Miércoles 13 de diciembre de 2017
Es público y notorio que no puedo responder a todas y cada una de las reivindicaciones que con buena voluntad se me han enviado, pero sí puedo decir que con esa buena voluntad y en perspectiva todas son abordables y solucionables. Pero a mí lo que me subleva es la facilidad con la que los sindicatos van a la huelga en asunto tan delicado como es la educación y sin agotar todas las posibilidades de negociación.
Se me argumenta que la gota ha rebasado el vaso y, ante eso, y, como digo, me faltan esos elementos de juicio para contestarles por lo que reproduzco a continuación la reflexión hecha por José Manuel Bujanda, que sí sabe de lo que se trata, y que contesta a parte de lo puesto encima de la mesa. Bujanda fue el jefe de gabinete de la Consejera Cristina Uriarte, y he trasladado estos correos, algunos impresentables al Departamento.
Sobre otros correos insultantes, o que se meten conmigo, pienso que son gente muy mal educada e incapaz por tanto de educar bien y con cerebro tan de aceituna envenenada solo proponen huelgas, peleas, confrontación y mal ambiente. Seguro que esos mismos lo que buscan es más dinero y más vacaciones. Pero como no todos son de esa ralea tan perniciosa el Departamento quiere llegar a acuerdos en lo que es justo de sus demandas.
Sé también que algunos, dígase lo que se diga no serán convencidos y por tanto no argumentan con datos y racionalidad y ahí si veo la mano sindical coordinada para contestarme con semejante furia que es precisamente lo que denuncio. Unos sindicatos que solo buscan la confrontación.
He aquí pues la respuesta de Bujanda que hago mía:
Educación: datos y responsabilidad
José Manuel Bujanda Arizmendi
Hace algunos meses en un artículo que versaba sobre el Sistema Educativo que tenemos, hice mención al lingüista Koldo Mitxelena que solía manifestar aquellos de que el euskera era demasiado débil para usarlo como arma arrojadiza. Parafraseaba al lingüista afirmando que en lo que concernía a lo educativo era aplicable también dicha reflexión, pues ésta, la educación es demasiado importante para usarla en el pim pam pum político cual ariete contra en este caso el Gobierno Vasco. Afirmaba y me mantengo que la educación es un uno de los temas claves en la agenda de cualquier gobierno, cuestión vital para cualquier sociedad. Insistía e insisto, en que requiere acuerdo y consenso, participación de todos los elementos concernidos en el hecho educativo, diálogo, debate, generosidad y amplitud de miras. Escribia y me ratifico en aquello de que la educación es mirada larga, no ariete, es motor de la sociedad que no puede estar sujeta a intereses partidistas. Ni sindicales, añado en esta ocasión.
Es una obviedad manifestar que el mejor lugar para negociar y discutir de cualquier tema, también de cuestiones que afectan directamente a la educación, están las mesas de negociación. Y para ello, obviamente se requiere una mínima voluntad de llegar a acuerdos de mejora partiendo siempre de algo podríamos calificar como “principio de realidad”, principio que independientemente que guste más o menos es una realidad presente. Otros ámbitos de demostración de presión y fuerza utilizables, ni qué decir en el ámbito educativo a todos los niveles, son la última de las últimas plazas para discutir y dirimir conflictos, entiéndase que entre los afectados por las tensiones creadas en este caso hay jóvenes, niños y niñas hasta tiernos infantes de muy pocos años, incluso de dos. Es bueno saber que los sindicatos con presencia en los diferentes estamentos educativos ya habían anunciado antes del verano un otoño caliente en la red pública, de hecho, se convocaron los 5 días de huelgas (9-16-23 y 30 de noviembre y 12 de diciembre, posteriormente a las del 22 de marzo y 16-23 de mayo) y ello antes de reunirse en la Mesa Negociadora mostrando así su escasa voluntad negociadora.
