Los Unionistas Españoles fabrican diariamente cientos de Independentistas

Sábado 27 de septiembre de 2014

Firmando MasArtur Mas, presidente de la Generalitá, firmó este sábado la convocatoria electoral para que el próximo 9 de noviembre se convoque una consulta en Catalunya con dos preguntas.

Como bien lo ha dicho, es una consulta legal y legítima según las competencias catalanas. Y además, no es vinculante.

La respuesta del unionismo carca, mayoritario, ha sido inmediata.

Con Rajoy en China, la insoportable vicepresidenta del Gobierno español, con aires de  monja alférez les ha dicho que no va a haber referéndum, y que  les importa un higo que no  sea vinculante, porque dividen la sociedad  catalana y la alejan de Europa. Todo muy paternalista. Y muy amenazador.

Y lógicamente ha nombrado la Constitución española, esa que incumplen todos los días en lo que quieren, para decir que la soberanía de España reside en todo el pueblo español. ¿Y porque no en los pueblos que forman la Península?. Así fue en su día.

¿Divide?

¿Y, ahora, qué?. En situaciones de división lo mejor es que dirima el pueblo con su voto y no un Tribunal como el Constitucional elegido entre el PP y el PSOE que actúa con una celeridad que nunca esgrime a la hora de otros asuntos, por ejemplo el del aborto.

¿Qué les alejaría de Europa?.

¿Alguien en su sano juicio cree que Catalunya es  Kosovo?. Y, además, ni Suiza, ni Noruega están en la Unión Europea, y viven tan tranquilos independientes. Menos lobos.

Artur Mas ha  dicho  tres cosas en positivo:

  • Catalunya quiere hablar.
  • Catalunya quiere ser escuchada.
  • Catalunya quiere votar.

Ante esto, la dura y excluyente españolidad, esa que cree que todo pasa por Madrid y por entender su manera de ser español ha dicho inmediatamente NO, sin preguntarse el por qué los catalanes no quieren ser españoles.

Si el tema es tan fantástico ¿ a qué viene tanta guillotina?.

Pero lo bueno es que escucharle a Alicia Sánchez Camacho, a Rosa Diez (insultando), a Albert Rivera y al increíblemente sumiso en su mayordomía, el socialista Antonio Hernando, uno, sin ser catalán, se hace inmediatamente independentista catalá

Me imagino lo que les ocurrirá a los catalanes

Que sigan así.

Y repito la argumentación de Mas: es una consulta no vinculante, y, Catalunya quiere ser escuchada, quiere hablar y quiere votar.

Pura democracia frente a pura autocracia.

Película Lasa y Zabala

Viernes 16 de septiembre de 2014

Lasa y ZabalaEstuve viendo el jueves en el Kursaal la película Lasa eta Zabala. La sala estaba repleta. Cogimos sitio, justo justo, en el gallinero. Pero se veía bien y se podían seguir los subtítulos en castellano e inglés ya que la película es en euskera

Es una buena película que mantiene el interés. Buenos actores, buen guión, buena factura. Quizás la licencia hecha con Iruin y su ayudante, bombazo incluido, sobraba. No ocurrió. Pero el resto, vale la pena.

Son muy duras las escenas de tortura en La Cumbre. Durísimas.

Al terminar de verla se capta el planteamiento inteligente de sus promotores. La historia está compensada. La justicia española sale bien parada, el Comisario de Alicante demostró ser un buen profesional y murió en el intento, y, asimismo se ve la sórdida actuación del coronel de la Guardia Civil Rodríguez Galindo un ser abyecto y un personaje detestable que hoy toma el sol tranquilamente y pasea como un honrado jubilado.

Y el recuerdo de gentes del PSOE responsables, como Felipe González, Rafael Vera, José Barrionuevo, el gobernador Julen Elgorriaga, el delegado Ramón Jauregui que no se enteró de nada, el ministro de justicia José Alberto Belloch, actual alcalde de Zaragoza que condecoró a Galindo y luego lo indultó. Este sujeto solo estuvo en la cárcel cuatro años, tras aquellos dos asesinatos y un proceso de torturas increíbles.

Queda bien cierta prensa por informar, la justicia por investigar, el Comisario por ser un profesional. Queda fatal la Guardia Civil y el gobierno indultador de Galindo, Bayo, Dorado y toda aquella recua de gentuza asesina.

Una película que hace cuatro años hubiera sido muy difícil verla exhibida en el Festival y… veremos qué pasa cuando se exhiba en Madrid.

¿Recuerdan cuando se presentó La Pelota Vasca y la teniente de alcalde María San Gil le pidió al alcalde Elorza que prohibiera su pase?.

La sociedad se está normalizando y conviene no olvidar estas cosas. Ojalá el Gobierno Vasco hubiera subvencionado estos años películas de este tipo, equilibradas e históricas.

Les recomiendo la vean.

Como nació el Alderdi Eguna

Miércoles 24 de septiembre de 2014

Alderdi EgunaFranco había muerto en 1975. Desde mediados de 1976 y principios del 77, la calle ardía. «Libertad, amnistía y estatuto de autonomía» era lo que más se oía en la calle. Al poco solo se gritaba ¡Amnistía! porque las cárceles seguían llenas y los responsables de la dictadura tomando el vermouth en las terrazas. La amnistía era lo políticamente más perentorio. El mundo de aquella Izquierda Abertzale y de ETA nos pedía que no fuéramos a las elecciones mientras hubiera un solo preso en las cárceles.

