Sábado 14 de marzo de 2026
Pintada, no cartel reciclable, a fuego, con plantilla, como en tiempos de Franco se ponía en las paredes de las Iglesias. Está en el Casco Viejo de Bilbao.
Nos invitan a su huelga general. Al parecer si no las hacen cada cierto se entumecen. ELA y LAB son sindicatos que viven del conflicto, no de buscar soluciones ni de defender solo a los trabajadores. Son antisistema. Y además con antidemocráticos piquetes. Algo intolerable. Viven también como en el siglo XX y como si la Unión Soviética existiría. No se actualizan en nada.
Y lo traigo aquí porque si alguien tiene la lógica mentalidad reivindicativa pero es capaz de hacer una pintada dañina para esa fachada ¿con qué autoridad moral pide y pide y vuelve a pedir derechos, nunca deberes?. Quien no respeta la propiedad pública no debería esperar que ciegamente los demás le respeten a él. Porque esa es una fachada que habrá que limpiar. ¿O no?.
Y pongo por delante el derecho a la huelga como algo consustancial con la democracia. Derecho a huelga que no existe en Rusia, China, Corea, Nicaragua, Cuba, Venezuela, países que no tienen sindicatos pero que, curiosamente, ELA y LAB los tienen como aliados estratégicos y referencias para su izquierdismo de salón.
Estuve el jueves en una conferencia sobre los 50 años de la muerte de Franco, la transición y la importancia sindical a la hora de ir venciendo resistencias y lograr la democracia. Y efectivamente, aquel sindicalismo de autodefensa y reivindicación fue extraordinario y dejó en el camino muchas víctimas. Y no solo el 3 de marzo de 1976 en Gasteiz, sino muchas más.
Estuvimos en la sala del Museo Marítimo, donde durante años estuvieron los astilleros Euskalduna. Y todos recordamos las cruentas luchas sindicales y la violencia policial en las reyertas en el puente de Deusto.
Y hay que recordar asimismo como la huelga de 1947 promovida por el Gobierno Vasco en el exilio y aquella ELA fue la primera toma de postura opositora ante un régimen cruel y perseguidor de cualquier libertad. Y recuerdo la de 1951 y la valentía de aquellos sindicatos bajo la dictadura.
Uno dijo en el coloquio: ”No hay democracia sin demócratas”. Verdad de Perogrullo. Y es así.
No estoy en contra de la huelga, ni de la actividad sindical. Si de la expresión de los secretarios generales de ELA y LAB de “la huelga por la huelga” y de manchar las paredes irrespetándolo todo, ya que esa pintada habrá que borrarla y costará un dinero. ¿Lo harán los convocantes?.
Tampoco de un Garamendi, ni de un Jainaga, ni de un Emiliano, oculto tras el affaire del benzeno.
En la conferencia una sindicalista dijo que la huelga es “la última herramienta”. No sabía que para ELA y LAB es la primera.
No defiendo la intransigencia negociadora de la patronal pero tampoco esta absurda huelga.
