EN PLENA GUERRA

SE APROBÓ HACE NOVENTA AÑOS EL PRIMER ESTATUTO DE AUTONOMÍA.

¿POR  QUÉ NO SE HA RECORDADO?

Viernes 2 de octubre de 2026    

Como inicio felicitar a los partidos que apoyaron nombrar Lehendakari Agirre al aeropuerto de Loiu y que la iniciativa parlamentaria fuera de Bildu nos ilustra sobre el poco caso que se hacen de las iniciativas de las gentes del Partido. La última de éste tipo fue la de la Plaza Elíptica. Y hay otras. Esta era muy antigua. Confío en que se le llame así y no ocurra como el Hospital Espinosa, Consejero de Sanidad fusilado, al que se le llama Urduliz.

Ayer 1 de octubre se cumplieron nada menos que noventa años del primer estatuto vasco conseguido en plena guerra y tras cinco años de durísima negociación y actividad. Y sin embargo ha pasado desapercibida semejante gesta que nos sigue condicionando porque aquel EBB del PNV de 1936 puso como condición para que Irujo fuera ministro del gobierno de Largo Caballero que se aprobara el estatuto de autonomía que ya estaba aprobado en comisión. Catalunya tenía ya su estatuto desde 1932 e Irujo siempre nos decía que nos ningunearon porque no estuvimos en el Pacto de San Sebastián que trajo la República en la reunión de todos los complotados en agosto de 1930. El PNV estaba dividido y aquello quizás influyó en no estar presentes en aquellas reuniones republicanas.

De hecho, la presencia en el Congreso de los Diputados  del Grupo Parlamentario Vasco del EAJ-PNV, de 1931 a 1936, estuvo condicionada a la consecución del estatuto de autonomía, primero con la Minoría Vasco Navarra y posteriormente como PNV. Fue un largo trabajo de paciencia, terquedad y buenos diputados.

De todo esto hablamos en el libro que editó el Congreso en 2010. Con José Ramón Beloki en la Mesa, Josu Erkoreka en la portavocía y yo de secretario primero del senado logramos nos editaran los servicios de la Cámara este libro que recoge toda la negociación de Agirre como diputado en la Comisión de Estatutos junto a Indalecio Prieto y a Calvo Sotelo, amén de sus intervenciones parlamentarias.

A tal efecto les pedí a los portavoces Arzalluz, Marcos Vizcaya, Josu Erkoreka  un prólogo para éste ejemplar que recoge las intervenciones parlamentarias del diputado Agirre en los cinco años en los que fue parlamentario  y su crucial  intervención en la tribuna del Congreso el 1 de octubre de 1936, en la última sesión  que tuvieron las Cortes Republicanas antes de trasladarse a Valencia. Nos pusimos tercos en 1936 ,hace noventa años, y aquel estatuto se aprobó, e Irujo fue ministro sin cartera del gobierno de Largo Caballero y de Justicia de Negrín.

Es por tanto bueno recordar que el PNV y el PSOE son los decanos de la política estatal en el Congreso.

Lamento no se haya recordado ésta efemérides como se merecía. Noventa años de algo tan fundamental, no es cualquier cosa. Lo  lamento. Nosotros con criterio pedagógico lo hacíamos. Hoy todo esto se deshecha y luego se pide a la gente joven adhesión emocional a una sigla que no trabaja hoy bien estos hechos clave a la hora de explicar lo conseguido con tanto esfuerzo por el PNV  haciéndolo contra viento y marea.

Y un apunte final.

El día 30, la víspera, le vimos al presidente del EBB, Aitor Esteban, en el Congreso. Presente en Madrid , quizás hubiera merecido la pena una rueda de prensa sobre este noventa aniversario habida cuenta que él fue asimismo portavoz. No lo hizo. No lo consideró procedente pero si visualizar que es él quien negocia con luz y taquígrafos la postura del PNV sobre los dos decretos de Vivienda ,algo que muy bien podía haberlo hecho  la actual portavoz Maribel Vaquero, la primera mujer portavoz tras los enunciados portavoces. Fui portavoz 18 años y sé de lo que hablo.

Mucha gente lo ha visto como una fijación con la política madrileña y también como una desautorización en la práctica de Vaquero. Lo lamento. Y cierro diciendo que ni Arzalluz  conmigo, ni Urkullu con Erkoreka, siendo portavoces, lo hubiera hecho. Ha sido feo.

Lógicamente apoyo la decisión del EBB sobre los decretos en relación con la Vivienda, que en éste  debate solo es una muesca más en la coraza de Pedro Sánchez, pero lo que lograron Agirre y aquellos meritorios diputados con el EBB el 1 de octubre de 1936 merece ser ensalzado porque fue un hito en la historia de un pueblo al que le arrebataron sus instituciones. Digo yo.

