Un libro con las cartas de Luigi Sturzo

Lunes 18 de febrero de 2013

La Guerra civil española dividió a la Iglesia italiana.

Un libro muestra el rechazo a Franco del sacerdote y líder político Luigi Sturzo

En la Iglesia italiana no hubo unanimidad, ni mucho menos, sobre el apoyo a Franco durante la guerra civil. Queda claro en un interesante libro del historiador Alfonso Botti que acaba de publicarse y al que ha dedicado una amplia reseña el diario La Repubblica. La obra incluye la abundante correspondencia entre el sacerdote siciliano y líder político Luigi: Sturzo (1871-1959) y sus amigos españoles.

Sturzo fue cofundador del Partido Popular Italiano (PPI), en 1919, un precedente de la Democracia Cristiana. Opuesto a Mussolini y al fascismo, Sturzo hubo de exiliarse en 1924. Un periplo que le llevó a Londres, París y Nueva York. Regresó a Italia después de la Segunda Guerra Mun­dial. En 1952, el presidente Luigi Enaudi lo designó senador vitalicio de la República, cargo que asumió tras obtener una dispensa de Pío XII

En una carta a Ramón Sugranyes de Franch -líder católico catalán y auditor laico durante el Concilio Vaticano II, fallecido en el 2011- enviada desde Londres el 18 de febrero de 1937, Sturzo le manifestaba su tristeza por «la tragedia en la querida España, que he amado desde niño». «No creo que la victoria de una parte u otra podrá traer la paz o hacer superar la crisis actual; demasiadas miserias, demasiados desórdenes, demasiadas divisiones y demasiados odios», afirmaba el sacerdote italiano. Y luego añadía un párrafo muy revelador: «La Iglesia de España, que hubiera podido hacer una obra de paz, se ha decantado en su mayoría por una parte, casi declarando una cruzada o una guerra santa. De la misma parte están los latifundistas, industriales, la clase rica, que tienen la mayor responsabilidad en el abandono de la clase obrera a manos de los subversivos, por haberse opuesto a cualquier forma de reforma social que se hiciera en nombre del cristianismo, de las enseñanzas de León XIII y del movimiento de la democracia cristiana».

El libro de Botti recoge unas 550 cartas intercambiadas durante casi 30 años entre Sturzo y 37 amigos españoles, muchos de ellos catalanes. Queda patente la oposición del sacerdote a la política del papa Pío XI, a quien no dudó en criticar en sus artículos. Ya en octubre de 1936, en una carta al periodista Jaume Ruiz Manent, Sturzo prometía continuar «todo el esfuerzo que pocos hacemos para desvincular a la Iglesia de la maldita guerra civil».

 

Arriola controla su partido a la búlgara

Domingo 17 de febrero de 2013

El sábado se celebró el congreso provincial del PSE en Gipuzkoa.  Iñaki Arriola fue reelegido con el cien por cien de los votos.  Su ejecutiva obtuvo 127 votos a favor y 1 en blanco.  A quien votó en blanco me gustaría conocerle y preguntarle por qué lo hizo y por qué no votó NO, o por qué no votó SI.  Sería interesante.  Igual se equivocó de papeleta.

Se suele definir a este tipo de congresos como congresos a la búlgara.  Adhesión incondicional, ausencia de debate, sin propuestas novedosas, sin vida propia, todo seco y basado en el aplauson incondicional.  ¿Se puede decir y definir a un partido como democrático si no tiene a nadie, absolutamente a nadie que discrepe de nada?.  Con un resultado en las últimas elecciones que les ha dejado en Gipuzkoa con solo tres ayuntamientos ¿es como para votarle a Iñaki Arriola de manera tan ciega e incondicional?.

