La increíble Sra. Von der Leyen

Lunes 26 de octubre de 2020

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, ha puesto como ejemplo a Euzkadi en el ámbito de la innovación y las nuevas tecnologías, durante la Conferencia de Presidentes telemática que se ha celebrado este lunes, en la que presidenta de la Comisión de la  UE ha participado para hablar de los fondos europeos Next Generation, y el Lehendakari, Iñigo Urkullu, ha considerado que es «una acicate» para «seguir invirtiendo y colaborando en la modernización» del tejido productivo e industrial de la Comunidad Autónoma Vasca. Lo dijo hace una semana y lo ha mantenido ante Sánchez y los presidentes autonómicos. Esta Sra. como la Sra. Merkel, son clase aparte.

Ésto ha dicho en inglés:

«Let me just mention the example of Bilbao. A Medieval city that now hosts a masterpiece of contemporary architecture such as the Guggenheim. It is no surprise then that Bilbao and the Basque country have become a hub for digital innovation. A place where artificial intelligence meets traditional factories, start-ups meet big industries, and academia meets business. This is a model we want to invest in.»

Urkullu ha intervenido en la Conferencia de Presidentes que se ha desarrollado a través de videoconferencia, tras la declaración este pasado domingo por parte del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, del estado de alarma para frenar la expansión de la covid-19, que gestionarán los máximos representantes autonómicos, y que ha contado con la presencia de Von der Leyen.

En las redes sociales, el Lehendakari ha dado a conocer la alusión que ha realizado en este foro la presidenta de la Comisión Europea a «Euskadi Basque Country», a la que ha puesto como «ejemplo en el ámbito de la innovación y las nuevas tecnologías».

«Este reconocimiento es un acicate para seguir invirtiendo y colaborando en la modernización de nuestro tejido productivo e industrial. Nuestro objetivo es contar con los Fondos Next Generation EU para contribuir a generar oportunidades de empleo», ha asegurado.

Además, ha precisado que «esta es la misión» que comparten todas las instituciones públicas y que desarrollarán desde el modelo de colaboración público-privada. «Vamos a seguir trabajando por una Euzkadi más verde, más digital y más inclusiva», ha afirmado.

Este lunes en DMAX

Domingo 25 de octubre de 2020

Una historia interesantísima sobre los espías vascos al servicio de Su Majestad Británica.

Con Koldo San Sebastian sacamos a la luz una historia de lo más interesante. Lo hicimos preguntándole a  Pat Dyer, jefe del servicio de espionaje inglés MI6 durante la guerra mundial en Euzkadi, la manera como organizaron con gudaris salidos de las cárceles una rede modélica de espionaje que funcionó como un reloj. Se puede ver en DMAX  alrededor de las diez de la noche de este lunes. La primera parte, sobre los niños de la guerra en la URSS, se transmitió el lunes pasado.

Y es que la Guerra Fría no se jugó solo a dos bandas con el estado español  como campo de la batalla. Inglaterra también participó en los interrogatorios a través del MI6, el equivalente de la CIA en el Reino Unido a los niños de la guerra que habían estado en la URSS. Concretamente, lo hizo a través del diplomático Arthur Patrick Dyer, hijo de industriales británicos afincados en Euzkadi y cofundadores del Athletic.

Dyer murió hace año y medio, pero esta nueva producción contará con el testimonio de su hija, Dolores Dyer Eguidaziu, quien contará cómo Euzkadi se convirtió en un terreno de espías importantísimo durante la Guerra Fría. Además, se explicará la manera en la que las instalaciones portuarias, varios locales nocturnos de la capital Bizkaina y otros enclaves jugaron un papel importante en esta historia.

La figura de Arthur Patrick Dyer es relevante en el devenir de aquellos convulsos años. Era jefe de los servicios secretos británicos en Bilbao durante la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría. Él fue el encargado de crear una red de 50 observadores vascos de todo tipo, desde miembros del PNV, profesores, a marinos mercantes, que llevaron a cabo misiones arriesgadas., entre ellos el hermano de Juan de Ajuriaguerra, Flavio.

