GUIONES PARA BORGEN.

Domingo 6 de agosto de 2017

Vi hace poco una película con solo dos actores. Una periodista norteamericana le entrevistaba a un antiguo miembro de ETA. La película era interesante y se seguía. Posteriormente me dijeron que los actores no habían cobrado nada, la habían filmado con un móvil y les había costado seis mil euros.

Hace unos días he visto Dunkerque, película bélica basada en la operación Dinamo que consistió en repatriar a Inglaterra por barco el ejército inglés y parte del francés en 1940. Es una película recomendable, dura, y extraordinariamente bien hecha. Los ingleses, me imagino, se emocionarán con ella y su Brexit habrá subido varios enteros. Termina con lo dicho por Churchill en el Parlamento sobre la lucha del pueblo en las calles, en las plazas, en los montes, en las fábricas…para no rendirse nunca. La película ha costado 150 millones de euros.

Aquí hace ochenta años, tuvimos todo eso y más. Incluso Aguirre estuvo cerca de Dunkerque y allí le pilló aquel caos. Pero nos falta un film épico de parecido calibre. Temas hay muchos.

La ofensiva final de Euzkadi duró 81 días que fueron los que tardaron los franquistas en llegar de Otxandiano a Bilbao, o sea 42 kilómetros de distancia. La ofensiva sobre Santander y Asturias duró 67 días en los cuales las tropas de Franco recorrieron de Castro a Avilés, 300 kilómetros. En Bilbao, con el enemigo en Artxanda, no hubo el menor resquicio de quinta columna. En cambio Santander y Gijón fueron tomadas por la quinta columna. El aparejador del ayuntamiento de Bilbao, Antonio Borde, ayudante del arquitecto Pedro Ispizua quien diseñó en su exilio el obelisco de la Plaza de Altamira en Caracas, símbolo hoy en día de la lucha por la democracia en Venezuela, diseñó un mojón que fue puesto en el primer Centro Vasco de Caracas, sito entre las esquinas De Truco a Balconcito, debajo de un gran escudo de Euzkadi. Hoy está expuesto en el actual Centro Vasco en el barrio El Paraiso. El mojón dice: ”A Bilbao, 45 kilómetros”.

Antón Borde era funcionario del ayuntamiento de Bilbao y al llegar Areilza, como todos los nacionalistas, socialistas y republicanos fue depurado y expulsado de su trabajo. Durante la guerra fue teniente de zapadores y en el año 2005, con 98 años, nos contó a Josu Erkoreka y a mí, en su residencia cómo y por qué lo había hecho: ”La gente preguntaba que quería decir aquello.     Y yo les respondía que, cuando se estabilizó la ofensiva fascista, tardaron en conquistar Bilbao nada menos que tres meses, lo que significaba que sólo habían sido capaces de avanzar cuarenta y cinco metros al día, disponiendo ellos de armamento, intendencia y aparato militar, mientras nosotros sólo teníamos una fe lejana en la victoria y una moral de lucha tremenda. Cada vez que recuerdo a tantos jóvenes muertos en combate para que aquí nos cayera una larga noche de cuarenta años…..Me encantaría que ese mojón lo trajerais de Caracas y lo pusierais en Otxandiano porque estas cosas no hay que olvidarlas y los jóvenes necesitan también una épica y que alguien les cuente que significa esa piedra”. Queda dicho.

Y es que hay muchas, demasiadas historias sin contar. Y lo primero que hay que hacer es saberlas, luego escribirlas, posteriormente transformarlas en un guión y luego hacer una serie como la que acabo de ver, Borgen, sobre la política danesa. Te engancha.

Aquí podríamos hacer una con lo que hizo nuestra gente en Londres, en la guerra en Euzkadi, la postguerra y la guerra mundial, porque historias las hay. Cuento una.

