LA SONRISA DE LEHENDAKARITZA

Viernes 19 de junio de 2026

El PNV en 1976 solo tenía una oficina en la calle Iparragirre 39. Era el despacho tapadera de dos abogados, Estrade y Zamalloa. Pero allí se celebraban las reuniones del BBB y del EBB. Y allí fui con tres policías cuando nos detuvieron hace cincuenta años, el 1 de abril de 1976 con Bingen Zubiri y el asesinado con posterioridad, Joseba Goikoetxea.

Cuando se pudo iniciar una actividad política, alquilamos n enorme piso en la calle Marqués del Puerto N 4. Mitxel Unzueta tenía su despacho en el piso de arriba. Y tras la elección del primer Bizkai Buru Batzar, en marzo de 1977, allí me trasladé como burukide  junto a JuanJo Pujana. Nos dividimos la superficie en dos. La derecha para Pujana y su centro de formación. Eran años donde la formación se consideraba  algo prioritario, aunque el Instituto Ereintza apenas pudo trabajar y el lado izquierdo me tocó a mí con la Organización, el Euzkadi y la Acción Exterior del Partido. Al poco destinamos pequeño espacio para Begoña Ezpeleta que nos ayudaba en las relaciones públicas. Poníamos esquelas, felicitábamos los cumpleaños, atendíamos a la gente, y sobre todo escuchábamos. ¿Quién escucha ahora?..

Un día se me presentó un afiliado de Getxo con su hijo. Era el aita de José Manuel Lekuona. ”A ver que hacéis con éste que no quiere trabajar en el caserío”. Y allí quedó fijo y haciéndonos mil recados. Se tomaba la vida con parsimonia y le llamábamos cariñosamente “Flecha Veloz”. Amaia Agirre vino de la mano de su aita Paul Agirre.

Otro día vino Rosa Araneta de parte de Mitxel Unzueta. La contratamos y ella con su hija Anabel nos hacían los dossiers de prensa que repartíamos a los cargos públicos. Quedaron contratadas. Y otro día, una chica, afiliada en Zeanuri, del barrio de Ipiñaburu, con una gran sonrisa llamada Izaskun Arrizabalaga. Y le dije: ”Tu aquí en el centro del piso y tras éste mostrador  ,dirigiendo la circulación, atendiendo llamadas y echando  una mano”. Y lo hacía con entrega, sin horas y muy bien.

Un día Begoña Ezpeleta, que había trabajado en la campaña de Carlos Garaikoetxea, me pidió autorización para llevarse a Izaskun a trabajar con ella en Ajuria Enea. Y allí se fue, con harto pesar nuestro. Y allí ha estado cincuenta años. Pero empezó en Marqués del Puerto. Que quede claro.

Yo siempre que iba a Lehendakaritza allí le veía con su sonrisa y sus ganas de ayudar a la gente.

Esta semana me he enterado que se ha jubilado. Nadie te cuenta estas cosas. Afortunadamente Iker Rioja le ha hecho un buen reportaje de despedida en Diario Norte. Lástima que  cuando uno cumple un ciclo de vida y se despide ya no quedan Begoñas Ezpeletas que estén al tanto para notificar algo en lo que has tenido parte o son personas de tu paisaje vital. Lo de ahora no es precisamente la empatía, pero el reportaje queda y vale la  pena leerlo y cuento lo de su origen en la calle Marqués del Puerto pues fue así y fue Begoña Ezpeleta quien le llevó a Ajuria Enea..

Esto es lo escrito por Iker Rioja:

“La Presidencia vasca pierde a Izaskun Agirrezabala, la única mujer que ha colaborado con todos los lehendakaris

Se jubila la auténtica gobernanta del palacio de Ajuria Enea y con ella se marcha casi medio siglo de historia viva de la Euskadi moderna

Aunque desconocida para el gran público, la Presidencia vasca va a perder en los próximos días una pieza fundamental de su engranaje. Se jubila Izaskun Agirrezabala, única colaboradora de todos y cada uno de los lehendakaris desde la aprobación del Estatuto en 1979 y memoria viva de la historia vasca contemporánea. Hasta tres lehendakaris, el actual inquilino de Ajuria Enea, Imanol Pradales, y sus predecesores Patxi López e Iñigo Urkullu, han querido compartir palabras de despedida para ella por su lealtad. “Se lo merece”, aseguran también quienes han ido y venido de Lehendakaritza en estas trece legislaturas, casi medio siglo.

Siempre detrás de los focos, también ahora, cuando se niega a dar entrevistas, Agirrezabala era la genuina gobernanta de Ajuria Enea cuando se celebraba una recepción o incluso la visita de un jefe de Estado. Nada escapaba de su control. Pegada siempre a un papel con el protocolo, controlaba que las banderas estuviesen bien colocadas, que los invitados siempre dispusiesen de agua para mojar la garganta antes de responder a preguntas comprometidas o incluso que el gato que juguetea en los jardines del palacio de los lehendakaris no arruinase una rueda de prensa. Hasta la Casa Real, cuando organiza actos en Vitoria, acata sus dictados por el respeto acumulado en lustros.