Nuestro hombre en Bilbao

A lo largo del especial, que se emitirá este lunes 26, intervendremos Koldo San Sebastián y yo ambos autores del libro Nuestro hombre en Bilbao y encargados de recoger el testimonio de Patrick Dyer antes de su fallecimiento, y que los espectadores podrán escuchar gracias a unas cintas de grabación que conservé muchos años y que entregué a la Fundación Sabino Arana. Gracias a los testimonios los espectadores conocerán más detalles de la Euzkadi de aquella época, que se convirtió en un territorio de espías durante la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría.

Durante la Guerra Civil, el primer Gobierno vasco crea el Servicio Vasco de Información y Propaganda. Un servicio que desde el inicio de la Segunda Guerra Mundial no duda en ofrecer información y colaboración a los servicios secretos británicos y a la Oficina de Servicios Estratégicos (OSS) norteamericana. La idea fundamental fue favorecer la propaganda en favor de las ideas democráticas.

Por el puerto de Bilbao, estratégico por su ubicación, se pasaba  información confidencial de los alemanes. Durante la Segunda Guerra Mundial se convierte en el centro de control del espionaje alemán hacia Estados Unidos. Por ese motivo, los servicios británicos en colaboración con el Servicio Vasco trabajan a contrarreloj para interceptar esa información de trascendencia internacional. El objetivo: contrarrestar la labor de los alemanes e impedir el avance de las tropas nazis. Esta operación es la primera que el Servicio Vasco de Información realiza conjuntamente con el hombre del MI6 en Bilbao, Patrick Dyer. Este bilbaíno de origen británico se convierte en el responsable del MI6 en Bilbao. Su misión es controlar los buques que salen y entran del puerto de Santurtzi e interceptar sus listas de pasajeros, los manifiestos de carga o el listado de la tripulación. Cualquier sospecha lleva a Dyer a remitir un informe al cónsul británico. Una historia de película, pero fue realidad.

El puerto de Bilbao se convirtió en un punto estratégico de espionaje y en él se interceptaron mensajes alemanes.

Les animo a conocer hoy esta historia tan interesante.

Me gusta esta foto

Sábado 24 de octubre de 2020

Fue el 15 de diciembre de 1979. Dos meses antes se había aprobado el Estatuto de Gernika en referéndum. Tras ello fuimos a Beyris, barrio de Anglet, donde estaba la casona del EAJ-PNV. Allí le dijimos al lehendakari Leizaola que podía ya volver del exilio. Había salido de Euzkadi en 1937 tras la caída de Bilbao y, salvo una visita clandestina a Gernika en el Aberri Eguna de 1974, no había vuelto a pisar la Euzkadi peninsular. No quisimos que el Lehendakari  en 1977 hiciera la misma operación Tarradellas tutelada por Suárez. De aquel estatuto conculcado y anulado por una dictadura  a un nuevo estatuto y a rendir cuenta en Gernika en acto simbólico.

La foto es del momento en el que el Lehendakari sube las escalerillas del avión que habíamos alquilado, el Francisco de Orellana. Y aprovecho para recordar a Begoña Ezpeleta, fallecida hace quince días que trabajó en la organización de este importante regreso. Era pasar página a cuarenta años de opresión preferencial y, nuestro viejo Lehendakari se compró un elegante sombrero para la ocasión y con toda la dignidad de su conducta y de lo que representaba  subía aquellas escalerillas en el aeropuerto de París ante la curiosidad de unos fotógrafos que valoraban la noticia. Muchos  de ellos habían hecho el viaje de manera ex profesa para  tan importante cita. Creo distinguir a Ángel Ruiz de Azua, premio Planeta por su fotografía de las inundaciones de Bilbao de 1983, y un grandísimo profesional de Deia. La foto que le sacó la víspera en la Delegación de la Rue Singer, rodeado de cajas llenas de documentación es asimismo antológica.

Vida dura la de estos servidores de una causa democrática. De ahí que la fotografía me haya parecido preciosa. Las nuevas generaciones desconocen todas estas historias. Y es una lástima pues vale la pena conozcan lo que fue aquella vida de tantos sufrimientos. Y de tanta dignidad.