Vámonos a Londres en plena guerra. El embajador republicano era Azkarate pero el embajador oficioso fue José Ignacio Lizaso un donostiarra que sabía el inglés perfectamente y que formó una Delegación vasca, en Victoria Street, con pretensiones de embajada y en la que trabajaba como secretario Ángel Gondra, un bilbaíno que tenía negocios de importación y exportación y que hablaba un buen inglés, y el hijo de un alto dirigente de Altos Hornos Jesús Hickman. A este núcleo duro se les añadían Manuel de Irujo que era el político principal y Ramón de la Sota. Un Manuel Irujo que forma el Consejo Nacional vasco cuando Aguirre desaparece y pacta con De Gaulle a través de René Cassin, redactor de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, nuestra presencia en la guerra.

Pues bien. El Lehendakari Aguirre estaba perfectamente informado del ambiente previo a la guerra mundial pues Lizaso se iba todas las semanas a Westminster y seguía los debates parlamentarios, hacía informes sobre ellos y establecía relaciones con diputados. En uno de estos dossiers le informaba al Lehendakari:

“Comí ese 17 de febrero 1939 con el yerno de Churchill, diputado conservador, y, acompañado del presidente del EBB, Doroteo Ziaurritz, asistí por la noche a la octava cena en el Parlamento. Podría darte detalles de ella, pero puesto que nuestro presidente del EBB regresará uno de estos días, él podrá con mayor libertad darte su personal impresión. Entre los que asistieron ayer al ágape figuraba el Ministro de Pensiones del Gobierno británico. Fueron en total veintidós los diputados que asistieron a ella. Todos conservadores. Doroteo se sentó entre dos diputados que hablaban francés. No se puso cuello duro. En cambio, con su amena charla les conquistó fácilmente. Entre neologismos y anécdotas les colocó magníficamente el “disco” y terminamos la noche en el bar del Parlamento. No te asustes Lendakari todos regresamos a casa con formalidad. Saqué una buena información sobre lo que piensa Lord Halifax de España. Hablando con el ministro de forma previa a la cena les conté nuestro caso. Me prometió hablar con sus compañeros de gabinete inmediatamente. Otros grupo de diputados prometieron entrevistarse con Mr. Chamberlain para pedirle se tenga en cuenta nuestra situación en las gestiones que realiza el Gobierno Británico cerca de Burgos. La solución federal es admitida por todos como la única posible para garantizar la convivencia en la Península. Las preguntas después de mi discurso fue vivísimo y al final me expresaron su agradecimiento por haberme dirigido a ellos con tanta sinceridad. La lectura del último decreto de Burgos fue enorme. Son gentes de mentalidad distinta y exquisita educación. El discurso lo preparé con todo cuidado, como siempre, después de haber sido retocado por “el jesuita» de la Casa de Propaganda. Manuel de Irujo le conoce bien”. La cena fue un éxito. Hitler había invadido Checoslovaquia y Lizaso les habló de la intervención alemana en España y del bombardeo de Gernika. No desentonaba entre los gentleman.

Y seguía Lizaso: ”Un periodista poco escrupuloso se permitió publicar en el Sunday Express del domingo y en la sección de críticas parlamentarias unas notas contra nuestro diputado Vyvyan Adams, aunque seguiremos trabajando en la creación de la Asociación Anglo Vasca de Amigos de Euzkadi, en la que el esfuerzo inicial estaba a cargo del referido diputado. Lo malo es que Adams contestó diciendo que las cenas no las pagaba él, y el periodista preguntó quién las pagaba y, si, lo que se decía en ellas no pasaba inmediatamente al presidente de los vascos”. Deduzco que Lizaso y los suyos hacían buena diplomacia gastronómica y además pagándola con los sablazos que daban a los vascos con posibles. Pero la guerra mundial rompió todo ésto, aunque nuestra gente no se desanimó y hubo mil acciones de este tipo. Parece un capítulo más de una serie de Netflix ya que teníamos un servicio diplomático, de lujo.

