Sábado 30 de septiembre de 2017
No he leído ni pienso leer la novela de Fernando Aranburu. ¿Y por qué la crítica? me preguntarán. Tienen razón, pero me fío de personas de mi confianza que no entienden como el Gobierno Vasco ha premiado esta obra como anteriormente lo hizo con Jon Juaristi, cuando escritores que han descrito mil veces mejor este país, y son mejores escritores o han estado perseguidos, duermen el sueño de los justos.
El Departamento de Cultura podía incluso crear un premio póstumo para aquellos magníficos escritores que lo hicieron en el exilio y nadie se enteró de su obra. Un pueblo irredento tiene que tener estos detalles. Tellagorri, Galíndez, Iñurrategi, Amezaga, Gurrutxaga, Errea,….Ni les suenan. Pero no. Prefieren subirse al carro del marketing y legitimar una obra parcial.
Hago mío dos de los varios comentarios recibidos:
Sr. Negro: Fernando Aramburu ha tenido mucho éxito porque se dedica a echar mierda sobre el nacionalismo vasco. Pero con su calidad literaria si hubiera hecho una novela sobre lo malo que eran los falangistas pues lo conocerían 4 literatos. No creo que el grupo PRISA le hubiera dado tanta cuerda si se hubiera con los camisas azules.
Sr. No: Miles de vascos abertzales demócratas tuvieron que mirar todos los días debajo de su coche por si había una bomba. A otros les pintaron dianas con su nombre enfrente de su casa. A otros les dieron palizas, les rayaron el coche, les tiraron tornillos, les fotografiaron la cara a menos de un metro de distancia en medio de amenazas. Ni un solo españolista les dijo «ánimo» o «estamos contigo». La prensa españolista no les dedicó ni un minuto ni una línea. Aramburu tampoco los plasma en su libro, no los recuerda, no existen. Es más, los inscribe entre los colaboradores con ETA. No se puede negar el dolor y el sufrimiento de muchos españolistas, pero no fueron los únicos que sufrieron, ni mucho menos. Premio a un relato cojo, de parte, sectario.
Sr. Caustico: Sony, el premio a Aramburu debería ser por su calidad literaria superior a a la de los otros candidatos. Yo no he leído el libro, pero he oído a mucha gente que no ha podido terminarlo por peñazo. Son opiniones. Quitémonos la máscara de chicos buenos. El G.V. ha concedido este premio a alguien que calumnia a la sociedad vasca, por puro interés de aparecer como el colmo de la moderación y la rentable equidistancia.»Vajjcos buenos». Dentro de unos días actúa Raphael en Bilbao. Ese longevo cantante entusiasmaba a Doña Carmen Polo de Franco que siempre acudía a sus conciertos de Madrid en los que el jienense junto con litros de baba le tiraba flores de las vegetales y de las otras. Aprovechando su presencia el G.V. le podría dar también un premio por su defensa de la cultura española. Eso sí que sería transversal y bilateral.
