Sábado 1 de agosto de 2026
Dentro del inmenso dolor que las imágenes del distrito Vargas, donde está La Guaira, hubo una que me devolvió la esperanza: la Casa Guipuzcoana erguida, intacta y serena, con casi tres siglos sobre sus muros señoriales. Una vetusta alma de piedra, trocada hoy en un hermoso símbolo de resistencia, contra los dos terremotos de Venezuela el pasado 24 de junio.
Dolor inmenso por las víctimas, pero vale la pena esta reseña.
