Lunes 16 de febrero de 2026
Me escribe Nemonick esto:
Uno de los problemas de la democracia española, es que al haber habido una transición, en vez de una ruptura, la oposición pactó con el franquismo, por miedo a un levantamiento militar y se trajeron algunos aspectos de ese franquismo a la España actual, vía leyes, instituciones y vía adoctrinamiento social (cuando ya además la sociedad llevaba 40 años de adoctrinamiento durante la dictadura y tras la guerra).
Efectos de esta contradicción entre democracia y dictadura, los estamos teniendo por ejemplo en el PSOE (hoy en día), que ya empezó con estas contradicciones de ser un partido llamado de izquierdas pero que luego ejecuta políticas de derechas (que está bien, pero para eso ya existe el PP), desde que el binomio González/Guerra desembarcó en el mismo y esto se acentuó desde el 23 F, pues a partidos como el PSOE les quedaba claro que o van a un gobierno de concentración militar o les liquidan…, tras terminar el 23 F todas las líneas a «otras ideas del estado» quedan terminadas, se autocensuran, porque mejor ésta democracia que, igual ninguna y fusilados y olvidados en las cunetas.
Lo que la derecha española dice de «cedimos demasiado en la transición», y es cierto, pero se cedió demasiado pero hacia ellos…, se debió de romper con el fascismo y desde la libertad plantear todas las posibles ideas y modelos de estado, juzgar al fascismo como Nuremberg y desde un relato democrático común de lo ocurrido seguir adelante.
El 23 F hizo que ante el miedo a otra guerra civil y el miedo a la represión, el PSOE nunca hiciera nada demasiado rupturista, hizo que la intelectualidad oficial mediática española empezase a virar hacia la derecha (Savater, Escohotado, Dragó, Boadella, Azua, Bueno, etc.), hizo que parte del resto de la izquierda española, anarkistas, sindicalistas, etc. bajasen su tono.
Hhizo que a las víctimas del franquismo se les haría mucho menos caso, hizo que ETA PM y Euskadiko Eskerra dejasen la lucha armada, pero todo esto no por convicción, sino por acojono a que lo que podía venir de no hacer eso, fuese una nueva dictadura por lo menos como las latinoamericanas o peor (la guerra civil dejó más muertos que cualquier dictadura de esas), ante eso, todos estos tuvieron una conversión como la de «Pablo al caerse del caballo» y dijeron hasta aquí hemos llegado, «Virgencita virgencita, que me quede como estoy».
Teniendo ya algunas libertades, mejor conservar esas principalmente cuando son las que a uno le interesan y los demás aunque tengan derecho en sus reivindicaciones pues como son más pequeños y débiles que los golpistas fascistas que no tienen razón pues que se aguanten…, mejor una democracia y una constitución así, que perderlo todo y quedarnos sin nada, incluso personalmente sin la vida, esto es comprensible, pero no tiene que ver con la libertad, ni con lo mejor, ni con lo justo o con lo más razonable, sino que de nuevo parte de un miedo impuesto por el fascismo y nada así puede perdurar por el tiempo sin problemas.
Una de las cosas que el franquismo trajo consigo a la democracia, es la indivisible unidad de la patria, que es un concepto muy viejo ya anterior al mismo, proviene de la reconquista y el imperio y es algo común a todo totalitarismo y autoritarismo.
Por eso en España no se puede hacer un referéndum de autodeterminación, ni tiene reconocida ninguna nación interna (como mucho «nacionalidades» dice la constitución, pero no aclara…) como en Escocia con Reino Unido o en Groenlandia con Dinamarca o en Quebec con Canadá o entre Chequia y Eslovaquia (antes Checoslovaquia), etc., y es por esto que ningún nacionalista es llamado a un gobierno de concentración, ni piensa ir (cuando esa es una opción democrática como otra cualquiera, otra forma política de ver el futuro, gente que en su tierra solo quiere aplicar su proyecto político y no un problema, eso es algo que incluso la ultraderecha británica entiende respecto a Escocia y que en España solo lo entiende alguna izquierda).
Y es por eso que si los catalanes quieren pacíficamente votar sobre esta cuestión se les va a enviar policías que usando la fuerza lo impedirán, desde ahí seguir todo el día diciendo desde los medios de comunicación que los pequeños nacionalismos periféricos son el problema y en España no hay mafias, ni fascismo, ni nacionalismo, cuando puede verse que no es así.
Y esto que le pasa a España siempre le ha ocurrido, pero antes era en un imperio mundial donde no se ponía el sol y ahora pues de una forma interna en los cuatro sitios que mal puede, sigue como siempre, pero no siendo la de siempre y esto le hace distanciarse frente a las democracias más avanzadas, vive anclada a la constitución del 78 hecha para aquel período y cada vez más viejuna.
El único elemento de madurez de España sería reconocer sus naciones internas y dejarles decidir (debido a lo cual se irán como Checoslovaquia que se partió en dos o no se irán como Escocia, que «de momento» se quedó…), esto si que le liberaría a España de su pasado y permitiría a los españoles elegir su camino a seguir, pero dudo que eso sea así, seguirá metido en su bucle melancólico hasta que un día ya se vea que es imposible y se cambiará mal y como se pueda, pero como siempre, es lo que hay.