Llegó con Carlos Garaikoetxea a la Presidencia vasca, vio levantarse el edificio autonómico y, con el paso de los años, ha acompañado al Dalai Lama abrazándose a un árbol en los jardines de Ajuria Enea y ha llorado con los fallecimientos de dos de sus jefes, José Antonio Ardanza en 2024 y el propio Garaikoetxea ahora, en 2026. En mayo, en la capilla ardiente por el fallecido primer inquilino de Ajuria Enea, los lehendakaris Urkullu, López y también Juan José Ibarretxe tuvieron largas charlas con ella. Antes, el propio Garaikoetxea tuvo ese mismo encuentro con ella en 2025, cuando fue homenajeado el Gobierno de la primera legislatura.

“El día del homenaje al lehendakari Garaikoetxea en Ajuria Enea [en 2025] volví a corroborar algo que ya había vivido en otras ocasiones: la complicidad y el afecto personal del lehendakari, su familia y sus equipos de trabajo con Izaskun. Ha sido una constante en los actos públicos en los que he participado. Todos los lehendakaris, consejeras o consejeros de los diferentes Gobiernos o miembros de sus equipos, encontraban siempre un momento para acercarse a saludar a Izaskun. El patrón no variaba: una mirada traviesa, unas palabras cómplices y una sonrisa prolongada”, señala Pradales, su último jefe.

Y sigue: “Lo que aquel día de homenaje a Garaikoetxea descubrí fue que el vínculo de Izaskun con los lehendakaris era, incluso, anterior a Ajuria Enea. Aquel día supe que una tarde de 1979, trabajando en el edificio Granada en Bilbao, Izaskun acudió a abrir la puerta de acceso y se encontró ante ella con una persona elegantemente vestida, con su sombrero y la gabardina en las manos. Era el lehendakari Leizaola. Imagino la emoción del momento y la escena posterior: la mirada traviesa, las palabras cómplices y la sonrisa que perdura hasta hoy”.

Pradales bromea que “Izaskun decía que le llamaron de Ajuria Enea para echar una mano” y que ha terminado trabajando casi 50 años. “Me consta que, desde el primero hasta el último, todos los días de su vida, hemos tenido siempre y en todo momento sus dos manos a nuestra disposición. Echaremos de menos a una persona única que es historia viva de Lehendakaritza”, señala el lehendakari.

“Es una persona encantadora. Además de ser una gran profesional y muy resolutiva, me quedo sobre todo con su cercanía, su amabilidad, su eterna sonrisa y su saber estar siempre. Su empatía consigue que todo sea fácil, tanto los momentos complicados como los más emotivos y delicados. Ha trabajado con todos los lehendakaris, y estoy seguro de que su trabajo nos quedará en la retina, de que todos lo recordaremos y, sobre todo, de que sabremos valorar la oportunidad de haberla conocido”, agrega López, en el cargo entre 2009 y 2012.

El mensaje de Urkullu, traducido del euskera vizcaíno, apunta a que no solamente ha estado “al servicio de los lehendakaris de esta época política”, incluido él durante doce años, sino “algo más importante, trabajando siempre a favor de Euskadi desde Lehendakaritza”. “Siempre sonriente […] y siempre dispuesta a ayudar a todo el mundo”. “Tengo la seguridad de que tendrás el reconocimiento de todos los compañeros y altos cargos”, agrega Urkullu, lehendakari desde 2012 a 2024 y que envía el agradecimiento en su nombre y en el de su familia.

Entre las muchas personas que han ido pasando por los distintos equipos de los lehendakaris está Silvia Colmenero, ahora en el equipo del consejero Javier Hurtado pero en Presidencia con López. 2009 fue un momento singular en la política vasca. El único en que el PNV perdió Ajuria Enea a pesar de ganar las elecciones. El PSE-EE se apoyó en el PP para lograr el poder. “Cuando entré en Lehendakaritza por primera vez la sensación fue bastante abrumadora, por la gran responsabilidad que conllevaba formar parte del Gobierno socialista del lehendakari Patxi López. Debo decir que quienes trabajaban allí nos acogieron con recelo. A Izaskun ese recelo le duró muy poco, porque siempre ha sido una gran profesional. Y una persona leal”, explica Colmenero.

Y añade: “Me acogió y fue mi guía durante esos años. Ella me enseñó, me aconsejó, como una hermana mayor y una auténtica compañera. Su despacho al lado del mío, siempre juntas, siempre presente para lo que hiciera falta. Sin ella estoy segura de que todo habría sido más difícil y, desde luego, mucho más aburrido porque su humor, un poco ácido a veces, siempre conseguía alegrarme el día”. Ya nadie regañará a los periodistas por no acordarse en sus crónicas de que algún lehendakari en alguna legislatura se reunió con algún papa en el Vaticano… y toda esa historia se diluirá.”

2 comentarios en «LA SONRISA DE LEHENDAKARITZA»

  1. Egia dena!.
    Eskerrik asko Anasagasti jauna oroitzapen honengatik.
    Muxu handi bat Izaskun!, eta ikusi arte.

  2. Pues por lo que leo ahora, es que con este tipo de artículos se descubren la existencia de mujeres como Izaskun Arrizabalaga, diligentes, fieles y comprometidas con Euzkadi.

    Al menos y en ésta ocasión, ha tenido la oportunidad de disfrutar en vida el agradecimiento que sus compañeros de partido le brindan por su valiosa valor.

    Eso es lo que se debe hacer.

    No conocía su trayectoria, pero desde aquí un gran Zorionak eta eskerrik asko Izaskun.

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