Más importantes las discotecas que las escuelas

Lunes 31 de agosto de 2020

Duro artículo de The New York Times sobre España: «El país donde las discotecas son más importantes que las escuelas».

¿Puede haber mayor prueba de la urgencia de reformar la educación que la incompetencia de una clase política producto de sus deficiencias?», se pregunta el autor del artículo. «Fútbol, playas, corridas de toros y discotecas. Las prioridades en la apertura de España tras meses de confinamiento se podían leer como una declaración de intenciones sobre la visión del país». Así, sin paños calientes, da comienzo un duro texto publicado por The New York Times sobre la gestión de la desescalada en España. 

El diario, uno de los rotativos más prestigiosos del mundo, saca de nuevo los colores a España por su actuación en la pandemia de la covid-19. “El país donde las discotecas son más importantes que las escuelas”, tituló el escrito el periodista David Jiménez, en el que realiza un repaso por algunas de las medidas tomadas tanto por el Gobierno central, como en algunos autonómicos. Resalta el artículo que «el ocio nocturno permaneció abierto semanas después de haber sido identificado como un foco de contagios», y que «se autorizaron multitudes en celebraciones de todo tipo, trasladándose el mensaje de que la batalla estaba ganada». 

Señala, asimismo, que esto ocurría mientras los «partidos políticos y ciudadanos» se peleaban por «quién tiene la culpa, si la derecha o la izquierda, de un fracaso colectivo». El repaso del artículo también levanta ampollas en Madrid o Catalunya, ya que destaca que «las autonomías recuperaban las competencias en sanidad y educación sin haber organizado los sistemas de rastreo y seguimiento de contagios que han frenado la expansión en otros lugares». 

Con el inicio del colegio para millones de estudiantes, el artículo señala que falta de previsión ha sumido en el desconcierto la reapertura de las escuelas» y se hace una pregunta: «¿Puede haber mayor prueba de la urgencia de reformar la educación que la incompetencia de una clase política producto de sus deficiencias?» Jiménez señala que la crisis sanitaria «ha desnudado un modelo escaso de medios, con un profesorado mal pagado y desmotivado, planes de estudio anclados en el siglo XIX y una creciente desigualdad que permite a las familias con recursos eludir las carencias del sistema con apoyo extraescolar, enseñanza privada y cursos en el extranjero para sus hijos». 

Todo un alegato en pos de la educación pública. Resalta el texto que la situación del inicio del curso es caótica, señalando que da comienzo con «una huelga de estudiantes, estrategias diferentes en cada región y planes improvisados para reducir a toda prisa la ratio de alumnos». Además, señala que se intentan arreglar a toda prisa «reorganizar horarios, contratar profesores e implementar medidas que debieron ser planeadas con meses de anticipación». Sony.

«¿Felipe VI será el último rey?», se pregunta New Yorker.

Domingo 30 de agosto de 2020

La revista The New Yorker, el referente mundial en materia cultural, se ha preguntado en un extenso reportaje sobre la monarquía española si Felipe VI será el último rey de España.

Cita al prestigioso historiador Paul Preston para avalar esta posibilidad, mientras recuerda la polémica actitud que tuvo el monarca avalando la represión contra el referéndum del 1-O en Catalunya. «Paul Preston, el biógrafo de Juan Carlos, me ha dicho que no puede descartar la posibilidad [de que Felipe VI sea el último Rey]. «Felipe tiene muchas cosas en su contra», me ha dicho. Menos afable y carismático que Juan Carlos, Felipe VI ha adoptado una postura inflexible con las fuerzas independentistas de Catalunya, incluso avalando las duras tácticas policiales que se han aplicado. Eso lo ha convertido en una figura muy impopular en Catalunya, y en las últimas visitas que ha efectuado ha sido abucheado por la multitud que lo esperaba. «El Rey de España tiene que demostrar que representa a todas las comunidades del país, no sólo a los españoles», dice Preston», señala.

Sin embargo quien se lleva el premio a la hora de desprestigiar la monarquía española, según The New Yorker, es Juan Carlos I. «Se hace difícil pensar en un monarca hoy en día que haya caído en desgracia de una forma precipitada y completa como Juan Carlos. Su caída ha puesto en duda el futuro de la corona española. Las izquierdas en España piden un referéndum sobre el futuro de la monarquía. El presidente español, el socialista Pedro Sánchez, ha hecho un llamamiento a la unidad y ha reiterado el apoyo de su gobierno a las «instituciones nacionales», incluida la monarquía.

Pero la historia no se ha acabado y parece que es correcto preguntarse si Felipe VI será o no el último rey de España», indica. The New Yorker «La caída en desgracia de Juan Carlos en España y el precario futuro de las monarquías en el mundo», titula The New Yorker La revista, que hace un repaso de las monarquías europeas desde la Primera Guerra Mundial, cuando desaparecieron muchas de ellas, apunta que la británica es actualmente la más sólida. Recuerda que hace años también lo era la española, pero que eso ha pasado a la historia, al volver a experimentar al rey emérito la larga tradición borbónica de exiliarse de España. «Al huir del país, Juan Carlos está manteniendo una antigua, y a veces olvidada de forma conveniente, tradición familiar borbónica de subterfugios, huidas y exilios. En 1931, el abuelo de Juan Carlos, Alfonso XIII, huyó del Palacio Real de Madrid, y de España, sólo dos días después de que unas elecciones municipales que ganaron de forma masiva los republicanos acabara con la monarquía y estableciera la Segunda República española», apunta.

