Creo haber asistido a todos los actos históricos habidos en la Casa de Juntas de Gernika. Desde la creación de la Asamblea de Parlamentarios Vascos en 1977, las elecciones del Consejo General Vasco, el regreso de Leizaola, la elección del primer Parlamento, del primer gobierno, la bronca a Juan Carlos, la elección de Garaikoetxea, Ardanza, Ibarretxe, López y Urkullu, en definitiva en todos. Y el acto de este 7 de octubre, creo ha sido el mejor organizado y el más original.
Sé que si se pregunta en la calle la gente no sabe que pasó un 7 de octubre de hace 80 años, pero para mí esa fecha siempre ha estado muy presente en mi cultura del exilio y de la lucha política y creo que debería ser este 7 de octubre el Día Nacional de Euzkadi pues se trata de la elección del primer gobierno de la historia, un gobierno que contó con ejército, política exterior, moneda, Diario Oficial, Universidad e Indultos. Como si de un estado independiente se tratara.
El día ha sido muy bueno, hecho que ha resaltado unos actos organizados en el exterior y en el interior de la casa de Juntas de Gernika. Ha ido impactante ver los cinco lehendakaris ante el viejo árbol recibiendo una makilla de gente joven como diciendo que la cadena no se rompe y entrando en el salón, así como el soliloquio de un actor que hacía muy bien de Aguirre y contaba su peripecia como Lehendakari y como perseguido por el franquismo. Unos bailes muy apropiados, unas canciones oportunas, la presencia abrumadora arriba y abajo del Orfeón Donostiarra cantando el Requiem de Sorozábal, las imágenes en la gran pantalla ,y el discurso final del Lehendakari Urkullu.
Todo de diez.
Yo he ido acompañando a María Esther nieta de Santiago Aznar primer Consejero de Industria del Gobierno Vasco y padre de su ama. El padre de su aita fue el alcalde de Ondarroa que fue a votar ese día y no pudo volver más a Ondarroa. Y mi aita estuvo ese día en Gernika.
Muchos recuerdos, muchas emociones y un agudo comentario de Gorka Landaburu que nos decía: «Cuando yo estudiaba en Francia, si era el aniversario del Armisticio, todos los maestros y profesores de Francia, paraban lo que estaban haciendo a las once y durante cinco minutos contaban, la historia del Armisticio. Y así cada año. Y los chavales sabían y aprendían cuales eran los hitos de la República.
Aquí los chavales y los no chavales apenas han sabido el por que este viernes ha sido festivo. Ojalá este gran acto deje el poso suficiente para que se convierta en la fiesta nacional vasca y todos sepan que en 1936 once hombres buenos decidieron poner la historia vasca a galopar.