ROBAR ES BUENO

Jueves 1 de octubre de 2026

Laureano Márquez

El secreto está en robar bastante y luego cooperar con el gobierno norteamericano

Imagen creada por ChatGPT para Laceiba

Robar es bueno (*)

De lo sucedido esta semana se desprende que robar en Venezuela es buenísimo, si se sabe hacer con una buena dosis de cooperación institucional y cinismo.

El asunto es que hay que robar mucho, porque al final estos ladrones antiimperialistas lo que quieren es vivir en el imperio.

El secreto está en robar bastante y luego cooperar con el gobierno norteamericano, de manera que este se lleve un altísimo porcentaje de lo robado (que nunca volverá al pueblo venezolano, su verdadero dueño) y el ladrón, con el repele de milloncejos de dólares que le quede bajo el colchón, pueda disfrutar de una existencia tranquila, al amparo y protección de las autoridades del norte.

No basta con ser corrupto: hay que tener una libretica donde ir anotando nombres, cifras y datos de toda la trama en la que se participa. Esas informaciones son las que, suministradas en el momento oportuno, le permitirán al ladrón obtener su libertad en Estados Unidos con una sentencia reducida.

Con los datos obtenidos, los jueces procederán a nuevas detenciones y embargos de fortunas hasta dar con el más bolsa: aquel que «apenas» se robó una docena de millones de dólares y que, desprevenido y sin libretica, se queda sin margen de negociación y, en consecuencia, sin posibilidad de partir la cochina.

El fruto de la corrupción también resulta un negocio redondo para el gobierno norteamericano. Representa la transferencia de fondos más brutal de un país a otro en toda su historia.

Nuestros ladrones de cuello blanco no se conforman con robarse el 10% de la represa que producirá la energía hidroeléctrica, como haría cualquier «corrupto decente» del primer mundo. Los nuestros se roban la represa entera y, por si fuera poco, desvían el río sobre el que se levantaría para saquear también el oro, imposibilitando para siempre su construcción, causando un daño ecológico irreparable y dejando a la nación en la más absoluta penumbra.

En definitiva, el monto de lo robado por estos predios es exorbitante, incalculable, descomunal, inconmensurable, hercúleo. Y todo lo que saquean en nombre de la lucha antiimperialista termina, at the end of the day, en las arcas del tesoro de los Yunay Esteys.

Robar es, como hemos dicho, un excelente negocio en Venezuela, pero no para los niños que pierden la vida en el Hospital J. M. de los Ríos, ni para quienes mueren de mengua en centros de salud desmantelados. Tampoco lo es para las universidades del país, obligadas a pagar sueldos de miseria a sus profesores y a paralizar sus aulas por asfixia presupuestaria, destruyendo la educación que impulsa el progreso de la nación.

Robar es bueno, pero no para quien trabaja honradamente durante treinta o cuarenta años esperando, con el fruto de sus ahorros y una jubilación digna, vivir sus últimos años en paz y seguridad. Y a este, si protesta con justicia por lo que le pertenece, lo meten preso el mismo día en que el otro recupera su libertad.

Esta es la conclusión a la que llegamos tras las noticias de esta semana. Y eso sin contar lo que todavía no se “saabe”.

(*) Este artículo se publicó hace cuatro años pero, ¿verdad que parece que fue escrito ayer?

SARRIA Y AZURZA……DOS GRANDES SERVIDORES PÚBLICOS JELKIDES.

Miércoles 30 de septiembre de 2026

Escribo esto el martes 29, aniversario del asesinato del alcalde de Estella, Fortunato Agirre y, el día San Miguel de 1936, del corte de pelo al cero a mi ama en Zarautz por los falangistas que habían entrado en  el pueblo a sangre y fuego. Todos los años lo celebraba estrenando algo e invitando a una comida a gente amiga. No quería que aquella barbaridad le amargara la vida. Y nos enseñó a relativizar las tragedias.

Aunque es duro comprobar hoy, el que vaya in crescendo, la insensibilidad existente y sobre todo la falta de profesionalidad en la que vivimos.

El domingo en Deia vi una esquela que me llamó la atención. Daba cuenta del fallecimiento de Javier  de Sarria  Landarte. El lunes le pregunté al exalcalde de  Getxo Imanol Landa si el fallecido era el Javier Sarria que también había sido alcalde. Me contestó que si habiéndolo sido de 1987 a 1991.Y me extrañó que no hubiera ninguna otra esquela del ayuntamiento ni del EAJ-PNV, ni del Gobierno Vasco. Ese lunes en el trascurso del día el Ayuntamiento y la alcaldesa dieron cuenta del triste suceso. Tres días después. Incomprensible.

