EL FRANQUISMO Y LOS NOMBRES EN EUSKERA O DE SIGNIFICACIÓN NACIONALISTA DE LOS BARCOS DE BERMEO

Sábado 20 de junio de 2026

Josu Erkoreka Gervasio

Las huestes de Franco se ensañaron de manera especial con el mural pintado por José María Uzelai en el batzoki de Bermeo. No era una simple obra de arte; era todo un símbolo de la intensa pasión con la que el pueblo de Bermeo vivía la pulsión patriótica vasca. Le descerrajaron varios tiros y, con la ayuda de una brocha, ocultaron, tras una grotesca capa de pintura, los nombres en euskera, o de significación nacionalista vasca.

Uzelai tuvo la delicadeza de situar en un lugar central, los vapores ‘Izaro’ y ‘Osasuna’, que el 27 de agosto de 1933 habían chocado en alta mar.

El mural pintado por José María Uzelai para el batzoki de Bermeo es una de las joyas artísticas más reseñables del batzoki de Bermeo –aparte, por supuesto, del propio edificio, una construcción de estilo racionalista proyectada por el arquitecto Pedro Ispizua–. El magnífico mural que el artista bermeano pintó para ser exhibido en su salón principal es una pieza pictórica de 34 metros cuadrados en la que el que su autor quiso plasmar un ambicioso retrato colectivo del municipio, representándolo como una comunidad pujante en el ámbito pesquero y fuertemente comprometida con la causa nacional vasca.

Dentro del intenso ambiente marinero que invade todo el conjunto –el óleo representa el puerto y reproduce con detalle útiles, aparejos, pertrechos y otros elementos de la vida laboral de los arrantzales de la época– una gran parte de las personas que figuran en la estampa resultan perfectamente identificables por reunir la doble condición de gentes vinculadas a la comunidad marinera local y militantes nacionalistas adscritos al batzoki del municipio. El artista quiso ser tan fiel a la realidad, que hasta las embarcaciones atracadas en la dársena reproducen vapores reales de la época, que pertenecían a conocidos armadores bermeanos de ideología jeltzale. Todo está estudiado al detalle para representar con la máxima fidelidad la épica cotidiana de un pueblo trabajador y sacrificado, que vive apasionadamente la energía del patriotismo vasco.

La obra fue fruto de un trabajo intenso y concienzudo. Para su realización, Uzelai invitó a pasar por su estudio a las personas que le sirvieron de modelo e inspiración para perfilar las figuras que ocupan una posición destacada en la tabla. Unos días antes de su presentación pública, el cronista local del diario Euzkadi, Julen Urkidi, empleado de la cofradía y militante de Juventud Vasca, daba cuenta del trabajo que el artista estaba desarrollando para ultimar el mural de cara a la inauguración oficial del batzoki, y se hacía eco de la expectación que ello estaba generando entre los militantes de la villa: “Batzokiko laurkak dirala-ta euzko-margolari ospatsu au batera eta bestera dabil. Ia azkenian zer urtetan daben”.

Descripción: Día de la inauguración del batzoki de Bermeo.Cuando se inauguró el batzoki, en junio de 1934, uno de los atractivos que se utilizaron como reclamo para los visitantes fue, precisamente, la espectacular obra de Uzelai. La víspera del gran día, el diario Euzkadi observaba que “el prestigioso artista” había regalado al batzoki de Bermeo “un cuadro que, como suyo, es verdaderamente hermoso”. Y, en fin, la crónica de los actos inaugurales, señalaba que “Los visitantes tuvieron ocasión de admirar la obra maestra del pintor don José María de Uzelai, una vista del puerto de Bermeo […] Muchos y muy merecidos elogios se hicieron de estas pinturas”.

Día de la inauguración del batzoki de Bermeo.

Cuando las tropas franquistas ocuparon el municipio, en mayo de 1937, no tardaron en ocupar el batzoki y ponerlo a su servicio. Era un edificio amplio y nuevo, que resultaba muy útil para la labor propagandística que deseaban emprender. En un principio fue utilizado como centro de detención de desafectos a la causa rebelde, pero pronto pasaría a manos de la Falange. Al término de la guerra civil, quedó adscrito al Frente de Juventudes y en los años sesenta fue asignado a la Organización Juvenil Española. Los de mi generación recordamos que, en aquella época, sobre la barandilla de la terraza principal y de cara al puerto, unas letras de gran tamaño formaban la palabra FRANCO.