No era asunto fácil y si muy emocional.

Nosotros les decíamos que había que ir a las elecciones para sacar los presos de las celdas.

Y llegó el Aberri Eguna de 1977. Salvo HB todos lo celebramos juntos. Incluso el partido socialista. Y lo convocaba el Gobierno Vasco en el exilio. Y volvió a ser la Amnistía la frase más coreada. Y, nosotros, con la sopa de letras y el PSE, allí estuvimos. Con cierto cabreo. Nosotros poníamos la gente y ellos las pancartas y las fotos. Pero había que celebrarlo juntos. El PSE lo dejó de hacer en 1979.

Yo era miembro del EBB y del BBB.Y había visto en Venezuela como celebraban los partidos, AD y Copei, su fiesta anual. Mataban un ternero, tenían casetas por estados, había música criolla, acto político donde hablaban dirigentes y al día siguiente comentarios sobre lo dicho. Y, asimismo lo vi, de otra manera en Roma en 1975 con el partido comunista italiano. Y en París con el diario L´Humanité.

Y se me ocurrió plantear hacer lo mismo en Euzkadi. Y lo propuse en el EBB. El presidente era Carlos Garaikoetxea al que le pareció buena la idea, aunque nos dijo que nos ocupáramos nosotros de la organización.

En Bizkaia había un organizador nato que era Txomin Saratxaga. Había sido un resistente activo y comprometido y seguía los temas hasta el final. Y además daba ejemplo y no admitía bromas. Era el hombre ideal. Cuadriculado, mandón y muy organizado.

Con la aprobación de la idea por parte  del EBB y en marcha la organización del día en San Miguel de Aralar, por el valor simbólico del lugar (patrono del PNV), lo pusimos en marcha. Creíamos iba a ser una concentración de, como mucho, unas doscientas personas.

Y, en eso, nos llamó Juan de Ajuriaguerra. Era el gran Pope del partido. Tenía una pequeña empresa en la calle Dr. Areilza, de marcos metálicos  de ventanas. Y allí fuimos.

Nos dijo que no estaba de acuerdo con la organización de aquel acto pues rompía la dinámica unitaria  del Aberri Eguna y que nos interesaba  como partido eje reivindicar la Amnistía de forma conjunta.

Era difícil rebatirle a don Juan. Le dijimos que ir juntos en el Aberri Eguna no impedía hacer una fiesta  propia casi de tipo familiar como la que proponíamos y que yo había visto que eso funcionaba en otros sitios. Nos dijo que no. Tragamos saliva. Nuestro gozo en un pozo.

Y yo, un pipiolo, no sé de dónde saqué fuerzas y le repliqué respetuosamente:

«Mire Don Juan. Usted nos ha enseñado que en el partido mandan las organizaciones municipales, los afiliados y los burukides pero no los diputados. (Él había sido elegido en junio de aquel año diputado por Bizkaia).Y yo creo que si en otros países funciona, aquí también va a funcionar».

Me mantuvo la mirada. Casi me licuó. Era una insolencia. Y me contestó: «hacer lo que queráis».

No le gustaba ni la idea, ni mi respuesta. Pero era, sobre todo, un hombre de partido.

Y decidimos seguir organizando el día. No sin temor.

El lugar elegido fue el peor. Mucho simbolismo, pero con pésimos accesos. Paisaje precioso, pero lugar inadecuado para el gentío que iba a venir y que nosotros desconocíamos.

Se podía subir pero no bajar simultáneamente por la misma carretera. No reunía condiciones.

Pero fue tal el entusiasmo que a pesar de que hubo autobuses que llegaron a las cuatro de la tarde, la gente estaba entusiasmada. Muchos se veían tras cuarenta años de silencio, los gudaris se reunían por batallones y desfilaban saludando, los abuelos iban con sus hijos y nietos, los dirigentes del exilio saludaban como actores en el festival de Cine, las extraterritoriales iban con su letrerito y la comida fue por grupos, con acordeones, txistus e irrintzis.

Fue un aldabonazo que sorprendió a propios y extraños. Y nos dio fuerza de conjunto, pues era casi imposible saber cuántos estábamos allí porque continuamente llegaba gente y aquel motrollón fue noticia al día siguiente.

El viejo PNV estaba vivo y coleando como una lagartija.

Aquel éxito fue la gasolina para hacerlo al año siguiente y así hasta la actual edición  37 años después, sin faltar un año y pasando por todas las borrascas.

Al bajar le vi a Ajuriaguerra.

Seco, me miró y me dijo: «ha sido un acierto». Fue todo.

No necesitábamos más.

Al año siguiente falleció. A los dos años, lo hacíamos con la presencia del Lehendakari Leizaola que había vuelto del exilio.

Y cada Alderdi Eguna ha tenido su aquel, su historia y su contexto.

Esta es la simple historia de una decisión acertada y que no nació por generación espontánea.