A UN METRO DE ABURTO

Martes 28 de julio de 2026

Juan Carlos Etxeberria es un reconocido y buen profesional de ETB. Le conocí en pasillos del Congreso cuando allí fue destinado. Me llamó la atención que de la noche a la mañana desapareciera del informativo nocturno de ETB para ser sustituido por Dani Álvarez, sin la menor explicación. Típico. Ahora tiene un programa de 35 minutos llamado “A un Metro”. He visto los cuatro últimos. La entrevista a José Luis Rebordinos estuvo bien pero el personaje me cae muy lejos. Muy buena la entrevista a Malen Osa, referencia internacional de “Trail running”. Y muy buena la que le hizo al antropólogo Paco Etxeberria. Lo malo fue que coincidió con el domingo de la final de fútbol. Deberían repetirla. Y el domingo le tocó a Juan Mari Aburto, alcalde de Bilbao.

Siendo sincero me pareció un espacio demasiado dedicado a lo intimista, sus angustias, temores, enfermedades, familia y referencias, cuando todavía le queda un año de legislatura. No tocaron casi nada de 12 años de gestión y logros. Quedó como esa figura tan estadounidense del “pato cojo”.

Quizás Juan Carlos buscase ese grado de intimidad pero el resultado, para mí no fue el acertado, sino quedó como el de un político que reivindicaba su cuarto mandato y el BBB, tras mucho forcejeo, le ha dicho que no y ahora no le queda más remedio que decir que el candidato elegido, Mikel Hidalgo, internamente es un cambio generacional brutal. No le conozco a Mikel aunque me hablan bien de él, pero nunca he creído que una persona por ser joven es mejor que una mayor, si ésta además tiene materia gris y experiencia contrastada. De ahí viene lo de “mérito y capacidad”. No se le elige para correr los cien metros. Ese tópico es ofensivo como el que los jóvenes sirvan solo de atrezzo en los mítines.

La verdad es que cuando Aburto contaba que se veía sin saber que hacer y como solicitando una asesoría, un cargo, recordaba la argumentación que él y José Luis Bilbao le dijeron a Josu Bergara cuando quiso optar para un tercer mandato. ”No, aquí son dos los mandatos. No procede”. Pero tanto José Luis Bilbao como Aburto han hecho tres y en el caso de Aburto, buscaba el cuarto. ¿En qué quedamos?. ¿Pedirán perdón?.

Bergara tuvo la osadía de presentar su candidatura que fue aplastada internamente por un aparato muy engrasado para el control y tras aquella pérdida, nadie se acordó más de él, entre otros Aburto que nombra cada año Ilustres de Bilbao y en su nómina no encaja alguien que es doctor ingeniero industrial e hijo de gudari, y ha sido Secretario del EBB, Burukide con Ajuriaguerra, Consejero con Ardanza, Diputado General, con obras como las del Metro, Zabalgarbi y el Guggenheim, entre otras. Contrasta Aburto con su aseveración de buen cristiano, que si mal no recuerdo basa el cristianismo su doctrina en el amor y el perdón. Afiliados los dos en Deusto, jamás ha tenido la menor consideración con una persona que ya ha cumplido 90 años. Actitud no propia de un partido humanista. Podía haber tenido el domingo un gesto para él, pero quizás le pareció un exceso. Quien puede lo más, puede lo menos. En Venezuela hay una dura expresión para estos casos: ”Quien le pega a su familia, tarde o temprano, se arruina”.

En 1979 y con el lema de Partido Municipalista el EAJ-PNV limpió los ayuntamientos de tanta corrupción y costra acumulada durante el franquismo. Era yo burukide del EBB y BBB y me tocó la campaña electoral de Bilbao. Llamé a Makua, Unzueta y Echevarria que nos dijeron que no querían ser candidatos a la alcaldía de Bilbao. Tenía esta ciudad una deuda que ni Alemania tras la guerra mundial y un presupuesto mínimo y comprometido. Y me tocó llamar al segundo propuesto por las asambleas que fue el magnífico Jon Castañares que nos decían iba a perder. Era totalmente desconocido, solterón, tenía un coche y dos trajes viejos y era economista de un banco y tenía que luchar contra un avezado candidato del PSE, José Luis Ibañez, que se había enfrentado con la alcaldesa Pilar Careaga de Lequerica y era un alto directivo de la Caja de Ahorros. Le apoyaban el Correo español y la Gaceta del Norte.

Enfrentamos el “Ibáñez de Bilbao” con el “Jon Castañares arregla esto” y ganamos de calle. Teníamos un partido motorizado. Sin aquella victoria de 1979, seguramente todos los demás alcaldes habrían sido socialistas pues la tradición liberal de Bilbao se hubiera impuesto. Pero ganamos. Hoy PNV es sinónimo de Bilbao, pero desde Castañares, no desde Azkuna. Dato que jamás se dice. Luego dirigí la campaña de José Luis Robles y también ganamos. Una magnífica persona. Y aprendí muchas cosas de Bilbao, sus gentes y su historia. Mi aitite había sido en los años primeros del siglo XX, concejal del ayuntamiento de Bilbao. No soy un paracaidista. Conozco lo que hablo.

De aquellas fechas me queda el recuerdo de un sistema electoral digital, de dedo, ya que eran los comienzos de lo que ha sido todo después. Hoy mantener aquello no es democrático. Se tuvo que hacer, pero creo que el sistema electoral interno es malo. Funcionó con la salida, pero ahora debería darse la palabra al afiliado, que no es un menor de edad, o a los simpatizantes que no sé dónde viven.

Cuando Aburto le dijo al periodista que no preguntó cuando le designaron candidato hace doce años ni por que había sido elegido por Itxaso Atutxa, ni ahora pregunta por qué no cuentan con él, con todo respeto, no me lo creo y bien haría en preguntar. Pero es que el sistema no debería ser que endogámicamente Interjuntas o el presidente del BBB un día te llame y te diga que te han ungido para ser candidato, mientras El Correo baraja candidaturas.

La democracia es mayoría y confrontación respetuosa. Y Aburto daba por bueno que el mejor sistema es que alguien en su inmensa sabiduría, te elija a ti para representarnos a todos. Ya vimos que en Mundaka, Gernika, Plentzia, Getxo la elección no ha sido en nada acertada, sin quitar méritos al trabajo ajeno sino al sistema y al dejarlo todo en manos de una sola persona que es la que te elige, no el ciudadano.

Ya sé que unas primarias exigen madurez, respeto en la contienda, presentar un equipo y un programa y si ganas integrar a quien ha perdido pues formas parte del mismo partido algo que no se ha hecho en estos doce años.

Y para eso hace falta una Comisión de Garantías y Control sin mentalidad de “policía de la moral” iraní. Una Comisión en defensa de los derechos de los afiliados, no una guillotina cargada de nepotismo.

Le deseo todo lo mejor en lo personal a Juan Mari Aburto. Ha ganado muy bien en doce años. El sueldo del alcalde de Bilbao es uno de los mayores del estado y algo habrá ahorrado a lo que se une su jubilación. Puede vivir tranquilamente sin canonjías. Su mejor trabajo, para mí, en la honrosa jubilación que ya le toca  sería transmitir la experiencia que ha ido adquiriendo en el gobierno, en la diputación y en el ayuntamiento, que es mucha, para unas nuevas generaciones ayunas de información en el arte de la política, por muchos masters que tengan ya que les falta el de la vida vivida. Desgraciadamente poco saben de lo que se ha ido haciendo y de quienes lo han hecho. Aburto es un capital político que creo debería transmitir lo que ha ido aprendiendo. Eso pienso.

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