Otra serie la constituiría una historia de espías. La importante red Álava cayó cuando entraron los alemanes en Paris y los franquistas en el edificio de la Delegación Vasca en la Av. Marceau. Enviados los papeles a Madrid diecinueve vascos fueron condenados a muerte en julio de 1941. Solo se mantuvo la pena contra Luis de Alava, jelkide, católico, ingeniero agrónomo. Desde el Vaticano, hasta el gobierno de los Estados Unidos, Inglaterra, Alemania y Francia pidieron clemencia. Una de las acusaciones era que el grupo clandestino suministraba información de tipo militar que las aprovechaba el estado mayor francés, durante la preparación de la guerra. A través del ex embajador republicano en Paris, Quiñones de León, que conocía a Petain se llegó al Mariscal que ya había intervenido antes a través de su embajador Pietri y a instancias del amigo de los vascos, el escritor Francois Mauriac. Y como la acusación había sido ayudar a los franceses estos se movieron. Pero Franco lo fusiló. Es una historia dura y preciosa de una red, donde las mujeres vascas tuvieron el mayor peso.

Seguiremos hablando de gentes perdidos en la niebla de la historia.

ERNAI Y SU KALE BORROKA

Viernes 4 de agosto de 2017

El problema de la llamada Izquierda Abertzale es que tiene poco de izquierda, menos de abertzale y mucho de violenta y antidemocrática. Y se ve cada día. No hay más que ver desde lejos a Gara y seguir lo que dicen y hacen sus personeros.

Tras cuarenta años ahuyentando al turismo por su sistemática actitud de apoyar a ETA lo que hacía que aquí el turismo fuera algo residual, y ante el cese definitivo de la organización armada de su loca acción terrorista, comienzan a estar incómodos y al parecer necesitan emociones fuertes y ser el centro de algún tipo de noticia. Que se hable de ellos, aunque sea para mal.

Para colmo, una de sus banderas, el cierre de la central nuclear de Garoña, que se ha anunciado esta semana por la discreta negociación del PNV en Madrid, confirmada por el ministro del ramo al decir, que la actual situación política del gobierno, no les permite seguir especulando con la reapertura de

A ellos estas buenas noticias les sulfuran.

Recordemos que la impuesta central de Lemoniz la cerró ETA a base de atentados y muertos y que ahora ese inmenso mamotreto en la cala de Basordas va a poder ser utilizado de nuevo para algo útil gracias a la negociación del PNV en Madrid. Y ésto no lo aguantan los cachorros de Ernai que, a imitación del peor lumpen catalán, quieren cargarse el turismo en Euzkadi con acciones que ellos llaman disuasorias.

Euzkadi no está en la misma situación que Catalunya en relación al turismo y su masificación y por otra parte no tiene el grado de oferta monumental y de tiempo meteorológico, como tiene la Costa Brava, para que estos termocéfalos quieran equipararnos con lo que acontece en la nación hermana.

Pero como al parecer se les oxidan sus hierros, han comenzado por las pintadas, bienes públicos, y con una campaña que lo, único que pretende es ahuyentar al personal

Nadie se va ahora a Egipto y menos a Irak. La gente busca ofertas interesantes y tranquilas, no lugares para que le amarguen las vacaciones con huelgas ni con una violencia desatada de la que algo malo le puede caer a él o a su familia

¿Qué hay que regular los pisos turísticos?. Pero ¿quién se opone a ello?

Lo que si responde a una verdadera ensalada mental es lo que argumenta la portavoz de Ernai a quien escuché ayer por la tarde en ETB. Decía que había que discutir el modelo turístico. Pero ¿dónde se discute ese modelo?. Me imagino que en los Ayuntamientos, en las Juntas Generales, en el Parlamento Vasco, no reventando las ruedas de los ciclistas con mochila porque va a resultar que la masificación, que no la protagonizan los jeques árabes, sino una clase media baja, no tiene derecho a viajar porque Ernai considera que molesta a la tranquilidad general, a la que, por cierto, le tiene sin cuidado.