Javier Sarria fue un buen y cercano alcalde del segundo municipio más poblado de Bizkaia. Su hermana Begoña regenta una de las farmacias de mayor solera de Getxo, la farmacia Sarria. Y le recuerdo lo que Javier nos decía: ”Para ser un buen alcalde hay que ir a todos los funerales del pueblo y a los bautizos si te invitan”. Y él lo hacía. Buena fórmula.

Fue además Viceconsejero de Turismo por lo que el Gobierno Vasco debería haber notificado su fallecimiento si creemos en eso que predicamos que nuestra acción política está centrada en  la persona. No es así en los hechos, aunque si en los discursos vacíos.

No sé de quién ha sido el criterio de que no hay que poner esquelas. En el fondo es un desprecio a la información y a las trayectorias de las gentes. Como si hubiera fallecido un ser no animado.

El otro caso es el de Ramón Azurza, importante miembro de una saga del EAJ-PNV de Donostia. Su hermano José Joaquin, el famoso JJ, fue un activo resistente y el ideólogo de la Radio Euzkadi clandestina que transmitió desde Venezuela trece años ya que se tuvo que exiliar por haber interrumpido las transmisiones de Radio Sebastian un día de regatas  con un mensaje contra la dictadura.

Ramón fue presidente del Tribunal del EAJ-PNV y autor de un proyecto importante de renovación electoral del PNV. Era un demócrata y creía que cada afiliado debería ver reflejado su voto en la Asamblea Nacional con la posibilidad de la presentación de las candidaturas que se quisiera y los perdedores no lo perdieran todo y sus votos deberían tener su representación en la Asamblea para proponer iniciativas y  hacer una vigilancia a las ejecutivas con la obligación de una Asamblea de rendición de cuentas cada mes. Es decir, democratizar de verdad al PNV porque la designación a dedo de candidatos lo único que logra es la desafección del afiliado e ir logrando que se pase de un partido de Asambleas y discusión a un partido de cuadros. En su funeral no hubo nadie del Gipuzko Buru Batzar. Felicidades María Eugenia por tu acreditada sensibilidad.

Tuve un trato muy directo cuando llegó como senador por Gipuzkoa al Senado en Madrid. Estoy seguro que nadie de los actuales senadores, conocen este dato y eso que Ramón se ganó la simpatía de todos los grupos por su cercanía y bonhomía. Persona asimismo conocida en Donostia pues regentaba el hotel Parma en la Parte Vieja bordeando la desembocadura del Urumea.

Me dicen como justificación, que los actuales dirigentes y profesionales de EITB son jóvenes y no conocen nada del inmediato  pasado. Pero es que ni les interesa, ni preguntan por él. El muerto al hoyo y el vivo al bollo es la consigna. Pero no es excusa. EITB es un Ente con 220 millones de presupuesto que pagamos todos y debería tener terminales  en la sociedad que estuvieran al tanto de estos decesos y poder hacer la glosa correspondiente sobre ellos. Pero para eso, repito, hacen falta dos cosas: profesionalidad y sensibilidad, que en la actualidad  y en el actual Ente  no existe.

Hemos perdido como sociedad dos personas magníficas, dos servidores públicos, votados por el pueblo vasco en su día, cuya trayectoria no ha sido dada a conocer y menos resaltada por el presidente del EBB en el Alderdi Eguna,  es un día dedicado al Partido, y a sus gentes (así lo concebimos) y ellos fueron dos grandes trabajadores del PNV. Pero tampoco por una EITB que lo desconoce todo  continuamente. Fallece un deportista  o un cantante y abre informativos. Fallece un servidor público, un afiliado, un ex cargo público importante con mucha dedicación por detrás  y no existe, traicionando el criterio de cuando se creó EITB, de una televisión vasca al servicio de  los vascos y de ese concepto de familia que decía Landaburu…….Patético.

Y si algo es el nacionalismo, es emoción. Quítale la emoción, y eres  uno más.

Me decía con tristeza  un afiliado en el Alderdi Eguna, ”tengo la sensación  de que nuestro partido se ha convertido en un partido más, ya no tiene las singularidades de nuestra época” y otro, ”necesitamos replantear muchas ideas, generar  ilusión en la gente y contar  con cargos cercanos que nos den confianza. Es decir, un cambio radical!!.

Pues sí. Pero  donde no hay mata, no hay patata. Una pena. Lo iremos pagando.