Durante la larga noche franquista, ninguna de las instalaciones –excepto el salón de cine, obviamente– recibió un trato que pueda ser considerado cuidadoso. Y privado, como estaba, de un mínimo mantenimiento, el edifico fue deteriorándose progresivamente, frente a la impotente mirada de los militantes abertzales que habían contribuido a su construcción. El mural de Uzelai no corrió mejor suerte. Las huestes de Franco se ensañaron con él de manera especial. No era una simple obra de arte; era todo un símbolo de la intensa pasión con la que el pueblo de Bermeo vivía la pulsión patriótica vasca. Le descerrajaron varios tiros y, con la ayuda de una brocha, ocultaron, tras una grotesca capa de pintura, los nombres en euskera, o de significación nacionalista vasca, que las embarcaciones representadas en la imagen llevaban consignados en la proa. Su propósito era claro: erradicar la lengua vasca y las expresiones del nacionalismo vasco hasta de las manifestaciones artísticas.

Huelga señalar que, como se puede comprobar en las fotografías que ilustran este artículo, el resultado de la intervención que llevaron a cabo en el cuadro con objeto de tapar los nombres de los barcos, fue bastante chapucero. Pero no contentos con esta agresión inicial, los más diligentes seguidores del Movimiento acabaron desmontando el mural y trasladándolo a un almacén, donde permaneció plegado y acumulando polvo, durante varios lustros.

Tras la muerte del dictador, la organización municipal del PNV recuperó el batzoki y rescató el mural, restituyéndolo al lugar para el que fue concebido. Hoy se exhibe en el museo del pescador, cuidadosamente restaurado. Pero en la imagen adjunta, obtenida hace más de quince años, se pueden apreciar los toscos brochazos con los que algún meritorio falangista local emborronó los nombres de las embarcaciones representadas en la obra. Tan sólo respetaron uno: el del vapor Jesús del monte que había sido construido en 1924 por el nacionalista Mariano Azeretxo.

El paso del tiempo fue difuminando los brochazos de los falangistas y hoy, tras la esmerada restauración practicada por la Diputación, se puede leer una gran parte los nombres originales con bastante claridad. Ello permite constatar que, en este punto, al igual que en otros aspectos de la obra, Uzelai fue rigurosamente fiel a la realidad. De manera que los barcos que llevó al mural –todos, como ya he dicho, pertenecientes a conocidos militantes nacionalistas de la localidad– están representados en la tabla tal y como eran: con el mismo color, el mismo nombre y el mismo folio. Incluso tuvo la delicadeza de situar en un lugar central, los vapores Izaro y Osasuna, que el 27 de agosto de 1933 habían chocado en alta mar, provocando la muerte de 11 pescadores, casi todos militantes jeltzales. Una tragedia que fue muy sentida en la comunidad pesquera.

LOS NOMBRES DE LOS BARCOS MATRICULADOS EN BERMEO

Tradicionalmente, los nombres de las embarcaciones vascas evocaban mayoritariamente figuras destacadas del santoral católico u otros motivos de carácter religioso, expresados en castellano: San Antonio y ánimas; San Andrés; Virgen del Carmen; Cruz de la esperanza, etc. En ocasiones, también se les bautizaba con un topónimo –Chacharramendi, Sollube Mendi o Ederra Mendi– o con un nombre propio; con frecuencia, el de la esposa, la madre o la hija del propietario.

Un detalle de los daños provocados en la obra como consecuencia del maltrato al que fue sometida por los franquistas y del estilo chapucero con el que estos borraron los nombres en euskera o de significación nacionalista vasca que los barcos llevaban consignados en la proa. Las embarcaciones que se ven en la imagen son (en realidad, eran) las siguientes: en la primera fila, ‘Alkartasuna’ (1660), ‘Sabin Echea’ (1545) y ‘Ludiko Atsegiña’ (1655). La primera y la tercera están, además, agujereadas, probablemente por el impacto de una bala. En la segunda fila se encuentran ‘Arantzazuko Ama’ (1537), ‘Arguiñena’ (1584) y ‘Almikako Ama’ (1546).