Pero recuerda también que esta Segunda República fue una de las pocas excepciones de la monarquía borbónica desde 1714, al lado de la invasión napoleónica y la denominada Revolución Gloriosa de 1868, además del paréntesis del general Franco. Después de que el dictador nombró a Juan Carlos como sucesor, y la consolidación del monarca después del intento de golpe de Estado de 1981, el autor del reportaje, Jon Lee Anderson, explica que ya en 1998 escribió un perfil en The New Yorker donde insinuaba los rumores que apuntaban que Juan Carlos recibía comisiones de los acuerdos comerciales internacionales en los que participaban empresas españolas.

Y relata un caso de censura. «Uno de los principales empleados del Rey en el Palacio de la Zarzuela llamó a los editores de una revista importante española, para advertirlos que no reprodujeran el artículo en español. Y obedecieron», lamenta. Según The New Yorker, la caída de Juan Carlos empezó en 2012 con el asunto de la cacería de elefantes en Botsuana, y de su amante Corinna Larsen, cuando España estaba en plena crisis económica y en medio de una fuerte recesión.

La conclusión final es que quizás lo que sucede es que las monarquías están en amenaza de extinción, y que la historia parece que quiere acabar lo que inició con la Primera Guerra Mundial. – Mucha gente piensa que no solo la historia quiere terminar lo empezado en la 1ª Guerra Mundial con respecto a las monarquías, sino también con respecto al derecho de autodeterminación (Escocia, Norte de Irlanda, Gran Bretaña frente a Europa, Quebec, etc.).

Nombre del comentarista: Sony

SORTU se merienda a EA en Navarra

Viernes 28 de agosto de 2020

Nada nuevo bajo el sol. Ziarreta y Urizar vendieron la formula de la Izquierda Abertzale nucleada en una plataforma llamada Bildu con Sortu, Aralar y Alternatiba. Habían estado en el Gobierno Vasco de Ibarretxe con Ezker Batua, pero con sigla propia, y eso no les satisfacía. Querían reemplazar al PNV como fuera y se embarcaron en el proyecto de la vieja Herri Batasuna creyendo ingenuamente que iban a pintar algo.

Previamente Ziarreta había dejado al Lehendakari Ibarretxe en la estacada. Este tuvo que disolver el Parlamento y convocar elecciones que ganó pero la entente de Patxi López con Basagoiti mandó al PNV a la oposición. Era lo que quería aquella EA y sobre todo Sortu. La operación era de manual. Se llama “autobús con compañeros de viaje”. El conductor era y es Sortu. Y los compañeros de viaje, compañeros kleenex, que se van tirando poco a poco por la ventana.

La idea de todos en alegre biribilketa es atractiva. La venden como una izquierda con cuatro sensibilidades. Y como Sortu tiene el pecado original de ETA, EA les venía muy bien para tapar sus vergüenzas. Pero esa EA entreguista poco ha hecho para marcar su propio terreno y en la actualidad le apuñalan por todas partes. Ya ni les tienen respeto. A los pocos de EA con cargo los han reconvertidos en gentes más de Sortu que los de Sortu.

Bildu, como proyecto para incautos es el chollo del siglo. Pero los partidos comunistas de las tierras vascas actúan como Drácula. Te chupan la sangre y cuando ya vales muy poco te deshaucian.

Es lo que le acaba de ocurrir a EA en Navarra.

El sector crítico, apoyado por el fundador de EA Carlos Garaikoetxea, denuncia que el desaire de EH Bildu a EA en  esta ocasión es claro, ya que la parlamentaria en el Parlamento de Nafarroa, Miren  Aranoa  había  reclamado expresamente y por escrito que su recambio en la Cámara navarra fuera de su mismo partido. En una misiva, Aranoa considera que, al renunciar a su escaño por un tema de «causa mayor» y «al tratarse de uno de los dos únicos escaños» correspondientes a su formación, «ha de ser una persona de Eusko Alkartasuna quien me sustituya». La carcajada en Sortu ha sido antológica.

Más allá de la misiva de Aranoa, fuentes del sector crítico explican que dentro de EH Bildu hay un reparto por cuotas de partido tanto en el Parlamento de Nafarroa como en la Cámara vasca que garantizaría a EA poder mantener su representación   parlamentaria  en caso de que uno de sus diputados renuncie, más si cabe cuando el motivo de la marcha de Aranoa es de «fuerza mayor».

Por todo ello, esta corriente ha denunciado infructuosamente «modificaciones» en la actitud de EH Bildu en comparación con los inicios de la coalición que aglutina a Sortu, EA y Alternatiba. «Antes, cuando un miembro de EA dejaba su cargo, se ponía a otra persona de EA», recuerdan. Asimismo, critican que la elección de Arantxa Izurdiaga para reemplazar a Miren Aranoa es «una decisión unilateral de Sortu» que no se ha debatido en ninguno de los canales internos de EH Bildu. «Esta decisión no se ha tomado en ningún  órgano de la coalición», aseguran muy molestos.

El precedente de Urizar

No es la  primera vez que EH Bildu realiza un movimiento de estas características en detrimento de la formación nacida en 1986. Sin ir más lejos, hace un año la coalición independentista optó por un representante de Alternatiba para sustituir en el Parlamento Vasco a Pello Urizar, que abandonó su escaño y el liderazgo de EA para retirarse de la política.

Para colmo la situación de las elecciones internas de EA están en sede judicial.

Todo de manual. Un clásico diría que “con niños se acuesta, meadito se levanta”.

Pues eso.