Gabilondo, Cifuentes, Errejón, La Sexta y la Universidad del Monte Sollube

Jueves 5 de abril de 2018

Le he escuchado hoy en el programa “En Jaque” de ETB al Juntero del PSE de Bizkaia y veterano y agudo político Josu Montalban decir algo que en pocas palabras ilustra muchas cosas. Lo comentaba en el debate sobre lo ocurrido ayer en la Asamblea de Madrid durante la comparecencia de Cristina Cifuentes para dar explicaciones del cómo obtuvo su famoso Master. Y decía Montalbán, ”No sé por qué, en Madrid no tenemos alcaldía desde Juan Barranco”. Juan Barranco, a quien Guerra llamaba el descamisado y sus oponentes Juanito Precipicios, pero había trabajado con Tierno Galván y sabía lo que era un ayuntamiento y utilizar el lenguaje preciso para llegar a la alcaldía.

Creo que Montalbán lo decía con cierta ironía hacia los dedazos de la ejecutiva madrileña pues Madrid es ciudad de izquierdas que lleva siendo gobernada por la derecha desde aquel Álvarez del Manzano. Y yo creo se refería a los errores de su partido a la hora de elegir candidatos con las necesarias calorías políticas y por tanto a la debilidad del discurso del portavoz socialista Ángel Gabilondo, un frailón independiente fichado por alguien a quien deslumbran los títulos pero que sabe poco de política. En esa plaza han fracasado políticos de diseño como Trinidad Jiménez y su chupa, Fernando Morán y sus chistes, el ministro de Zapatero Miguel Sebastián y hace tres años Gabilondo. Gentes sin uña en el rabo.

Lo que vimos ayer fue un debate entre una peso pesado de la ambición política, Cristina Cifuentes, que no ofreció la menor explicación creíble sobre la forma como obtuvo su diploma, salvo el compadreo, pero que machacó a todos los demás por su aparente seguridad ,y entre ellos a un simplón Gabilondo que además leía su discurso. Cifuentes con su energía y decisión le dio hasta en el carnet de identidad a un peso pluma como Gabilondo que ha sido rector, ministro de Educación y profesor de Metafísica, pero que parecía un bisoño frente a un bulldozer. La política tiene sus reglas y una de ellas es que los dedazos no dan buen resultado. Y la designación de Gabilondo fue un dedazo porque hablaba muy bien de Enmanuel Kant pero que en el fondo no sabía donde quedaba el barrio de Vallecas.

Si a la Sra. Cifuentes le convino en su día un título de una Universidad tan sospechosa como la llamada Juan Carlos, rey que no fue nunca a la Universidad y que es una Casa de Estudios que vive de las ubres de la Comunidad de Madrid dominada por el PP, al PSOE le obnubiló los títulos filosóficos del Sr. Gabilondo que están muy bien para el Premio Cervantes, pero que no sirven de nada en un debate parlamentario de golpes bajos, como sucedió ayer. No olvidemos tampoco a la Universidad Carlos III montada por aquel socialista jacobino que fue presidente del Congreso, Gregorio Peces Barba .Esta Universidad y la Juan Carlos son cotos cerrados de sus élites. Imagínense lo que dirían en la Corte si en Euzkadi tuviéramos la Universidad Sabino Arana.

Pero es que esto de la titulitis no es nuevo. Cada vez más a la gente le gusta adornarse con este tipo de plumas y de masters de pavo real que iluminan y perfuman una carrera pero que a la hora de la verdad sirven para muy poco. Hay mucho idiota con master que no sabe nada de la vida.

Recuerdo, como contaba Galindez, lo que hacía un aldeano de Busturia al iniciar sus parlamentos en las sobremesas o en el Jai Alai de Nueva York. El hombre había hecho fortuna en la ciudad de los rascacielos. ”Yo-decía-graduado en la Universidad del Monte Sollube os digo….”. Con este título universitario, tipo master de Cifuentes, daba a entender que su Universidad había sido la vida y la calle y no le había ido nada mal. También decía que en la política hay muchos pájaros de alambre de esos que cuando das dos txalos echan a volar y dejan el cable solitario. De eso también hay mucho.

Cristina Cifuentes es una política ambiciosa, dura y demagoga pero no se le puede negar el coraje suficiente para no arredrase ante un panorama más negro que un día de tormenta. Frente a ella tenía, como he dicho, a Gabilondo más propicio a presidir la Conferencia Episcopal que la alcaldía de Madrid. Gabilondo es una persona que, además de su pobre parlamento de ayer, a mí personalmente me decepcionó por una vivencia que tuve con él.