Hacia finales el siglo XIX, este rígido esquema inicial dio paso a un proceso de paulatina flexibilización. Por una parte, empezaron a multiplicarse los nombres en euskera. Y así surgieron, entre otros, los vapores Ama Almikakoa (1910), Aita Kurtziokoa (1911), Jesusen Biotza (1917), Ignazio geurie (1917), Sendi Deuna (1921) y Angeru jagolia (1921).

Por otro lado, el nomenclátor naval bermeano empezó a incorporar nombres de carácter político y, especialmente, aunque no sólo, de sesgo nacionalista vasco. Algunos de los más antiguos fueron la lancha Bizkaitarra, que naufragó en 1902 y el vapor Arana Goiri Sabin que fue construido en 1911. Ese mismo año, el conocido jeltzale Tomas Arana mandó construir el vapor Sabino Arana-ena. Con lo que el fundador del nacionalismo vasco era recordado por doble vía.

Durante la II República –y especialmente a partir de 1933– crece ostensiblemente el listado de barcos a los que se imponen nombres de significación abertzale. La moda adquiere tal intensidad que, en algunos casos, se cambia el nombre de embarcaciones construidas tiempo atrás, sustituyéndose la denominación inicial por una nueva de inequívoca impronta nacionalista. Valgan tres ejemplos para dar cuenta de este proceso. El vapor Maiteder se rebautizó andando el tiempo como Euzko Gaztidixa. A Mar Atlántico (1928), de Delfin Hernani, se le nominó Jagi-Jagi. Y al vapor Niño de la Palma, de Elías Altonaga, se le cambió el nombre por Sabin Echea. No hace falta ser muy sagaz para adivinar la adscripción política de los armadores que promovieron estos cambios de nombre.

El cronista bermeano Julen Urkidi elogiaba esta moda en el diario Euzkadi, presentándola como una muestra ejemplar de compromiso político con el ideario abertzale: Motrikuko ontzitegijan eginda, nasa onetara ekarri dabe lurruntzitxu barri bat Jauregitzat´tar Pirmin Abertzale zintzuak eta bere lau gaste lagunak. Itxontzi oneri geure Aberri maitiaren ixena ezarri dautse: EUZKADI. Zorijonak ontzi onen jaubiari. Eta beste batzuk jarraitu dagitzubela euzkel-ixen politakaz, Aberrija, arlo askotara egiten da-ta”.

Huelga decir que la irrupción del franquismo, no sólo cortó en seco esta tendencia, sino que obligó a rebautizar todas estas embarcaciones con el fin de erradicar del paisaje portuario todo atisbo de expresión nacionalista.

LA SONRISA DE LEHENDAKARITZA

Viernes 19 de junio de 2026

El PNV en 1976 solo tenía una oficina en la calle Iparragirre 39. Era el despacho tapadera de dos abogados, Estrade y Zamalloa. Pero allí se celebraban las reuniones del BBB y del EBB. Y allí fui con tres policías cuando nos detuvieron hace cincuenta años, el 1 de abril de 1976 con Bingen Zubiri y el asesinado con posterioridad, Joseba Goikoetxea.

Cuando se pudo iniciar una actividad política, alquilamos n enorme piso en la calle Marqués del Puerto N 4. Mitxel Unzueta tenía su despacho en el piso de arriba. Y tras la elección del primer Bizkai Buru Batzar, en marzo de 1977, allí me trasladé como burukide  junto a JuanJo Pujana. Nos dividimos la superficie en dos. La derecha para Pujana y su centro de formación. Eran años donde la formación se consideraba  algo prioritario, aunque el Instituto Ereintza apenas pudo trabajar y el lado izquierdo me tocó a mí con la Organización, el Euzkadi y la Acción Exterior del Partido. Al poco destinamos pequeño espacio para Begoña Ezpeleta que nos ayudaba en las relaciones públicas. Poníamos esquelas, felicitábamos los cumpleaños, atendíamos a la gente, y sobre todo escuchábamos. ¿Quién escucha ahora?..

