Jueves 1 de enero de 2015
Todo llega y todo pasa, y lo nuestro es pasar….
Recuerdo la visita de los serenos pidiendo su aguinaldo anual, pero ya no existen.
Y la de los carteros, que traían en Navidad tarjetas con buenos augurios de amigos, familiares y gentes conocidas, pero hoy apenas tienen trabajo. Internet se ocupa de decir con dos letras y un dibujo, lo que era para Unicef una bonita entrada de ingresos para los niños necesitados.
Se acabaron los serenos y casi hasta los carteros. Como en su día los aduaneros de Irun-Hendaya se fueron a otro sitio.
Y se fueron los barcos mercantes y cargueros de la ría de Bilbao que a las doce del último viejo día de diciembre daban con sus sirenas la entrada al nuevo año. Ya no hay barcos en la ría y por tanto ya no hay sirenas. Y casi se han ido hasta los cohetes y las bengalas.
Pero los años, tras 365 días, siguen llegando. Y llegó 2015 y en él estamos.
Tras las doce campanadas me puse a ver distintos canales de televisión. Espectáculos, amenidades, magazines, y cambiando caí en Intereconomía Una biografía de Juan Pablo II explicada por aquel senador republicano que fue Presidente de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, Newt Gingrich, llenaba la pantalla.. Explicaban los nueve días que cambiaron el mundo según ellos. Hablaban de la elección de Juan Pablo II y de su viaje a Varsovia y Cracovia y a toda Polonia con Gierek de primer ministro comunista. Todo eran loas. Todo era una épica nacional patriótica religiosa. Juan Pablo II era un superhombre.
Recordé como este 26 de diciembre una pequeña noticia de dos líneas nos decía asimismo que había fallecido en Loyola House de Tokio el P. Giuseppe Pittau que junto al P. Dezza habían sido dos dignatarios italianos impuestos por Juan Pablo II cuando a al bilbaíno P. Arrupe le dio una trombosis tras un viaje a Filipinas. Al Vicario General designado por Pedro Arrupe, el norteamericano P. Vincet O´ Keefe el Papa no le respetó y a cuenta del mandamiento de obediencia al Papa, éste hizo no lo que los jesuitas querían, que era convocar la 33 Congregación General y elegir a O´ Keefe sino lo que él quiso con la misma poca prudencia que tuvo con Ernesto Cardenal en su viaje a Nicaragua. Sustituyó a un vasco progresista por dos italianos conservadores. El tiempo le ha enmendado la plana.
Y recordé eso y las dos veces que estuve con él, una con Arzalluz y Gorka Aguirre y otra con cuatro diputados en 1988, y tengo que decir que nunca me gustó el hoy santo porque al parecer solo Polonia tenía derecho a sacudirse una dictadura, por su excesiva teatralización y por como trató al P. Arrupe y a Ernesto Cardenal.
Pero como al parecer Dios escribe recto con renglones torcidos, ahí está el actual Papa Francisco, jesuita, haciendo y diciendo lo mismo que Arrupe pero con más poder. Si no quieres taza, taza y media.
Empecé pues el año viendo como algunos nos cuentan sus historias y nada menos que este conservador senador norteamericano entusiasmado por un Papa anticomunista porque viajó a Polonia aunque no acabó con el comunismo. Esta ideología totalitaria estaba tan apolillada que un soplo bastaba para cargársela.
Ya no están los barcos en la ría, pero nos siguen contando cuentos. Y eso me pasa por ver Intereconomía y no un canal de variedades.
¡Vaya manera de empezar el año!.
Pues si,¡2015 ya esta aquí!
Mas sigue enredado y enredando, proyectando «Embajadas» mientras dejada de pagar las facturas a las farmacias… Todo un ejemplo de lo que no hay que hacer para servir bien a la ciudadanía.
Pido mi deseo a los RR.MM. (en los que no creo): los mismos derechos y los mismos deberes para todos los ciudadanos, en España.
Y como no creo en magias y si en el trabajo diario, a ello voy.
¿Reformar la Constitucional vigente? Vale. Y para empezar, fin de los privilegi os fiscales de Navarra y de la CAPV.
Un buen propòsito para el año recién estrenado.
Salud y saludos.ú