Sábado 23 de mayo de 2020

Periodistas y tertulianos de la IA han encontrado la explicación a su desastre político. ”El PNV está celoso del protagonismo de Bildu en Madrid”. Como chiste no está mal, pero no es verdad. En primer lugar hay que decir que Bildu no existe. Se tragó de un bocado a EA, Alternatiba y Aralar. Solo existe Sortu y un secretario general que le parece una anécdota la violencia camorrista de ATA, hijo teóricamente marginal de la IA, aunque Sortu haga suyas sus acciones al no condenarlas. No se puede estar celoso por semejante actuación tan macarra. Por una parte y por la otra sacar pecho de que ellos condicionan y dan estabilidad a Sánchez, que además no es verdad. Son expertos en vender la piel del oso antes de cazarlo.
Sin embargo hay que reconocer que este mundo tiene la capacidad de falsificar la realidad describiéndola a su manera. En este caso los celos. Tonto sería el PNV si tuviera celos de un acuerdo de chicinabo que ha roto los pocos equilibrios existentes y que ha durado cuatro horas. Y tonto sería el PNV si después de hacer política en el Congreso desde hace 103 años no querría que una fuerza vasca hiciera lo mismo. Sería tonto y mezquino.
Pero ¿no será al revés?. Los celosos y envidiosos, ¿no son ellos de una forma de hacer política, la del PNV, y se han dado cuenta es la única seria y provechosa para el país?.
Claro. Y para no tener que justificar cuarenta años apoyando el terror, el matonismo, la extorsión y el chantaje solo se les ocurre decir que el PNV está celoso.
Dicen que la hipocresía es el homenaje que el vicio hace a la virtud. Pues eso.
Ahora bien, para vendernos la moto de que ellos se abstenían por algo mayor en lugar de hablar de algo sanitario, que era de lo que se trataba, va y logran un apoyo firmado sobre la derogación de las leyes laborales, que ya estaba acordado, para inmediatamente vender la moto, de que sus votos son útiles y aquí el único que negocia bagatelas es el PNV. Siempre actúan con comportamientos vergonzantes para un tema que requiere un gran acuerdo y que además con sus solos votos no se llega a nada y lo único que han logrado es que la Patronal se levante de la Mesa. ¡Menuda vista de ojo de águila tenemos en este mundo tan acomplejado!.
Están celosos. Ya. ¿Celosos de su caradura?. Pues no. ¿Celosos del uso que dan a las expresiones como “socializar el sufrimiento”, ”lucha revolucionaria”, ”estrategia combinada”, ”partidos neoliberales”, ”Euskal Herria”, ”Partido Comunista de las Tierras Vascas”….Pues sí, son maestros en tratar de cambiar la realidad designándola según la hayan bautizado.
El PNV ante el vodevil organizado por Adriana Lastra con la bendición de tapadillo y sin anunciar de Sánchez ha sido pedirle que no cambie de caballo en mitad del río. Que no se vaya un día con Ciudadanos y otro con una Bildu que, no deseando elecciones en Euzkadi, lo lógico es que le hubiera dado el sí gratis a su aprobación para una prórroga de otros quince días si fueran mínimamente coherentes. Pero es pedir huevos de helicóptero.
Finalmente decir que este sábado Sánchez ha anunciado la puesta en marcha del salario mínimo, algo que en Euzkadi lleva funcionando desde el gobierno Ardanza, hace más de treinta años. ¿Se imaginan lo celosos que estaríamos si algo así lo hubiera planteado HB, que por entonces aplaudía a ETA?. Ya ven. Cosas que hace el PNV que desgraciadamente teleBildu no recuerda.
No, no estamos celosos. Estamos estupefactos por las ganas de dar empujones que tienen mientras sus muchachos ensucian los batzokis llamándonos traidores. Estupefactos y cabreados.
Celosos, están y estarán ellos.
Por eso actúan así.