Un día se me presentó un afiliado de Getxo con su hijo. Era el aita de José Manuel Lekuona. ”A ver que hacéis con éste que no quiere trabajar en el caserío”. Y allí quedó fijo y haciéndonos mil recados. Se tomaba la vida con parsimonia y le llamábamos cariñosamente “Flecha Veloz”. Amaia Agirre vino de la mano de su aita Paul Agirre.

Otro día vino Rosa Araneta de parte de Mitxel Unzueta. La contratamos y ella con su hija Anabel nos hacían los dossiers de prensa que repartíamos a los cargos públicos. Quedaron contratadas. Y otro día, una chica, afiliada en Zeanuri, del barrio de Ipiñaburu, con una gran sonrisa llamada Izaskun Arrizabalaga. Y le dije: ”Tu aquí en el centro del piso y tras éste mostrador  ,dirigiendo la circulación, atendiendo llamadas y echando  una mano”. Y lo hacía con entrega, sin horas y muy bien.

Un día Begoña Ezpeleta, que había trabajado en la campaña de Carlos Garaikoetxea, me pidió autorización para llevarse a Izaskun a trabajar con ella en Ajuria Enea. Y allí se fue, con harto pesar nuestro. Y allí ha estado cincuenta años. Pero empezó en Marqués del Puerto. Que quede claro.

Yo siempre que iba a Lehendakaritza allí le veía con su sonrisa y sus ganas de ayudar a la gente.

Esta semana me he enterado que se ha jubilado. Nadie te cuenta estas cosas. Afortunadamente Iker Rioja le ha hecho un buen reportaje de despedida en Diario Norte. Lástima que  cuando uno cumple un ciclo de vida y se despide ya no quedan Begoñas Ezpeletas que estén al tanto para notificar algo en lo que has tenido parte o son personas de tu paisaje vital. Lo de ahora no es precisamente la empatía, pero el reportaje queda y vale la  pena leerlo y cuento lo de su origen en la calle Marqués del Puerto pues fue así y fue Begoña Ezpeleta quien le llevó a Ajuria Enea..

Esto es lo escrito por Iker Rioja:

“La Presidencia vasca pierde a Izaskun Agirrezabala, la única mujer que ha colaborado con todos los lehendakaris

Se jubila la auténtica gobernanta del palacio de Ajuria Enea y con ella se marcha casi medio siglo de historia viva de la Euskadi moderna

Aunque desconocida para el gran público, la Presidencia vasca va a perder en los próximos días una pieza fundamental de su engranaje. Se jubila Izaskun Agirrezabala, única colaboradora de todos y cada uno de los lehendakaris desde la aprobación del Estatuto en 1979 y memoria viva de la historia vasca contemporánea. Hasta tres lehendakaris, el actual inquilino de Ajuria Enea, Imanol Pradales, y sus predecesores Patxi López e Iñigo Urkullu, han querido compartir palabras de despedida para ella por su lealtad. “Se lo merece”, aseguran también quienes han ido y venido de Lehendakaritza en estas trece legislaturas, casi medio siglo.

Siempre detrás de los focos, también ahora, cuando se niega a dar entrevistas, Agirrezabala era la genuina gobernanta de Ajuria Enea cuando se celebraba una recepción o incluso la visita de un jefe de Estado. Nada escapaba de su control. Pegada siempre a un papel con el protocolo, controlaba que las banderas estuviesen bien colocadas, que los invitados siempre dispusiesen de agua para mojar la garganta antes de responder a preguntas comprometidas o incluso que el gato que juguetea en los jardines del palacio de los lehendakaris no arruinase una rueda de prensa. Hasta la Casa Real, cuando organiza actos en Vitoria, acata sus dictados por el respeto acumulado en lustros.