Hace años se celebraba en el Carlton de Bilbao uno de esos desayunos mañaneros y como el invitado era un socialista, nos vino de Madrid Ángel Gabilondo como ministro de educación y me tocó cerca de él.Hombre correcto y afable hablamos de varios temas y en una de éstas le pregunté si sabía donde estábamos. ”Claro que sí” me dijo. ”En el hotel Carlton”. ”Si, le dije, pero ¿sabes lo que funcionó aquí en tiempo de guerra?’”. ”No tengo ni idea” me contestó. Aquel hijo de un gudari, y entonces ministro de Educación no tenía ni pajolera idea que había sido la sede de Lehendakaritza y donde Aguirre había tenido su despacho. Ni curiosidad intelectual, ni curiosidad histórica, ni curiosidad vasca, ni curiosidad familiar. Algo que demostró en el debate. No sabía donde estaba y qué argumentos utilizar. Solo siendo buena persona, no se puede uno lanzar a una piscina de tiburones.

Aquel desapego por la historia del pueblo donde había nacido él y su familia me ilustró la distancia ante la realidad que tenía el personaje y sus ambiciones, y eso se le ve cada vez que abre la boca. En el fondo, un tipo nada interesante, políticamente hablando, y quien a pesar de su metafísica kantiana, muy superficial.

Paralelamente a esto, y tan sucio como los manejos cifuentiles, le tenemos a Iñigo Errejón que quiere ser el presidente de la Comunidad madrileña, el puesto de Cifuentes, y que goza de todo el apoyo de Antonio García Ferreras en la Sexta para este cometido, aunque esta semana se halla ido a Bolivia a asesorar a Evo Morales, otro demócrata de toda la vida y quien a pesar de que la Constitución de su país se lo impide quiere ser reelegido a la brava. ¿Qué es eso de dejar el poder?. Que se lo pregunten a Maduro, asesorado en su día por Monedero e Iglesias.

Lo malo es que con toda su desvergüenza y su cara de niño bueno critica a la Sra. Cifuentes cuando él en la Universidad de Málaga fue suspendido de empleo y sueldo por su chapuza en vulnerar la ley de incompatibilidades al participar en un proyecto de investigación y no estar ni presente en aquella Universidad. ¿Este tipo tiene autoridad moral para criticarle nada a la Sra. Cifuentes?.

En resumen. No le creí nada a Cifuentes de lo que dijo en su debate y creo que hubo un tráfico de influencias como un camión para lograr su Master, y que si hoy tuviera que repetir la operación, se sacaría selfis todos los días y organizaría meriendas con sus condiscípulos, pero en su día no lo hizo porque bastaban los amigos del PP. Lo malo es que paralelamente veo una campaña sucia de la Sexta, una debilidad terrible del PSOE con su candidato Gabilondo, un caradurismo de Errejón que clama al cielo y, repito, una corrupción informativa oceánica de un canal de televisión y de su gran pope Antonio García Ferreras.

Madrid, el rompeolas de España es así, Sra. Baronesa.

Una Monarquía ni útil ni ejemplar

Miércoles 4 de abril de 2018

Menos mal que ahora la prensa puede comentar y difundir imágenes chuscas de la Familia Real, como esta cutre de la catedral de Mallorca. Resulta que van a sacarse la foto para aplauso de marujas y marujos, y a Letizia le puede su soberbia y la arma. Anteriormente estas cosas ocurrían y nosotros las veíamos, pero la prensa no informaba ya que el pacto de silencio era férreo y esa es la explicación del por qué en las encuestas del CIS aparecía la Monarquía como la Institución más valorada. Hoy, si se hace una encuesta, a Letizia Ortiz la mandarían al basurero de la historia por maleducada y por irrespetar a su suegra, una señora de ochenta años que ha pasado su vida siendo vejada y maltratada por su esposo y ahora por su nuera.

Algún día saldrán las memorias del jefe de la Casa Real, Sabinoi Fernández Campo donde aparece una escena dantesca en Zarzuela en la que Juan Carlos de Borbón le arroja a su mujer, delante del militar, un plato. Y ésto no es nada comparando con su triple vida, mientras engañaba a los españolitos como buen padre y mejor esposo.

Yo a Letizia Ortiz le conocí cuando trabajaba en los Servicios Informativos de TVE cuando los dirigía aquel fascista antinacionalista de nombre Alfredo Urdaci. Era ella su discípula preferida y el brazo ejecutor de sus manipulaciones y de hecho fue éste sujeto quien se la presentó al entonces Felipe de Borbón que al parecer se había enamorado de ella a través de la televisión.

