Arnold Schwarzenegger visita el Valle de los Caídos mientras a Priebke no le quieren enterrar

Viernes 18 de octubre de 2013

Que España no es una democracia madura lo acabamos de comprobar. Una vez más ha estado por aquí Arnold Schwarzenegger para presentar en Madrid el circuito de carreras de obstáculos que se ha convertido en un fenómeno deportivo en Estados Unidos. Pero ha hecho algo más. EI 12, día de la Hispanidad, fue al Valle de los Caídos. ¿Por qué?. Porque está abierto y quería ver cómo está ese monumento a la Victoria de Franco, con Franco dentro. Toda una anomalía democrática. Pero en España, ayuna de cualquier sensibilidad democrática, a nadie le llamó la atención. Incluso hizo gracia.

Pero mientras esto pasaba en Madrid en Italia, en la vilipendiada Italia de Berlusconi, nadie sabía qué hacer con un asesino de guerra como Priebke, una Hermanita de la Caridad en comparación con el criminal Francisco Franco. Ese si que fue un asesino.

Una base militar custodia los restos de Priebke

Contactos entre Italia y Alemania para resolver el caso

El caso Priebke se ha convertido en un esperpéntico culebrón, en un episodio que reabre heridas históricas, resucita viejos fantasmas y crea tensiones diplomáticas. El cadáver del criminal de guerra nazi, fallecido la semana pasada a los 100 años, pasó toda la jornada del miércoles en el aeropuerto militar de Pratica di Mare, al sur de Roma, a la espera de destino.

El alcalde de la capital italiana, Ignazio Marino, insistió en que el exoficial de las SS no puede ser enterrado en la ciudad donde organizó la ejecución de 335 personas en 1944. «Para mí, sigue siendo el verdu­go de las Fosas Ardeatinas y la ciudad de Roma no puede darle hospitalidad ni sepultura», dijo Marino.

Los restos de Erich Priebke fueron trasladados a la base de Pratica di Mare en la medianoche del martes, después de que no pudiera concluirse el funeral en la cercana localidad de Albano Laziale, junto a Castel Gandolfo. Las exequias tuvieron que suspenderse ante el caos que se vivía en la calle. Grupos neonazis llegaron desde Roma para honrar a Priebke. Estos extremistas atacaron a las fuerzas del orden. En el otro lado estaban los ciudadanos de Albano Laziale, indignados de que se hubiera permitido llevar al difunto hasta la sede de la Hermandad Sacerdotal San Pío X, de los tradicionalistas lefebvrianos.

A la prefectura de Roma, que se ha visto desbordada por el asunto, le pareció que el aeropuerto militar era el lugar más seguro para evitar nuevos incidentes. Además, facilitaría la partida del féretro, por vía aérea, en caso de que Alemania aceptase recibirlo. Pero el Gobierno de Berlín no expresa ningún deseo de hacerlo. El portavoz del ministerio alemán de Asuntos Exteriores, Martin Schaefer, dijo que la decisión sobre dónde es enterrado Priebke corresponde a su familia. Admitió que un alemán tiene el derecho a ser enterrado en su país, aunque el Gobierno no entra en la materia. «No depende de nosotros encontrar una solución», añadió Schaefer, si bien reconoció que hay contactos «informales» con Italia para superar lo que ya es una pequeña crisis diplomática.

Es evidente que la tumba de Priebke, uno de los últimos criminales nazis que estaban aún vivos, puede devenir un santuario de extremistas. Todos quieren evitarlo. Un ministro de Brandemburgo, el land donde nació Priebke, propuso que sea enterrado en una tumba anónima, pero cuesta imaginar que tal anonimato se respete.

El caso Priebke está siendo especialmente doloroso porque ha coincidido con la conmemoración del 70º aniversario de las deportaciones de judíos del gueto de Roma. Se llevaron a Aüschwitz a 1.024 personas. Les dieron apenas 20 minutos para escoger la ropa que se llevaban y los efectos personales más básicos. Sólo 16 regresaron del campo de exterminio.

El miércoles hubo una solemne ceremonia en la sinagoga, junto al Tíber. Asistió el presidente de la República, Giorgio Napolitano, quien era ya un adulto cuando ocurrieron los hechos. Varios oradores hebreos aludieron a Priebke pero sin pronunciar su nombre para no profanar un lugar sagrado. ¿Se imaginan algo así en Madrid y que el rey fuera a un acto republicano? No ¿verdad? Pues eso. El rey, puesto por Franco, iría al acto de Franco. España es así, Señora Baronesa.

La Ikurriña en Navarra tiene 120 años de historia

Miércoles 16 de octubre de 2013

Uno de los temas del día, vergonzoso por cierto, es el procesamiento de seis jóvenes por haber retardado el inicio de las fiestas de San Fermín el año pasado colocando una macro ikurriña delante de la fachada del ayuntamiento. Todos lo vimos. La acción dio la vuelta al mundo. Por eso la policía detuvo ayer a seis personas por su presunta participación en unos hechos que fueron muy comentados y que hoy han sido recogidos en la tertulia de Radio Euzkadi que dirige Dani Álvarez.

Me ha llamado la atención que un hombre culto como Eduardo Portero haya dicho que la ikurriña es una bandera ajena a Navarra, y que colocarla en el viejo reino sería como poner la bandera navarra en las fiestas de Bilbao. Mucho más comedido ha estado Jose Ignacio Lacasta que ha abogado porque haya menos visceralidad en estos temas y que se reconozca el componente vasco de Navarra. No hay más que ver lo que reivindican Nafarroa Bai, Geroa Bai y en el pasado el PSN. Toda realidad que se ignora prepara su venganza.

