Sábado 16 de agosto de 2025
Joseba Segura, obispo de Bilbao, el pasado viernes 15 de agosto, día de Andra Mari de Begoña y en su Basílica, pronunció una interesante homilía que tocaba temas de actualidad.
El Obispo lamentó en la homilía principal del día de la Asunción, en Begoña, el egoísmo dominante en la sociedad actual.
Allí incidió en que “en ningún tiempo anterior” la población bizkaina ha “vivido con tanto bienestar, tantas opciones, tantas posibilidades abiertas, pero no somos más felices”.
Segura enumeró los que considera los principales “síntomas” de esta desdicha: “los problemas de salud mental, la tristeza, la soledad y una natalidad en mínimos”. Circunstancias que, en opinión del religioso, hacen que muchos no miren al futuro con confianza”. De todas ellas, el prelado se centró en el reducido número de hijos que tienen los vascos. El pasado año en Euzkadi nacieron 12.962 niños, según el INE. Se trata de la cifra más baja desde que existen registros oficiales.
El obispo considera que detrás de estos datos, además de cuestiones como los bajos salarios de los jóvenes o el alto precio de la vivienda, está el egocentrismo de una parte importante de la población en edad fértil. “Dicen que la resistencia a transmitir vida es porque los hijos son caros y la gente tiene incertidumbre económica”. Cierto, pero sabemos que hay una razón más profunda: la fuerza de una cultura que adora la libertad sin límites. Y los hijos limitan. Una cultura que nos invita a centrarnos en nosotros mismos. Y los hijos no respetan ese encerramiento. El ego es como un agujero negro que atrae todo hacia sí. “Quién se deja atrapar en ese torbellino empieza a descender y no es fácil salir” incidió.
En esa misma clave, el prelado añadió que cuando “construímos familia y comunidades basadas en el amor, asumimos los sacrificios que sean necesario”. Esa es la “libertad que llena el corazón”, alejada del “egodrama” que afecta a parte de la población.
Segura también se refirió en su homilía al contexto bélico internacional, en especial a la situación que se vive en Oriente Próximo. “A veces el mal aparece con toda su fuerza. Lo vemos con claridad en los asesinatos cotidianos de Gaza. Surge en la indiferencia de muchos gobiernos que dicen defender los derechos humanos, pero no hacen nada para acabar con la barbarie”, manifestó el obispo, quien a su vez fue crítico en este punto con la sociedad actual.
El mal “se refleja también en nosotros cuando cambiamos de canal por sentirnos perturbados por el horror”. Asímismo quiso defender la religión ante aquellos que la culpan de alimentar la violencia. ”Aprendamos del Holocausto y de las grandes guerras del siglo XX. En ellas se apilaron cientos de miles de cadáveres, pero no fue la religión la causante. De hecho, la violencia se alimentó de ideologías profundamente antireligiosas. Ahí están Hitler y Stalin”.
El Obispo de Bilbao, Joseba Segura, no se quiso olvidar del menor fallecido el pasado miércoles en las piscinas municipales de El Fango y mandó un mensaje de apoyo a la familia y a la comunidad china “en el momento más duro de sus vidas”.
Pero en la misa oficiada por el mitrado hubo tiempo bastante para el humor y para hablar de las altas temperaturas. Seguro comenzó agradeciendo la “valentía” de personas que “a pesar del calor habéis venido a la Basílica en este gran día”, el de la fiesta de la Asunción. Una celebración a la que acuden en peregrinaje hasta Begoña más de 150.000 personas llegadas desde toda Bizkaia. El templo acogió numerosas misas desde las cuatro de la madrugada hasta las nueve de la noche. El obispo ofició la principal, la del mediodía. Al acabar bromeó con los asistentes, dadas las altas temperatura, con máximas por encima de los 40 grados. “Id en paz, y si podéis, hacedlo por la sombra”, les dijo.



