Una activista rusa asegura que el periodista Pablo González la espiaba

Jueves 5 de septiembre de 2024

El periodista Pablo González EFE

Ayer apareció en Noticias de Navarra esta información sustancial que no ha tenido la relevancia debida. A mí me parece muy importante, sobre todo porque independientemente de que no fuera juzgado en Polonia en tiempo y forma, el hecho de que Putin lo canjeara es muy significativo y, si a esto se le añade esta información, yo, personalmente, lo tengo claro.

Dice así:

«No tengo ninguna duda de que era un espía. Estoy segura al 100 %», ha manifestado Zhanna Nemtsova, hija de Boris Nemtsov, un acérrimo opositor de Vladímir Putin que fue asesinado en 2015 cerca del Kremlin

La activista rusa Zhanna Nemtsova ha revelado que el periodista vasco Pablo González, entregado a Moscú en el reciente intercambio de prisioneros con Occidente, le espiaba al seguir sus pasos, asistía a eventos de su círculo y grababa entrevistas.

Nemtosova es hija de Boris Nemtsov, un acérrimo opositor de Vladímir Putin, que fue asesinado en 2015 cerca del Kremlin.

Tras la entrega de González a Moscú, Nemtsova -que tras la muerte de su padre decidió emigrar a Europa por seguridad- ha declarado a la BBC cuándo conoció al periodista vasco y cómo empezó a sospechar que él pudiera trabajar para el espionaje del Kremlin.

A principios de agosto, González fue sacado de una prisión polaca y trasladado a Moscú en un avión en el que viajaban agentes rusos encubiertos, piratas informáticos y un sicario del servicio de la inteligencia del FSB.

«Tuve mis primeras sospechas en 2019. Simplemente me di cuenta», contó Nemtsova en la primera entrevista que concede sobre González, que llevaba preso en Polonia desde 2022.

Los dos se conocieron en 2016 en un evento sobre la investigación del asesinato de su padre. Ese año en Estrasburgo (Francia), Pablo González le pidió a Nemtsova una entrevista para un diario vasco.

La activista dijo que en un principio se negó, pero el periodista, cuyo abuelo fue llevado a la antigua Unión Soviética durante la Guerra Civil española, se convirtió en miembro fijo de su círculo: asistía a eventos, grababa entrevistas y se relacionaba con la gente.

Nemtsova contó que se volvió cautelosa sobre la presencia de González y que tenía sospechas.

«Compartí mis sospechas con un par de personas y me dijeron: ‘¡No, esto es una tontería!’ La gente te considera loca si mencionas algunas cosas. Pueden pensar que eres paranoica. Pero yo tenía toda la razón», dijo la activista rusa.

«Quiero que otras personas tengan mucho cuidado. La amenaza no es algo que se pueda leer en los libros o ver en las películas. Está muy cerca», agregó.

El año pasado, Nemtsova recibió pruebas de la actividad de González como parte de la investigación criminal.

«No tengo ninguna duda de que era un espía. Estoy segura al 100 %», dijo a la BBC. Un acuerdo de confidencialidad prohíbe a Nemtsova compartir detalles de las pruebas.

«Da miedo. No deberíamos restarle importancia. Esta gente no tiene escrúpulos morales. Te consideran su enemigo», advierte, refiriéndose a los agentes de inteligencia rusos.

Al referirse a la personalidad de González, Nemtsova explicó a la BBC que podía ser «muy encantador» pues sabía «cómo comunicarse con la gente, hacer que se sienta a gusto».

González fue acusado formalmente de espionaje una semana después de salir de Polonia para ser llevado a Moscú como parte del intercambio de prisioneros a principios de agosto. Hasta entonces, había pasado más de dos años encerrado, esperando el juicio.

Cuando el grupo de espías rusos llegó a Moscú, González fue recibido por una guardia militar, con alfombra roja y el mismo presidente del país, Vladímir Putin, que les agradeció su leal servicio al país.

Un vídeo de su llegada a Moscú muestra a González sonriendo mientras estrecha la mano de Putin al pie de la escalerilla del avión. El periodista tenía barba, la cabeza rapada y llevaba una camiseta de La Guerra de las Galaxias que decía «Tu imperio te necesita».

NTM/EFE

Tres recuerdos

Miércoles 4 de septiembre de 2024

He encontrado estas tres fotografías que me parece de interés traerlas al hoy.

1.- Se cumplían 25 años de la puesta en marcha del Parlamento Vasco en 1980 y en el Euskalduna se hizo un acto conmemorativo el 16 de septiembre de 2005 y ahí están los presidentes que había tenido la Institución del EAJ-PNV, hasta ese entonces: Juan José Pujana, Joseba Leizaola, Juan Mari Atutxa e Izaskun Bilbao.

2.- El 15 de septiembre de 2005 el Lehendakari Ibarretxe viajó a Barcelona a explicarle al President de la Generalitá, Pascual Maragall su proyecto de reforma estatutaria. La foto es dinámica y bonita.

3.- Reunión de diputados y senadores en el Congreso de los Diputados. Jokin Bildarratz, Iñaki Txueka, Margarita Uria, Juanjo Otxoa de Eribe, Ricardo Gatzagaetxeberria, Joxe Joan Gonzalez de Txabarri, Joseba Zubia, Josu Erkoreka, Xabier Albistur, Elena Etxegoien, Iñaki Anasagasti, Inmaculada Loroño, Pedro Azpiazu y Joseba Aurrekoetxea. Un muy buen equipo parlamentario jugando en el Bernabeu político madrileño.

La ofensiva contra el Concierto no es nueva

Martes 3 de septiembre de 2024

Podía traer decenas de pruebas. Hoy traigo una. Es de hace exactamente veinte años. Concretamente del  24 de junio de 2004 y protagonizada por el muy respetable Pascual Maragall.

El titular lo dice todo: «Maragall pide ahora en Sevilla que el País Vasco pierda el Concierto Económico. ¡Toma ya!. No se andaba con chiquitas. Y eso que era amigo.

Siempre recuerdo que.

1.- El Concierto fue un castigo, no un privilegio. Habíamos perdido la tercera guerra carlista, teníamos 40.000 soldados ocupando la «provincias norteñas», no había catastro y Cánovas del Castillo se inventó el Cupo para pagar una cantidad alzada y subvenir los gastos de la Corona y el Ejército.

2.- Franco le quitó en junio de 1937 a Gipuzkoa y Bizkaia y en castigo por haber sido «provincias traidoras». Él se sublevó, pero los traidores fueron los vascos.

3.- El propio Suárez nos lo dijo a Txiki Benegas y a mí en una recepción: «Solo cuando estuve seguro que iba a dimitir, abordé la devolución del Concierto para Gipuzkoa y Bizkaia. Hoy sería imposible».

4.- Jordi Pujol y Miquel Roca rechazaron el Concierto para Catalunya en 1978. Lo tildaban de «antigualla» y decían que no había nada  más odioso que la recaudación, que recaudara Madrid.

5.- El Concierto es riesgo. Papá estado no va a pagar tus deudas y tus pufos. Es responsabilidad. Como una familia. Has de ingresar más de lo que gastas.

6.- Finalmente. Las Diputaciones que son las recaudadoras deberían hacer una campaña de valoración del Concierto, en primer lugar en Euzkadi, ya que el ciudadano vasco tiene poca idea de lo que es este instrumento, que es incluso europeo, para los vascos, y que siempre ha sido defendido en solitario por el PNV.