Eduardo Portero ha demostrado no tener ni idea de la historia de Navarra y de la ikurriña. Y es lamentable que en una radio pública no haya un buen servicio de documentación para poner las cosas en su sitio. Digo esto porque los diputados navarros que dieron la batalla contra los proyectos antiforales del ministro Gamazo regresaban de Madrid el 18 de febrero de 1894 y la primera estación navarra que tocaba su tren era Castejón. Y no les esperaban allí solo los navarros sino vascos llegados de muchas localidades que iban a Castejón a manifestarles su solidaridad. En el grupo bizkaino estaba Sabino Arana con su hermano Luís portadores de una incipiente ikurriña que con letras rojas decía lo siguientes: “Jaun Goikoa eta Lagi Zarra. Bizkaitarrak agur eiten deutse Naparrei. -Dios y Ley Vieja. Bizkaia abraza a Nabarra». Estamos hablando de 1894, el año que viene hará 120 años. Como se ve algo nada exótico en Nabarra teniendo además en cuenta que Nabarra dijo SI al estatuto de Estella que manipulaciones posteriores lo convirtieron en No. Pero no hay más que darse una vuelta por los pueblos de Nabarra para captar que lo vasco es intrínseco al viejo reino con su “lingua navarrorum” y su idiosincrasia. Y eso lo representa la ikurriña.

Hicieron muy bien los seis detenidos. Hace mal el alcalde de Pamplona en perseguir lo vasco en Navarra. La vieja derecha en declive, que se carga Caja Navarra, no tiene autoridad moral para insultar a una parte de Navarra quitándole su representación reflejada en la ikurriña.

Carmen Franco vive muy bien. Utrera Molina está muy inquieto

Martes 15 de octubre de 2013

Uno de los secretos de la transición fue que el PSOE y el PCE no tocaron ni con el pétalo de una rosa a los franquistas y a la familia del dictador. Conservaron sus posesiones, sus robos y no dieron cuenta de ello a nadie. Nadie se tuvo que exilar como ocurre en el tránsito de cualquier dictadura a la democracia. Y como garante de todo estaba el rey puesto ahí por aquel criminal.

Estos días ha sido noticia la Fundación Francisco Franco pidiendo una intervención militar. ¿Alguien se imagina en Berlín una Fundación llamada Adolf Hitler y presidida por un familiar del Führer?. Pues aquí tenemos eso y nadie dice nada. Menos mal que a la hija de Franco es­tas cosas se la traen al pairo. Fue noticia cuando la descubrieron sacando joyas para depositarlas en Suiza, ya que son grandes patriotas, y de vez en cuando sale alguna noticia de su desordenada familia o de ella misma. En el ABC de septiembre le dedicaron dos páginas que P. Espinosa de los Monteros se esmeró en que fueran extraordinariamente banales y hasta ridículas. Decía así en su reportaje tan obsequioso:

“Doña Carmen se mantiene en forma leyendo, asistiendo a conciertos, paseando, viendo los toros en la tele o comentando películas en casa de alguna del grupo. Tampoco perdonan los juegos de cartas. «Nos gustan el «gin rummy» o el «remigio» (similar al chinchón) y, a veces en las partidas, nos juntamos unas 30 señoras, casi todas viudas, y nos lo pasamos mejor que si fuéramos jóvenes. Todas mujeres, eso sí, porque no sé lo que pasa pero los señores dan un resultado fatal. Son más flojuchos, y la verdad es que no nos divierten tanto», dice la duquesa de Montealegre.

“Viajan siempre que tienen la míni­ma oportunidad: en octubre del año pasado, Carmencita hija las invitó a Pekín y antes del verano, seis del grupo visitaron el Danubio. Doña Carmen y su amiga reconocen que han vivido juntas «buenos y malos momentos». Ahora tiene una existencia cómoda e intenta disfrutar de ella. «Se considera una privilegiada que, en lugar de llorar por lo que ha perdido en la vida, trata de sacar el máximo partido a lo que tiene, que es muchísimo».

«Hay que disfrutar -remata la hija de Franco-, porque tenemos salud y la tenemos para eso, para ayudar a los demás en lo que podamos y tener y conservar a las buenas amigas. Siempre haremos planes juntas».

Como se ve esta señora no es aparentemente peligrosa. La utilizan por su apellido pero mientras ella prefiera seguir jugando al julepe con las amigas, no hay peligro.

Más peligroso es el ex ministro de Franco, José Utrera Molina, suegro de Gallardón. En el mismo mes de septiembre nos deleitaba con un amenazante artículo en ABC que titulado “Firmeza o Cobarde Aceptación del Desafío». Este buen señor quiere volver a las andadas. “Todos los españoles amamos a Cataluña. Sólo un grupo enaltecido por el egoísmo, por la pasión sectaria y por una animadversión patológica ha decidido traicionar sus raíces, despreciar su historia, desafiar la legalidad y lanzarse hacia la nada. Yo alivio mi conciencia uniéndome, ya muy lejos, a las lágrimas de mi abuelo que posiblemente contemplará consternado el abismo histórico que quieren abrir los que tiene el corazón corrompido, la voluntad maniatada y el alma aprisionada por el egoísmo y la cobardía. No quiero pronunciar el antiguo grito que recuerda mi corazón juvenil: «Ahora o nunca», pero confieso que me siento inclinado a aceptar, ante el radicalismo desafiante, otras soluciones de emergencia.

¡Por España, por su unidad y por su vida!”.

¿En qué consisten esas soluciones de emergencia?