Dos bustos en el pasillo y un sindicalismo de contrapoder

Domingo 30 de abril de 2023

En el pasillo que da entrada al hemiciclo del Senado hay dos bustos que observan el paso de los senadores. Uno  es el de Ramón Rubial y otro el de Manuel Fraga Iribarne. El primero lo colocaron en 2009 y el segundo con nocturnidad en 2013. El PSOE lo permitió y lo sigue permitiendo. Varios Grupos han pedido se quite el del hombre que participó en la decisión de fusilar a Julian Grimau, en el Consejo de Ministros presidido por Franco, tras tirarlo por la ventana y maltratarlo como a un perro el 20 de abril de 1963. Hace ahora sesenta años. Eduardo Madina utilizó ese pasillo para iniciar su candidatura a secretario general del PSOE junto al busto de Rubial. Y ahí siguen las dos cabezas  silentes en clave de ser la máxima representación de los partidos “vertebradores de España” como se autopresentan con la diferencia de que Rubial fue perseguido y encarcelado por la dictadura y Fraga fue uno de los sátrapas de la misma, pero allí están, en el mismo pasillo, como si fueran de la misma estirpe. Increíble e inaceptable.

Me ha venido esta escena de los dos bustos al escuchar  a Borja Semper reírse de la exhumación de José Antonio Primo  de Rivera  el pasado lunes. El falangista fue fusilado en 1936 siendo uno  de los tres muertos providenciales que allanaron el camino de la dictadura de Franco. El primero fue Sanjurjo, el segundo Mola y el tercero Primo de Rivera. Un tipo peligroso, partidario de la “dialéctica de las pistolas” y que  fue enterrado con honores de Faraón en pleno franquismo en el entonces Valle de los Caídos. Creador de la Falange, y del sustrato seudo ideológico del régimen, sus seguidores son hoy en día cuatro gatos que estuvieron el lunes  frente  a la entrada del  cementerio de San Isidro levantando el brazo con el saludo fascista y coreando su nombre. Pura naftalina. Pero la escena era relevante. Cuarenta y ocho años después de la muerte del dictador ha sido posible realizar semejante desalojo porque la insensibilidad democrática del PP y la falta de reaños  del PSOE no han  permitido  ni ese acto, ni la exhumación de los restos del dictador mientras se nos seguía contando, como música coral de fondo, la ejemplaridad de la transición política española de la dictadura a la democracia.

Borja Semper, para mi gran sorpresa por la inanidad del personaje, es, ante un sector del periodismo y de algunos políticos, considerado como promesa de renovación dentro de la carcundia de su partido por la proeza de no llevar las siglas del PP en sus carteles de campaña al ayuntamiento donostiarra. Subió algo en votación por ese look cheli e insustancial pero viendo que  su partido era casi marginal en Gipuzkoa y él se quedaba para vestir santos, convocó una lacrimógena rueda de prensa para decirle a una audiencia que se chupaba el dedo y no le hacía preguntas de verdad, que se iba a dedicar a su vida profesional en Madrid, entendiendo por tal  trabajar fuera de la política .Donostia se le había  quedado muy pequeña y su limitada vocación de servicio y trabajo  por su ciudad  eran mensurable. Personalmente nunca me creí dicho bolero y como se vio el pasado 9 de enero, Feijoo nos anunció que el Portavoz de Campaña Electoral del PP, era nada menos que el muy retirado Borja Semper. Seguramente le debió decir a Semper aquello del Padrino de “te voy a hacer una oferta que no vas a poder rechazar”. Y no la rechazó, porque la estaba esperando, con lo que la levedad de este personaje lloroso que se había ido de la política, solo era sido un mero compás de espera a una nueva oportunidad laboral  ante un PP que parecía tener expectativas varias. Su amor por ese trabajo profesional  se desvaneció en treinta segundos y ahí le tenemos dando la chapa.

Y digo todo esto porque con la historia que tiene el PP por detrás, con un Fraga Iribarne busto-portero en el pasillo del Senado,  un portavoz serio de un partido de la derecha democrática de verdad jamás hubiera dicho lo que dijo el risueño portavoz ante la exhumación de los restos de Primo de Rivera, uno de los promotores de la guerra civil, habiendo sido el PP el gran culpable de que esta exhumación  no se hubiera producido hace cuarenta años ,como trágico sino, en la misma semana en la que se recordaba la barbaridad que le hicieron a Julián Grimau, entre otros por el presidente de su partido. Los muy católicos ni se apiadaron de él a pesar de la petición de indulto del Papa Juan XXIII.