Es conveniente saber que en la mencionada mesa negociadora y siempre que la normativa lo ha permitido, el Departamento ha venido adquiriendo compromisos importantes y ello a pesar de que los sindicatos no han querido y/o decidido acordar. Bien, pues a pesar de ello el Gobierno Vasco anunció varias medidas de calado como que las sustituciones serán en primaria desde el primer día, la firme voluntad del Departamento de Educación de reducir la tasa de interinidad del 27 al 17% anunciando para ello la convocatoria de 5.000 plazas durante la legislatura a través de OPEs anuales dando en paralelo una mayor estabilidad laboral a los interinos…etc Dicho ello, es también obvio reconocer que todo el mundo tiene derecho a reclamar mejoras, por supuesto, en un contexto de “principio de realidad” antes mencionado. Y hay datos objetivos que dibujan dicho “principio de realidad, al menos en mi humilde opinión, a modo de ejemplos:
Las condiciones laborales de los profesores de la Enseñanza (estamos hablando de la Red Pública), no son malas, mejor dicho, son buenas (por cierto, las más altas del estado) a pesar de que, efectivamente, han perdido poder adquisitivo, como la inmensa mayoría de la sociedad. En cualquier caso, cuestión importante y como los sindicatos ya lo conocen, el incremento salarial viene limitado por los presupuestos del Gobierno Central. En Euskadi, los profesores interinos cobran íntegramente las vacaciones de verano si han trabajado al menos 5 meses durante el curso.
Y hablando ratios, y con el único ánimo de aclarar. Se suele denunciar reiteradamente por la parte sindical un incremento constante del ratio de alumnado por aula, pues bien y para dar algunas cifras en Infantil ronda los 18, 53 cuando el ratio máximo son 23, o como en Primaria rondan los 19,81, cuando el tope, acordado con los sindicatos, es de 25 alumnos por aula, o los 21,12 alumnos reales en la ESO cuando el ratio máximo son 25 alumnos/as por aula.
Otro tema recurrente en la denuncia sindical suelen ser la sustituciones. Pues bien, nos guste o no, mucho o nada, las sustituciones también las limita un Real Decreto, que el Gobierno recurrió y que a la espera de una resolución, se ha continuado y mantenido el cuadro de sustituciones (más ventajosas que las del estado) y efectivamente tal como se comprometió el Departamento de Educación las sustituciones de Educación Primaria serán desde el primer día. También se suele achacar sistemáticamente al Gobierno Vasco y al Departamento de Educación en particular la nula voluntad en la apuesta por la educación, nula voluntad plasmada en los presupuestos correspondientes. Pues bien en los presupuestos presentados, Educación representa el 26,2% del dinero disponible por este Gobierno para gasto aumentando su peso en el total del Gobierno en 3 décimas desde el año pasado (que supone un aumento de 51.404.000 euros). Otro dato, el incremento acumulado 2013-2018 supone un aumento neto de 302.992.415 euros. Y una breve comparación la inversión media por alumno vasco es de 9.868 euros, mientras que la media en el conjunto de Europa ronda los 9.353 euros.
Nuestro sistema educativo tiene sus características y peculiaridades. Además de tener dos lenguas oficiales, es un sistema equitativo que supone una fuerte inversión. Bien, es cierto, hay que reconocerlo. En relación a los resultados, algunos indicadores señalan que debemos mejorar, pero la foto de nuestro sistema educativo lo componen muchos indicadores: ahí está el grado de sociedad con estudios superiores, la tasa de abandono temprano (7,3%), o la tasa de escolarización con 2 años (más del 90%, cuando en España es un dato residual pues se escolariza a partir de los 3 años).
Tenemos un buen sistema educativo, sí, es bueno, se puede y debe mejorar, obviamente, pero no se nos olvide el “principio de realidad” del cual no nos podemos escapar y el que tenemos que gestionar adecuadamente por el bien de la sociedad vasca a la que se debe. Ello concierne a todos los agentes educativos. De ahí la importancia del Pacto educativo, antesala de una Ley de Educación que abarque el conjunto de todo el Sistema Educativo Vasco. Es responsabilidad de todos y todas.
Insisto, y alguna anterior vez también, me he manifestado en estos mismos términos: Contamos, lo reitero, con un Sistema de calidad, fruto del impulso de sus instituciones y agentes, asentado en la colaboración entre una red pública y otra concertada que ha conseguido importantes avances desde el punto de vista de la igualdad de oportunidades. Un Sistema donde el objetivo de la excelencia y el reto de aceptar su papel como palanca de cambio de la sociedad son una auténtica oportunidad para su mejora y que debe avanzar pasos hacia un Pacto Educativo que desemboque en una Ley de Educación para el conjunto del Sistema Educativo Vasco.
Retos propios del Sistema donde los docentes y la orientación pedagógica juegan un papel decisivo. Un Sistema Educativo Vasco que impulse la educación en valores como base de la convivencia, la paz, la conciliación, la solidaridad, la igualdad de oportunidades, la tolerancia, el esfuerzo, la corresponsabilidad y el bienestar ciudadano.
Lo repito, es responsabilidad de todos y todas. Altura de miras. Y respecto a las huelgas convocadas y a convocar: en mi nombre NO.