Llegó con Carlos Garaikoetxea a la Presidencia vasca, vio levantarse el edificio autonómico y, con el paso de los años, ha acompañado al Dalai Lama abrazándose a un árbol en los jardines de Ajuria Enea y ha llorado con los fallecimientos de dos de sus jefes, José Antonio Ardanza en 2024 y el propio Garaikoetxea ahora, en 2026. En mayo, en la capilla ardiente por el fallecido primer inquilino de Ajuria Enea, los lehendakaris Urkullu, López y también Juan José Ibarretxe tuvieron largas charlas con ella. Antes, el propio Garaikoetxea tuvo ese mismo encuentro con ella en 2025, cuando fue homenajeado el Gobierno de la primera legislatura.

“El día del homenaje al lehendakari Garaikoetxea en Ajuria Enea [en 2025] volví a corroborar algo que ya había vivido en otras ocasiones: la complicidad y el afecto personal del lehendakari, su familia y sus equipos de trabajo con Izaskun. Ha sido una constante en los actos públicos en los que he participado. Todos los lehendakaris, consejeras o consejeros de los diferentes Gobiernos o miembros de sus equipos, encontraban siempre un momento para acercarse a saludar a Izaskun. El patrón no variaba: una mirada traviesa, unas palabras cómplices y una sonrisa prolongada”, señala Pradales, su último jefe.

Y sigue: “Lo que aquel día de homenaje a Garaikoetxea descubrí fue que el vínculo de Izaskun con los lehendakaris era, incluso, anterior a Ajuria Enea. Aquel día supe que una tarde de 1979, trabajando en el edificio Granada en Bilbao, Izaskun acudió a abrir la puerta de acceso y se encontró ante ella con una persona elegantemente vestida, con su sombrero y la gabardina en las manos. Era el lehendakari Leizaola. Imagino la emoción del momento y la escena posterior: la mirada traviesa, las palabras cómplices y la sonrisa que perdura hasta hoy”.

Pradales bromea que “Izaskun decía que le llamaron de Ajuria Enea para echar una mano” y que ha terminado trabajando casi 50 años. “Me consta que, desde el primero hasta el último, todos los días de su vida, hemos tenido siempre y en todo momento sus dos manos a nuestra disposición. Echaremos de menos a una persona única que es historia viva de Lehendakaritza”, señala el lehendakari.

“Es una persona encantadora. Además de ser una gran profesional y muy resolutiva, me quedo sobre todo con su cercanía, su amabilidad, su eterna sonrisa y su saber estar siempre. Su empatía consigue que todo sea fácil, tanto los momentos complicados como los más emotivos y delicados. Ha trabajado con todos los lehendakaris, y estoy seguro de que su trabajo nos quedará en la retina, de que todos lo recordaremos y, sobre todo, de que sabremos valorar la oportunidad de haberla conocido”, agrega López, en el cargo entre 2009 y 2012.

El mensaje de Urkullu, traducido del euskera vizcaíno, apunta a que no solamente ha estado “al servicio de los lehendakaris de esta época política”, incluido él durante doce años, sino “algo más importante, trabajando siempre a favor de Euskadi desde Lehendakaritza”. “Siempre sonriente […] y siempre dispuesta a ayudar a todo el mundo”. “Tengo la seguridad de que tendrás el reconocimiento de todos los compañeros y altos cargos”, agrega Urkullu, lehendakari desde 2012 a 2024 y que envía el agradecimiento en su nombre y en el de su familia.

Entre las muchas personas que han ido pasando por los distintos equipos de los lehendakaris está Silvia Colmenero, ahora en el equipo del consejero Javier Hurtado pero en Presidencia con López. 2009 fue un momento singular en la política vasca. El único en que el PNV perdió Ajuria Enea a pesar de ganar las elecciones. El PSE-EE se apoyó en el PP para lograr el poder. “Cuando entré en Lehendakaritza por primera vez la sensación fue bastante abrumadora, por la gran responsabilidad que conllevaba formar parte del Gobierno socialista del lehendakari Patxi López. Debo decir que quienes trabajaban allí nos acogieron con recelo. A Izaskun ese recelo le duró muy poco, porque siempre ha sido una gran profesional. Y una persona leal”, explica Colmenero.