Recomiendo leer el libro de su primo David Rocasolano, compañero de fatigas y de complicidades varias de Leticia, donde cuenta el cambio sicológico, para mal, de la nieta de un honrado taxista en la Reina de España y en cómo cambió su personalidad como si le hubieran hecho una transfusión de sangre azul. Se lo creyó y no hay más que ver su osadía, su actitud de verdadera bruja poniéndose entre los periodistas y sus hijas con la abuela. Eso no se le hace a un familiar que solo quería presumir de nietas guapas. Su soberbia le puede.

Bueno, ahora como decía Peñafiel, ya la gente la ha conocido de veras, mientras el gran Borbón miraba la escena como el clásico calzonazos que es y el padre de las niñas, el rey, trataba de mediar porque veía la que se les venía encima, aunque la Casa Real desde su prepotencia se niega a comentar absolutamente nada.

La monarquía española basa su reinado en el dedazo de Franco y en dos premisas falsas. La ejemplaridad y su utilidad. Pues ni lo uno ni lo otro, aunque el gran cemento sea eso que consagra la Constitución española de que son “símbolo de unidad y permanencia”. Eso le debió decir Juan Carlos a Suárez. Detrás mío hay trescientos años y tras de ti, solo mi deseo.

Y un apunte final.

Falleció hace dos meses el príncipe Enrique de Dinamarca. Era todo un fantasma al que le gustaban los desfiles, los uniformes, las charreteras y los títulos y llegó un día en el que le exigió a su esposa Margarita que si la esposa de un Rey es una Reina, el esposo de una Reina es un Rey. Los daneses no pararon de reir en un año y por supuesto le dijeron que hiciera crucigramas para entretenerse. Y el pobre hombre en venganza les dijo que le enterraran en otro lugar, lejos de su esposa.

Pues aquí, con tanto feminismo en punta, nadie dice nada y Letizia como mucho es la esposa del Rey o Princesa de no se qué, pero nunca reina. Sin embargo, la muy feminista señora acepta encantada el título de Reina no siéndolo.

Lo ocurrido en Mallorca, que rueda por las redes, pone en evidencia a una familia desestructurada, mal educada, con mentalidad del siglo XIX y con hechos de la serie Dallas.

Nada que no vengo diciendo desde hace veinte años.

Consigna: Decir que si llueve la culpa es del PNV

Martes 3 de abril de 2018

Hoy he asistido en vivo y en directo a unos de esos espectáculos surrealistas al que nos tiene acostumbrados la política en este santo país.

En Radio Euzkadi la entrevista del día, Dani Álvarez se la ha hecho al dirigente de Podemos Sergio Campo que debe ser su Secretario de Acción Política a quien no conocía de nada. Ha ido acompañado de Andeka Larrea, responsable de medios en esta organización y que últimamente nos golpea hasta en el carnet de identidad.

Ha llegado al estudio, nos ha dado la mano, se ha puesto los guantes de boxeo, se ha sentado y ha respondido las preguntas de Dani Álvarez que ha comenzado preguntándole por el Aberri Eguna y ha terminado haciéndolo sobre los mellizos de la pareja Iglesias-Montero.

Salvo en esto último parecía que la consigna era hablar mal del PNV. Su gestión es nefasta, sus intereses bastardos, su defensa de las pensiones falsa, su negativa a discutir los presupuestos mientras esté vigente el 155 un mero cálculo, su postura en Madrid claudicante….en fin, un dechado de virtudes. El hombre se ha venido con su bote de pintura negra y a brochazo limpio lo ha embardunado toda la sala de este color de forma tan exagerada e increíble que un señor en la calle que le ha oído, me ha dicho: ”con gente así hay PNV para otros treinta años”.

Parecía que como en Aberri Eguna tiraban por elevación como lo hizo en su día Jiménez Losantos contra Iñaki Gabilondo, que no le contestaba nunca. Un día, Gabilondo le replicó y Jiménez Losantos gritó eufórico. ”Lo conseguí, lo conseguí”. Era lo que buscaba. Equipararse y buscar la polarización.

Parecería que tanto Bildu, como ELA, como Podemos tienen esa consigna. Acusar hasta de la lluvia y el frío al PNV que algo quedará en el subconsciente colectivo. Y podría ser si no fueran tan exagerados y a cambio propusieran alternativas lógicas porque que sepamos su modelo de pensión es el venezolano, el cubano o el de aquella Unión Soviética que fracasó como van a fracasar ellos .La defensa que ha hecho de Irene Montero estuvo muy bien pero adolecía de lo que acusan a los demás de La Casta por eso su estética de la política es que Pablo Iglesias nombre a su compañera portavoz, quitándole a Errejón, porque eso no es nepotismo. Si eso lo hiciera el PNV tendríamos una manifestación ante Sabin Etxea.

