Domingo 29 de septiembre de 2013
Casi nada. Cuando lo propusimos en 1977, intuíamos que íbamos a dar en el clavo por la sencilla razón de que al vasco le gusta verse, saludarse, participar en algo colectivo, visitar a sus vecinos, oír los mensajes políticos, y sentirse miembro de una gran familia. Y eso es en definitiva el Alderdi Eguna. Una mezcla de política, gastronomía, saludadera, picnic familiar y de amigos, canturriadas y humor. Y así durante 36 años. Al principio en Aralar, Aiegi, Itziar, Aixerrota, Olarizu, Salburua y ya definitivamente en Foronda. Con invitados catalanes, venezolanos, chilenos, panameños, guineanos, bretones y mucha gente, en este año 2013, con buen tiempo y una especie de dron que con su aspecto de zancudo sobrevolaba nuestras cabezas sacando imágenes. Buena idea.
El lema “I am basque”, acertado. El desfile tiene la gracia de que es la mejor forma de ver desfilar a los junteros y alcaldes de las organizaciones municipales con sus carteles y sus fans. Y al final, después del Gobierno Vasco, el EBB. Y este año con Gobierno PNV y Lehendakari PNV. Hacía cuatro años no se daba esa circunstancia. Y este año se ha dado.
Los mensajes de Urkullu y Ortuzar claros. En clave positiva, incluyentes, con los pies en el suelo.
Y como es día de saludos y abrazos la gente está en clave positiva. Y eso está bien.
El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha afirmado que en este tiempo «histórico» de oportunidad para la paz «debemos actuar con responsabilidad». «La responsabilidad de ETA es iniciar ya el proceso de desarme definitivo, hablar y hacer lo que tiene que hacer, y no más», ha señalado, para añadir que «la responsabilidad del Gobierno español es modificar la política penitenciaria».
En su discurso Urkullu ha manifestado que la responsabilidad del Gobierno Vasco es, entre otras, ayudar e impulsar un proceso de normalización social de la convivencia. «Esto es curar las heridas del pasado, es favorecer una sociedad sana, sin trincheras y sin mundos aparte», ha precisado.
El dirigente jeltzale ha asegurado que su Gobierno tiene un compromiso y lo va a cumplir. «Esta es la autoexigencia de nuestro Gobierno», ha resaltado, para añadir que «el futuro es integrar».
«Este es el objetivo del Plan de Paz y Convivencia, y lo haremos desde el diálogo, el consenso, la convicción y la paciencia. Lo haremos. Esta es nuestra responsabilidad», ha asegurado, antes de advertir de que «nadie nos va a arrebatar ahora la ilusión y la esperanza».
El presidente del EBB del PNV, Andoni Ortuzar, ha asegurado que los vascos decidirán «cómo y con quien quieren vivir» y que el partido aceptará «sin reserva alguna» lo que la mayoría de la ciudadanía quiera.
En su discurso el presidente del EBB, del PNV ha manifestado que «convivencia sí, pero de mutuo acuerdo, sin imposiciones, sin subordinaciones, desde el respeto recíproco a la voluntad de cada cual». «Entendemos y respetamos a quienes se sienten franceses o españoles, ¿Y nosotros? ¿No tenemos derecho a sentirnos vascos?», ha preguntado, mientras entre los asistentes se oían gritos de «independencia».
«Y si nos sentimos vascos, ¿por qué no vamos a poder decidir por nosotros mismos cómo y con quién vivir?», ha preguntado, para asegurar que «decidiremos, por supuesto que decidiremos, y aceptaremos sin reserva alguna lo que mayoría de la ciudadanía quiera».
En este sentido, ha exclamado que «somos vascos y nos asiste el mismo derecho que les asiste a los demás pueblos del mundo, y hoy aquí queremos también sentirnos catalanes, dos naciones diferentes, dos caminos diferentes, pero un mismo objetivo: que podamos decidir libremente nuestro futuro», ha manifestado mientras saludaba a los representantes de CDC y Unió, a quienes ha dicho: «No estamos solos, ni ellos ni nosotros».
En su alocución, Ortuzar ha manifestado que el PNV tiene «claros» sus principios: la nación vasca. «Tenemos claros los principios y las formas con los que lo vamos a construir. La corrupción, el pelotazo, la imposición, la irresponsabilidad, la intolerancia o la incapacidad para llegar a acuerdos con el diferente, esos no son nuestros principios ni nuestros valores. No los queremos y desgraciadamente eso es por lo que se conoce a España en el mundo», ha advertido.
En respuesta los que «dicen que tenemos un problema», ha señalado que «el gran problema lo tienen ellos: un Estado caduco que se cae de maduro, que cada vez pinta menos en Europa, incapaz de ofrecer esperanza a sus ciudadanos, incapaz de pactar soluciones con Euzkadi, con Catalunya, con Galicia y con un ordenamiento y unas leyes rancias, impropias del siglo XXI».
Según ha afirmado, «España no se entera o no se quiere enterar de que aquí hay una sociedad que quiere ejercer un derecho básico, fundamental: su derecho a decidir, a elegir su destino, a ser lo que los ciudadanos quieran que sea, libre y democráticamente». «¿Qué hay de malo en ello?», ha preguntado.