¿Qué busca ésta gente?. ¿Un turismo de superélite y minoritario o que a Euzkadi no venga nadie y ellos puedan seguir con sus soflamas patrioteras sin fundamento?.

En una democracia todas estas tensiones se resuelven con diálogo y negociación, no con violencia e imposición, pero este mundo necesita la acción violenta para reivindicar su lucha marginal que lo único que construye es rechazo, mala imagen, estupidez y miedo.

No hagamos caso a esta marginalidad cada vez con menos banderas ya que lo que menos les interesa es la tranquilidad de la gente y que no haya ruidos. Lo que quieren es un solo ruido, el de ellos.

 

 

 

 

 

 

 

EN TRUCIOS SIGUE AGUIRRE.

Jueves 3 de agosto de 2017

Tras visitar ABELLANEDA y la Exposición en el Museo de las Encartaciones sobre lo que fue la guerra en aquellos lugares hace 80 años, fuimos a Trucios a través de una preciosa y arbolada carretera para llegar a un pintoresco y entrañable pueblo cargado de historia.

Y así como este año 2017, fecha del Aniversario redondo del transcurrir de ocho décadas, todos los años, y como seña de identidad, Trucios debería recordar lo que sucedió aquel mes de junio, cuando un Ejército vencido, un Gobierno de Concentración perseguido y un Presidente símbolo del País redactó y firmó uno de los más bellos manifiestos que han podido escribirse en un momento de soledad, riesgo de muerte y futuro incierto.

De hecho la Diputación Foral de Bizkaia comenzó a recordar esta fecha y en su sesenta   Aniversario. María Esther Solabarrieta Aznar, nieta del Consejero Santiago Aznar, le sugirió al Diputado General Josu Bergara, encargar al hijo del escultor Lucarini (La sardinera, El Tigre…), un busto del Lehendakari. Lo hizo y allí está expuesto en la pequeña plaza del ayuntamiento con una lograda base y, al lado, el texto del manifiesto, un poco perdido en una pared contigua y donde baila por lo pequeño aquel grandioso texto deteriorado por el tiempo. Sobre todo la parte euskerica. No estaría nada mal que o bien el Ayuntamiento o Gogora pudieran encargar a un cantero escribirlo en piedra porque es de esos textos que hay que transmitir de generación en generación. De hecho el gobierno vasco este año ha puesto en una de las curvas del pueblo un panel con fotografías y una reproducción del texto manuscrito.

El actual gobierno vasco se reunió este aniversario en el Palacio de La Puente y me dijo Erkoreka que la atención de sus dueños fue exquisita. Es una casona señorial, muy cerca del lugar y donde despachó Aguirre en tan dramáticos momentos.

Los familiares de los Consejeros del 36 no fueron invitados como si lo fueron en su día por los Lehendakaris Ibarretxe y López en actos en recuerdo de lo que les tocó pasar en aquella situación límite. Actos como éstos, marcan hitos, y es mejor pecar por exceso que por defecto.

Y no sé si se entonó la música del Himno Vasco, aprobado por aquel gobierno y ratificado en 1983 por el Parlamento Vasco. Cada vez lo escucho menos, aunque es verdad que Unai Rementería en el acto anual de la Diputación empezó el mismo con el Himno Nacional y Gorka Urtaran en Gasteiz lo hizo en el aniversario del izamiento de la ikurriña en Gasteiz en 1977, acto que le correspondió hacerlo, entre otros a su recientemente fallecida Ama, María Jesús Aguirre.

El manifiesto de Trucios es un canto a la lucha democrática y a resistir los embates, a decir que el alma vasca no le pertenece al invasor sino al perseguidos todo esto envuelto en valores tan sagrados como La Paz, la democracia, el respeto a los derechos humanos y la continuidad en la historia de un pueblo que no se doblega.

Ojalá cada año se recuerde esta gran efeméride y con mucha gente alrededor.