Al PSE le ha propuesto un pacto con Bildu y con ellos porque al parecer ellos son los progresistas y los demás una derecha cavernícola que no se preocupa por los seres humanos del planeta y de los vascos, pero da la casualidad que las encuestas le dan al PNV subiendo y a ellos bajando.

Y todo esto utilizando un lenguaje de plástico absoluto como si fuera una máquina a la que le metes un euro y te repite lo mismo ochenta veces.

Solo con la foto cutre de su Aberri Eguna queda desmentido todo su discurso. Que con su pan se lo coman.

Otro que tal bailan son los de ELA.

Lakua pide a ELA que “dé ejemplo” y “reparta su dinero” entre los parados

El Gobierno Vasco defiende su rigor fiscal ante las críticas del sindicato, al que reprocha que “nade en la abundancia”

“El superávit es inaceptable cuando hay necesidades sociales que no se están cubriendo” “Que ELA dé ejemplo y reparta su dinero entre parados y trabajadores en peor situación”

Nuevo encontronazo entre el Gobierno Vasco y ELA, en este caso con duros reproches por parte del Ejecutivo hacia una de las cuestiones más sensibles para el sindicato como es la gestión de sus cuentas. Después de que la central sindical criticara a la Administración y a la de Nafarroa por acumular superávit en lugar de destinar esos recursos a gasto social, fuentes de Lehendakaritza optaron por contestar de forma contundente y reprocharon a la dirección de ELA que “no reparta su superávit y su dinero en fondos de inversión” entre los parados y los trabajadores con bajos salarios.

Se trata de un nuevo episodio en la relación que mantienen la ejecutiva de Adolfo Txiki Muñoz y el actual Gobierno Vasco que encabeza Iñigo Urkullu, aunque da la sensación de que la tensión es cada vez mayor. En la declaración con motivo del Aberri Eguna hecha pública en el inicio de la semana pasada, ELA acusa al PNV de “apuntalar las políticas antisociales” y de “mantener contra viento y marea su alianza con las fuerzas que sustentan el pacto de estado uniformizador”, en referencia a PSE y PP. En ese mismo mensaje se censura la búsqueda por parte de EH Bildu de “un pacto de país por el derecho a decidir” con la formación jeltzale.

Esta misma semana, además, se ha conocido que la CAV y Nafarroa han sido las dos autonomías que mayor superávit acumularon el año pasado, lo que según ELA es “una muestra más de que estas instituciones están en primera línea en el cumplimiento de la ortodoxia neoliberal”. “Es inaceptable cuando hay importantes necesidades sociales que no se están cubriendo”, denunció la central abertzale, que mencionó en este sentido la educación, la vivienda o las ayudas como la RGI.

Desde Lehendakaritza se indicó que las críticas de ELA se hacen “sin atender a análisis alguno” puesto que el margen fiscal logrado el año pasado está condicionado por el “ingreso extraordinario por la liquidación del Cupo” tras el acuerdo con Madrid. El propio consejero de Hacienda, Pedro Azpiazu, explicó que, descontando los efectos de dicho pacto, el superávit de 2017 se desinfla a unos 295 millones, el 0,41% del PIB.

Pero el Ejecutivo quiso ir más allá e instó a la organización de Muñoz a “predicar con el ejemplo”. “Habrá que proponerle a ELA que reparta su superávit y todo el dinero que tiene en fondos de inversión entre los parados y trabajadores en peor situación”, indicaron las fuentes de Lehendakaritza, que recordaron que, pese al equilibrio fiscal logrado el pasado ejercicio, la Administración de la CAV acumula una deuda del 14% en relación al PIB.

En este sentido, el malestar en Lakua tiene que ver con las continuas acusaciones por parte de la central sindical mayoritaria hacia el Ejecutivo por ajustarse a los límites de gasto que permiten la evolución de los ingresos y las obligaciones que fija Bruselas, cuando el propio sindicato tiene como objetivo mantener sus cuentas saneadas.

En cambio, recuerda el Gobierno, ELA ha rechazado implicarse en los distintos programas de inversión para reactivar la actividad económica y el empleo que se han puesto en marcha desde las instituciones. “No es de recibo que un sindicato de clase como ELA nade en la abundancia”, indicó Lehendakaritza, “ante lo que ellos califican de una pésima situación de los trabajadores y los parados”.