Mundial y presentar como víctimas a los nazis de armas o de ideología frente a los  aliados, que eran malos también. ¿Quiénes eran más malos? ¿Todos eran igual de malos? Valga también para las purgas de Stalin. ¿Quién sufrió más? ¿El Padrecito y sus alimañas o los purgados? ¿Los de la resistencia Francesa eran los malos y Petain y los colaboracionistas voluntarios los buenos?

Dicen los Pérez  Reverte y Cía que si Vd. habla de las víctimas del franquismo es que quiere reabrir heridas. Los que eran como Pérez y Cía se pasaron 40 años alabando y glorificando a los caídos por Dios y por España cuyo sufrimiento tapó cualquier otro.

Pues ahora sus descendientes  te dejan hablar de tu padre asesinado pero en el mismo plano de igualdad y dignidad que el falangista que le pegó el tiro en la nuca. Todo ello, dicen, en pro de la convivencia de los españoles incluidos los familiares de los que siguen en las cunetas. De eso saben mucho los Borbones. El rey actual merendaba en El Pardo de chavalín con Franco y su señora para comenzar a restañar heridas y ponerle a papi para velar por su testamento. Esos sí que sabían lo que es España y lo que será siempre.

AQUEL HORACIO ANASAGASTI PIONERO ARGENTINO

Miércoles 28 de enero de 2026

Mi sobrino y ahijado Alex Anasagasti me envía ésta fotografía, extrañado de ver una calle con su apellido. Ha tenido que viajar a Bariloche y se ha encontrado con ésta señalización. En Buenos Aires hay otra en Alto Palermo.

Alex, ha sido número uno del CrossFit en el estado español y portada de la revista Mens Health. Muy  conocido en Donostia, de donde es, anda por todo el mundo con sus equipos y entrenamientos. Buen deportista, majo chaval, euskaldun y trotamundos.

Lo de un apellido vasco en una calle no es una excepción. América está salpicada por miles de apellidos vascos muchos de ellos llegados a esos países  como consecuencia de las guerras carlistas, la emigración y el exilio en 1939. En Argentina incluso hubo un decreto especial del presidente Ortiz, oriundo de Zalla, para la entrada en su país de los exiliados de la guerra. Los vascos allí residentes crearon incluso un “Comité de Inmigración Vasca” para acogerlos.

En el caso concreto de ésta calle tiene como origen a un ingeniero nacido en  San Carlos de Bariloche en 1879, de origen vasco, que fue un pionero pues fabricó el segundo automóvil de la industria argentina. Hijo de una  familia de origen vasco, pronto sintió fascinación por los primeros automóviles llegados a la Argentina.

En el año 1904, junto con otras personalidades destacadas de la época, fundó el Automóvil Club Argentino y asumió la primera vicepresidencia de esa institución.

En 1907 se fundó el Touring Club Argentino y formó parte de su primera Comisión Directiva como vicepresidente. Ese mismo año, ganó un concurso y se fue becado a Milán para tomar un curso de entrenamiento de seis meses en la fábrica Isotta Fraschini. Al regresar en 1908, formó una sociedad para representar esa marca en el país y también a las firmas Gobron-Brillie y Gregoire. Además, inició la distribución de ruedas-llantas con rayos de madera Stepney, neumáticos Hutchinson, un claxon marca Stentor y un dispositivo para inflar los neumáticos accionados por los gases de escape.

Entre 1909 y 1910 se desempeñó como vicepresidente primero de la Sociedad Científica Argentina.

En 1909 se separó de sus socios y abrió su propio taller, fundando finalmente el 30 de diciembre la empresa Anasagasti y Compañía, donde se atendían motores de automóviles, aviación y agrícolas.

Poco después se interesó por la también incipiente aeronáutica. Fue socio fundador del Aeroclub Buenos Aires. En compañía de Jorge Newbery realizó el 18 de abril de 1909, un vuelo hasta Marcos Paz con un globo bautizado “Patriota” que había adquirido en Europa.

Automóviles

En 1910 viaja a Europa a bordo del Principessa Mafalda para contactar posibles proveedores del automóvil que pensaba construir en Argentina. Finalmente en julio de 1911 logra terminar su primer prototipo con motor francés, carrocería nacional y otros componentes traídos de ese viaje. La presentación oficial se realizó el 17 de septiembre del mismo año en la carrera Rosario-Córdoba-Rosario donde participó con el seudónimo de “Samurai”.

En enero de 1912 se inicia la comercialización a un precio de $6500. Las primeras versiones estaban equipadas con el motor francés de 2125 cm³ de unos 15 caballos de potencia (11 kW) del fabricante francés Ballot y con carrocerías doble phaetón. En 1912, Anasagasti dictó de manera honoraria la materia “Construcción y manejo de motores” en los inicios de la Escuela Militar de Aviación en El Palomar. A esa institución donó posteriormente uno de sus vehículos. Entre 1912 y 1913 participa en Europa con su vehículo en la prueba Boulogne Sur Mer-San Sebastián y ganó la travesía París-Madrid (1500 km.). Produjo aproximadamente cincuenta unidades, utilizando componentes de fabricación propia e importados. A partir del estallido de la Primera Guerra Mundial, la falta de insumos importados impidieron la producción y Anasagasti se vio obligado a cerrar su empresa en 1915.

Últimos años

Luego de su experiencia como fabricante, Anasagasti se traslada a San Carlos de Bariloche y se instala en la chacra “Pichi Mahuida” en el Brazo Campanario del lago Nahuel Huapi. Junto a sus amigos Aarón de Anchorena y Carlos Ortiz Basualdo apoyan activamente la creación del Parque Nacional Nahuel Huapi.

Allí fallece el 8 de abril de 1932 víctima de un paro cardíaco. Fue enterrado en el cementerio de la Recoleta de la ciudad de Buenos Aires.

Un pueblo en la provincia de Buenos Aires, un lago en el Parque Nacional Nahuel Huapi, y calles en las ciudades de Buenos Aires y Bariloche llevan el nombre de Anasagasti en honor a este ingeniero.