Colecta para comprar un avión

Miércoles 10 de julio de 2019

Estoy absolutamente seguro que si Gila hubiera conocido esta historia la hubiera transformado en una de las más impactantes de sus llamadas telefónicas. Con aquellas conexiones preguntando ¿está el enemigo?. Y con su casco de militar republicano, porque lo fue, nos hubiera divertido e ilustrado sobre la precariedad de medios con los que tuvo que hacer frente el Gobierno Vasco a la ofensiva de mola y sus aviadores de la Legión Cóndor ante la falta de aviones.

¿Se imaginan al Lehendakari Aguirre y al ministro de Aire y Marina, Indalecio Prieto en una conversación parecida?. Pues yo sí. Por eso rescato un pasaje desconocido por los historiadores que nos hablan de las grandes gestas de la guerra civil y olvidan uno de sus “susedidos”.

No había aviones y Prieto les decía a los del Norte que no podía enviar grandes contingentes porque la Península estaba partida en dos y porque no tenía escuadrillas preparadas para hacer frente a los alemanes y a los franquistas sublevados, por lo que los periódicos Euzkadi y Tierra Vasca decidieron hacer una colecta para comprar por lo menos un avión. Y lo hicieron.

La guerra civil sorprendió a muchos de los futbolistas vascos cuando estaban de vacaciones en 1936. Algunos eran además las estrellas de sus equipos, como fue el caso de los hermanos Regueiro (Real Madrid), Lángara y Emilín (Real Oviedo), Urquiola (Atlético de Madrid) o Areso (Barça). Muchos otros fueron movilizados, y pronto comenzaron a organizarse partidos con diferentes fines.

Así, el 7 de febrero de 1937, el partido para recaudar fondos para adquirir un avión -Proavión Euzkadi- reunió a miles de personas en San Mamés y asistió el Gobierno Vasco en pleno, acompañado por el alcalde de Bilbao, el republicano Ernesto Ercoreca. Se enfrentó un equipo de ANV -Eguía, Euskalduna, Ahedo, Julián Ramón, Kuki Bienzobas, Marculeta, Rejón Iraragorri, Lángara, Bata y Oyanéder-, y otro de Euzko Gudarostea- Pablito, Areso, Cilaurren, Soladrero, Larrondo, Unamuno, Gurruchaga, Mandaluniz y Gorostiza-. En el descanso Larrondo fue sustituido por Ruiz. Ga¬os de ANV por 7 a 5. En la revancha fueron derrotados por 3 a 0.

Siguieron otros partidos, como el que enfrentó a Bizkaia y Gipuzkoa.

Fue una pena porque el avión no se pudo comprar, los llamados Chatos rusos eran muy pocos, los raids aéreos de la aviación franquista lo destrozaban todo y el avioncito querido se quedó sin llegar al aeropuerto de Lamiako o Sondika.

Pero el intento cuajó aunque solo fuera para ver buenos partidos de fútbol entre milicianos y gudaris.

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