Arriola perdió Lasarte-Oria, Errenteria, Andoain y Donostia-San Sebastian, amén que junteros/as y parlamentarios/as. Por algo sería.  Ahora dice que quiere ser en el año 2015 el primer partido de Gipuzkoa.  Para ello apostó por el juego sucio.  Tratar de buscar el enfrentamiento entre Gipuzkoa y Bizkaia. “Ahora ya sabemos después de conocer las últimas decisiones del nuevo gobierno del PNV que nada le viene mejor al PNV que un gobierno foral de Bildu en Gipuzkoa para dejar definitivamente nuestro territorio abandonado”, concluyó Arriola.

Con semejante argumentación, excitando las bajas pasiones territorial es, con el cien por cien de adhesiones a este tipo de argumentación, sin debate de ninguna clase, controlando el aparato a la búlgara, sacando a Odón Elorza de circulación porque es molesto y no va a sus asambleas me da que por ese camino va a volver a repetir los últimos “éxitos” electorales.

Si de una película se tratara la titularíamos “El silencio de los corderos”.  Pero es mejor que Arriola siga ignorando la realidad y lo que les acaba de decir la secretaria general de la Internacional de Jóvenes Socialistas en Cascais (Portugal) que viven en un mundo aséptico y ven a la sociedad desde los hoteles de cinco estrellas.  Que con su pan se lo coman.

Pastor por lo menos ha obtenido el 77% y Charli Prieto ha tenido un señor debate y ha obtenido el 58%.  Eso es democracia y refleja mejor la pluralidad.

Frente a ésto el búlgaro Arriola saca el cien por cien.  O él lo controla todo o sus gentes están anestesiadas.  Me quedo con los resultados de Pastor y Prieto.

El Rey nombró marqués al amigo de Barcenas, Villar Mir

Viernes 15 de febrero de 2013

Juan Miguel Villar Mir. Figura en los “papeles de Bárcenas” con aportaciones por valor de 530.000 euros.

Una quincena de empresarios, en su inmensa mayoría cons­tructores, que aparecen en las anotaciones de Luis Bárcenas con la supuesta contabilidad B del PP declararán a partir de la próxima semana en la Fiscalía Anticorrupción. El fiscal Antonio Romeral, que instruye las diligencias informativas sobre la presunta entrega de sobresueldos a la cúpula del partido, quiere aclarar si realizaron los pagos que aparecen en las notas del extesorero del PP. En total, la contabilidad de Bárcenas refleja ingresos por importe de 7,5 millones de euros en los quince años analizados, de 1990 a 1992 y de 1997 a 2008.

Las diligencias fueron abiertas el pasado 24 de enero, días antes de que se publicaran los documentos en los que aparecen una quincena de empresarios, todos menos uno procedentes del sector de la construcción. En este grupo aparecen Luis de Rivero, que fue vicepresidente y después presidente de Sacyr Vallehermoso en la época en la que se habrían realizado las donaciones; Juan Miguel Villar Mir, presidente de OHL; o José Mayor Oreja, presidente de FCC Construcciones y hermano del exministro del Interior Jaime Mayor Oreja.

Pregunté en su día por qué el rey había, nombrado marqués a Villar Mir, un señor que formó parte de un gobierno no democrático, el de Arias Navarro, fue candidato a la presidencia del Real Madrid y debe ser un gran millonario. En lugar de elegir a un menesteroso con perfil social siempre el rey se inclina por los Rico Mc Pato que pululan en su reino.

Y ahora hemos sabido que el tal Villar Mir era uno de los suministradores de dinero y divisas para el PP.¿Y para la monarquía?. ¿Porqué daba dinero Villar Mir al PP?. ¿No sería para que le recalificaran algunos terrenos y él poder hacer negocios?.