Olvidándose de lo que le dijeron a Gerald Ford de que era incapaz de andar y mascar chicle, se puso gracioso, con algo tan serio y nos dijo: ”Este gobierno  se cree demasiado listo, pero me da la sensación de que toma a los españoles por tontos y cree que estas medidas de distracción no tendrán efectos” lamentó Semper que consideró exhumar  a Primo de Rivera del Valle era un juego de birlibirloque y una maniobra de distracción. Como se ve estamos ante un acrisolado demócrata. Ni han aprendido nada, ni han olvidado nada.

La vaciedad y el neo franquismo del irundarra, ahora madrileño, lo ha retratado una vez más para que se enteren de lo que es este PP. No es una derecha moderna y democrática, sino un conglomerado nostálgico de un régimen donde todo estaba atado y bien atado y dirigido desde Madrid. Un demócrata de verdad, un tipo con valores, jamás hubiera lanzado semejante rebuzno irrespetuoso ofensivo a  las víctimas de una dictadura cuyo sustrato ideológico, además de un ejército golpista, fue la de Falange Tradicionalista y de las Jons. Eso si, con lenguaje cheli y sonrisa profidén, la misma que usan de manera hipócrita para pedirle a la IA que condene los crímenes de ETA. Eso del daño causado es para los demás, no para el PP.

Sindicalismo de contrapoder.

Mañana lunes es primero de Mayo, día del trabajo y de los trabajadores. Cada año acuden menos a las manifestaciones aunque los gritos y las consignas suben de tono. En toda democracia, no en Cuba, Nicaragua, Venezuela, Rusia, Corea del Norte y demás países tan admirados por la IA no está contemplado el derecho de huelga como si lo está en Europa. Y sin embargo los modelos que nos airean los dirigentes de ELA y LAB  son los de estas  democracias orgánicas de países. Incapaces de hacer una defensa principista de los valores de una sociedad.

Han inventado el sindicalismo de contrapoder, el sindicalismo antisistema de tierra quemada, el sindicalismo del todo o la nada pero eso sí, sin presentarse a las elecciones, algo consustancial con un sistema democrático. De hecho, Mikel Lakuntza el pasado lunes se jactó de ser el sindicato que más huelgas organiza en Europa. Y se quedó tan ancho.

Y es que llama la atención y mucho, aunque vivamos en una sociedad pasiva y adormecida, la patente de corso para decir barbaridades y el minutaje y la importancia que da a las noticias de cualquier manifestación contra el gobierno vasco o contra cualquier empresa el ente público ETB. No es normal que en un país rico por el esfuerzo de su gente, con poco paro comparativo y muy buenos servicios públicos y que representa menos del 5% de la población estatal tengamos el 50% de las huelgas, algo que mañana Lakuntza y Garbiñe Aranburu podrán en valor como la marca de su éxito sindical. No el haber facilitado la creación de puestos de trabajo ni la mejora de las condiciones laborales de los trabajadores sino su grito de guerra “la huelga por la huelga”. Y no lo digo yo, lo dice LAB sobre ELA y ELA sobre LAB. Y es que, hace quince días, en diversos medios ha aparecido una crítica rotunda de lo que piensa  LAB sobre ELA. Estas son sus partes sustanciales.

”Se presentan como único contrapoder, como única izquierda real”. Un sindicato no tiene como misión ser contrapoder, sino defender a los trabajadores. Se ve que LAB está muy celosa de ELA en esta deriva.

“Esto sirve para dejar al descubierto las carencias de un trabajo en sus marcos naturales y fortalecer un discurso de radicalismo de postal”. Curioso lo del radicalismo de postal cuando la  consigna de ELA, es la huelga por la huelga.

“La deriva sindical de ELA  debilita la fuerza del sindicalismo  de contrapoder y soberanista“. Y venga con el contrapoder”. ¿Es esto normal en un sindicato serio?

“Detrás de su soberbia analítica, de dar lecciones a todo el mundo, se esconde su incapacidad para aportar a la construcción  de un proceso de emancipación  nacional y social”. ¡Virgencita  que nos quedemos como estamos y no vayamos al modelo sindical nicaragüense, aunque para ELA sea su modelo!

“El sindicalismo constructivo no pasa por fagocitar conceptos o mimetizar prácticas desarrolladas”.

“ELA descubre su verdad, claro está, siempre en beneficio de sus intereses corporativos”

 “La mentalidad de ELA es hegemonista (o conmigo o contra mi), disociación entre discurso radical y prácticas en muchos casos conservadoras”

 “La posición del sindicato mayoritario  es cómoda y estéril. Siempre repeliendo agresiones pero sin ninguna capacidad  para generar iniciativas”.