Y añade: “Me acogió y fue mi guía durante esos años. Ella me enseñó, me aconsejó, como una hermana mayor y una auténtica compañera. Su despacho al lado del mío, siempre juntas, siempre presente para lo que hiciera falta. Sin ella estoy segura de que todo habría sido más difícil y, desde luego, mucho más aburrido porque su humor, un poco ácido a veces, siempre conseguía alegrarme el día”. Ya nadie regañará a los periodistas por no acordarse en sus crónicas de que algún lehendakari en alguna legislatura se reunió con algún papa en el Vaticano… y toda esa historia se diluirá.”

LA DEMOLICIÓN DE UN DISCURSO ÉTICO

Jueves 18 de junio de 2026

Se publicó el sábado en El País un artículo de Berrna González Harbour titulado “Zapatero y Sissi Emperatiz”. En él se decía lo siguiente:

“Cuando un ”referente moral” tiene un tesoro en la caja fuerte. Cuando un ministro nos habla de feminismo y se gasta lo que no está escrito (ni ganado legalmente) en prostitutas. Cuando alguien que lucha contra las cloacas en nombre de un partido, e inicia la suya  propia. Cuando la audacia de otros tiempos se va quedando congelada para dar paso  al tic tac del reloj, asistimos a la demolición de un discurso que, sin embargo, sigue siendo necesario.”.

Tiene razón. Y lo de Sissi Emperatriz viene a cuento de que el portavoz de Zapatero, un tal Arroyo, dijo que esas joyas de su amigo aparecidas en la caja fuerte de su despacho no eran las de Sissi Emperatriz y no valían más de cincuenta mil euros. Pues las han tasado en 1,3 millones de Euros. Ha tenido que pedir perdón.

A mí todo este caso de las Joyas y el proceso contra Zapatero por tráfico de influencias, me suscita varias reflexiones:

1.- ETB: Una ETB que cuando salta la noticia abre el informativo con Jesús Egiguren diciendo que todo es mentira y producto de un “golpe de estado”. Y, a día de hoy, no han rectificado. Una evidente manipulación no castigada ni denunciada.

2.- El daño hecho a la política exterior española y europea por un ex presidente que se lucraba de una dictadura. La ha condicionado absolutamente. Y Sánchez cayó innecesariamente en su juego y en el de Pablo Iglesias y Monedero.

3.- Asimismo el daño a la democracia en Venezuela, para, como, los buitres aprovecharse de la situación para engañar y hacer negocio con el dolor ajeno. Me parece terrible.

4.- La cara dura de un expresidente que va a los mítines socialistas diciendo que en las Casas del Pueblo habían aprendido a ser socialistas y que ser socialista “es normalmente tener muy poco y estar dispuesto a dar mucho”  y es que lo peor no son las joyas ni el tráfico de influencias sino ser tan sinvergüenza de aprovecharse de los que sufrían una dictadura para blanquearla, hacer dinero y luego mentir como un bellaco

5.- Mi cabreo por los pocos instrumentos que tenemos los ciudadanos para poder denunciar la corrupción ante casos de consagrados como éste. Me pasó con Juan Carlos de Borbón a quien denuncié pero no sirvió de nada y lo mismo con Zapatero, a quien denuncié de manera reiterada y hasta que se ha evidenciado ese rasgo de su personalidad como guardar joyas de Tailandia y Zambia en su caja fuerte, nadie cree nada. No hay instrumentos de control, ni un periodismo independiente ni una intelectualidad marcando un camino ético.

6.- Trump: Una de las argumentaciones en favor de Zapatero es que  Donald Trump y los Estados Unidos están detrás de haber aportado pruebas inculpatorias contra R. Zapatero. Como si eso fuera suficiente para pasar página. Es el colmo.

7.- Meter a las hijas en negocios sucios y mentir, como hizo Rafael Vera sobre los dineros mal habidos echando la culpa al suegro y Zapatero a herencia familiares casi imperiales, nos ilustran sobre el jaez del personaje.

En definitiva. Que si no se hubieran visto las joyas algunos seguirían usando la milonga de Jesús Egiguren de un “golpe de estado” y ETB dándole aire.. ….