Jueves 7 de agosto de 2025
No es habitual recibir vía Typepad unas letras como a continuación reproduzco de Alexander Gezuraga. Me llegaron ayer. Lo hago porque son públicas y quiero destacar el sentimiento de un joven inquieto por la historia de su pueblo y por una ideología que parecería se va difuminando.
No me duelen prendas en reproducirlas aunque hablen bien de un trabajo que me personaliza y no merezco, pero me sirven y mucho para alertar sobre una manera de proceder del nacionalismo institucional y democrático cuyos aldabones de esa sólida cadena comienzan, a mi juicio a debilitarse a cuenta de un personalismo supino, de una falta de visión y solidaridad de conjunto y a falta asimismo de la debida empatía y emoción.
Estas letras se unen a otras de un lector que me invita a usar Instagram, ya que Facebook, es usado por las personas mayores y yo estoy en la tercera juventud. Le haré caso porque veo que a pesar de que la semilla cae en terreno pedregoso, queda todavía la posibilidad de que alguna semilla germine.
Agradezco y mucho las letras de Alexander y solo me gustaría que hubiera miles como él.
Kaixo, Iñaki
Tengo 20 años y te conocí escuchando radio euskadi con mi aita en el coche, hace ya más de un par de años. Él me contó quien eras y me dijo que tienes una memoria de elefante. Efectivamente, lo demuestras todos los días con tu blog.
Descubrí tu blog y lo sigo con atención desde entonces. Te vi el primer día que fui a estudiar a ingenieros, sentando en un banco al lado de los abedules. Dudé pero al final me paré a saludarte, te di la mano, me dijiste que salías de etb y me preguntaste si estudiaba en ingenieros. Respondí que sí y me despedí.
Luego compré tu último libro, «España, qué país Mikelarena!» con él que aprendí mucho y me reí otro tanto. Desde entonces, mediante este blog he aprendido infinidad de cosas acerca de nuestra historia y de los personajes que la han protagonizado, cosa de la cual te estoy muy agradecido, pues esto ha reforzado firmemente mi sentir nacionalista vasco.
Sin embargo, en casa nunca hemos sido jelkides. Votamos EAJ, pero no somos jelkides. Y no puedo afiliarme. No puedo, porque no quiero comprometer a nadie en casa, pero más aún porque como bien comentas, la política ya no es vocación, sino profesión. Y lo es también en EAJ, para mi pesar. Quiero pensar que no siempre ha sido así y que no lo es hoy en muchos lugares.
Quizás nos toque a nuestra generación en un futuro luchar por la razón, los valores democráticos y la paz, aunque nos cueste la vida, como le costó al Lendakari Agirre, al Euzko Jaurlaritza y a todas las buenas personas en su momento.
El humus que dices se está perdiendo quizás desaparezca del escenario durante un tiempo, pero 130 años de noble historia y nobles personas no se borran como si nada. Eso perdurará, y en gran medida gracias a ti y a tu blog. En unos tiempos en los que nada importa y no hay respeto por nada, a mí se me ha ocurrido un lema para seguir. No sé si llegará a ser algo algún día, quién sabe. «Zintzo, Zuzen eta Zuhur» Se bueno, recto y sabio, las tres «z».
Prometo, si algún día me tocara ejercer de representante público de este país, honrar el recuerdo de los que se han ido y de los que se irán, con mucho énfasis, con un solemne respeto y sobre todo, con cariño. Nada más, un saludo desde Plentzia.
Gora Euzkadi Askatuta.
Alexander Gezuraga


