Hay que ilegalizar al PSOE

El miércoles se produjo en el senado una escena insólita en lo que va de legislatura. No había ocurrido nunca .Todos los partido de la oposición, PP, PNV, CIU, CC, BNG, Mixto, sin el PSOE pedimos al gobierno condenara, con estas palabras, la brutalidad de Marruecos con relación a la población que sojuzgan indebidamente producto de una ocupación condenada por las Naciones Unidas.

En una escena bochornosa, la víspera, el ministro del interior, Pérez Rubalcaba, aceptaba sin rechistar, las mentirosas explicaciones que le daba el ministro de la represión marroquí, algo que no hubiera hecho ante ningún ministro serio de la Unión Europea. Marruecos está envalentonada porque España es débil y, como dijo Ramón Jáuregui, acepta la soberanía de esta monarquía feudal sobre el Sahara.

El gobierno y el PSOE (hay mucho malestar interno), solo han lamentado los hechos argumentando que primero hay que conocerlos pero da la casualidad que el gobierno marroquí no deja vayan allí libremente ni periodistas, ni políticos. Es decir, hay que aceptar, como lo ha hecho Rubalcaba, lo que nos dice el ministro marroquí. La total opacidad para que se produzca la impunidad.

Ante eso y tras la reunión que tuvimos con el representante del Frente Polisario en España, en la rueda de prensa, recordé lo que dijo Felipe González en 1976: «España no será democrática, mientras el Sahara no sea libre» y denuncié la doble vara de medir y la doble moral de este partido que condena a una parte de la población vasca a no participar políticamente en aplicación de la ley de partidos porque no condenan a ETA y ellos no condenan a Marruecos. ¿En qué quedamos?. ¿Por qué unos si y otros no?.

El gobierno español no ha sabido capear el temporal, no ha tenido la menor sensibilidad con los saharauis, tiene a toda la opinión pública en contra y acepta de buen grado que la situación se pudra para no molestar a un Marruecos que lo amenaza con Ceuta y Melilla. Pero ante la conculcación de los derechos humanos no se puede ser neutral. El PNV no lo es.

Y, en nuestro caso, tanto Coalición Canaria, que tiene el problema a tiro de piedra, como nosotros, que apoyamos los presupuestos ante este desaguisado, estamos beligerantemente en contra porque entre otras razones este gobierno no nos ha consultado nada ni nos ha dado la menor información sobre nada.

En resumen nosotros condenamos lo hecho por Marruecos en el Sahara. El PSOE solo lo lamenta y no lo condena. Según la Ley de Partidos habrá que promover su ilegalización.

La Galeuzka española y la única verdad de Basagoiti

Estuvieron los tres. Basagoiti por el PP vascongado. Nuñez Feijoó por el PP gallego y Alicia Sánchez Camacho por el catalán. Era un acto de la campaña catalana, y venían a decir que ellos son la Galeuzka española confiable. Es decir una especie de confederabilidad sin calorías. Coca Cola light, cerveza sin alcohol, huevos sin colesterol, pan sin sal… Lo predecible. Lo bueno para España en una España del café para todos. Eso sí, sin cafeína.

Fue un acto de campaña del partido popular bastante sonado para convertir una opción legítima como es Galeuzka en una caricatura. En algo risible, en algo sin mordiente, en algo no reivindicativo ya que ellos, al formar parte de un PP español, no solo se ocupan de lo suyo, sino de los intereses generales, no como esos aldeanos del PNV, ClU y el Bloque, que solo se miran al ombligo.

Pero resulta que la Constitución española apostó por la reivindicación de las nacionalidades históricas ya que éstas habían logrado su autonomía en los años republicanos y tenían ese plus, un plus que el PP en Valencia, en Andalucía y en Baleares, lo quiso para sí para echarle millones de metros cúbicos de agua al buen vino.

En este acto no podía faltar la frase histriónica del líder del PP vascongado reivindicando un pacto en Catalunya, entre el PP y el PSC con la sólida argumentación de que en la campaña vasca ocurrió exactamente lo mismo. Es decir, Patxi López se dedicó durante toda la campaña a negar ese posible pacto para, la misma noche electoral, anunciar que se iba a producir. Mintió deliberadamente y es lo que Basagoiti acaba de poner una vez más de manifiesto. Con semejantes amigos no hacen falta enemigos. Pero ahí está. ¡Y que viva! la ética, la estética, la sindéresis, la moral y buenas costumbres, el respeto a la verdad y la lealtad política a Tahúres haciendo política.

De una mentira nació en Euzkadi el pacto PP-PSE. De otra mentira surge la afirmación que el PP es el defensor del Concierto Económico vasco. De una evidencia se constata que el PP es más franquista que Franco al negarse que el dictador deje su sueño eterno en el Valle de los Caídos. Pero eso es lo que hay. Y el PSE feliz. El mismo PSE que se lava las manos como Pilatos ante lo que está sucediendo en el Sahara. Que el ciudadano anote.

De ahí que no me haya extrañado nada que ahora surja la Galeuzka española.

Extraños en Madrid: un libro sin pelos en la pluma

Presenté el lunes en Sabin Etxea mi libro «Extraños en Madrid». En la mesa Andoni Ortuzar, presidente del BBB, Joseba Zubia, portavoz del Grupo Vasco en el Senado y Josu Erkoreka, portavoz en el Congreso.

Lo de «sin pelos en la pluma» lo dijo Andoni Ortuzar. Y creo es una buena definición. Le dije que si escribo otro libro, le pondré ese título, mientras le pedía a él que se animara a lo que acababa de hacer yo, de lo contrario, la historia la contarán otros. Y mal

A Joseba Zubia que dijo que yo contaba chistes malos le recordé que habíamos creado en el Senado una sociedad «Adachismazu» (Asociación Chistes Malos de Zubia) y le agradecí que para la presentación hubiera leído íntegro el volumen. Y a Erkoreka, le animé a escribir unas reflexiones sobre lo que habíamos vivido en esta última negociación y recordé cómo habíamos escrito al alimón el libro «Dos familias Vascas. Areilza, Aznar» y de cómo teníamos en la nevera esperando editor de la biografía de un abertzale alavés, José Luis de la Lombana y un trabajo de como el día a día del Grupo Parlamentario Vasco en tiempos de la República lo llevaba D. Manuel de Irujo fallecido hace treinta años.

El libro habla del nacionalismo vasco, pero también del español. De cómo es más periférica Madrid que Bilbao, Donostia-San Sebatian, Iruña o Vitoria-Gasteiz. De cómo el PP logró que siendo fundadores nos echaran de la Democracia Cristiana, de cuál es la fórmula para triunfar en la Villa y Corte, de semblanzas personales de gente que nos adversa y de la que nos estima, de vivencias varias pedidas por un editor catalán llamado Ramón Serrano que fue él quien me pidió el libro y le puso el título.

Y termino las páginas con «Música de Calesita» un precioso artículo escrito por Tellagorri y que se lo dedico a todos aquellos abertzales que han ido desapareciendo en el camino y no han visto la situación actual, que con todos sus defectos, es inmensamente mejor de la que vivieron.

Ah!. TVE reseñó la rueda de prensa. ETB, no.