 “En el plano sindical, ELA ha buscado imponer su modelo a LAB, se autoproclama como único  sindicato de confrontación”.

“Ha buscado y encontrado una vía de interlocución privilegiada con la patronal, principalmente con Adegi, para cerrar acuerdos sin movilización”.

Bueno. Ya ven lo que dice LAB de ELA. En definitiva que a LAB le molesta la forma de actuar de ELA. Este mal sainete nos demuestra que lo de estos sindicatos no es la defensa de los trabajadores sino ser un contrapoder vasco sin presentarse a las elecciones.

Tenemos pues unos sindicatos, que no son tales, que están a la greña y que poco hacen para la creación de empleo, la paz social, el bienestar general y defender a unos trabajadores a quienes tienen profundamente engañados.

La prueba está en lo que opinan unos de otros. Lo verán ustedes mañana.

La Teoría de las Catástrofes en la política española

Sábado 29 de abril de 2023

El puzzle inconexo del caos ordenado puede esbozarse mediante la llamada “Teoría de las Catástrofes” del científico francés René Thom y se basaría en dos conceptos antinómicos para intentar “comprender el orden jerárquico de la complejidad biológica”. Así, el concepto de estabilidad o equilibrio se refiere a «un sistema que permanece estable aunque registre un cambio», principios que trasladado a la esfera política se traduciría en la Reforma del Régimen del 78 sin alterar sus principios esenciales (Monárquico, centralista y neoliberal), tesis que defenderían los partidos del establishment dominante del Estado español (PP y PSOE). 

En la orilla antónima, encontramos el concepto de cambio cualitativo o discontinuidad que se produce cuando «simples cambios cuantitativos pasan a ser otra cosa diferente y el sistema se transforma internamente de modo radical en una nueva realidad que modifica su situación de equilibrio interno y se crea una situación nueva» (República Confederal),tesis defendía por Unidas Podemos y los grupos independentistas periféricos y asociada por el aparato mediático del actual sistema dominante (mass media) con el advenimiento del caos.

El establishment del Estado español estaría formado por las élites financiera-empresarial, política, militar, jerarquía católica, universitaria y mass media del Estado español, herederos naturales del legado del General Franco que habrían fagocitado todas las esferas de decisión (según se desprende de la lectura del libro “Oligarquía financiera y poder político en España” escrito por el ex-banquero Manuel Puerto Ducet).

El actual sistema dominante utilizaría la dictadura invisible del consumismo compulsivo de bienes materiales para anular los ideales del individuo primigenio y transformarlo en un ser acrítico, miedoso y conformista que pasará a engrosar ineludiblemente las filas de una sociedad homogénea, uniforme y fácilmente manipulable mediante las técnicas de manipulación de masas. 

Así, la estrategia del Bipartidismo español sería mantener vigente el Régimen del 78 frente al vértigo que suscita la utopía de la III Republica con el objetivo confeso de implementar un Estado monárquico, bonapartista y neoliberal, siguiendo la máxima del gatopardismo (“Cambiar todo para que nada cambie”), en la creencia de que la sociedad española estaría confirmada por individuos unidimensionales que no dudarán en primar el “panem et circenses” ante posibles aventuras utópicas (III República).

Germán Gorraiz López Analista –

Digan lo que digan,  ganamos la guerra.

Viernes 28 de abril de 2023

La  fotografía tiene mucha miga. Es el capitán Joseba Elosegi quien era la más alta autoridad militar tras el bombardeo de Gernika. Posteriormente le quiso llevar a Franco el fuego que encendió en esta Villa utilizándola como banco de pruebas. Se tiró en llamas ante él en Donostia.

Fue senador del PNV en 1979 y se fue al Museo Militar y recuperó una que estaba en una urna con la identificación de “Bandera capturada al enemigo”.

En su libro “Quiero Morir por Algo” escribió esto, que lo resume todo:

“La guerra la habíamos perdido. Luego, al correr del tiempo, la nueva generación que nos siguió ha comentado siempre despectivamente el comportamiento de aquella generación que fueron sus padres. Y aunque al principio pensamos que habíamos perdido la guerra, ya que, como hombres derrotados, el enemigo nos hizo pagar muy cara la derrota -padecimos prisión, condenas a muerte, largos años de presidio-, a la larga, el tiempo nos ha demostrado que no la perdimos. Habría que preguntar hoy a un falangista o a un carlista, para que sinceramente respondiera: ¿quién ganó y quién perdió la guerra? .La guerra no es para los hombres, la guerra es para los pueblos, la guerra es para las ideologías. Hitler ganó una batalla y perdió la guerra; nosotros perdimos una batalla, pero ganamos la guerra…”