En su día la Mesa del senado presidida por el socialista Rojo (así está el socialismo como está) me negó poder formular la pregunta sobre el porqué de aquellos extraños marquesados. Del Bosque, Villar Mir, Vargas Llosa y Aurelio Menéndez. Entonces comenté lo siguiente:

He aquí la alegación que presenté ante la Mesa del Senado por su negativa a dejarme preguntar al Gobierno sobre la concesión de cuatro Marquesados por parte del rey. Si el Tribunal de Estrasburgo ha considerado que los tribunales españoles protegen excesivamente al rey, me gustaría saber qué opinarían de esta prevaricación por parte de la Mesa del Senado. La historia es ésta:

El jueves 17 de febrero de 2011, en tiempo y forma, presenté la siguiente pregunta para su ulterior contestación en el pleno:

“¿Qué piensa el gobierno de los últimos otorgamientos de títulos de Marqués por parte del Jefe del Estado?”.

Poco antes del cierre del registro para consignar las preguntas orales en pleno, los servicios de la Cámara me notificaron que la Mesa había denegado su tramitación basándola en éste criterio: “Es un control indirecto de un organismo constitucional no sujeto a control parlamentario”.

De entrada la decisión me pareció un exceso de celo por parte de quienes habían aprobado dicho rechazo pues en la anterior legislatura todas las preguntas que formulé al gobierno por escrito me habían sido admitidas a trámite. Todas, y no creo que difiera el control parlamentario el hecho de ser una pregunta al gobierno formulada oralmente que por escrito. Aduzco pues estos precedentes parlamentarios en el Senado.

Deseo hacer hincapié que la pregunta iba dirigida al gobierno sobre el parecer que le merecía tal decisión de la misma manera que se le pregunta sobre los sucesos de Libia, o el terremoto de Haití, hechos ante los cuales, el gobierno debe tener opinión aunque carezca de competencias sobre estos acontecimientos. Por otra parte los actos del rey son refrendados por el presidente del Gobierno y en su caso por los ministros competentes haciendo hincapié la Constitución que “de los actos del rey, serán responsables las personas que los refrenden”. Es decir, si un presidente o un ministro refrenda un acto del Jefe del Estado, ¿un senador carece de cualquier posibilidad de preguntarle al ejecutivo por su opinión?. ¿Estamos en la Libia de Gadafi o en el Egipto de Mubarak o en la España democrática que se define como “Monarquía Parlamentaria”?. ¿Dónde queda el Parlamento y su capacidad de control?.

Por otra parte el artículo 62 de la Constitución dice que le corresponde al rey, entre otras funciones, “conceder honores y distinciones con arreglo a las leyes”, pero no títulos nobiliarios con derechos hereditarios, por lo que los cuatro títulos de Marqués concedidos el 4 de febrero son una evidente extralimitación de sus funciones y un evidente ataque al espíritu de los constituyentes que no quisieron la creación de una casta política nobiliaria que tantos disgustos habían causado en la historia de España.

Habida cuenta que los nombramientos de Marqueses fueron publicados en el Boletín Oficial del Estado como Reales Decretos y habida cuenta que las Cortes Generales tienen la facultad de controlar al gobierno y una manera de hacerlo es solicitarle su opinión sobre algo publicado en el B.O.E. es por lo que éste senador solicita de la Mesa se admita a trámite la pregunta formulada porque en caso contrario se me está negando arbitrariamente la posibilidad de realizar mi trabajo de representación popular en mi labor de control al gobierno.

El jueves 3 de febrero en el Boletín Oficial del Estado apareció publicado un Real Decreto firmado por «Juan Carlos R» que decía:

«La destacada y dilatada trayectoria de don José Miguel Villar Mir al servicio de España y de la Corona, merece ser reconocido de manera especial, por lo que queriendo demostrarle mi Real aprecio. Vengo en otorgarle el título de Marqués de Villar Mir para sí y sus sucesores, de acuerdo a la legislación nobiliaria española.

Dado en Madrid 3 de febrero de 2011.

Juan Carlos R».

Me ratifico en ello cuando le veo a Villar Mir tan suelto a la hora de enriquecer al PP. ¿Por qué?. Ni el rey es trigo limpio, ni éste nuevo marqués, ni Bárcenas, ni el PP. No me  extraña que la gente esté que bufa. Y el PSOE callado.